Tengo dolor dorsal y lumbar, ¿Qué puedo hacer para que no me duela?

Ante la situación en la que estamos en el país por el Covid-19 os hemos preparado este artículo para si alguno tiene algún dolor dorsal o lumbar pueda realizar esta serie de ejercicios. También quiero comentaros que disponemos clases de pilates online en directo guiadas por nuestros fisioterapeutas que para evitar el sedentalismo en casa os animamos a que nos pidáis información y podáis participar en esta nueva iniciativa.

El dolor dorsal y lumbar es un problema de salud muy frecuente en nuestra sociedad, por las malas posturas que tenemos o simplemente porque en nuestro puesto de trabajo tenemos que estar haciendo una serie de repeticiones continuadas o mucho tiempo sentados, por ejemplo.

Se define dolor lumbar como aquel que se localiza entre el limite inferior de las costillas y el limite superior de los glúteos. Es un dolor normalmente de origen mecánico que puede, o no, referirse hacia glúteos, caderas y parte distal del abdomen o irradiarse hacia la pierna. Suele acompañarse de limitación del movimiento.

EL dolor dorsal es aquel que se encuentra en la zona alta de la espalda entre las escápulas, coloquialmente conocidas como paletillas. También podemos presentar dolor referido hacia el cuello o incluso los brazos y hombros.

Tanto el dolor dorsal como el lumbar pueden aparecer de forma bilateral a ambos lados de nuestra espalda o por el contrario de una forma aislada a un lado o al otro de la columna vertebral.  Se puede dar el caso de dolor dorsal, dolor lumbar o dolor dorsolumbar, un dolor mas generalizado a lo largo de toda la espalda.

El mayor causante de dolor lumbar y dorsal es la atrofia muscular normalmente desenlace de un periodo de inactividad o inmovilización.

Es por ello, importante resaltar y conocer la eficacia del movimiento y el trabajo de fuerza en todo este tipo de dolencias musculoesqueléticas para evitar el dolor crónico.

 

Desde Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, te proponemos una rutina fácil y completa de automasajes, ejercicios y estiramientos para que este periodo de confinamiento sea lo más llevadero posible.

¿Habías pensado alguna vez la opción de automasaje?

  • AUTOMASAJE CON PELOTA
    • POSICION DEL PACIENTE: De pie con la pelota de tenis en la zona de mayor dolor entre la espalda y la pared. También se puede realizar tumbado en el suelo. Moviéndome de arriba abajo como se ve en la imagen voy masajeando musculatura de una forma LENTA y CONTROLADA.
    • Va a ser doloroso pero nunca insoportable.
    • Respiración suelta y fluida
    • De 5 minutos a 8 en cada lado
    • Automasaje previo a estiramientos y ejercicios. OBJETIVO: relajar.

 

  • AUTOMASAJE DE ESPALDA CON PALO DE MADERA (O PALO DE LA ESCOBA)
    • POSICION DEL PACIENTE: Tumbados en el suelo boca arriba, colocamos el palo entre la musculatura de la espalda y el suelo. Dejamos caer todo nuestro peso sobre el palo colocado a un lado de la columna vertebral, nunca en el centro.
    • Jugamos con la respiración. Cojo aire por la nariz y al soltarlo dejo que el palo se introduzca un poco más en mi espalda.
    • Puedo mover el brazo al techo haciendo círculos buscando zonas de dolor.
    • De 3 a 5 minutos
    • Cambio de lado

A continuación realizaremos una serie de ejercicios para poder trabajar la zona dorsal y lumbar.

EJERCICIOS COLUMNA NEUTRA Y ACTIVACIÓN DE LOS MÚSCULOS MULTIFÍDOS

La posición neutra de la pelvis es un rango (no un punto exacto) medio entre la anteversión pélvica y la retroversión pélvica. Debes aprender a encontrarla y mantenerla a la hora de realizar los ejercicios.

Para ello lleva tu pelvis a máxima anteversión (bascular la pelvis hacia delante como si tu pelvis fuese un cuenco de agua y tratases de verter el agua hacia delante) y a máxima retroversión (bascular la pelvis hacia atrás como si tu pelvis fuese un cuenco de agua y tratases de verter el agua hacia atrás). Tras esto, busca un punto/rango medio entre ambos extremos de movilidad. Esa será tu posición neutra lumbopélvica.

Estos movimientos hacia delante y hacia atrás de la pelvis te van a ayudar a relajar los ligamentos de la articulación sacroilíaca y van a disminuir tu dolor lumbar gracias a la activación de los músculos multífidos. Los músculos multífidos, músculo delgado, se encuentran en la zona lumbar pegados a la columna lumbar a ambos lados de los procesos espinosos de las vértebras.

Aguantaremos 5 segundos en anteversión, descansamos en posición neutra otros 5 segundos y aguantamos de nuevo 5 segundos en retroversión. 3 series de 10-15 repeticiones.

 

 

EJERCICIO CONTROL RESPIRATORIO: 3 series de 10-15 repeticiones

Tumbados boca arriba debemos buscar una posición neutra lumbo-pélvica llevando la cadera a máxima anteversión y posteriormente a máxima retroversión y buscar un punto medio entre estos dos extremos, una vez conseguido situaremos las palmas de nuestras manos en el abdomen y buscaremos expandir este con la máxima capacidad de aire que seamos capaces de coger, viendo como nuestras manos se separan cada vez más del cuerpo y una vez conseguido, eliminando este aire por la boca por completo.

 

 EJERCICIO ACTIVACIÓN TRANSVERSO ABDOMINAL: 3 series de 10-15 repeticiones

Tumbados boca arriba con las rodillas flexionadas debemos buscar una posición neutra lumbo-pélvica llevando la cadera a máxima anteversión y posteriormente a máxima retroversión y buscar un punto medio entre estos dos extremos, una vez conseguido con nuestros dedos palparemos el transverso abdominal, hundiendo el dedo un par de centímetro aproximadamente, y activaremos el transverso abdominal haciendo el gesto de llevar ombligo hacia la lumbar, (como si metieras tripa), durante 4 segundos y continuaremos con 3 segundos de relajación.

 

EJERCICIO DEL GATO: 3 series de 10-15 repeticiones

Es un ejercicio básico en el dolor de espalda. El objetivo es movilizar toda la extensión de la espalda para disminuir dolor. Coge aire por la nariz mientras arqueas la espalda y sacas el culo como en la primera imagen y suelta el aire a medida que sacas chepa y escondes el cuello como en la segunda imagen.

EJERCICIO DEL SUPERMAN: 3 series de 10-15 repeticiones

El objetivo es fortalecer musculatura de la espalda. Vamos a levantar a la horizontal brazo y pierna contrario para tener estabilidad, no vamos a superar nunca con el brazo y con la pierna los 90 grados para no arquear la columna lumbar. Lo hacemos alternando, puedes coger aire en el sitio y cuando elevas brazo y pierna contraria expulsar el aire por la boca mientras haces el ejercicio. Importante que no se caiga la pelvis, a lo largo el todo el texto estamos insistiendo en tener la pelvis neutra en diferentes ejercicios.

EJERCICIOS CONTROL MOTOR CON FLEXIÓN Y ESTIRAMIENTO DE UN MIEMBRO INFERIOR: 3 series de 10-15 repeticiones.

Estando tumbado boca arriba coloca las manos bajo la columna, busca tu posición neutra lumbopélvica y activa multífidos. Eleva primero una pierna doblando la rodilla y llévala hasta que no puedas mantener la posición neutra o 90º de flexión de cadera, haz lo mismo con la otra y una vez que ambas piernas están arriba, sin hacerte daño en las lumbares, vuelve a la posición inicial.

Como siempre puedes acompañarlo de la respiración.

 

PLANCHAS ABDOMINALES: 3 series de 10-15 repeticiones

De cubito prono (tumbado boca abajo)con los antebrazos apoyados, elevaremos nuestro cuerpo del suelo con la espalda completamente recta, dejando como únicos apoyos los antebrazos y los dedos de los pies.

BISAGRA DE CADERA: 3 series de 10-15 repeticiones

Con una pica (como puede ser el palo de un cepillo) situada en la espalda, en contacto en todo momento con nuestro cuello, escapulas y sacro, realizaremos flexiones de cadera, buscando bajar nuestro torso al suelo todo lo que nos permita manteniendo la espalda recta en todo momento. Cogemos aire en el punto inicial y expulsamos el aire al inclinarnos.

PUENTE DE GLÚTEOS: 3 series de 10-15 repeticiones

Tumbada boca arriba con las rodillas flexionadas vamos a ir levantando zona glútea, lumbar y dorsal progresivamente hasta quedarnos en puente dejando el peso de nuestro cuerpo en zona escapular y en los pies. Para bajar, realizaremos el ejercicio a la inversa, vamos apoyando vertebra a vertebra zona dorsal primero, luego lumbar y por ultimo los glúteos.

Cuando estamos en movimiento es cuando expulsamos el aire.

Para ir finalizando este entrenamiento sencillo para casa, seguiremos con unos estiramientos muy sencillos.

  • EL MAHOMETANO: De rodillas sobre una colchoneta apoyamos los glúteos sobre nuestros talones y llevamos brazos hacia delante como vemos en la imagen.

    • RODILLAS AL PECHO: Tumbado boca arriba en la colchoneta llevamos nuestras rodillas al pecho. Podemos movernos de un lado a otro aprovechando nuestro peso corporal para masajear la musculatura de la espalda con la esterilla. No tires en exceso hacia el pecho porque te puede molestar la zona de las ingles.
    • ESTIRAMIENTO INTERESCAPULAR: Pongo un codo encima del otro codo e intento agarrarme las manos. Cojo aire hinchando costillas y llevo codos al techo sin llevar el cuello hacia atrás, mientras expulso el aire. Tengo que notar estiramiento entre las paletillas.

     

     

     

    En Virginia Moreno Fisioterapia, somos fisioterapeutas y podemos ayudarte a aliviar tus dolencias. Ahora tras el COVID-19 ofrecemos sesiones de tratamiento online guiadas para asesoraros y poder mejorar tu calidad de vida. También puedes pedir información sobre nuestras clases de pilates online para evitar el sedentarismo de tener que estar en casa sin poder salir a la calle.

  • ESTIRAMIENTO CERVICALES: lo puedes consulta en el texto del blog en el que tenemos un articulo sobre dolor cervical, os lo dejo para que lo podáis ver: https://www.vmfisioterapeuta.com/dolor-cervical-ejercicios-y-estiramientos/

¿Qué puede hacer la fisioterapia por tu escoliosis?

ESCOLIOSIS

¿Qué es la escoliosis y cuáles son sus signos?

La escoliosis es una curvatura lateral de la columna vertebral que ocurre con mayor frecuencia durante el periodo de crecimiento anterior a la pubertad (durante el “estirón”). Aunque puede presentarse a causa de afecciones como la parálisis cerebral infantil y la distrofia muscular, se desconoce la causa de la mayoría de los casos de escoliosis, recibiendo el nombre de “escoliosis idiopática”. Puede ser hereditaria, pero la mayoría de los niños que la padecen no tienen antecedentes familiares. Aproximadamente el 3% de los adolescentes tienen escoliosis.

La mayoría de los casos de escoliosis son leves, pero algunas deformidades de la columna vertebral continúan empeorando a medida que los niños crecen. La escoliosis grave puede ser incapacitante. Una curvatura muy grave de la columna reduce el espacio dentro del pecho, lo cual dificulta el funcionamiento correcto de los pulmones.

Los signos de la escoliosis pueden ser:

  • Hombros a distinta altura
  • Curvatura de la columna
  • Prominencia de un omóplato respecto al otro
  • Cinturas a distinta altura

Si la curvatura empeora, la columna también puede rotar o girar, además de encorvarse de un lado a otro. Esto hace que las costillas de un lado sobresalgan más que del otro.

¿Cuándo y por qué aparece?

Existen tres tipos según la edad de aparición:

  • Escoliosis infantil: en los niños de 3 años o menos.
  • Escoliosis juvenil: en los niños de 4 a 10 años.
  • Escoliosis adolescente: en los niños de 11 a 18 años.

Existen dos tipos de escoliosis según su causa:

  • Escoliosis congénita: se presenta al nacer. Se produce cuando las costillas o vértebras del bebé no se forman apropiadamente. Supone un 10% de los casos.
  • Escoliosis neuromuscular: se produce por un problema en el sistema nervioso que afecta a los músculos. Estos problemas pueden incluir parálisis cerebral, distrofia muscular, espina bífida y polio.

En principio, la escoliosis no genera dolor, pero predispone a padecer dolores de espalda. En casos moderados y graves, puede generar problemas respiratorios.

¿Cómo se diagnostica el grado de escoliosis que tengo?

Lo primero que necesitamos para diagnosticar una escoliosis, es una radiografía de la columna vertebral. Con ella, el médico especialista nos dirá el grado de escoliosis según el ángulo que forman las vertebrales terminales de cada curva, las cuales se identifican porque son las que están en cada extremo de la curva más cercana al centro que tiene menos rotación.

Cuando este ángulo es inferior a 20º quiere decir que la curvatura es leve. Cuando el ángulo mide entre 25º y 40º, la curvatura es moderada. Hablamos de una caso de escoliosis grave cuando la curvatura es mayor de 50º.

¿Cuál es el tratamiento?

Es muy importante diagnosticar la escoliosis precozmente y comenzar un tratamiento de Fisioterapia lo antes posible para disminuir su avance e incluso llegar a corregirla, de forma parcial o total, evitando así el tratamiento quirúrgico.

A la hora de tratar la escoliosis, se tendrá en cuenta la gravedad de la curva, la edad del paciente y otros factores, como el estado físico. Si es necesario corregir la curva, la primera opción es, generalmente, un tratamiento no quirúrgico, como el uso de un corsé.

En los casos más graves se requerirá cirugía, pero no es lo más común. Se realiza la cirugía para corregir curvas mayores a 45 grados en una columna madura, o curvas que no hayan respondido al uso del corsé.

Desde Fisioterapia ofrecemos varios tipos de tratamientos, que se combinarán con el tratamiento ortopédico (corsé) en algunos casos:

  • Reeducación Postural Global (RPG): es un tratamiento muy efectivo para la escoliosis. Consiste en realizar determinadas posturas de estiramiento de todo el cuerpo. El tratamiento es suave, progresivo y activo.

  • Inducción miofascial: es una combinación de presiones sostenidas, posicionamientos específicos y estiramientos muy suaves. Con este tratamiento se eliminan restricciones de la fascia muscular y así se equilibra la función corporal alterada.

  • Terapia manual: conjunto de métodos manuales sobre tejidos óseos, musculares, nerviosos y viscerales para equilibrar y normalizar las alteraciones corporales.

  • Método Klapp: serie de posturas y movimientos en cuadrupedia.

  • Fisioterapia clásica: estiramientos y ejercicios con el objetivo de flexibilizar y fortalecer la columna vertebral, ejercicios de movilización para mantener, recuperar y mejorar la capacidad de movimiento articular, sobre todo en columna vertebral, tronco y cintura escapular.
  • Fisioterapia respiratoria: en algunos casos es necesario realizar este tipo de tratamiento para buscar la expansión del lado cóncavo e introducir la conciencia postural con el mayor enderezamiento activo posible, para evitar en la vida cotidiana las posturas que agraven la escoliosis.

También es muy beneficioso el ejercicio en piscina, ya que mejora la respiración torácica y disminuye los dolores de espalda, favorece la circulación, fortalece los músculos, mejora el desarrollo psicomotor y, además, también mejora el estado de ánimo. Es importante que, si no se sabe nadar bien, los ejercicios en piscina se hagan guiados con un profesional que sepa cómo es su escoliosis y qué ejercicios son los mas beneficiosos para su espalda, ya que hay veces que si no dominamos la técnica podemos hacer mal las cosas y no obtener los beneficios que esperamos de dicho deporte.

La fisioterapia es un procedimiento imprescindible para el tratamiento de la escoliosis, con métodos bien establecidos de largo tiempo y con resultados muy satisfactorios independientemente de su etiología o severidad, en combinación con la educación postural, el uso de órtesis, y en algunos casos cirugía.

Si usted está en esta situación o algún familiar suyo, pueden acudir a nuestro centro de fisioterapia Virginia Moreno o nosotros damos la facilidad de desplazarnos a su hogar para la comodidad y recuperación del paciente en Segovia y provincia.

Tenemos un equipo de fisioterapeutas, en Segovia, en fisioterapia Virginia Moreno, que pueden facilitar su recuperación e individualizamos su tratamiento para conseguir que esté recuperado en el menor tiempo posible.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

Fisioterapia en prótesis de rodilla, ¿Qué ejercicios puedo hacer?

¿Cuándo y por qué es necesaria una prótesis de rodilla?

La sustitución de los huesos de la rodilla y la colocación de una prótesis está indicada cuando el grado de deterioro de la articulación y el dolor impiden que el paciente camine.

La causa más frecuente de lesiones articulares es la osteoartritis, la cual provoca una inflamación y deterioro progresivo de las articulaciones. También los movimientos repetidos de la articulación, ya sea en deportistas o por determinadas actividades laborales.

Antes de recurrir a la cirugía, las medidas terapéuticas que se toman son el tratamiento con antiinflamatorios, fisioterapia, infiltraciones en fases de dolor agudo, así como mantener un peso corporal adecuado. En los casos en los que las lesiones articulares son importantes y el dolor incapacita para la actividad cotidiana, puede estar indicado el recambio articular y colocación de una prótesis.

¿En qué consiste la intervención?

La intervención consiste en realizar una incisión en la rodilla para cortar y extraer parcialmente el fémur, la tibia y el peroné, y sustituirlos por la prótesis.

Esta cirugía presenta un alto nivel de seguridad. Las complicaciones asociadas a la intervención pueden ser la hemorragia de la herida, infección, producción de trombosis o alteraciones en la cicatriz. Otras complicaciones como lesiones en los nervios, desplazamiento de la prótesis o rotura de ésta, son mucho menos frecuentes.

Para reducir el riesgo de trombosis y posterior embolismo es fundamental la movilización de la pierna y levantarse de la cama tras la intervención (siempre que el médico lo autorice). También es conveniente mantener la extremidad con un vendaje de presión durante unos días tras la intervención.

¿Qué se debe hacer después de la intervención?

Las medidas que deben adoptarse antes y después de la cirugía son ejercicios y terapia con fisioterapia, comenzando con movilizaciones pasivas, y después continuar con movilizaciones activas y activo-resistidas.

Pasadas las primeras 48 horas, el paciente podrá empezar a caminar con muletas. Para subir escalones, primero debe subirse la pierna no operada, y la lesionada le sigue. Para bajar escalones, debe bajarse primero la pierna operada y después la sana.

Cuando se le permita, podrá caminar solo con una muleta, siempre en el lado contrario a la rodilla operada.

Algunas de las recomendaciones más importantes tras la intervención son:

  • Evitar sentarse en sillas bajar. Utilizar un alza en el inodoro.
  • No sentarse durante demasiado tiempo ni permanecer de pie de manera prolongada.
  • No cruzar las piernas ni arrodillarse.
  • Intentar mantener una dieta correcta y un peso corporal adecuado.
  • No conducir ni realizar actividades físicas intensas.

 

Tratamiento

Los primeros ejercicios que deben realizarse son los siguientes:

  • Ejercicio 1: tumbado boca arriba y con la rodilla extendida, flexionamos y extendemos el tobillo. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones.

 

  • Ejercicio 2: tumbado boca arriba y con la rodilla extendida, contraer el cuádriceps durante 10 segundos. También se puede hacer presión con la parte posterior de la rodilla hacia la rodilla aplastando una toalla. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones, manteniendo la contracción cinco segundos.

 

 

  • Ejercicio 3: tumbado boca arriba con la pierna extendida, debemos subirla hasta donde podamos, sin flexionar la rodilla. Después se debe bajar la pierna de forma suave hasta la posición inicial. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones.

 

 

  • Ejercicio 4: tumbado boca arriba y con la rodilla extendida, vamos flexionando la rodilla arrastrando el talón por la camilla. Para bajarla a la posición inicial, es probable que otra persona tenga que ayudarnos si estamos en la primera semana. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones.

 

  • Ejercicio 5 grados: tumbado boca arriba, y con la rodilla en ligera flexión apoyada sobre un cojín o almohada, levantamos el pie de forma que se extienda la rodilla todo lo posible, llevando los dedos del pie hacia nosotros. Mantenemos arriba durante diez segundos y bajamos despacio. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones. Más adelante se puede hacer sentado.

 

  • Ejercicio 6: tumbado boca arriba, levantar la rodilla en dirección al pecho manteniendo un ángulo de 90º. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones.

 

 

  • Ejercicio 7: tumbado de lado sobre el lado no operado, elevar la pierna extendida y bajar despacio, controlando el movimiento. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones.

 

 

  • Ejercicio 8: sentado, la rodilla semiflexionada y apoyada en un taburete, intentar flexionar la rodilla presionando el taburete con el talón. Mantenemos la contracción 10 segundos, y realizamos 3 series de 10 repeticiones.

 

  • Ejercicio 9: Sentado, colocamos una toalla entre los muslos. Presionamos la toalla con ambas piernas. Mantenemos la contracción 10 segundos, y realizamos 3 series de 10 repeticiones.

 

Estos ejercicios los realizaremos tres días a la semana.

Más adelante, cuando sea posible mantener la bipedestación, se practicará la marcha de lado. Apoyado en la pared, caminar lentamente dando pasos laterales. Se debe hacer hacia ambas direcciones, y se realizarán tres repeticiones hacia cada sentido.

Es recomendable que todos estos ejercicios y pautas vayan acompañados de terapia manual de la mano de un fisioterapeuta, tratando la cicatriz previamente para que no sienta tirantez y preparando al músculo para realizar los ejercicios adecuadamente, tras unas sesiones de fisioterapia, el paciente de manera autónoma puede hacer los ejercicios pautados más fácilmente.

Si usted está en esta situación o algún familiar suyo, pueden acudir a nuestro centro de fisioterapia Virginia Moreno o nosotros damos la facilidad de desplazarnos a su hogar para la comodidad y recuperación del paciente en Segovia y provincia.

Tenemos un equipo de fisioterapeutas que pueden facilitar su recuperación e individualizamos su tratamiento para conseguir que esté recuperado en el menor tiempo posible.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

PERIOSTITIS O SÍNDROME DE ESTRÉS MEDIAL DE LA TIBIA

ANATOMÍA

La tibia es un hueso largo de forma triangular situado en la parte anterior de la pierna, se articula con el fémur, peroné y astrágalo. En la parte de arriba o craneal, forma la meseta tibial donde se encuentran alojados los meniscos y se transmiten las fuerzas que van o vienen del fémur. En la parte de abajo o caudal, forma el maléolo interno que se articula con el astrágalo. La tibia se encuentra medial al peroné con el que se articula en sus extremos proximal y distal. Asimismo, entre ambos huesos existe una membrana fibrosa denominada “membrana interósea” que aporta estabilidad a ambas articulaciones.

¿QUÉ ES?

El síndrome de estrés tibial medial o periostitis es una de las lesiones más comunes en las piernas de deportistas. Produce un dolor localizado a lo largo de los dos tercios distales de la tibia medial posterior durante el ejercicio, con dolor en la palpación de la tibia. Es causada por la sobrecargada de la corteza ósea de la tibia, derivando en una inflamación de la membrana que recubre el hueso.

Esta tensión normalmente causa daños micro en el hueso, lo que conduce a procesos de adaptación del hueso para fortalecer el hueso para resistir la flexión tibial. Cuando esta zona ósea supera un cierto umbral y se sobrecarga, la actividad del osteoclasto puede superar la actividad del osteoblasto, lo que lleva a la osteopenia tibial local.

Muy frecuente en corredores que han realizado un exceso de ejercicio, han entrenado por superficies duras o con una biomecánica de carrera incorrecta.  Los errores comunes de entrenamiento incluyen un inicio reciente de aumento de la actividad, intensidad o duración. Correr en superficies duras o desiguales también es un factor de riesgo común. Las personas con lesiones previas en las extremidades inferiores y que corren más de 32 kilómetros por semana están especialmente predispuestas a lesiones por uso excesivo de las extremidades inferiores, incluido la periostitis. Ésta se encuentra con mayor frecuencia en los corredores y también en otros deportes balísticos, como el fútbol, el baloncesto, el fútbol y el baile.

La queja más común de los pacientes con periostitis es el dolor difuso de la extremidad inferior, a lo largo de la tibia distal media asociada con el esfuerzo. En el curso temprano de la periostitis, el dolor es peor al comienzo del ejercicio y disminuye gradualmente durante el entrenamiento y en unos minutos de cese del ejercicio. Sin embargo, a medida que la lesión avanza, el dolor se presenta con menos actividad y puede ocurrir en reposo.

FACTORES DE RIESGO

  • Aumento de la masa corporal: el sobrepeso aumenta la carga sobre nuestras piernas lo que aumenta la posibilidad de sufrir este tipo de lesiones
  • Aumento no progresivo de entrenamiento: el exceso de carga de entrenamiento en un cuerpo no adaptado para ello puede desencadenar dolores tibiales.
  • Pie plano: una mala biomecánica de pisada produce adaptaciones de otras zonas del cuerpo pudiendo afectar a la tibia.
  • Falta de rango de movimiento en el tobillo: el acortamiento muscular del tríceps sural (gemelos y sóleo) o falta de recorrido en el tobillo produce, una vez más, adaptaciones en la pisada.
  • Falta de rango de movimiento en la cadera: la falta de fuerza en el glúteo medio desencadena una rodilla en valgo y, como consecuencia, una pisada incorrecta.
  • Correr por superficies duras: cuanto más duro sea el terreno más impacto sufrirá nuestro cuerpo.

 

TRATAMIENTO

En fase aguda: se recomienda la aplicación de frío e interrumpir las actividades que conlleven impacto. La aplicación de frío tiene un efecto analgésico y reduce la inflamación sobre la zona. Lo más efectivo son 20 minutos de frío 2/3 veces al día con un intervalo entre ambas aplicaciones de mínimo 2 horas.

En fase subaguda: introducir ejercicios de bajo impacto como la natación o la elíptica y una baja intensidad de entrenamiento. Seguir con la aplicación de frío.

Finalmente, una vuelta al entrenamiento progresiva incorporando ejercicios para la ganancia de recorrido articular del tobillo y el fortalecimiento del glúteo medio. La flexión plantar, flexión dorsal, eversión e inversión deben tener un correcto rango de movimiento, además el estiramiento del tríceps sural puede ser beneficioso. Tener el glúteo medio fuerte hará que nuestra cadera sea más estable durante la marcha o la carrera. Una de las zonas menos trabajada y que provoca que se pierda en ocasiones la alineación de la cadera-rodilla-tobillo.

 

RECOMENDACIONES GENERALES

Bajar la carga de entrenamiento: a medida que remitan los síntomas,  aumentarla progresivamente. Intercalar salidas por asfalta a pistas de tierra o hierba.

Precaución con los masajes: la zona está muy sensible y puede aumentar el dolor.

Aplicación de hielo.

Búsqueda de un calzado adecuado.

Solución de problemas biomecánicos: como el pie plano o el exceso de pronación de tobillo.

¿Cómo se trata una periostitis con fisioterapia?

Lo primero es analizar la biomecánica de la pisada para recomendar fortalecer o relajar músculos específicos para evitar, por ejemplo, que la rodilla tenga un movimiento excesivo hacia interno.

La relajación de los músculos de la pierna puede ayudar a descansar el periostio de tracciones debido a que un músculo tenso tira más de su inserción.

Además, contamos con tecnología de Diatermia, basado en la utilización de corrientes eléctricas de alta frecuencia que no son perceptibles por el paciente. Aumentando el metabolismo y ayudando a una recuperación más temprana.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos las herramientas y conocimientos suficientes para tratar todo tipo de patologías deportivas o prevenir las lesiones que el deporte te pueda ocasionar. ¡Consúltanos tu caso!

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

Dolor cervical: ejercicios y estiramientos

El dolor cervical es una de las lesiones más comunes en personas de todas las edades, siendo una de las condiciones más prevalentes en la sociedad occidental. Este problema puede ser derivado de una sedestación durante periodos largos de tiempo, agravado por una mayor tendencia al uso de smartphones, del ordenador, uso de sillas y mesas no aptas a cada persona y un estilo de vida sedentario.

Esta dolencia puede ser provoca por mantener una postura de la cabeza adelantada (PCA), se caracteriza por una posición excesivamente adelantada de la cabeza respecto al cuello y una rotación interna de los hombros (hombros enrollados y hacia delante).

La PCA está asociada a una flexión cervical baja (C4-C7) y una hiperextensión cervical alta (C1-C3) generando cambios musculo-esqueléticos a nivel cervical. La musculatura profunda del cuello es considerada muy importante en la estabilidad, soporte y el ajuste de la postura del cuello. Generalmente, se produce una debilidad de la musculatura flexora profunda del cuello además de una falta de fuerza de los retractores y rotadores externos del hombro. Para solventar esta debilidad, el cuerpo debe generar compensaciones produciendo un acortamiento de las fibras altas del trapecio, esternocleidomastoideo, elevador de la escápula, pectoral mayor y menor y musculatura extensora de la cabeza.

Una mala postura cervical puede derivar en una limitación de movilidad y provocar una tensión excesiva de músculos y tejidos blandos. Las personas con dolor de cuello tienden a desplazar su cabeza hacia delante con respecto al cuello sin darse cuenta. Además, estudios previos han asociado la PCA y hombros en rotación interna a dolores cervicales, de cabeza y en la articulación temporomandibular (ATM), llegando incluso a generar dolor orofacial (dolor en garganta, boca y cara).

Para corregir esta postura, se ha observado que una correcta activación de los músculos flexores profundos del cuello durante la flexión craneocervical ayudan a mantener una postura erguida de la cabeza. Por lo que, el fortalecimiento de la musculatura debilitada y el estiramiento del trapecio, esternocleidomastoideo y elevador de la escápula puede tener efectos positivos sobre la PCA y el dolor cervical.

Teniendo en cuenta las consecuencias antes mencionadas de la PCA, parece correcto crear y difundir un programa de ejercicios para corregir estas disfunciones.

 

Vídeo en Youtube con explicación sobre los ejercicios y estiramientos que a continuación explicamos.

https://www.youtube.com/watch?v=Lxjzfj0Ma04

Ejercicios de fuerza

Realizar en cada ejercicio 3 series de 10 repeticiones, los hombros y cuello deben de estar al inicio en una posición relajada. Es decir, pecho abierto, hombros lejos de las orejas y una ligera flexión cervical.

1. Flexión cervical

Boca arriba con la cabeza apoyada en el suelo, realizar una flexión cervical reduciendo la distancia entre la barbilla y el esternón. Activamos y entrenamos la musculatura profunda del cuello. (Imagen 1)

Imagen 1: Ejercicio flexores profundos del cuello.

2. Rotación externa

En decúbito lateral con el codo apoyado en el costado, realizar un movimiento de rotación externa de hombro realizando un movimiento hacia el lateral de la mano que se aleja del cuerpo. Utilizar una pesa cogida con la mano para conseguir un mayor entrenamiento en los músculos rotadores del hombro. (Imagen 2)

 

Imagen 2: Ejercicio rotadores externos del hombro

 

3. Forma de T

En bipedestación con las piernas flexionadas, tronco inclinado hacia delante, espalda recta y brazos estirados hacia el suelo, abducir ambos brazos con los codos extendidos hacia una posición de 90º con respecto al cuerpo formando una T. Utilizar pesas en ambos brazos para mejorar la fuerza en la musculatura abductora y rotadora externa del hombro, además de aproximadores y estabilizadores de la escápula (Imagen 3 y 4)

Imagen 3: Ejercicio abducción del hombro con codos extendidos (vista frontal)

 

 

Imagen 4: Ejercicio abducción del hombro con codos extendidos (vista sagital)

 

4. Forma de W

De pie con las piernas flexionadas, tronco inclinado hacia delante, espalda recta, hombros aducidos sobre el pecho, codos flexionados 100° y palmas de las manos hacia arriba, abducir los hombros hasta la altura de la espalda formando una W. Utilizar pesas en ambos brazos para aumentar el entrenamiento en la musculatura abductora, flexora y rotadora externa del hombro, además de aproximadores y estabilizadores de la escápula. (Imagen 5 y 6)

 

Imagen 5: Ejercicio abducción del hombro codos flexionados (vista frontal)

 

 

Imagen 6: Ejercicio abducción del hombro codos flexionados (vista sagital)

 

 

Estiramientos

Realizar cada estiramiento 30 segundos.

 

1. Pectoral

Con el antebrazo apoyado sobre una pared y el hombro a 90°, realizar una rotación con el cuerpo en dirección opuesta al brazo para que logremos una separación entre el origen e inserción del músculo pectoral. (Imagen 7)

Imagen 7: Estiramiento del pectoral (vista anterior y posterior)

 

2. Trapecio superior

Realizar una flexión cervical (mirar hacia abajo), inclinación contralateral (llevar la oreja hacia el hombro) y rotación homolateral, con la mano contralateral aumentar la posición del cuello para ayudar a aumentar la tensión en el trapecio. (Imagen 8)

 

Imagen 8: Estiramiento del trapecio

 

 

3. Extensores de cuello

Realizar una flexión cervical pura (mirar hacia abajo), con ambos manos aumentar pasivamente la posición del cuello hasta sentir tensión en la zona posterior del cuello. (Imagen 9)

Imagen 9: Estiramiento de los extensores del cuello

 

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos las herramientas y conocimientos suficientes para tratar todo tipo de patologías o prevenir  las lesiones que las posturas incorrectas te puedan ocasionar. ¡Consúltanos tu caso!

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

TRATAMIENTO PARA LA ARTROSIS DE RODILLA

ARTROSIS DE RODILLA

¿QUÉ ES?

La artrosis, o desgaste de la articulación de la rodilla, es una enfermedad dolorosa, no inflamatoria, irreversible degenerativa de la articulación de la rodilla causada por un desgaste del cartílago articular.

La artrosis de la extremidad inferior es una condición común que afecta a las personas mayores,  aproximadamente el 20% de las personas mayores de 60 años de todo el mundo experimentan dolor en las rodillas. Representa el 80% – 90% de los reemplazos de cadera y rodilla en los Estados Unidos y el Reino Unido.

ANATOMÍA RODILLA

La rodilla está formada por la unión de 2 importantes huesos, el fémur en su porción distal, y la tibia en la porción proximal. Dispone asimismo de un pequeño hueso, llamado rótula, que se articula con la porción anterior e inferior del fémur. Puede realizar principalmente movimientos de flexión y extensión. Está rodeada por una cápsula articular y varios ligamentos que le dan estabilidad. En sus proximidades se insertan potentes músculos que hacen posible el movimiento de la extremidad.

Está compuesta por la acción conjunta de los huesos fémur, tibia, rótula y dos discos fibrocartilaginosos que son los meniscos. Fémur y tibia conforman el cuerpo principal de la articulación, mientras que la rótula actúa como una polea y sirve de inserción al tendón del músculo cuádriceps y al tendón rotuliano cuya función es transmitir la fuerza generada cuando se contrae el cuádriceps.

PRÓTESIS

Una prótesis de rodilla es un elemento mecánico compuesto por diversos componentes de metal y plástico que sustituyen a la articulación de la rodilla formada por tibia, fémur y rótula.

¿Debo ponerme una prótesis? No, hay que entender que la artrosis es una degeneración de la articulación por el uso. Con los años, todas las personas tenemos artrosis en mayor o menor medida. La artrosis NO es indicación de poner una prótesis, la indicación de poner la prótesis viene dada por el dolor y/o la limitación funcional que produzca esta artrosis.

CAUSAS         

Las causas principales de la artrosis de la rodilla son:

Trauma durante actividades deportivas y recreativas, sobrecarga por trabajo físico duro, una deformidad congénita de las articulaciones, trastornos metabólicos, sobrepeso.

TRATAMIENTO

La directriz para el tratamiento de la artrosis es el ejercicio como una terapia no farmacológica. El ejercicio mejora los síntomas y el bienestar general de las personas con esta patología, mientras que son relativamente seguros como en comparación con los tratamientos farmacológicos. La mejora del dolor y los resultados funcionales después del tratamiento con ejercicios en la artrosis están demostrados por numerosos estudios.

Se observaron grandes beneficios, respecto al dolor y la función, en personas con artrosis de rodilla que realizaron ejercicio. La eficacia del ejercicio fue generalmente mayor a los 2 meses después de comenzar el ejercicio, según los resultados de los estudios.

Para el tratamiento del dolor en la artrosis también usamos radiofrecuencia, calor a nivel profundo que ayuda a aliviar terminaciones nerviosas y relajar los síntomas.

FACTORES INFLUYENTES

– La edad de quién padece esta deficiencia afecta, los ensayos con participantes más jóvenes demostraron una mejoría funcional más apreciable que pacientes de más edad después del tratamiento con ejercicio. En la población de más edad, otras afecciones relacionadas con la edad (p. Ej., funciones reducidas en los sistemas cardiovascular y musculoesquelético) también podrían explicar el efecto observado.

Gravedad artrosis: en general, los resultados apoyan la asociación inversa entre beneficios del ejercicio y la gravedad de la artrosis de rodilla (es decir, se cree que el ejercicio produce una mejoría mayor con una artrosis de rodilla más leve que más grave). Los pacientes en lista de espera para cirugía, que tienen artrosis de rodilla en la etapa más avanzada del espectro clínico, mostraron una respuesta de ejercicio más pequeña en comparación con aquellos que no estaban en una lista de espera.

 

PROGRAMA DE EJERCICIOS

Realizaremos los ejercicios 3 series de 10 repeticiones cada uno de ellos, 3 veces/semana.

Ejercicio 1:

Tumbado boca arriba con la pierna estirada y una toalla debajo de la rodilla, realizar contracciones del cuádriceps aplastando con hueco de la rodilla la toalla. Llevar la puntera del pie hacia nosotros para sentir más la contracción del músculo.

Ejercicio 2:

Tumbado boca arriba con la pierna estirada, elevarla recta hasta conseguir unos 45 grados respecto al suelo llevando la punta del pie hacia arriba y volver a bajar relajando la punta del pie.

Ejercicio 3:

Tumbado de lateral con las caderas y rodillas flexionada, separar las rodillas entre sí pero no los pies. Pudiendo incrementar la resistencia colocando una banda elástica entre las rodillas. Queremos enfocarnos en fortalecer los glúteos.

Ejercicio 4:

Sentado en una superficie alta, realizar extensiones de rodilla llevando la punta del pie hacia nosotros al final del movimiento y aguantar esa tensión durante 5 segundos.

Ejercicio 5:

De pie con una pierna elevada y la de apoyo ligeramente flexionada, realizar equilibrios durante 20-30 segundos y descansar unos segundos. Si te parece fácil puedes aumentar la dificultad realizando círculos con la pierna que está en el aire, cerrando los ojos, usar superficies inestables…

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos las herramientas y conocimientos suficientes para tratar todo tipo de patologías deportivas o prevenir  las lesiones que el deporte te pueda ocasionar. ¡Consúltanos tu caso!

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

CARRERA, LESIONES Y FISIOTERAPIA

En estos últimos años, correr ha incrementado su popularidad en nuestra sociedad llegando a batir records de participación en diversas carreras populares. En cada una de nuestras ciudades podemos observar una gran cantidad de “runners” en solitario o en grupo intentando mejorar sus marcas o, simplemente, disfrutando del deporte.

La mayoría de los corredores han sufrido alguna lesión a lo largo de su vida, abarcando problemas desde el pie hasta a nivel cervical. En este artículo vamos a analizar las lesiones más comunes en corredores y cómo prevenirlas o tratarlas.

El cuerpo nos da señales de aviso, te sonarán las siguientes frases: “uff que cargado estoy”, “hoy me ha costado incorporarme de la cama”, “he notado un tirón en la pierna”…

La fisioterapia puede ayudarnos a que no digamos estas frases o, si ya es tarde, a evitar que vaya a más la lesión. Escucha a tu cuerpo y consulta a tu fisioterapeuta ante cualquier duda y no dudes en llamarnos para cualquier consulta.

Las lesiones más comunes son: la fascitis plantar, la cintilla iliotibial, periostitis tibial, tedinopatías, esguinces y roturas musculares.

  • Fascitis plantar: la fascia plantar se define como un tejido fibroso y elástico, que cubre la mayor parte de la planta del pie, y que se origina en el hueso del calcáneo (hueso del talón), hasta insertarse en la base de los metatarsianos (dedos). Se encarga de estabilizar y dar sostén a todo el conjunto del pie; articulaciones y arco plantar.

Hay varias causas o factores de riesgo por las cuales se puede producir son: el aumento de carga física o deportiva, o cambio repentino en la misma; alteración del arco plantar, ya esté aumentado o disminuido (pie cavo o pie plano); tensión o retracción del tendón de Aquiles; uso de calzado inadecuado; obesidad o aumento de peso repentino.

https://www.vmfisioterapeuta.com/que-es-la-fascia-plantar/

 

  • Cintilla iliotibial: es una inflamación que se produce en la zona lateral o externa de la rodilla, causada por el roce ocasionado entre el cóndilo lateral del fémur y la cintilla iliotibial. Suele ser un dolor muy típico en corredores, debido a una mala biomecánica de la carrera cuando la musculatura está fatigada. El principal problema es el fallo del glúteo medio en apoyo monopodal haciendo que la rodilla se vaya más hacia dentro en cada pisada y se produzca el roce antes descrito.

https://www.vmfisioterapeuta.com/que-es-el-sindrome-de-la-cintilla-iliotibial/

 

  • Periostitis tibial: dolor localizado a lo largo de los dos tercios distales de la tibia medial posterior durante el ejercicio, con dolor en la palpación de la tibia. Es causada por la sobrecargada de la corteza ósea de la tibia, derivando en una inflamación de la membrana que recubre el hueso.

 

Los factores de riesgo por los cuales se puede producir son: aumento de la masa corporal; aumento no progresivo de entrenamiento; pie plano, una mala biomecánica de pisada produce adaptaciones de otras zonas del cuerpo pudiendo afectar a la tibia; falta de rango de movimiento en el tobillo; falta de rango de movimiento en la cadera: la falta de fuerza en el glúteo medio desencadena una rodilla en valgo y, como consecuencia, una pisada incorrecta; correr por superficies duras.

 

  • Tendinopatías: La tendinitis es una patología muy frecuente, que suele aparecer tras esfuerzos excesivos, movimientos repetitivos y traumatismos directos. Consiste en la inflamación de los tendones, que son cuerdas resistentes de tejido que unen los músculos con los huesos y ayudan a los músculos a mover los huesos.

Evitar los movimientos repetitivos y la sobrecarga, mantener los músculos fuertes y flexibles, ejercitar las extremidades superiores e inferiores, sin repetir excesivamente un mismo movimiento, alternando diversos tipos de movimientos, con pequeños intervalos de recuperación. También es recomendable una buena hidratación, ya que siempre ayuda a mantener una mejor vascularización de la zona.

https://www.vmfisioterapeuta.com/tendinitis/

 

  • Esguinces: es un alargamiento o rotura de los ligamentos que frenan la inversión del pie. Debemos realizar ejercicios de equilibrio o de propiocepción para mejorar a nivel de sistema nervioso la posición del tobillo y fortalecer la musculatura que se ocupa de mantener un correcto posicionamiento del pie.

https://www.vmfisioterapeuta.com/cual-es-el-mejor-tratamiento-para-un-esguince-de-tobillo-con-fisioterapia/

  • Roturas musculares: es la separación o falta de congruencia de las fibras musculares. Tanto si eres una persona deportista como si eres más sedentario, un aspecto clave es mantener el cuerpo hidratado. Si se realiza alguna actividad deportiva, es imprescindible realizar un buen calentamiento previo a ella, pues así conseguimos preparar a los músculos para la actividad, que puedan reaccionar de forma rápida y correcta.

 

Además, son imprescindibles los tiempos de reposo. Si no descansamos correctamente entre entrenamientos tendremos los músculos fatigados, de modo que serán incapaces de adaptarse de forma eficaz a la actividad a la que le sometemos. Es muy importante dejar que el músculo se recupere. En el caso de corredores una sobrecarga muscular puede dar lugar a roturas musculares ante cambios de ritmo o intensidades altas de carrera. Por eso es muy importante tratar la musculatura afectada para evitar que vaya a más. El cuerpo nos va avisando y debemos escucharle.

https://www.vmfisioterapeuta.com/rotura-de-fibras-musculares/

ANEXO

OTRA FORMA DE CORRER: DESCALZO

La carrera ha evolucionado a lo largo de la historia, antiguamente los seres humanos corrían descalzos o con una protección externa en la planta del pie pero sin ningún tipo de amortiguación. Actualmente, desde la invención del calzado deportivo la mayoría de la sociedad corre con una amortiguación externa a nuestro cuerpo lo que conlleva a un cambio de pisada. Los corredores con calzado caen con el talón y los descalzos su primer impacto con el suelo es con los metatarsos, esto da una serie de cambios en las articulaciones y nuestra postura que pueden afectar al tipo de lesión.

Para más información sobre la biomecánica de la carrera descalza, visitar:

https://clickphysiotherapy.blogspot.com/2019/01/correr-descalzo-o-no.html

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, te ayudamos a prevenir lesiones, te asesoramos sobre rendimiento deportivo, técnicas y métodos de tratamiento diferentes y que te ayudan a estar bien. ¡ Te esperamos!

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

¿Cual es el mejor tratamiento para un esguince de tobillo con fisioterapia?

El esguince de tobillo es una de las lesiones más comunes en los deportes de contacto o que involucra saltos como el baloncesto o el fútbol. Las lesiones de los ligamentos ocurren generalmente por un traumatismo agudo, y rara vez ocurren por uso excesivo. Un esguince de tobillo ocurre cuando los ligamentos fuertes que soportan el tobillo se extienden más allá de sus límites y se desgarran cuando hacemos una inversión de nuestro pie.

Anatomía

El tobillo tiene 3 ligamentos en su parte externa: calcáneoperoneo, peroneo-astragalino posterior, peroneo-astragalinoanterior. Entre estos tres, el ligamento más comúnmente afectado es el primero en un 70% de los esguinces, debido a que es el más expuesto al estiramiento, aunque todos pueden lesionarse.

Clasificación esguinces

Grado I: Leve. Representa una distensión o roturas microscópicas del ligamento.

Grado II: Moderado. Rotura parcial del ligamento.

Grado III: Severo. Es una rotura completa del ligamento.

Tratamiento

Cuando un ligamento se estira o se rompe, se produce una constricción de los vasos en los primeros 10-15 minutos, seguida de una inflamación causada por el aumento del flujo de sangre en el área en las primeras 48-72 horas. Además, debido a la inmovilización, nuestros músculos disminuyen su fuerza y ​​el sistema nervioso pierde la propiocepción, por lo que no percibimos de igual manera la posición y el movimiento de nuestro cuerpo, incluido nuestro sentido de equilibrio. Las intervenciones con ejercicios disminuyeron significativamente el riesgo de sufrir un esguince de tobillo recurrente o crónico.

Fase aguda (primeras 48-72 horas)

R: Reposo. Evite cualquier actividad que pueda agravar la lesión.

I: Hielo. Mantener la aplicación de frío durante 20 minutos pudiendo repetir la operación 3 y 5 veces al día, permitiendo al menos 2 horas entre cada una.

C: Compresión. Cinta elástica para proteger la lesión.

E: Elevación. El propósito es evitar la inflamación.

Rango de movimiento (desde 4º-7º día) + Baños de contraste

(Dos series de 10 repeticiones 2 veces al día)

Activo: recuéstese boca arriba y realiza flexión dorsal, flexión plantar, inversión, eversión y movimientos alfabéticos con el tobillo (1 minuto).

Isométrico: siéntese en una silla con ambos pies apoyados en el suelo, haz flexión dorsal llevando los dedos hacia arriba. Con el pie apoyado en una pared, realizar inversión, eversión contra una pared y empuje hacia el suelo.

Baños de contraste: alternaremos frío y calor mediante aplicación directa (bolsas o geles), recipientes con agua fría y caliente (mejor opción), o en la ducha. La aplicación será 2´frío + 3´calor + 2´frío + 3´calor + 2´frío. Pudiendo repetir la operación 3 y 5 veces al día dejando pasar al menos 2 horas entre cada una de ellas. Recuerda que si realizamos ejercicio físico y notamos hinchazón o enrojecimiento aplicaremos frío nada más terminar.

Fuerza (desde el 15º día)

(Dos series de 10 repeticiones 2 veces al día)

Isométrico: de pie con ambos pies apoyados en el suelo, haz flexión dorsal llevando los dedos hacia arriba. Con el pie apoyado en una pared, realizar inversión, eversión contra una pared y empuje hacia el suelo.

Activo con bandas eláticas: boca arriba, realiza todos los movimientos anteriores.

Propiocepción (desde la 4ª semana)

(Cuatro series de 30 segundos)

Camine de puntillas, camine sobre los talones, mantenerse a la pata coja y salte a la pata coja. Puedes complicar estos ejercicios cerrando los ojos o caer sobre una superficie inestable.

Fase final (desde la 6º semana)

Si no sientes dolor o restricciones en el rango de movimiento, puedes trotar, realizar movimientos en zig-zag e introducir ejercicios o deportes que realizabas habitualmente.

Intervenciones quirúrgicas o tratamiento conservador

La literatura quirúrgica actual es escasa y nunca se investigaron los efectos a largo plazo de una intervención quirúrgica en esguinces recurrentes. El consenso general de las revisiones que investigaron una intervención quirúrgica fue que siempre debería intentarse un ensayo con tratamiento conservador antes de realizar la cirugía, que la cirugía debería considerarse sólo en pacientes con síntomas persistentes y que debería considerarse individualmente.

Tratamiento conservador: una intervención con ejercicios y uso de una sujeción externa puede reducir significativamente las probabilidades de recurrencia del esguince de tobillo, y que esta efectividad mejora si la terapia de ejercicio se administra en dosis altas (> 900 min de entrenamiento con terapia de ejercicio).

Soportes externos

Se recomienda aparatos ortopédicos para todos los atletas con una historia previa de esguince de tobillo, especialmente cuando se realizan actividades de alto riesgo como deportes de interior / de cancha y de campo. Se recomienda usar un aparato ortopédico durante un mínimo de 6 meses después de un esguince agudo de tobillo para prevenir la recurrencia, y que el beneficio de usar un aparato ortopédico dura hasta 1 año después del esguince de tobillo.  Además del efecto preventivo reconocido, se consideró el uso de soporte externo en esguinces de tobillo menos severos. Con respecto al tipo de soporte externo recomendado, estudios previos concluyeron que los soportes de tobillo con cordones hacia arriba eran mejores que las tobilleras semirrígidas.

En Virginia Moreno Fisioterapia, tenemos fisioterapeutas especializados en deportiva, donde podremos asesoraros y trataros cualquier patología deportiva que tengas. Consúltenos su caso.

Fisioterapia y Salud van de la mano, ¿Te apuntas?

EJERCICIOS Y ESTIRAMIENTOS PARA LUMBALGIAS

ANATOMÍA COLUMNA LUMBAR

La columna lumbar es una zona de la espalda situada entre las vértebras dorsales y el sacro. Se compone de 5 vértebras que forman una lordosis o curvatura anterior en la espalda. Soportan el peso del cuerpo y dan movilidad a la columna en flexión, extensión, inclinación y ligera rotación. Entre cada vértebra se encuentra el disco articular formado por un anillo fibroso y un núcleo pulposo, su función es permitir el movimiento y ejerce de amortiguador de cargas. Los discos de la columna lumbar son más grandes que el resto de la columna al tener que soportar más carga, su núcleo pulposo se encuentra ligeramente posteriorizado lo que genera un mayor número de hernias en esta zona.

MUSCULATURA

Erectores lumbares: se encuentran en la zona posterior de la espalda y se encargan de extender la columna y permanecer erguidos. Su contractura suele ser dolorosa.

Abdominales: Cuando se potencian reducen la carga que recibe la curva lumbar. Es frecuente que se atrofien con la edad y la obesidad produciendo hiperlordosis (aumento de la curvatura de la columna).

Psoas-iliaco: se inserta en la zona anterior la columna lumbar, u función es flexora y rotadora interna y su contracción aumenta la curvatura lumbar.

Glúteos y Piramidal: Situados en la zona posterior extienden los miembros inferiores, realizan rotación externa y sujetan la pelvis para que no caiga en apoyo monopodal.

Isquiotibiales: Van desde los isquios de la pelvis hasta el fémur y peroné por la parte posterior. Diversos problemas lumbares se relacionan con isquios acortados, debido a que realizan un cambio posicional de la pelvis llevándola a retroversión y afectando a la curvatura de la espalda.

LUMBALGIA O DOLOR LUMBAR

El dolor lumbar (LBS) se define como el dolor o malestar de la parte posterior del cuerpo, localizado entre el margen de las doce costillas y la región glútea inferior pudiendo  agravarse hasta que limita las actividades habituales. Es un problema de salud muy común y representa la principal causa de limitación de la actividad, discapacidad, pérdida de productividad y ausentismo laboral en el mundo, lo que genera enormes cargas económicas para la seguridad social. Hace diez años, se consideraba un problema limitado a los países occidentales. Sin embargo, desde entonces, una gran cantidad de estudios han demostrado que el dolor lumbar es un problema importante en países con niveles de desarrollo medio e inferior.

El síndrome de dolor lumbar es una de las afecciones más comunes en la práctica clínica, hasta el 84% de los adultos sufren un episodio de dolor lumbar en un cierto período de su vida. Puede tener un gran impacto negativo en la calidad de vida y la función, y a menudo se asocia con depresión y ansiedad.

El origen del dolor lumbar se puede clasificar como mecánico, neuropático y secundario debido a otra enfermedad.  El dolor de espalda mecánico implica que la fuente del dolor se origina en la columna vertebral o sus estructuras asociadas. El dolor neuropático indica que la presencia de síntomas se debe a la irritación de la raíz del nervio espinal. Hay varias formas de distinguir el dolor mecánico del dolor neuropático en la parte inferior de la espalda cuando se toma una anamnesis. Los pacientes a menudo describen el dolor neuropático a punta de dedo señalando el trayecto nervioso, mientras que el dolor mecánico a menudo puede transmitirse a los glúteos y la parte superior de la pierna, mientras que el dolor debajo de la rodilla es más frecuente en el dolor radicular.

ESTIRAMIENTOS

  1. ERECTORES LUMBARES

Boca arriba sobre una superficie firme, extender una pierna hacia el suelo y la otra llevar llevar la rodilla hacia el pecho con ayuda de los brazos para estirar la musculatura posterior de la espalda. Permanecer 30 segundos en esta posición y cambiar de pierna.

  1. GLÚTEOS

Misma posición que en el ejercicio anterior pero la rodilla que antes iba hacia el pecho ahora se dirige hacia el hombro contrario hasta notar tensión en el glúteo. Mantener 30 segundos.

  1. CUADRADO LUMBAR

Sentado sobre los talones, manos completamente hacia delante y espalda estirada. Realizar inclinaciones hacia ambos lados y permanecer en la posición 30 segundos.

  1. PSOAS ILIACO

De rodillas dar un gran paso hacia delante con una pierna, el tronco recto llevar el peso hacia delante hasta sentir tensión en la ingle. Mantener 30 segundos.

  1. ISQUIOTIBIALES

De pie, subir la pierna a estirar subida a una altura con la rodilla flexionada, flexionar la cadera hacia delante pero sin doblar la columna y estirar la rodilla hasta notar tensión en la parte posterior del muslo. Mantener la posición 30 segundos.

FORTALECIMIENTO

  1. MOVIMIENTOS PELVIS

Boca arriba, realizar movimientos de retroversión y anteversión interiorizando ambos movimientos para ser capaces de quedarnos en una posición intermedia entre esas dos, llamada posición neutra de pelvis. Realizarlo 10 veces.

  1. TRANSVERSO ABDOMEN

Boca arriba con ambas piernas flexionadas, palpar con dedo índice y corazón medialmente a la espina iliaca antero superior. Al soltar el aire por la boca debemos tener la sensación de meter el ombligo hacia dentro y hacia arriba. Si notamos la zona de palpación más dura, hemos realizado bien la activación de la musculatura profunda del abdomen. La pelvis debe de estar en posición neutra. Realizar 3 series de 12 repeticiones.

A partir de aquí, podemos realizar diferentes ejercicios que incrementen la tensión abdominal para ayudar a fortalecerlo:

  • Boca arriba, elevar una pierna a 90 grados para posteriormente estirarla a 45 grados.
  • Boca arriba, elevar ambos brazos hacia el techo y llevarlos hacia atrás 45 grados.

  1. GLÚTEOS

Boca arriba, realizar retroversión de la pelvis, apretar glúteo y elevarlo hasta formar una línea recta con los hombros, la pelvis y las rodillas. Y volver a bajar. Realizar 3 series de 12 repeticiones.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, podemos ayudarte prevenir lumbalgias y asesorarte de cómo prevenir el dolor. Además somos especialistas en pilates.

 

EJERCICIOS DE ESTABILIZACIÓN DEL HOMBRO

La articulación del hombro ó glenohumeral es una articulación compleja y está compuesta por diferentes estructuras óseas, entre las cuales se encuentran la clavícula, el esternón, las costillas, la escápula o paletilla y el húmero.

Todas estas estructuras óseas conforman  entre sí distintas articulaciones que darán lugar, en conjunto, al complejo articular del hombro.

  • Articulación acromioclavicular
  • Articulación esternoclavicular
  • Articulación escápulotorácica
  • Articulación glenohumeral

 

 

Con respecto a la musculatura, tenemos distintos músculos que conforman el complejo articular del hombro, entre los que cabe destacar el grupo del manguito de los rotadores, que constituye el grupo muscular más profundo.

  • Músculo supraespinoso
  • Músculo infraespinoso
  • Músculo redondo menor
  • Músculo subescapular

 

Todas estas articulaciones que hemos citado, permiten junto con la musculatura un amplio rango de movimiento al hombro.

Sin embargo, esta gran motricidad también produce fricciones y sobrecargas repetidas reproduciendo en muchos casos la sintomatología conocida como hombro doloroso.

El hombro doloroso es un motivo de consulta bastante habitual, siendo  la tercera causa más frecuente de consulta músculo-esquelética en Atención Primaria, por detrás de la patología lumbar y cervical.

El dolor de hombro es un síntoma que concierne a multitud de patologías, de las cuales la gran mayoría se deben a trastornos en los tejidos blandos periarticulares. Existen otros posibles motivos en el dolor de hombro, como lesiones, inestabilidad articular o artritis.

 

La inestabilidad del hombro es un movimiento excesivo de la cabeza humeral respecto a la glenoide. Es una anomalía común que se observa a menudo en el ámbito de la medicina y la fisioterapia. Un programa de rehabilitación apropiado juega un papel vital en el resultado exitoso después de un episodio de inestabilidad del hombro y en Segovia podemos ayudaros a resolver este problema. La articulación glenohumeral permite una gran cantidad de movimiento, lo que la hace inherentemente inestable siendo la articulación más frecuentemente dislocada en el cuerpo humano, siendo más frecuente encontrarnos luxaciones o subluxaciones anteriores de hombro.

Debido a la pobre congruencia ósea y la laxitud capsular de la articulación, depende en gran medida de los estabilizadores dinámicos y del sistema neuromuscular para proporcionar estabilidad funcional. Por lo tanto, la diferenciación entre el movimiento normal y la inestabilidad patológica suele ser difícil de determinar. Existe una amplia gama de inestabilidades en el hombro, desde subluxaciones sutiles (como se ve en atletas de cabeza) hasta grandes inestabilidades.

Los estabilizadores dinámicos de la articulación son los músculos del manguito rotador (supraespinoso, infraespinoso, redondo menor, redondo mayor y subescapular), el deltoides, la cabeza larga del bíceps y la musculatura periescapular. Estos músculos son capaces de generar fuerzas compresivas o coaptadoras en la articulación, principalmente en rangos de movimiento donde la cápsula y ligamentos están laxos.

En los sujetos con inestabilidad de hombro, la fuerza muscular y el control neuromuscular se ve alterado. Tienen escápulas que descansan en rotación hacia abajo y tienen una rotación ascendente deficiente, lo que reduce el área de contacto entre la cabeza humeral y la glenoide. Los síntomas van desde informes leves de dolor hasta aprehensión, compresión, dolor del manguito rotador y síntomas neuropáticos.

El tratamiento inicial más comúnmente recomendado para la inestabilidad de hombro es un programa de rehabilitación. Este artículo trata de crear un programa de ejercicios para ayudar al hombro a obtener un correcto funcionamiento en sujetos con inestabilidad.

 

EJERCICIOS

Todos los ejercicios incluidos son específicos para la musculatura del hombro y están diseñados para mejorar la fuerza, la potencia y la resistencia. Deben realizarse con el pecho abierto y el hombro lejos de las orejas. Haremos 3 series de 12 repeticiones, 3 veces a la semana durante un mínimo de 4 semanas. La posición inicial del hombro debe ser relajada, lejos de la oreja y sin estar enrollados hacia delante.

  1. Diagonal: Extensión + Aducción

Con una goma elástica colocada superior al sujeto, tire de la resistencia hacia abajo y a través de su cuerpo hacia el lado opuesto de la pierna. Durante el movimiento de vuelta, debe terminar con su palma de la mano mirando al frente y su pulgar dirigido hacia arriba.

  1. Diagonal: Flexión + Abducción

Goma elástica sujeta en la parte inferior, comience con el brazo extendido en una posición de 45º y la palma hacia atrás. Después de girar la palma hacia adelante, proceda a flexionar el codo y levante el brazo hacia arriba y sobre el hombro afectado. Gire la palma hacia abajo y hacia atrás para llevar el brazo a la posición inicial.

  1. Rotación externa

Goma elástica sujeta en un lateral. Párese con el codo afectado fijo al costado, el codo a 90º y el brazo afectado a través de la parte frontal del cuerpo. Agarre la resistencia y realice una rotación externa de brazo, manteniendo el codo apoyado en el costado. Vuelva a la posición de inicio lentamente y controlado.

  1. Rotación interna

Goma elástica sujeta en un lateral. De pie con el codo fijo en el costado a 90º, agarre la resistencia y haga una rotación interna de hombro. Vuelva a la posición inicial lentamente y controlado.

  1. Rotación externa con 90º de abducción

Hombro abducido a 90º. Manteniendo el hombro abducido, gire el hombro hacia atrás manteniendo el codo a 90º. Regrese despacio a la posición inicial.

  1. Abducción

Con una pesa, el codo recto y el pulgar hacia arriba levante el brazo hasta el nivel de los hombros en un ángulo de 30º delante del cuerpo. No superes la altura de los hombros. Mantenga 2 segundos y baje lentamente.

  1. Abducción a 90º en decúbito prono

Acuéstese sobre la mesa, boca abajo, con el brazo involucrado colgando directamente hacia el suelo y la palma hacia abajo. Levante el brazo hacia un lado, paralelo al suelo. Mantenga 2 segundos y baje lentamente.

  1. Abducción a 100º en decúbito prono

Igual que el ejercicio número 7 pero llevando el brazo ligeramente por delante del hombro (autoestopista).

Se ha comprobado en la literatura científica actual los beneficios que aportan este tipo de ejercicios en la estabilidad y fortalecimiento del hombro, llegando a ser el tratamiento de primera elección para todas aquellas patologías de hombro que cursan con inestabilidad.

En Fisioterapia Virginia Moreno, en Segovia, podemos ayudarte a resolver patología de hombro si necesitas una pauta más personalizada.