Tipos de prolapso: ¿Cuál es el tratamiento adecuado en fisioterapia?

Un prolapso es el descenso de uno o más órganos  pélvicos o vísceras como la vejiga,  el útero o el recto hacia el exterior.

Al contrario de lo que solemos pensar cuando oímos hablar de ello, es una afectación que sufren muchas más mujeres de las que creemos. Se ha visto que una de cada dos madres sufrirá algún  prolapso durante su vida y es por esto que están considerados como “epidemia silenciosa”.

Dependiendo del órgano prolapsado vamos a diferenciar dos tipos de prolapsos:

  • Prolapso de la pared anterior, cuando los órganos que han descendido son la vejiga, uretra o el útero.
  • Prolapso de la pared posterior, cuando el órgano que ha descendido es el recto o las hastas intestinales.

Hay distintos grados de prolapsos que, si no se tratan a tiempo, pueden llegar hasta la exteriorización total de alguno de estos órganos. Normalmente esto sucede de forma progresiva, distinguiendo hasta 4 grados de prolapso:

  • Grado 1: aflora hasta la mitad del conducto vaginal.
  • Grado 2: aflora hasta el introito vaginal.
  • Grado 3: sobrepasa el introito vaginal.
  • Grado 4: exteriorización total del órgano o víscera pélvica.

Existen muchas posibles causas y factores de riesgo, convirtiendo así a cada paciente en un caso único. Los factores de riesgo más comunes son:

  • Sobrepeso y obesidad
  • Embarazo y parto
  • Tos crónica por alergias, tabaquismo, asma etc
  • Deportes de impacto
  • Estreñimiento
  • Genética
  • Cirugías pélvicas
  • Menopausia
  • Trabajo repetitivo cargando peso

¿Cómo podemos evitar que se  prolapse un órgano pélvico?

Si actualmente está embarazada, le aconsejamos, que según vaya avanzando su estado gestacional haga ejercicio, como puede ser pilates para embarazadas. Nosotros, en Segovia, tenemos clases para embarazadas donde uno de nuestros objetivos es fortalecer la musculatura del cuerpo y del suelo pélvico. También, hacemos mucho trabajo del músculo transverso del abdomen, que es el encargado de los pujos en el parto y el que sujeta a nuestro bebé dentro del abdomen para que no se venza hacia delante de los rectos del abdomen y pueda producir una diástasis abdominal (rotura de los rectos anteriores).

Si tiene tos crónica o estreñimiento, le aconsejamos visitar un especialista en suelo pélvico para que le asesore cómo toser sin dañar al suelo pélvico. Si el caso es de estreñimiento, realizamos tratamientos específicos para esta patología, pautando unos protocolos de actuación para casa, y en consulta haciendo drenaje linfático manual en el abdomen usando también terapia manual y radiofrecuencia, de este modo, cada vez que hace un pujo para expulsar las secreciones no dañará a su suelo pélvico.

Si actualmente está entrando en la menopausia o está ya en ella, le animamos a que leas la parte de tratamiento pero, en prevención, le animamos a que acuda a clases de pilates con fisioterapeutas para fortalecer su abdomen y suelo pélvico o pida una consulta de asesoramiento de suelo pélvico, donde lo que hacemos es valorar el tono de la musculatura de la vagina y del abdomen, pautando posteriormente un protocolo de actuación que tendrá que hacer en casa para prevenir el prolapso.

¿Cómo puedo identificar que tengo un prolapso?

  1. Sensación de bulto en la vagina o incluso bulto visible que antes no estaba y que a veces hay que retirar con los dedos para poder orinar.
  2. Presión o pesadez en la pelvis o en la vagina.
  3. El síntoma más común es la incontinencia urinaria, aunque existen muchos otros síntomas que también nos hacen sospechar de prolapso pélvico. Molestias al orinar, polaquiuria (orinar más de 8 veces al día) e incontinencia urinaria.
  4. Dolor durante las relaciones sexuales.
  5. Lumbago.
  6. Infecciones vesicales repetitivas.

La fisioterapia, en los primeros grados del prolapso, es de gran ayuda y puede evitar en muchos casos, el aumento de estos o incluso la cirugía.

Las estructuras que soportan los órganos pélvicos van a estar débiles o sufrirán algún tipo de lesión que no les permita realizar correctamente su función.  Es necesario valorar qué estructuras están fallando, músculo, fascia o ligamentos, para comenzar un plan de tratamiento individualizado y de éxito.

El objetivo dentro de la fisioterapia en el tratamiento de prolapsos va a ser el rentrenamiento de la musculatura del suelo pélvico con distintos métodos:

  1. En un principio, ejercicios para aprender a contraer la musculatura del suelo pélvico con ayuda de electroestimulación o biofeedback.
  2. Ejercicios de Kegel donde buscamos ganar fuerza, tono y automatismo del suelo pélvico al contraer abdomen.
  3. Ejercicios hipopresivos para regular la diferencia de presiones.
  4. Entrenamiento en la anticipación al esfuerzo o lo que es lo mismo, aprender a contraer el suelo pélvico de forma voluntaria ante actividades hiperpresivas como son estornudos, tos, coger peso o agacharse.
  5. Método propioceptivo 5p. Es un método propioceptivo para tratar los músculos perineales y las disfunciones del suelo pélvico a través de la postura. Se utiliza el pié como vía de entrada de información. Este método también nos ayuda a tratar los músculos abdominales y se reequilibran tensiones musculares.

Si tienes alguno de los síntomas anteriores, sospechas de prolapso o quieres evitar que te ocurra, en Fisioterapia Virginia Moreno, clínica de fisioterapia en Segovia, especialistas en Obstreticia y Uroginecología, estamos a su disposición para la realización de una valoración, tratamiento y seguimiento de cualquier disfunción de suelo pélvico con el objetivo de mejorar lo máximo posible su dolor y calidad de vida.

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