¿Tengo una lesión qué utilizo frío o calor?

El frío y del calor se ha utilizado casi de forma indistinta ante distintas lesiones y es importante su correcta utilización, por ello, a continuación vamos a indicaros algunas diferencias entre ambos y algunos ejemplos de su uso.

El frío produce una vasoconstricción o cierre de los vasos y es un potente analgésico y antiinflamatorio, por tanto se aplicaría hielo en caso de presencia de inflamación en fase aguda (es decir, reciente). Es muy importante tener en cuenta que el hielo a una determinada temperatura puede llegar a quemar, por lo que siempre se aplicaría envuelto en un paño de algodón durante 12-15 minutos y ante cualquier sensación extraña se retiraría. Se puede aplicar 2-3 veces al día.

El calor también es una ayuda para disminuir el dolor y produce justo lo contrario al frío, una vasodilatación de los vasos; es decir, aumenta el flujo sanguíneo así que en caso de un estado de disminución de la circulación como puede ocurrir en casos de una contractura, es el método de elección. Podemos aplicar varias fuentes de calor directa o indirectamente (por ejemplo, una lámpara de infrarrojos) durante 15 minutos aproximadamente, teniendo en cuenta el riesgo posible de quemaduras si nos excedemos de temperatura.

El calor también se puede utilizar en fase avanzada de ciertas lesiones. Por ejemplo, ante un golpe o un esguince crónico (+ de 3 meses de duración) de tobillo o rodilla que sigue ocasionando dolor y donde ya no hay inflamación, utilizaríamos calor en lugar de frío.

También existe la posibilidad de realizar una combinación de frío y de calor. Esto se realiza mediante baños de contraste (agua fría y agua caliente en dos baldes de agua. Cuanto más contraste de temperatura, más efectivo) que se utilizarán en fase subaguda (unos 15-20 días después de la lesión y menos de 3 meses, según autores) de ciertas lesiones como, por ejemplo de nuevo los esguinces.

Resumiendo lo anteriormente mencionado, siempre que haya inflamación o hinchazón que esté caliente (por golpe, esguince) primero aplicaremos frío, en fase subaguda, podemos hacer baños de contraste y; por último, pasados esos 3 meses de duración podremos aplicar calor.

En caso de cirugías de distintas partes del cuerpo, aplicaríamos frío en el postoperatorio y al comienzo de la rehabilitación puesto que es común la presencia de grandes inflamaciones. Si pasados el tiempo necesario para la recuperación de la cicatriz, sigue existiendo dolor, podríamos aplicar calor. En este caso, nos olvidaremos de los baños de contraste puesto que podríamos enlentecer el proceso de cicatrización y por el riesgo de infección.

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