Entradas

PILATES

QUÉ ES

El método Pilates es un sistema de entrenamiento físico basado en el control y equilibrio para estabilidad y fuerza a la columna vertebral. Trabaja la correcta posición de las articulaciones y el fortalecimiento muscular enfocada a mejorar la postura, aumentar la flexibilidad, tonificar la musculatura y control del estrés. Con más de 100 años desde su invención por Joseph Hubertus Pilates, es una de las metodologías de entrenamiento que más ha crecido en estos últimos años debido a sus beneficios.

 

A QUIÉN VA DIRIGIDO

Lo pueden practicar personas de todas las edades, sexo y condición física. En niños ayuda a desarrollar su sistema psicomotor y a reeducar posturas incorrectas y, en adultos, ayudando a mantener la forma física, fortalece la musculatura y aumenta la flexibilidad, lo que hace que nos sintamos más fuertes y ágiles. Además, mejora la conciencia corporal y el control sobre la respiración en ambos casos.

Especialmente indicado para personas que sufren de dolores de espada. El método Pilates actúa en el origen de esas lesiones, ayudando a revocar esa situación. Las más comunes son:

  • Dolencias cervicales: hoy en día la postura de la cabeza adelantada, debido al aumento del sedentarismo y al uso de tecnologías está aumentado en la sociedad. Es muy importante la corrección postural y la tonificación de la musculatura específica para conseguirlo.
  • Dolores lumbares: una correcta musculatura abdominal es esencial para proteger nuestra columna, además de un control postural de la pelvis.

También, especialmente indicado para embarazadas, tenemos un post que habla de los 10 beneficios de pilates durante el embarazo, pero aquí simplemente nombrar que se puede empezar a hacer pilates para embarazadas a partir de la semana 18 de embarazo y ayuda a sentirse mejor durante todo el embarazo, sentirse ágil y evitar el dolor de ciática muy común en este estado gestacional. Posteriormente, después del embarazo también se puede seguir haciendo clases de pilates para la recuperación postparto, sólo hay que esperar a que pase la cuarentena.

Las clases de pilates de recuperación postparto podrán llevarse a cabo con el bebé y ayuda a mejorar el vínculo a la vez que se hacen ejercicios para recuperar la condición física de la madre.

 

 

 

CÓMO ES UNA SESIÓN DE PILATES

Se empieza alineando nuestro cuerpo para mantener una postura correcta, seguimos controlando la respiración, los hombros relajados, pelvis neutra y comenzamos a fortalecer la zona abdominal y suelo pélvico mediante ejercicios progresivos en intensidad, lentos y controlados. Para acabar, trabajamos la elasticidad de distintos grupos musculares y la relajación para obtener un mayor beneficio terapéutico.

GRUPOS REDUCIDOS

Si decides hacer pilates en grupo, lo ideal es que no supere las cinco personas por grupo, ya que, una persona no es capaz de controlar a más personas y el valor del pilates se perdería.

Por ello, nuestras clases de pilates son de máximo cuatro personas, guiadas por fisioterapeutas especialistas en suelo.

 

BENEFICIOS

  • Tonificación musculatura abdominal
  • Corrección postural
  • Mejora coordinación motora
  • Mejora de la propiocepción
  • Aumento de la flexibilidad
  • Equilibrio de todas las funciones del cuerpo
  • Alivio de los dolores musculares

A QUIEN LE RECOMENDAMOS PILATES EN SESIONES INDIVIDUALES

A aquellas personas que quieren un trato exclusivo en la patología que presenta, adaptando la clase en todo momento a lo que necesita y le garantiza un buen desarrollo de la misma.

CONTRAINDICACIONES

La ejecución de los ejercicios debe ser correcta, teniendo en cuenta las limitaciones de quien lo practica o sus lesiones. No es recomendable acudir a clases con muchos usuarios sin que el profesor tenga tiempo a corregirte. Los ejercicios mal realizados o no convenientes para nuestra dolencia o lesión pueden ser perjudiciales.

ACCESORIOS DE PILATES

Los accesorios son una herramienta muy útil para trabajar de forma dinámica y ayudar a trabajar los diferentes grupos de musculares. En Virginia Moreno Fisioterapia contamos con:

Bandas elásticas: incrementa la intensidad de multitud de ejercicios, sobre todo de aquellos encaminados a fortalecer brazos y piernas. Podemos controlar fácilmente la intensidad ajustando la distancia de la banda elástica y nuestro cuerpo.

Fitball: elemento estrella en Pilates con el que podemos trabajar el equilibrio y la propiocepción, además de tonificar abdomen y espalda.

Aro: es un círculo de goma con agarraderas laterales con el que podemos aumentar la intensidad en nuestros ejercicios de brazo, piernas y abdomen.

Rulo: elemento inestable utilizado para crear planos inestables trabajando así una correcta postura y los grupos musculares encargados de ello.

NUESTRA CLÍNICA

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, trabajamos desde hace más de 6 años el método Pilates con fisioterapeutas cualificados y clases reducidas para garantizar el mayor beneficio a todos nuestros pacientes. Impartimos clases de Pilates suelo con una gran variedad de accesorios y una duración de 60 minutos. Puedes probar una clase sin compromiso para ver cómo trabajamos.

No dudes en ponerte en contacto con nosotros para cualquier información o consulta.

clinica fisioterapia segovia

¿Cómo controlar los escapes de orina? Obstetricia y suelo pélvico.

La incontinencia urinaria es un tema ‘tabú’ y en muchas ocasiones no se quiere reconocer, pero es un problema frecuente.  Consiste en la pérdida involuntaria de orina. El afectado tiene una necesidad imperiosa y repentina de orinar pero es incapaz de retener la orina. Supone un problema higiénico, social y psíquico, ya que influye en la actividad cotidiana del enfermo y reduce su calidad de vida.

Existen varios tipos de incontinencia urinaria diferenciando la causa por la que se produce;  

  • Incontinencia urinaria de urgencia: es la pérdida involuntaria de orina acompañada o precedida de la necesidad urgente de orinar.
  • Incontinencia de esfuerzo: se trata de la pérdida de orina cuando se realiza un esfuerzo físico como puede ser reír, estornudar, toser, levantar un peso, correr, saltar y en algunos casos puede llegar a producirse simplemente al levantarse o andar. Es la causa más frecuente de incontinencia en mujeres.
  • Incontinencia urinaria mixta: cuando se dan los dos tipos anteriores asociados.
  • Incontinencia urinaria por rebosamiento: se producen escapes en forma de goteo sin que el paciente perciba deseo miccional. Este tipo de incontinencia siempre es secundaria a una retención urinaria. Puede producirse por obstrucción o por lesión neurológica.
  • Incontinencia Urinaria funcional: se asocia a enfermedades mentales como al Alzheimer, el Parkinson o la depresión; aunque el sistema urinario funciona con normalidad, el enfermo es incapaz de controlar la micción.

Este trastorno afecta más a mujeres que a hombres ya que el 75 por ciento de mujeres experimentan pérdidas de orina alguna vez en su vida. No obstante, también el 25 por ciento de los hombres sufrirá incontinencia (tras cirugías de próstata por ejemplo).

Los factores de riesgo de verse afectado por la incontinencia urinaria más destacados son el sobrepeso, las cirugías pélvicas y abdominales, los traumatismos, el estreñimiento, el número de embarazos y partos, la edad, el sedentarismo, las enfermedades de transmisión sexual, las enfermedades urinarias y el uso de ropa ajustada.

Para combatir la incontinencia urinaria, es eficaz realizar ejercicios de Kegel, indicados para el fortalecimiento de la musculatura pélvicaPero antes de realizar ejercicios que fortalezcan el suelo pélvico, debemos identificar la musculatura del mismo. Para localizarlo, colocaremos la mano abierta sobre la silla y nos sentaremos encima, seguido  realizaremos una contracción de lo que toca la mano.

Otra forma de encontrar la musculatura del suelo pélvico; Uno de los músculos lo localizas si piensas en aguantar la orina. No se trata de que te aguantes realmente la orina, sino que te concentres en qué músculos contraes al hacerlo. Luego, localiza los músculos de la zona anal que te ayudan a aguantarte un gas. Por último, están los músculos que nos ayudan por ejemplo a sujetar un tampón, son, seguramente, los más difíciles de localizar porque estamos menos acostumbradas a llevar nuestra atención hasta ellos.

Los ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel son contracciones de la musculatura del suelo pélvico realizadas a diferentes ritmos e intensidades.

  • Ejercicio 1: Sentado en una silla, sepárate del respaldo, apoya los pies completamente en el suelo, nota los huesos isquiones apoyados en la silla y crece desde la coronilla. Sin mover el pecho, pendula la pelvis, apoyando en la silla la zona vaginal (delantera) y después la zona anal (posterior). Al apoyar la parte anterior notarás que se curva la espalda hacia delante y al apoyar la parte posterior se curva la espalda hacia detrás.
  • Ejercicio 2: Respirando por las costillas, apóyate en la zona vaginal y haz como si te aguantaras la orina 10 segundos, notando cómo trabaja la parte que tiene contacto con la silla. Relaja y repite 10 veces.
  • Ejercicio 3: siéntate sobre el ano e imagina como si te aguantaras un gas 10 segundos mientras respiras, sintiendo el contacto de esta zona. Relaja y repite 10 veces.
  • Ejercicio 4: apóyate en la zona intermedia (periné) y haz como si aguantaras un tampón respirando 10 segundos. Relaja y repite 10 veces.
  • Ejercicio 5: realiza contracciones rápidas que duren 1 segundo llevando las tres zonas que has trabajado antes hacia arriba, asegurándote de que relajas completamente tras cada contracción. Realiza 3 series de 5 contracciones rápidas, descansando 1 minuto entre cada serie.

Estos ejercicios deberían ser supervisados por un fisioterapeuta  especializado en suelo pélvico, como es nuestro caso, en Segovia, para que se ejecuten de una manera correcta y no introduzcamos musculatura que haga perder fuerza a la musculatura del suelo pélvico, como puede ser el glúteo, (vicio frecuente que se suele activar al hacer ejercicios de Kegel y que tenemos que evitar que ocurra). También es importante que te examine un fisioterapeuta especializado porque en el caso de no tener fuerza suficiente, lo que haremos mediante la eletroestimulación y otras técnicas aumentar la fuerza de la musculatura.

La electroestimulación a traves del tibial posterior es una herramienta imprescindible para el tratamiento de la incontienecia urinaria.

En deficinitiva, tenemos diferentes maneras para poder tratar los distintos tipos de incontinencia urinaria con fisioterapia. En la clínica de fisioterapia Virginia Moreno Fisioterapia, somos especialistas en Obstetricia y Uroginecología en Segovia, siendo el primer centro en ofertarlo en nuestra ciudad. Consúltenos su caso sin compromiso.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

Aprende a usar el suelo pélvico

Antes de empezar a saber cómo usar correctamente el suelo pélvico, ¿te has planteado alguna vez saber cuáles son los músculos que lo componen? ¿Todos tenemos suelo pélvico? ¿Para qué sirve? Poco a poco vamos a ir resolviendo estas dudas.

El suelo pélvico o periné es el conjunto de músculos y tejidos conjuntivos que tapiza la parte inferior de la pelvis. Cierran la cavidad abdominal en su parte inferior y su función principal es sostener los órganos pélvicos (vejiga, uretra, útero, vagina y recto) en la posición adecuada porque de ello depende su normal funcionamiento.

Su principal componente es el músculo elevador del ano, un músculo que cubre la mayor parte de la pelvis.

En la imagen adjunta se ven varios de los músculos de los que hablamos en la pelvis masculina y femenina.

 

 

Como podéis ver en la imagen todos tenemos suelo pélvico, mujeres y hombres adultos y niños y en todas las etapas de la vida es importante cuidarlo.

El suelo pélvico puede debilitarse por diferentes gestos que hagamos o malos hábitos de repetición, como puede ser en personas que tienen alergia (en el caso de la mujer, da igual que haya tenido partos o no). ¿Por qué en personas alérgicas? En Segovia, por ejemplo, hay mucho polen y ser alérgico significar tener estornudos o toses de repetición que provocan empujes directos al suelo pélvico, por lo que no solo tenemos que hacer ejercicios de kegel, sino también ejercicios para fortalecer otro músculo que tiene especial interés en el suelo pélvico, conocido como transverso del abdomen.

El músculo transverso del abdomen es un músculo profundo, una especie de faja que recubre desde la columna vertebral hasta la línea alba (línea vertical justo debajo del ombligo). Su función principal es la de estabilizar nuestra postura para proteger la zona lumbar, además actúa comprimiendo las vísceras de la zona del abdomen y como músculo exhalador.

 

 

Al encontrarse internamente (como podéis observar en la imagen anterior) es difícil sentir su contracción, pero para ello te vamos a pautar un ejercicio para saber si lo estamos activando correctamente:

  • Tumbado boca arriba con los brazos a ambos lados del cuerpo, en posición relajada. Hacemos el gesto como de “meter tripa” y en la zona baja del abdomen vas a sentir una ligera contracción. Esa ligera contracción es el transverso del abdomen.

Cuando una persona es alérgica y tiene tos o estornudos de repetición, si aprende a usar el abdomen y a su vez su suelo pélvico, evitamos empujes directos.

¿Cómo aprendo a usar el suelo pélvico?

Es importante que, aunque te leas este artículo y tomes consciencia de la musculatura, un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico pueda enseñarte a su correcta utilización. Nosotros en el centro de fisioterapia de Virginia Moreno tenemos las herramientas necesarias para abarcar este tipo de situaciones y evitar problemas.

Para evitar su empuje tenemos que ser capaces de activar ombligo y contraer el suelo pélvico ante una situación de esfuerzo (coger peso, un movimiento repetitivo, etc) a la vez, de esta manera las vísceras no se ven “empujadas” y evitamos que haya mayor presión en el suelo pélvico.

Consultanos tu caso, tanto si eres mujer como hombre,  podemos ayudarte a evitar escapes de orina, heces y a fortalecer tu suelo pélvico. Contacta con nosotros.

Un enemigo del suelo pélvico: el estreñimiento

¿Va al baño con poca frecuencia?, ¿presenta evacuaciones duras?, ¿se acompaña de esfuerzo excesivo?, ¿tiene sensación de evacuación incompleta? Si la respuesta  a estas preguntas es sí, probablemente padezca de estreñimiento.

El estreñimiento es un síntoma gastrointestinal común que se presenta entre 2 y 20% de la población en general. Suele presentarse con mayor frecuencia en mujeres que en hombres, en niños que en adultos, en pacientes de edad avanzada que en jóvenes y en personas no anglosajonas.

Los niños y bebes no se escapan a este tipo de síntoma, para ellos es recomendable acudir a expertos en tratamientos fisioterapéuticos para niños

En la mayoría de los casos con adultos, suele tratarse de un estreñimiento funcional ya que suele ser leve e intermitente, sin una causa orgánica identificable que se resuelve fácilmente con modificaciones higiénico-dietéticas (p.ej. ingesta de fibra y ejercicio).

En otras ocasiones, puede aparecer estreñimiento secundario a la toma de ciertos fármacos, remitiendo en cuánto se retira el fármaco en cuestión, o secundario a enfermedades sistémicas de naturaleza endocrinometabólica, neurógena o neuromuscular. Es importante discernir la presencia de estas afecciones, dado que su identificación y tratamiento ayudarán a corregir el trastorno. Sin embargo, algunos pacientes tienen síntomas más crónicos que resultan más difíciles de tratar.

De entre todos los síntomas, la frecuencia de las evacuaciones es el más objetivo para establecer cuál es la frecuencia normal. Se considera una función defecatoria saludable tener, al menos, tres evacuaciones por semana, indoloras y sin esfuerzo excesivo. Para el diagnóstico del estreñimiento funcional se toma como referencia los criterios de Roma III, que deben cumplirse en los últimos 3 meses con inicio de los síntomas al menos 6 meses antes del diagnóstico, y son:

1- Reunir dos o más de los siguientes síntomas:

  • Esfuerzo defecatorio en más del 25% de las deposiciones.
  • Heces duras o caprinas en más del 25% de las deposiciones.
  • Sensación de evacuación incompleta en más del 25% de las deposiciones.
  • Sensación de obstrucción anorrectal en más del 25% de las deposiciones.
  • Necesidad de maniobras manuales para facilitar la defecación en más del 25% de las deposiciones.
  • Menos de tres deposiciones por semana.

2- Heces líquidas infrecuentes si no hay uso de laxantes.

3- No debe reunir criterios para síndrome de intestino irritable.

La historia clínica y el examen físico son esenciales para una correcta orientación hacia el tratamiento. Dentro del examen físico nos encontramos con la palpación de la región abdominal, la valoración de la región perineal y del recto y la inspección anorrectal para valorar la presencia de escoriaciones, fisuras o hemorroides.

En ocasiones es conveniente realizar el tacto rectal para explorar la respuesta del esfínter anal externo al esfuerzo simulado de la defecación. Una analítica de sangre puede ayudarnos para evaluar la condición general del paciente y detectar signos de alarma. Además, existen diversas pruebas complementarias para descartar lesiones estructurales como pueden ser la radiografía o la colonoscopia o para evaluar la función motora del colon como puede ser la manometría anorrectal o electromiografía del suelo pélvico.

suelo pélvico y estreñimiento

Tratamiento del estreñimiento

El tratamiento para el estreñimiento funcional se compone en adquirir medidas higienicodietéticas y educativas. Los pacientes deberían ser instruidos sobre la importancia de un ejercicio regular, la necesidad de incrementar el contenido de fibra en la dieta, la ingesta de líquidos abundantes (1,5-2 litros/24 h) y el beneficio que comporta el adoptar un horario regular para la defecación (especialmente después del desayuno) y también el perjuicio que conlleva reprimir con frecuencia el uso racional de laxantes. En casos más complicados, los pacientes pueden beneficiarse de técnicas de biorretroalimentación y, la cirugía será la última opción.

Posibles complicaciones del estreñimiento

  • Impactación fecal: acumulación de heces en la ampolla rectal de manera progresiva, que endurece el bolo fecal dificultando su eliminación.
  • Úlcera estercorácea: suele ser una consecuencia de la situación anterior. La compresión ejercida por el bolo fecal produce una necrosis isquémica en la cara posterior del recto principalmente.
  • Megacolon funcional adquirido: se produce una dilatación del colon en exceso. Suele darse en niños trastornados o portadores de psicopatías.
  • Vólvulo de sigma: se produce una torsión del sigma que requiere una desvolvulación endoscópica o quirúrgica para evitar la necrosis gangrenosa del asa comprometida.

¿De qué manera afecta el estreñimiento al suelo pélvico?

Cómo ya comenté en otro post, el suelo pélvico, junto con la zona abdominal y el diafragma forma un espacio donde, en condiciones normales, mantienen una presión adecuada a los cambios posturales y a los esfuerzos.

Los esfuerzos excesivos que se producen en las evacuaciones alteran ese balance de presiones, aumentando la presión intra-abdominal y, como consecuencia, repercutiendo sobre el suelo pélvico de manera negativa. Si su suelo pélvico se encuentra en un estado óptimo, no notará esos cambios de presión. Sin embargo, si tiene alguna patología asociada, esos cambios de presión influirán sobre ella pudiendo agravar el cuadro.

Con patología en el suelo pélvico o sin ella, es preciso tratar el cuadro de estreñimiento para no agravarla o evitar su aparición. Además, conseguir retomar un tránsito intestinal regular evitará esos síntomas de hinchazón, incomodidad y dolor tan característicos de las personas que lo padecen, previniendo la aparición de otros cuadros más graves.

En Virginia Moreno clínica de Fisioterapia en Segovia podemos ayudarle a controlar y mejorar el estreñimiento a través de técnicas de masoterapia específicas, hábitos saludables y consejos posturales. No dude en contactar con nosotros.

Ejercicios de Kegel

Últimamente se escucha mucho hablar sobre los ejercicios de Kegel, pero ¿sabemos realmente en qué consisten y su utilidad?

Los ejercicios de Kegel fortalecen la musculatura del suelo pélvico. En 1940 fueron creados por el ginecólogo que les da nombre, Arnold Kegel, para prevenir y tratar la incontinencia urinaria en mujeres tras el parto. Actualmente sería un pensamiento erróneo creer que estos ejercicios son sólo y exclusivamente para mujeres que han dado a luz.  Mujeres, hombres y niños pueden beneficiarse de los mismos.

Fortalecer el suelo pélvico tiene múltiples beneficios:

  • En caso de que exista incontinencia urinaria o fecal, ayudan a tener un mayor control sobre la misma.
  • En el caso de estar embarazada, ayudan a soportar el peso que el bebé ejerce sobre el suelo pélvico.
  • En un post-parto, ayudan a recuperar una musculatura óptima para evitar posibles incontinencias o prolapsos.
  • Tras la menopausia, ayudan a prevenir esos pequeños escapes derivados de los cambios hormonales.
  • En el plano sexual, ayudan a luchar contra la eyaculación precoz en hombres y ayudan a tonificar la musculatura vaginal en mujeres.

No obstante, existen situaciones en las que están contraindicados. Si no aprende a realizarlos bien puede agravar el cuadro de su situación, así como una excesiva tensión del suelo pélvico puede causar dolor e incomodidad en las relaciones sexuales.

Posiblemente haya oído mencionar que para aprender a realizar los ejercicios de Kegel debe cortar el pis cuando está orinando. Tener la imagen en la cabeza de querer cortar el pis o evitar que se escape una flatulencia puede guiarnos en la contracción que debemos realizar, sin embargo, no debemos  hacer una contracción en el momento de orinar ya que podemos dejar algo de orina en la uretra que nos provoque una infección.

A la hora de contraer el suelo pélvico, caemos en el error de contraer musculatura de alrededor como pueden ser los glúteos, los aductores de cadera o el recto abdominal. Cuando realizamos una contracción del suelo pélvico no existe un movimiento visible del cuerpo. De manera que, podemos realizarlos en cualquier momento o situación sin levantar sospechas 😉

La musculatura del suelo pélvico actúa de forma conjunta con los músculos transverso del abdomen y oblicuo interno, musculatura que se sitúa en la parte anterior del abdomen y tiene la función de sujeción de las vísceras.

Como ya hemos dichos la activación de la musculatura del suelo pélvico no provoca un movimiento visible, pues es una musculatura interna.

¿Cómo realizar los ejercicios de Kegel adecuadamente?

Para su correcta activación los ejercicios suelen realizarse sentados, pero si estás empezando a realizarlos no hay ningún problema en que los ejecutes tumbado boca arriba. Nuestra pelvis debe estar colocada en una posición neutra, esto quiere decir que no debe estar ni en anteversión ni en retroversión, manteniendo una postura erguida, con la columna alineada. Es muy importante controlar la respiración, debemos respirar con normalidad, evitando contener la respiración mientras estamos realizando la contracción de la musculatura.

Los ejercicios se realizarán en cuatro fases:

  • Contracción y elevación de la musculatura
  • Mantenimiento de esa posición
  • Vuelta a la posición inicial
  • Relajación

En la fase de contracción, como ya comentamos, es muy importante no contener la respiración. Debemos tener el resto del cuerpo relajado, especialmente glúteos y aductores (muchas veces contraemos nos confundimos y podemos contraer estos músculos en vez del suelo pélvico). Además debemos mantener una correcta alineación del resto del cuerpo durante la realización del ejercicio.

Como podéis comprobar, son ejercicios de fácil realización, no son complejos y puedes realizarlos en cualquier lugar y momento del día. Ejercicios con amplios beneficios tanto para el hombre como para la mujer. Además no es necesario tener una disfunción para beneficiarse de estos ejercicios, como cualquier otro grupo muscular del cuerpo su tonificación supondrá un beneficio, y en el caso de los ejercicios de Kegel supondrá un beneficio en nuestra calidad de vida pues mejorará nuestro control sobre nuestros esfínteres y mejoraran nuestras relaciones sexuales.

Con la facilidad y beneficios de estos ejercicios, ¿por qué no animarse a dedicar unos minutos al día para fortalecer nuestro suelo pélvico? Contacta con nosotros para más información.

CLASES DE PILATES PARA LLEVAR MEJOR EL POSTPARTO

Pilates es un método muy recomendable para después del parto el cual se podrá comenzar tan pronto como el médico de por terminados los chequeos postparto. Normalmente estos finalizan tras el puerperio aproximadamente a las 6 semanas posparto, una vez el tracto reproductivo fisiológicamente vuelve a su estado originario de no embarazo.

El método Pilates para después del parto

En esta línea, también Adamany (2006) aconseja especialmente el método Pilates para después del parto, y asegura que gracias al mismo la mujer conseguirá los siguientes beneficios:

  • Mejor recuperación tras el esfuerzo del parto, aliviando aquellos dolores que a consecuencia pudieran aparecer.
  • Ayudar a recuperar la figura.
  • Aumentar el tono muscular y mejorar el estado de forma.
  • Incrementar la energía, la fuerza y resistencia.
  • Mejorar el control postural.
  • Evitar o disminuir el riesgo de lesiones a causa de la fatiga acumulada.
  • También ayudará a disminuir el cansancio, dolor de espalda, estreñimiento, ansiedad y depresión, retención de líquidos, etc.

 

El método Pilates, fundamental para la zona abdominal

En Pilates la zona abdominal es fundamental debido a la importancia del centro de energía como núcleo impulsor de todo movimiento (Winsor y Laska, 2002), por tanto será muy necesario vigilar la diástasis del recto abdominal, ya que si los músculos del recto aún permanecen separados y al hacer los ejercicios, aun siendo adaptados, se puede producir un abultamiento en la zona abdominal, habrá que detenerse o modificar nuevamente el movimiento, ya que puede hacerse una rotura mayor de los rectos abdominales. En nuestras clases de pilates de recuperación postparto en Segovia, como son grupos reducidos de máximo cuatro personas con fisioterapeutas especializados, evitamos que nuestras pacientes ejecuten mal los ejercicios, ya que son personalizadas y casi individualizadas.

 

Suelo pélvico

El trabajo de suelo pélvico es un aspecto clave en el diseño del programa Pilates, ya que después de un parto vaginal habrá que trabajar en primer lugar el suelo pélvico, con ejercicios tipo Kegel, ya que estos músculos soportan los órganos internos, controlan las vías urinarias y están sometidos a aumentos de presiones. La fuerza del periné disminuye con las semanas de embarazo y tras el parto la musculatura del suelo de la pelvis se relaja pudiendo provocar disfunciones urogenitales, incluso incontinencia fecal, esto se puede evitar en gran medida trabajando de forma específica esta zona, aumentando la fuerza muscular y disminuyendo la incidencia urinaria (Casanovas, 1999). También en las mujeres con parto por cesárea, por los esfuerzos del parto o por el sólo hecho de haber llevado al bebé durante el tiempo de gestación, debe hacerse hincapié en el trabajo de estos músculos.

 

Pilates con bebé

En una buena recuperación postparto, también es bueno realizar clases de pilates con el bebé (tenemos grupos específicos para ello en Segovia), en ocasiones no se tiene donde dejar el bebé y hacer ejercicios con él ayuda también a adaptarse a la nueva etapa que requiere de una cierta flexibilidad a la hora de hacer ejercicio, ya que se tiene en cuenta la fatiga de la maternidad.

Beneficios del Pilates con el bebé

  • Se estimula su crecimiento emocional, intelectual y motor.
  • Al interactuar con el bebé ayudamos que nos preste mayor atención y se esfuerce por escucharnos.
  • En la mayoría de los ejercicios el bebé se encuentra cerca de ti y de tu mirada y eso hace mejorar el desarrollo de las habilidades del niño.
  • El contacto físico con el bebé ayuda al desarrollo de la memoria.
  • Al realizar movimientos y balanceos se estimula el sistema vestibular, responsable del equilibrio y del movimiento.

En resumen, se puede hacer Pilates de recuperación postparto con o sin bebé de acuerdo a lo que la madre necesite en ese momento. El hacer algo de ejercicio en esta nueva etapa es fundamental para despejarse de todo el entorno nuevo que ahora rodea a la familia.

En Virginia Moreno clínica de Fisioterapia en Segovia contamos con grupos reducidos en los que puedes venir a tu recuperación postparto con o sin bebé y beneficiarte de las ventajas del Pilates.

Ese gran desconocido: nuestro Suelo Pélvico

Afortunadamente, y poco a poco, el suelo pélvico empieza a ser más conocido entre la gente, a tomar mayor importancia y a hablar de ello sin tabúes. Pero si aún tienes dudas de qué es, para que sirve y que beneficios podemos obtener a través del tratamiento fisioterápico, ¡Éste es tu post!

El suelo pélvico se extiende desde el pubis hasta el sacro y cóccix (vulgarmente, la rabadilla). Está formado por un conjunto de músculos y ligamentos que le dan una forma cónica invertida. Tiene como función mantener los órganos pélvicos (vejiga y uretra; útero y vagina; y recto) en la posición anatómica, amortiguar las presión dentro de la cavidad abdominal,  participar en la micción y la defecación así como en las relaciones sexuales y, más específico en la mujer, participar en el parto.

Existen diferencias entre el suelo pélvico masculino y femenino. La más visual: los órganos reproductores. Ambos sexos disponen de la misma musculatura, pero con diferentes variaciones debido a la disposición de los órganos reproductores. De igual manera, la pelvis también sufre variaciones anatómicas. La pelvis femenina es más ancha, más extensa y menos profunda que la masculina, por la función que tiene de cara al parto.

El suelo pélvico, junto con la zona abdominal y el diafragma forman un espacio dónde, en condiciones normales, mantienen una presión adecuada a los cambios posturales y a los esfuerzos. Sin embargo, si ese balance de presiones se altera por cualquier razón, repercutirá de manera negativa sobre el suelo pélvico. De modo que, suelo pélvico, abdomen y diafragma van de la mano y deben de estar en un estado óptimo para un buen funcionamiento.

Entre las distintas alteraciones del suelo pélvico nos encontramos con las urológicas (aquellas relacionadas con el sistema urinario), ginecológicas (relacionadas con el sistema reproductor femenino), coloproctológicas (relacionadas con la patología en colon, recto y ano) y sexológicas (aquellas que están relacionadas con las relaciones sexuales, valga la redundancia). En el cuadro inferior se recogen algunos procesos patológicos susceptibles de tratamiento fisioterápica.

  • Urológicas:
    • Incontinencia urinaria
    • Cistitis intersticial
    • Prostatitis
    • Síndrome de micción no coordinada
    • Dificultad de vaciado de vejiga
    • Extrofia vesical
  • Ginecolócicas:
    • Prolapso
    • Episiotomía
    • Secuelas tras cirugía
    • Dismenorrea
  • Coloproctocológicas:
    • Incontinencia fecal o a gases
    • Estreñimiento
    • Anismo
  • Sexológicas:
    • Dispareunia
    • Vaginismo
    • Disfunción eréctil

Para un correcto tratamiento es necesaria una completa y correcta valoración, dónde se incluirá abdomen, zona lumbar, diafragma y suelo pélvico (dónde será preciso una exploración  intracavitaria ginecológica normal).

Afortunadamente, el suelo pélvico es una de las zonas más agradecidas de nuestro cuerpo. Difícilmente podremos empeorar el cuadro. Si bien, en la mayoría de tratamientos es necesaria la participación del paciente de una manera activa, en el suelo pélvico especialmente. La mejoría está en tus manos, con la ayuda de las nuestras.

Bibliografía: C. Walker. Fisioterapia en obstetricia y uroginecología. 2ª edición. 2013