Entradas

Regala Salud por San Valentín

¡Hola San Valentines!

Quizás no tendríamos que esperar a ciertas fechas para hacer regalos, por eso ofrecemos bonos regalos durante todo el año,  pero en muchas ocasiones, aprovechamos fechas señaladas para sorprender a nuestra pareja de una manera diferente como puede ser en esta ocasión, el 14 de Febrero.

Ofrecemos tres tipos de bono regalo, pero se pueden hacer modificaciones u otras propuestas.

El bono 1, contiene dos sesiones de fisioterapia, donde poder venir a realizarte un tratamiento de fisioterapia con tu pareja, los dos en una misma hora o simplemente, cuando lo necesitéis u os venga bien. Tiene una duración de cincuenta minutos, con fisioterapeutas especializados y se adapta la sesión a la necesidad del paciente. Una buena opción para relajar la espalda, cuello, piernas, brazos, etc.

El bono 2, consiste en venir a pilates durante un més los dos juntos (4 sesiones para dos personas) en la hora que os venga bien y aprovechar a estirar, relajar y potenciar los distintos tipos de musculatura del cuerpo en pareja. Duración de las clases de una hora. Es importante hacer actividades juntos y, en esta ocasión, nos adaptamos a vuestro horario. Tendrás un fisioterapeuta especializado en pilates para asesoraros y corregir diferentes ejercicios en vuestro beneficio.

El bono 3, enfocado a la mujer, para recuperar su figura después del parto. Una vez pasada la cuarentena podrá recibir estas clases individuales de hipopresivos con una fisioterapeuta especilizada en Obstetricia y Uroginecología. Fortalecen de nuevo el suelo pélvico y toda la zona lumbo-pélvica, ayudando a recuperar la figura. Si quieres saber más sobre esta técnica puedes consultar uno de los últimos post en hipopresivos.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

Apuesta por la salud y regala salud en San Valentín.

El bono regalo se presenta con una tarjeta decorativa en un sobre de color para poder entregar el regalo.

Si no puedes acercarte a nuestras instalaciones, no te preocupes, en Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, podemos enviarte el bono regalo digitalizado para tu mayor comodidad, para más información no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

921424901 / 653887623 Ctra. de Villacastín 12, 40006, Segovia.

MIGRAÑAS, TRATAMIENTOS CON FISIOTERAPIA.

Es bien conocido por la sociedad que las migrañas causan un trastorno muy importante en la calidad de vida de las personas que las padecen.

Pero, ¿cómo se pueden distinguir las migrañas de cualquier otra modalidad de dolor de cabeza o cefaleas?

La migraña como tal, hablando de forma amplia en la definición de su concepto, es un dolor de cabeza que aparece con relativa frecuencia, y que puede reunir la siguiente sintomatología: localización unilateral o bilateral del dolor de cabeza, aumento de la sensibilidad en la zona, náuseas y vómitos. También pueden reunir alteraciones espaciales y visuales en el individuo en cuestión. Aun así existe todavía cierta controversia en esta definición entre diversos autores.

Entre sus principales causas, se encuentran el estrés emocional, la alteración del ritmo del sueño, alteración de factores dietéticos (ayunos, consumo de alcohol, abuso de ciertos alimentos, etc.), factores hormonales y factores genéticos.

La migraña es un trastorno neurológico muy incapacitante, con un impacto funcional y económico muy grande en la actual sociedad, y que tiende a cronificarse. Existen diversos tipos, con mayor o menor intensidad, duración y frecuencia. Ahora bien, ¿cómo se podría abordar esta patología desde el campo de la fisioterapia? ¿El tratamiento fisioterapéutico puede ser efectivo?

migrañas, tratamientos con fisioterapia

Migrañas y fisioterapia

Tomando como referencia un diagnóstico personalizado de cada caso, y pudiendo identificar las causas más prevalentes de cada paciente, se orientará el tratamiento.

Se debe recordar que si el dolor de cabeza que refiere es de causa neurológica, como las migrañas, el tratamiento de fisioterapia puede mejorar su condición actual, pero no solucionarlo completamente, pero en Virginia Moreno Fisioterapia, tras nuestra especialización en esta sintomatología, garantizamos al paciente una buena calidad de vida. En casos en los que el dolor de cabeza tiene una causa muscular, la fisioterapia si puede solucionar de manera eficaz su problema.

Desde la fisioterapia existen varias formas y técnicas para abordar la sintomatología de la migraña. Entre ellas se encuentran:

Terapia músculo-esquelética

A través de nuestras manos, trataremos las estructuras musculares, fasciales y articulares relacionadas con la sintomatología y el caso de cada paciente. Se realizarán técnicas, tales como:

  • Técnicas de masoterapia sobre la musculatura afectada, entre las que se encuentran liberación por presión, presión-deslizamiento, amasamiento longitudinal y transversal, etc. El objetivo será suprimir todo aquel exceso de tensión de la musculatura, ya sean los músculos propios del cuello por la zona posterior y anterior, espalda, o torácicos.
  • Punción seca: utilizaremos tratamiento invasivo, si es necesario, para abordar los posibles puntos gatillo miofasciales de toda la zona, con el fin de eliminarlos. Siempre se ha de tener en cuenta que los puntos gatillo miofasciales pueden provocar síntomas muy parecidos a los descritos en la migraña, ya sean dolores de cabeza frontales, laterales o posteriores, así como sensación de desestabilización o mareos; por lo que estos puntos gatillo pueden estar creando o acentuando esta sintomatología. Cabe señalar que algunos de los músculos de la zona son musculatura superficial que suele responder adecuadamente a la terapia manual, por lo que la punción no será siempre indispensable.
  • Técnicas de movilización y/o manipulación vertebral en aquellos niveles en los que sea necesario. El propósito, en este caso, será restablecer la movilidad global de la columna toracocervical, con el objetivo de liberar la zona articular y el paso de las raíces nerviosas.
  • Técnicas de liberación o inducción miofascial alrededor de la zona cervical, dorsal y torácica. La fascia es un tejido muy importante en esta patología, ya que una restricción en la misma puede provocar un desequilibrio en la zona afectada. Por lo tanto, su tratamiento mediante técnicas fasciales superficiales o profundas será de importancia.
  • Técnicas instrumentales, entre las que se puede incluir la diatermia, infrarrojos, etc.

Ejercicio terapéutico

Tendrá un papel importante en la recuperación del problema. Se incluirán ejercicios de movilidad de la columna, ejercicios de estiramiento musculares, ejercicios de estabilización visual y espacial, y un entrenamiento muscular propioceptivo de la columna cervical y dorsal. Además, se deberá prestar atención también a la ergonomía del paciente.

Educación Terapéutica

Será de gran importancia que el paciente conozca su patología. Se deben saber aspectos claves como qué es la migraña, cuáles pueden ser sus causas en su caso determinado, cómo se produce, que se debe evitar y qué actividad se debe promover, y qué esperar de su evolución, entre otras cosas. Y, todo ello, enfocarlo desde la fisioterapia para que se pueda conocer y afrontar el problema.

Para concluir, es necesario recordar que un asesoramiento psicosocial y nutricional puede ser un complemento muy eficaz para combatir el problema. Éste asesoramiento siempre debe venir de la mano de profesionales cualificados.

Por lo tanto, la fisioterapia es un tratamiento que puede llegar a ser muy eficaz en la mejora de la sintomatología de las migrañas.

En Fisioterapia Virginia Moreno, tu clínica de fisioterapia en Segovia, podrás beneficiarse de un tratamiento individualizado para combatir tu dolor de cabeza de la mano de profesionales fisioterapeutas cualificados.

Aprende a usar el suelo pélvico

Antes de empezar a saber cómo usar correctamente el suelo pélvico, ¿te has planteado alguna vez saber cuáles son los músculos que lo componen? ¿Todos tenemos suelo pélvico? ¿Para qué sirve? Poco a poco vamos a ir resolviendo estas dudas.

El suelo pélvico o periné es el conjunto de músculos y tejidos conjuntivos que tapiza la parte inferior de la pelvis. Cierran la cavidad abdominal en su parte inferior y su función principal es sostener los órganos pélvicos (vejiga, uretra, útero, vagina y recto) en la posición adecuada porque de ello depende su normal funcionamiento.

Su principal componente es el músculo elevador del ano, un músculo que cubre la mayor parte de la pelvis.

En la imagen adjunta se ven varios de los músculos de los que hablamos en la pelvis masculina y femenina.

 

 

Como podéis ver en la imagen todos tenemos suelo pélvico, mujeres y hombres adultos y niños y en todas las etapas de la vida es importante cuidarlo.

El suelo pélvico puede debilitarse por diferentes gestos que hagamos o malos hábitos de repetición, como puede ser en personas que tienen alergia (en el caso de la mujer, da igual que haya tenido partos o no). ¿Por qué en personas alérgicas? En Segovia, por ejemplo, hay mucho polen y ser alérgico significar tener estornudos o toses de repetición que provocan empujes directos al suelo pélvico, por lo que no solo tenemos que hacer ejercicios de kegel, sino también ejercicios para fortalecer otro músculo que tiene especial interés en el suelo pélvico, conocido como transverso del abdomen.

El músculo transverso del abdomen es un músculo profundo, una especie de faja que recubre desde la columna vertebral hasta la línea alba (línea vertical justo debajo del ombligo). Su función principal es la de estabilizar nuestra postura para proteger la zona lumbar, además actúa comprimiendo las vísceras de la zona del abdomen y como músculo exhalador.

 

 

Al encontrarse internamente (como podéis observar en la imagen anterior) es difícil sentir su contracción, pero para ello te vamos a pautar un ejercicio para saber si lo estamos activando correctamente:

  • Tumbado boca arriba con los brazos a ambos lados del cuerpo, en posición relajada. Hacemos el gesto como de “meter tripa” y en la zona baja del abdomen vas a sentir una ligera contracción. Esa ligera contracción es el transverso del abdomen.

Cuando una persona es alérgica y tiene tos o estornudos de repetición, si aprende a usar el abdomen y a su vez su suelo pélvico, evitamos empujes directos.

¿Cómo aprendo a usar el suelo pélvico?

Es importante que, aunque te leas este artículo y tomes consciencia de la musculatura, un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico pueda enseñarte a su correcta utilización. Nosotros en el centro de fisioterapia de Virginia Moreno tenemos las herramientas necesarias para abarcar este tipo de situaciones y evitar problemas.

Para evitar su empuje tenemos que ser capaces de activar ombligo y contraer el suelo pélvico ante una situación de esfuerzo (coger peso, un movimiento repetitivo, etc) a la vez, de esta manera las vísceras no se ven “empujadas” y evitamos que haya mayor presión en el suelo pélvico.

Consultanos tu caso, tanto si eres mujer como hombre,  podemos ayudarte a evitar escapes de orina, heces y a fortalecer tu suelo pélvico. Contacta con nosotros.

¿QUÉ ES LA FASCIA PLANTAR?

La fascia plantar se define como un tejido fibroso y elástico, que cubre la mayor parte de la planta del pie, y que se origina en el hueso del calcáneo (hueso del talón), hasta insertarse en la base de los metatarsianos (dedos). Se encarga de estabilizar y dar sostén a todo el conjunto del pie; articulaciones y arco plantar.

fascia-plantar

Fascitis plantar

Una de las patologías más frecuentes que se pueden encontrar en el pie es la fascitis plantar. Muchos profesionales defienden que esta patología representa el 15% de todas las lesiones del pie. Esta afectación se caracteriza por provocar dolor en la zona de la planta del pie, más comúnmente localizado en el área del hueso calcáneo. En ciertas ocasiones también puede ocasionar dolor en la zona interna del tobillo. La fascitis puede llegar a ser muy limitante en muchas de las actividades de la vida diaria.

fascitis-plantar

Causas de la fascitis plantar

Hay varias causas o factores de riesgo por las cuales se puede producir fascitis plantar. Las más importantes son las siguientes:

  • Aumento de carga física o deportiva, o cambio repentino en la misma.
  • Alteración del arco plantar, ya esté aumentado o disminuido (pie cavo o pie plano).
  • Tensión o retracción del tendón de Aquiles, que es la unión de los músculos gemelos y sóleo sobre el hueso calcáneo (hueso del talón).
  • Uso de calzado inadecuado.
  • Obesidad o aumento de peso repentino.
  • Otros factores agravantes de esta patología (o incluso a veces iniciadores) son ciertas enfermedades reumáticas tales como la artritis, diabetes, cambios hormonales durante el embarazo, etc.

Sintomatología de la fascitis plantar

El síntoma predominante que conlleva esta lesión es el DOLOR. Más comúnmente, la zona de la planta del pie que presenta más dolor es el talón, aunque el dolor se puede extender por toda la planta del pie hacia los dedos, o incluso ascender hacia la zona interna del tobillo y el tendón de Aquiles. Se describe como un dolor sordo y agudo, pudiendo percibir pinchazos (más frecuentemente en el talón), o sensación de ardor. Muchos pacientes en clínica lo describen como “si pisase cristales”.

El dolor aparece normalmente al levantarse por la mañana, al incorporarse a estar de pie cuándo se ha estado sentado, o al inicio de la actividad física o deporte en cuestión. En muchas ocasiones llega a incapacitar totalmente la actividad deportiva. El dolor puede llegar a producir cojera, y aumenta al cargar el peso sobre el pie (por ejemplo, al subir o bajar escaleras).

Otros síntomas que puede llegar a provocar la fascitis plantar son una ligera hinchazón y enrojecimiento de la zona, pudiendo estar acompañado de un aumento de sensibilidad y tensión del pie.

Tratamiento de la fascitis plantar

El tratamiento de la fascitis plantar va dirigido fundamentalmente a la reducción del dolor, proporcionando elasticidad al tejido de la fascia y reduciendo la inflamación producida.

A parte del tratamiento fisioterapéutico propiamente dicho, si usted o su fisioterapeuta sospechan de alguna alteración en la pisada, la ayuda de un podólogo puede ser de gran ayuda, con el objetivo de prevenir siguientes apariciones de esta patología.

Ahora bien, dentro del campo de la fisioterapia, se utilizan técnicas de masoterapia en la zona de la fascia y musculatura adyacente, técnicas de manipulación y movilización sobre las diferentes articulaciones del pie, y estiramientos manuales de la fascia plantar y de la musculatura que favorece la retracción de la fascia.

A su vez, la enseñanza por parte del fisioterapeuta y el aprendizaje por parte del paciente de autoejercicios es importante en el transcurso del tratamiento.

Para reducir la inflamación y acelerar el proceso de recuperación se aplican algunas formas de electroterapia, como los ultrasonidos, corrientes analgésicas (TENS) y diatermia.

Podrá beneficiarse de todas estas terapias en nuestra clínica de fisioterapia en Segovia, Virginia Moreno Fisioterapia, dónde valoraremos su patología y escogeremos las mejores opciones terapéuticas con el fin de resolver su lesión.

Regale Salud por Navidad

Es muy importante cuidarnos y cuidar a los demás, por eso, os ofrecemos estos bonos regalo para que podáis regalar salud a vuestros seres queridos, amigos invisibles, compromisos…

Se entrega un bono decorado para la ocasión.

¡Sorprende este año regalando salud!

Salud en Navidad para sus Empleados

 

Es importante cuidar de la salud de sus empleados, por ello ofrecemos diferentes maneras de poderlos compensar estas navidades para que empiecen el 2018 llenos de energía y tengan un buen rendimiento laboral.

Si está interesado no dude en ponerse en contacto con nosotros para estudiar cuantos empleados tiene y hacerle una propuesta que no podrá rechazar.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas? Sí, en Virginia Moreno Fisioterapia.

TIPOS DE INCONTINENCIA URINARIA

Diversas son las causas que nos llevan a tener problemas de continencia urinaria: la edad, una cirugía, partos…  A pesar de que se trata de un problema clínico relevante, tanto por su prevalencia como por sus connotaciones psicosociales y económicas, su identificación, cuantificación y adecuado tratamiento han sido muy escasos.

La incontinencia no es una enfermedad que hace peligrar la vida del paciente, pero deteriora la calidad de vida de quien la padece, por reducirse el autoestima y disminuir la autonomía.

El término incontinencia se define como cualquier pérdida involuntaria de orina que supone un problema social o higiénico. Existen distintos tipos de incontinencia según los síntomas que se presenten:

  • Si la pérdida involuntaria de orina tiene lugar cuándo se hace un esfuerzo que aumente la presión abdominal (toser, reír, correr…), hablamos de incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE).
  • Si la pérdida involuntaria de orina se acompaña o precede a la sensación de hacer pis difícil de controlar y con miedo al escape, hablamos de incontinencia urinaria de urgencia (IUU).
  • Si la pérdida involuntaria se asociada al esfuerzo y a la urgencia, estamos entonces ante una incontinencia urinaria mixta.
  • Si la pérdida involuntaria se presenta en pacientes que no tienen deseo alguno de ir al baño, y necesita el uso de absorbentes, estamos ante una incontinencia urinaria por rebosamiento.

Estos cuatro tipos son los más frecuentes y conocidos, no obstante existen otros tipos de incontinencia urinaria como son la insuficiencia urinaria continua (con pérdidas involuntarias de orina de una manera continua), la enuresis nocturna (pérdida involuntaria de orina durante el sueño), la incontinencia funcional (se produce en pacientes que no tienen problema, pero debido a su falta de movilidad, problemas cognitivos, el uso de ciertos medicamentos o barreras arquitectónicas, no son capaces de llegar al baño),el  goteo postmiccional, la que se produce durante el coito…

Aunque he empezado hablando de la incontinencia urinaria, me gustaría añadir que no es el único tipo de incontinencia que podemos llegar a tener. La incontinencia fecal (pérdida involuntaria de heces) y la incontinencia de gases (pérdida involuntaria de gases) también se dan, generando igualmente problemas en la calidad de vida de los pacientes que lo padecen.

También cabe destacar, que la incontinencia urinaria afecta tanto a mujeres como a  (cirugía tras proctatctomía), cada uno por situaciones diferentes pero ambas tratables.

Si se sientes identificado y no sabe cómo solucionarlo, nosotros le ayudamos. Desde la fisioterapia, entre otras especialidades, podemos ayudar a solventar este tipo de situaciones.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿te apuntas?

 

Beatriz Martín Bravo, CL40-2409

Bibliografía: 1. 2. 3. C. walker

Ejercicios de estabilización para luxación de rótula

Anteriormente en el blog hablamos sobre la luxación de rótula. Esta lesión provoca gran inestabilidad en la articulación, de modo que además de un tratamiento fisioterapéutico para lograr que todos los tejidos lesionados se recuperen, también es imprescindible realizar ejercicios de potenciación y equilibrio para que nuestra rodilla recupere su estabilidad.

Al luxarse la rótula se ponen en tensión los ligamentos rotuliano y cuadricipital, provocando un desajuste muscular a nivel del cuádriceps principalmente. También pueden verse afectados los ligamentos laterales de la rodilla, la pata de ganso (llamado al conjunto de los músculos: semitendinoso, recto interno y sartorio), tensor de la fascia lata,  isquiotibiales y gemelos. Todas estas estructuras no están afectadas directamente en la luxación de rótula, pero sí aportan estabilidad todas, por lo tanto es muy importante realizar una buena valoración de las estructuras para saber sobre cuales debemos incidir con mayor hincapié a la hora de realizar los ejercicios.

En primer lugar nos centraremos en el cuádriceps, pues es el encargado de que la rótula esté correctamente posicionada o no. Dependiendo del tipo de luxación y de la posición de nuestra rótula nos centraremos más en la potenciación del vasto interno o externo. A continuación os dejamos unos ejercicios para trabajar de forma globalizada el cuádriceps.

  • Flexo-extensión de rodilla: nos colocaremos sentados en una silla con la espalda bien apoyada en el respaldo, sin que la espalda se nos arquee. Estiraremos a rodilla de forma controlada hasta su máximo, posteriormente bajaremos la pierna sin dejarla caer de golpe. También podemos realizar este ejercicio con una banda elástica o theraband, para realizar el mismo ejercicio con cierta resistencia, para ello ataremos la banda a la pata de la silla y en nuestro tobillo.

  • Sentadilla estática: para ello apoyaremos la espalda en la pared con las rodillas y caderas dobladas a 90º. Si tenemos una pelota podemos apoyarnos contra ella en vez de hacerlo directamente sobre la pared.

  • Una versión más avanzada el ejercicio anterior es realizar una sentadilla común. Es importante controlar bien la alineación de todo el cuerpo al realizarla y sobre todo vigilar que las rodillas no sobrepasen la punta de nuestros pies. También podemos añadir una banda elástica colocada alrededor de nuestras rodillas, con ello aumentaremos la dificultad del ejercicio y además trabajaremos más sobre.

  • Elevación pierna: nos colocaremos tumbados boca arriba, mantendremos la rodilla estirada para a continuación subirla y bajarla manteniendo esa extensión de rodilla.

El resto de ejercicios sobre todo nos aportarán una estabilidad generalizada en la articulación de la rodilla.

Para trabajar la musculatura aductora, la cual se encuentra en la parte interior del muslo y se encarga de acercar las piernas a la línea media del cuerpo, es decir, de juntar ambas piernas, realizaremos los siguientes ejercicios:

  • Apretar pelota con rodillas: nos pondremos tumbados boca arriba con las piernas dobladas y los pies apoyados en el suelo, la pelota estará situada entre las rodillas. A continuación apretaremos la pelota con ambas rodillas, intentando que las dos piernas hagan la misma fuerza.

  • Elevar pierna inferior: nos colocaremos tumbados de lado con la pierna de abajo estirada y la de arriba doblada y apoyando el pie en el suelo, desde aquí elevaremos la pierna inferior.

  • Elevar pierna superior: tumbados de lado y con la pierna de arriba estirada la llevaremos en dirección al techo, manteniendo la rodilla estirada. En este ejercicio además los aductores, también se trabaja el tensor de la fascia lata.
  •                                                                                              

Por último trabajaremos la musculatura isquiotibial

  • Puente: tumbados boca arriba, con las piernas dobladas y pies apoyados en el suelo levantaremos la pelvis, quedando ésta sin hacer contacto con el suelo. Podemos realizar este ejercicio un poco más focalizado en los gemelos si en vez de realizarlo con los pies totalmente apoyados en el suelo los ponemos en puntillas y solo contacta con el suelo la parte anterior del pie.

  • Flexo-extensión de rodilla: esta vez realizaremos el ejercicio tumbados boca abajo para incidir más sobre la musculatura isquiotibial. Para ello simplemente tendremos que doblar la rodilla intentando llegar con el talón del pie a tocar el glúteo. Para que el ejercicio sea un poco más intenso, podremos utilizar un theraband atado al tobillo.                                                              

LUXACIÓN DE RÓTULA

La luxación de rótula es una de las lesiones más comunes de esta articulación (y con mayor incidencia en aquellas personas que practican deporte). Ello se debe a que la articulación sufre en exceso, pues soporta nuestro peso y nos permite desplazarnos de forma efectiva.

 

La rótula es un hueso con forma triangular que descansa en la parte anterior de la rodilla.

Cuando doblamos o estiramos la rodilla la rótula se desliza entre los huesos que forman la articulación (principalmente por el fémur). De modo que su luxación consiste en su desplazamiento por fuera del rail que sigue en un estado normal. Lo más habitual es que dicho desplazamiento sea hacia la parte externa de la rodilla.

 

Por lo general la rótula tiene una mayor tendencia a luxarse como consecuencia de un fuerte impacto, a esto se le llama luxación directa. En este tipo de luxación se ven afectados  los tejidos que se encargan de dar estabilidad a la rótula.

 

Por otra parte se puede dar una luxación de forma indirecta. Esto puede suceder cuando se realiza un giro brusco de la rodilla mientras el pie se mantiene en contacto con el suelo, como puede ser cambiar de dirección cuando estamos corriendo. En algunas ocasiones también sucede al extender de forma excesiva la rodilla.

 

Como consecuencia de una luxación de rótula nos encontramos con una gran inestabilidad articular en la articulación, la cual debe ser tratada para evitar recidivas.

 

En una fase aguda, tras la recolocación de la articulación deberemos realizar un tratamiento conservador con el objetivo de bajar el enrojecimiento, dolor, hinchazón y la aumentar la funcionalidad a través de reposo, hielo y elevación del miembro afectado.

 

Pasada esta fase aguda se continuará con el tratamiento anterior para controlar la inflamación, además de incluir en nuestro tratamiento ejercicios de movilización y potenciación muscular isométrica y vendajes funcionales o neuromusculares. También se podrá utilizar una férula que limite la movilidad de la rodilla (este punto dependerá del grado que alcance la lesión).

 

Cuando el estado de la articulación esté más estabilizado se podrá proceder a realizar ejercicios más intensos de potenciación, estiramientos de la musculatura y propiocepción además de continuar con las movilizaciones para seguir ganar rango de movimiento, si es que todavía no hemos alcanzado el rango máximo. Para que, pasado más o menos un mes o mes y medio, el paciente sea capaz de soportar su cuerpo y de realizar actividades diarias sin problema.

Si quieres saber más de ello o te sientes identificado ponte en contacto con nosotros.

¿Qué es el síndrome de la cintilla iliotibial?

¿Sufre dolor en la parte externa de su rodilla? ¿Aumenta al correr, agacharse, o subir y bajar escaleras? ¿El dolor no permite continuar con su actividad deportiva, en mayor medida correr?

Es probable que si sufre de este conjunto de síntomas, esté padeciendo el denominado “Síndrome de la cintilla iliotibial”. El síndrome de la cintilla iliotibial, coloquialmente llamado “rodilla del corredor”, se caracteriza por una inflamación que se produce en la zona lateral o externa de la rodilla, causada por el roce ocasionado entre el cóndilo lateral del fémur y la cintilla iliotibial.

¿Qué es la cintilla iliotibial?

Es la prolongación en forma de estructura tendinosa de un músculo situado en la zona de la cadera. Este músculo es el tensor de la fascia lata (TFL). El TFL se origina en la cresta iliaca (zona pélvica lateral), en su porción más anterolateral. A nivel de la cadera, el músculo pasa a convertirse en un largo y grueso tendón que se inserta en el tubérculo de Gerdy, que se encuentra en la parte superior de la tibia, por su zona anterior y externa.

El TFL es un músculo auxiliar de la flexión, separación y rotación interna de la cadera. Además, puede intervenir en la extensión de la rodilla. A parte, la cintilla iliotibial, se encarga de estabilizar la rodilla durante la marcha.

El mecanismo que ocasiona esta lesión es la fricción continuada que se produce entre la cintilla y el cóndilo externo del fémur al flexionar y extender la rodilla, provocando una inflamación en esta estructura tendinosa. Esta lesión la sufren en mayor medida los ciclistas (debido al malo posicionamiento en la bicicleta, o por un exceso de varo de rodilla) y los corredores, especialmente los de fondo, debido a un mayor tiempo de apoyo del pie sobre el suelo, aumentando así la tensión de la cintilla. Otras causas en corredores son el uso de zapatillas desgastadas,  la dismetría entre ambos miembros inferiores, excesiva pronación en la pisada (aumenta la rotación interna de la tibia, suponiendo de esta forma más tensión en la cintilla), etc. También pueden sufrir esta lesión en aquellas actividades en las que la marcha no sea adecuada.

Los síntomas específicos son el dolor difuso en la parte externa de la rodilla. El dolor puede estar presente en reposo, o puede comenzar tras unos minutos de actividad deportiva empeorando con el transcurso del tiempo, dependiendo del alcance de la lesión.

A medida que avanza el estado de la lesión, el dolor puede volverse más localizado y puntual, justo sobre el cóndilo femoral externo. El dolor puede iniciarse también al subir o bajar escaleras.

El tratamiento de fisioterapia va dirigido a eliminar la inflamación de la cintilla, y a su vez el dolor, para ir habituando al paciente a su actividad física normal. Para ello, se utilizan técnicas como maniobras de masoterapia o punción seca en el músculo TFL y musculatura adyacente que pueda estar interviniendo de forma negativa en el proceso lesivo, maniobras de estiramiento manual de la cintilla iliotibial, aplicación de ultrasonidos en la zona de fricción, así como de diatermia, aplicación de vendaje neuromuscular, ejercicios excéntricos de la musculatura, ejercicios de propiocepción de pie, tobillo y rodilla, eliminación de factores de riesgo, etc.

En Virginia Moreno Fisioterapia podrá recibir todas estas técnicas de tratamiento para que la recuperación de su lesión sea la mejor posible.