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Fibromialgia, ¿Qué es y cómo lo podemos tratar con fisioterapia?

¿QUÉ ES?

La fibromialgia es un síndrome clínico complejo caracterizado por dolor crónico generalizado y un conjunto de otros síntomas que incluyen ansiedad, depresión, trastornos del sueño, rigidez y una variedad de dolores somáticos. Afectando al 2% a 5% de la población, se ha identificado como una de las lesiones más costosas económicamente a la Seguridad Social. Los pacientes a menudo buscan alivio sintomático en múltiples tratamientos médicos, complementarios y alternativos. Una investigación informó que alrededor del 90% de las personas con fibromialgia han usado al menos una forma de tratamientos complementarios y alternativos para controlar sus síntomas.

SÍNTOMAS

Percepción del dolor, de manera que se perciben como dolorosos, estímulos que habitualmente no lo son. Además de dolor, la fibromialgia puede ocasionar rigidez generalizada, sobre todo al levantarse por las mañanas, y sensación de inflamación mal delimitada en manos y pies. También pueden notarse hormigueos poco definidos que afectan de forma difusa sobre todo a las manos.

El 90% de los pacientes tienen cansancio, el 70-80% trastornos del sueño y hasta un 25% ansiedad o depresión. También son muy frecuentes síntomas como mala tolerancia al esfuerzo, sensación de rigidez generalizada, sensación de inflamación mal delimitada en manos y pies, hormigueos que afectan de forma difusa sobre a las manos, jaquecas, dolores en la menstruación, colon irritable, sequedad en la boca y en los ojos.

CAUSAS

Todavía no se conoce el origen de este síndrome, sin embargo parece que los genes podrían tener un papel relevante y hacer que algunas personas tengan una mayor predisposición a padecer esta enfermedad.

Aunque no se sepan los motivos exactos, sí que hay una serie de factores que pueden actuar como desencadenantes, como un accidente o un problema grave. En general aquellas situaciones que nos generan mucho estrés.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico se realiza mediante una exploración física, el médico identifica dolor a la presión en unos puntos determinados del cuerpo. Cuando los puntos dolorosos son más de 11 de los 18 señalados en una persona con dolor generalizado, se puede hacer el diagnóstico de fibromialgia.

TRATAMIENTO

  1. TERAPIA DE MASAJE

La terapia de masaje, como uno de los tratamientos complementarios y alternativos, ha sido ampliamente utilizada para la FM. Puede mejorar el dolor, la ansiedad, la depresión y la alteración del sueño mediante la interacción compleja de los modos de acción tanto físicos como mentales.

En efectos inmediatos, los estudios sugirieron que la terapia de masaje con duración de 5 semanas mejoró significativamente el dolor, la ansiedad y la depresión en pacientes con fibromialgia. En cambio, no hubo pruebas de que la terapia de masaje mostrara efectos en la mejora de los síntomas asociados con el sueño.

Si la fibromialgia se beneficiaba de la terapia de masaje, podría haber una posible razón derivada de la interacción entre los patrones físicos y psicológicos. Cuando la terapia de masaje se administra en tejidos blandos y conectivos, se estimulan los cambios bioquímicos locales. Esto ayuda a mejorar la flexibilidad muscular y modular la circulación local de sangre y linfáticos. Como resultado, los mediadores nociceptivos e inflamatorios locales pueden ser reabsorbidos. Algunos estudios encontraron que la terapia de masaje mejoró el dolor al modular los niveles de serotonina en pacientes con fibromialgia. Los efectos locales pueden cambiar la actividad neural a nivel segmentario de la médula espinal, que es responsable tanto del estado de ánimo como de la percepción del dolor. Algunos estudios sostuvieron que la terapia de masaje resultó en la reducción de la estimulación muscular, la hiperexcitabilidad espinal está asociada con una variedad de síndromes de dolor crónico.

  1. TERAPIA DE EJERCICIOS

El entrenamiento de fuerza, cardiovascular y estiramientos tuvieron efectos positivos en los síntomas físicos y psicológicos, en términos de reducir el dolor, la cantidad de puntos sensibles y la depresión, y mejorar la fuerza muscular, la calidad del sueño, la capacidad funcional y la calidad de vida.

Los protocolos de ejercicio deben comenzar a baja intensidad y aumentarla gradualmente. Los ejercicios deben realizarse 2 o 3 veces a la semana para ejercitar los principales grupos musculares. Los estudios actuales demostraron que es un método seguro y eficaz para mejorar los síntomas principales de la fibromialgia y se puede usar para tratar a pacientes con esta afección.

En nuestro centro de fisioterapia, en Segovia, tenemos a su disposición clases de pilates grupales o individuales para adaptarnos a su condición física y ayudarle a aliviar dolores.

Un ejemplo de programa de ejercicios puede ser:

La intervención se diseñó para aumentar gradualmente el volumen y la intensidad del ejercicio que realizaba una persona, para involucrar a todos los grupos musculares principales del cuerpo e incluir los 3 aspectos de la condición física: resistencia cardiovascular, fuerza muscular y flexibilidad de las articulaciones.

Los ejercicios comenzaron con un bajo volumen de ejercicio realizado a baja intensidad, debido a los niveles más bajos esperados de aptitud cardiovascular y fuerza muscular informados en mujeres con fibromialgia y al umbral más bajo para el dolor muscular y la fatiga después del ejercicio observados en esta población. Los participantes hicieron ejercicio durante 60 minutos por sesión, 3 veces por semana durante 20 semanas. La intervención estuvo compuesta por 2 fases de ejercicio.

La primera fase (primeras semanas) dentro de una piscina si dispone de ella o tumbados boca arriba, realizar movimientos activos de todas las articulaciones del cuerpo y centrarse en que los movimientos sean controlados empezando con una sola articulación y, posteriormente, combinar varias articulaciones y movimientos.

La segunda fase incluye ejercicios fuera de la piscina para mejorar la resistencia cardiovascular, la fuerza muscular y el rango de movimiento de las articulaciones. Cada sesión de ejercicio se dividió en 3 secciones: cardiovascular, fuerza y flexibilidad, siempre realizándose en el mismo orden.

– Los ejercicios cardiovasculares incorporaron caminar y una elíptica si se dispone de ella.

– Los ejercicios de entrenamiento de fuerza incluyeron el movimiento activo de los músculos grandes: flexión / extensión de la cadera, extensión / flexión de la rodilla, tobillo flexión plantar / dorsiflexión, flexión del hombro, extensión, abducción y aducción y abducción horizontal, flexión y extensión del codo, y flexión y rotación del tronco.

Los ejercicios de entrenamiento de fuerza se realizaron con una combinación de máquinas, pesas de mano y peso corporal. Los sujetos comenzaron con niveles de resistencia que podían hacer fácilmente y progresaron en un formato de repetición de 8-10-12-12 cuando fue apropiado.

– La flexibilidad se desarrolló utilizando un rango completo de movimiento durante los movimientos de entrenamiento de fuerza, estiramientos tradicionales y un dispositivo de flexibilidad.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos un equipo de fisioterapeutas dispuestos a mejorar su calidad de vida. ¡Consúltenos su caso!

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¿Cómo controlar los escapes de orina? Obstetricia y suelo pélvico.

La incontinencia urinaria es un tema ‘tabú’ y en muchas ocasiones no se quiere reconocer, pero es un problema frecuente.  Consiste en la pérdida involuntaria de orina. El afectado tiene una necesidad imperiosa y repentina de orinar pero es incapaz de retener la orina. Supone un problema higiénico, social y psíquico, ya que influye en la actividad cotidiana del enfermo y reduce su calidad de vida.

Existen varios tipos de incontinencia urinaria diferenciando la causa por la que se produce;  

  • Incontinencia urinaria de urgencia: es la pérdida involuntaria de orina acompañada o precedida de la necesidad urgente de orinar.
  • Incontinencia de esfuerzo: se trata de la pérdida de orina cuando se realiza un esfuerzo físico como puede ser reír, estornudar, toser, levantar un peso, correr, saltar y en algunos casos puede llegar a producirse simplemente al levantarse o andar. Es la causa más frecuente de incontinencia en mujeres.
  • Incontinencia urinaria mixta: cuando se dan los dos tipos anteriores asociados.
  • Incontinencia urinaria por rebosamiento: se producen escapes en forma de goteo sin que el paciente perciba deseo miccional. Este tipo de incontinencia siempre es secundaria a una retención urinaria. Puede producirse por obstrucción o por lesión neurológica.
  • Incontinencia Urinaria funcional: se asocia a enfermedades mentales como al Alzheimer, el Parkinson o la depresión; aunque el sistema urinario funciona con normalidad, el enfermo es incapaz de controlar la micción.

Este trastorno afecta más a mujeres que a hombres ya que el 75 por ciento de mujeres experimentan pérdidas de orina alguna vez en su vida. No obstante, también el 25 por ciento de los hombres sufrirá incontinencia (tras cirugías de próstata por ejemplo).

Los factores de riesgo de verse afectado por la incontinencia urinaria más destacados son el sobrepeso, las cirugías pélvicas y abdominales, los traumatismos, el estreñimiento, el número de embarazos y partos, la edad, el sedentarismo, las enfermedades de transmisión sexual, las enfermedades urinarias y el uso de ropa ajustada.

Para combatir la incontinencia urinaria, es eficaz realizar ejercicios de Kegel, indicados para el fortalecimiento de la musculatura pélvicaPero antes de realizar ejercicios que fortalezcan el suelo pélvico, debemos identificar la musculatura del mismo. Para localizarlo, colocaremos la mano abierta sobre la silla y nos sentaremos encima, seguido  realizaremos una contracción de lo que toca la mano.

Otra forma de encontrar la musculatura del suelo pélvico; Uno de los músculos lo localizas si piensas en aguantar la orina. No se trata de que te aguantes realmente la orina, sino que te concentres en qué músculos contraes al hacerlo. Luego, localiza los músculos de la zona anal que te ayudan a aguantarte un gas. Por último, están los músculos que nos ayudan por ejemplo a sujetar un tampón, son, seguramente, los más difíciles de localizar porque estamos menos acostumbradas a llevar nuestra atención hasta ellos.

Los ejercicios de Kegel

Los ejercicios de Kegel son contracciones de la musculatura del suelo pélvico realizadas a diferentes ritmos e intensidades.

  • Ejercicio 1: Sentado en una silla, sepárate del respaldo, apoya los pies completamente en el suelo, nota los huesos isquiones apoyados en la silla y crece desde la coronilla. Sin mover el pecho, pendula la pelvis, apoyando en la silla la zona vaginal (delantera) y después la zona anal (posterior). Al apoyar la parte anterior notarás que se curva la espalda hacia delante y al apoyar la parte posterior se curva la espalda hacia detrás.
  • Ejercicio 2: Respirando por las costillas, apóyate en la zona vaginal y haz como si te aguantaras la orina 10 segundos, notando cómo trabaja la parte que tiene contacto con la silla. Relaja y repite 10 veces.
  • Ejercicio 3: siéntate sobre el ano e imagina como si te aguantaras un gas 10 segundos mientras respiras, sintiendo el contacto de esta zona. Relaja y repite 10 veces.
  • Ejercicio 4: apóyate en la zona intermedia (periné) y haz como si aguantaras un tampón respirando 10 segundos. Relaja y repite 10 veces.
  • Ejercicio 5: realiza contracciones rápidas que duren 1 segundo llevando las tres zonas que has trabajado antes hacia arriba, asegurándote de que relajas completamente tras cada contracción. Realiza 3 series de 5 contracciones rápidas, descansando 1 minuto entre cada serie.

Estos ejercicios deberían ser supervisados por un fisioterapeuta  especializado en suelo pélvico, como es nuestro caso, en Segovia, para que se ejecuten de una manera correcta y no introduzcamos musculatura que haga perder fuerza a la musculatura del suelo pélvico, como puede ser el glúteo, (vicio frecuente que se suele activar al hacer ejercicios de Kegel y que tenemos que evitar que ocurra). También es importante que te examine un fisioterapeuta especializado porque en el caso de no tener fuerza suficiente, lo que haremos mediante la eletroestimulación y otras técnicas aumentar la fuerza de la musculatura.

La electroestimulación a traves del tibial posterior es una herramienta imprescindible para el tratamiento de la incontienecia urinaria.

En deficinitiva, tenemos diferentes maneras para poder tratar los distintos tipos de incontinencia urinaria con fisioterapia. En la clínica de fisioterapia Virginia Moreno Fisioterapia, somos especialistas en Obstetricia y Uroginecología en Segovia, siendo el primer centro en ofertarlo en nuestra ciudad. Consúltenos su caso sin compromiso.

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Aprende a usar el suelo pélvico

Antes de empezar a saber cómo usar correctamente el suelo pélvico, ¿te has planteado alguna vez saber cuáles son los músculos que lo componen? ¿Todos tenemos suelo pélvico? ¿Para qué sirve? Poco a poco vamos a ir resolviendo estas dudas.

El suelo pélvico o periné es el conjunto de músculos y tejidos conjuntivos que tapiza la parte inferior de la pelvis. Cierran la cavidad abdominal en su parte inferior y su función principal es sostener los órganos pélvicos (vejiga, uretra, útero, vagina y recto) en la posición adecuada porque de ello depende su normal funcionamiento.

Su principal componente es el músculo elevador del ano, un músculo que cubre la mayor parte de la pelvis.

En la imagen adjunta se ven varios de los músculos de los que hablamos en la pelvis masculina y femenina.

 

 

Como podéis ver en la imagen todos tenemos suelo pélvico, mujeres y hombres adultos y niños y en todas las etapas de la vida es importante cuidarlo.

El suelo pélvico puede debilitarse por diferentes gestos que hagamos o malos hábitos de repetición, como puede ser en personas que tienen alergia (en el caso de la mujer, da igual que haya tenido partos o no). ¿Por qué en personas alérgicas? En Segovia, por ejemplo, hay mucho polen y ser alérgico significar tener estornudos o toses de repetición que provocan empujes directos al suelo pélvico, por lo que no solo tenemos que hacer ejercicios de kegel, sino también ejercicios para fortalecer otro músculo que tiene especial interés en el suelo pélvico, conocido como transverso del abdomen.

El músculo transverso del abdomen es un músculo profundo, una especie de faja que recubre desde la columna vertebral hasta la línea alba (línea vertical justo debajo del ombligo). Su función principal es la de estabilizar nuestra postura para proteger la zona lumbar, además actúa comprimiendo las vísceras de la zona del abdomen y como músculo exhalador.

 

 

Al encontrarse internamente (como podéis observar en la imagen anterior) es difícil sentir su contracción, pero para ello te vamos a pautar un ejercicio para saber si lo estamos activando correctamente:

  • Tumbado boca arriba con los brazos a ambos lados del cuerpo, en posición relajada. Hacemos el gesto como de “meter tripa” y en la zona baja del abdomen vas a sentir una ligera contracción. Esa ligera contracción es el transverso del abdomen.

Cuando una persona es alérgica y tiene tos o estornudos de repetición, si aprende a usar el abdomen y a su vez su suelo pélvico, evitamos empujes directos.

¿Cómo aprendo a usar el suelo pélvico?

Es importante que, aunque te leas este artículo y tomes consciencia de la musculatura, un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico pueda enseñarte a su correcta utilización. Nosotros en el centro de fisioterapia de Virginia Moreno tenemos las herramientas necesarias para abarcar este tipo de situaciones y evitar problemas.

Para evitar su empuje tenemos que ser capaces de activar ombligo y contraer el suelo pélvico ante una situación de esfuerzo (coger peso, un movimiento repetitivo, etc) a la vez, de esta manera las vísceras no se ven “empujadas” y evitamos que haya mayor presión en el suelo pélvico.

Consultanos tu caso, tanto si eres mujer como hombre,  podemos ayudarte a evitar escapes de orina, heces y a fortalecer tu suelo pélvico. Contacta con nosotros.

Un enemigo del suelo pélvico: el estreñimiento

¿Va al baño con poca frecuencia?, ¿presenta evacuaciones duras?, ¿se acompaña de esfuerzo excesivo?, ¿tiene sensación de evacuación incompleta? Si la respuesta  a estas preguntas es sí, probablemente padezca de estreñimiento.

El estreñimiento es un síntoma gastrointestinal común que se presenta entre 2 y 20% de la población en general. Suele presentarse con mayor frecuencia en mujeres que en hombres, en niños que en adultos, en pacientes de edad avanzada que en jóvenes y en personas no anglosajonas.

Los niños y bebes no se escapan a este tipo de síntoma, para ellos es recomendable acudir a expertos en tratamientos fisioterapéuticos para niños

En la mayoría de los casos con adultos, suele tratarse de un estreñimiento funcional ya que suele ser leve e intermitente, sin una causa orgánica identificable que se resuelve fácilmente con modificaciones higiénico-dietéticas (p.ej. ingesta de fibra y ejercicio).

En otras ocasiones, puede aparecer estreñimiento secundario a la toma de ciertos fármacos, remitiendo en cuánto se retira el fármaco en cuestión, o secundario a enfermedades sistémicas de naturaleza endocrinometabólica, neurógena o neuromuscular. Es importante discernir la presencia de estas afecciones, dado que su identificación y tratamiento ayudarán a corregir el trastorno. Sin embargo, algunos pacientes tienen síntomas más crónicos que resultan más difíciles de tratar.

De entre todos los síntomas, la frecuencia de las evacuaciones es el más objetivo para establecer cuál es la frecuencia normal. Se considera una función defecatoria saludable tener, al menos, tres evacuaciones por semana, indoloras y sin esfuerzo excesivo. Para el diagnóstico del estreñimiento funcional se toma como referencia los criterios de Roma III, que deben cumplirse en los últimos 3 meses con inicio de los síntomas al menos 6 meses antes del diagnóstico, y son:

1- Reunir dos o más de los siguientes síntomas:

  • Esfuerzo defecatorio en más del 25% de las deposiciones.
  • Heces duras o caprinas en más del 25% de las deposiciones.
  • Sensación de evacuación incompleta en más del 25% de las deposiciones.
  • Sensación de obstrucción anorrectal en más del 25% de las deposiciones.
  • Necesidad de maniobras manuales para facilitar la defecación en más del 25% de las deposiciones.
  • Menos de tres deposiciones por semana.

2- Heces líquidas infrecuentes si no hay uso de laxantes.

3- No debe reunir criterios para síndrome de intestino irritable.

La historia clínica y el examen físico son esenciales para una correcta orientación hacia el tratamiento. Dentro del examen físico nos encontramos con la palpación de la región abdominal, la valoración de la región perineal y del recto y la inspección anorrectal para valorar la presencia de escoriaciones, fisuras o hemorroides.

En ocasiones es conveniente realizar el tacto rectal para explorar la respuesta del esfínter anal externo al esfuerzo simulado de la defecación. Una analítica de sangre puede ayudarnos para evaluar la condición general del paciente y detectar signos de alarma. Además, existen diversas pruebas complementarias para descartar lesiones estructurales como pueden ser la radiografía o la colonoscopia o para evaluar la función motora del colon como puede ser la manometría anorrectal o electromiografía del suelo pélvico.

suelo pélvico y estreñimiento

Tratamiento del estreñimiento

El tratamiento para el estreñimiento funcional se compone en adquirir medidas higienicodietéticas y educativas. Los pacientes deberían ser instruidos sobre la importancia de un ejercicio regular, la necesidad de incrementar el contenido de fibra en la dieta, la ingesta de líquidos abundantes (1,5-2 litros/24 h) y el beneficio que comporta el adoptar un horario regular para la defecación (especialmente después del desayuno) y también el perjuicio que conlleva reprimir con frecuencia el uso racional de laxantes. En casos más complicados, los pacientes pueden beneficiarse de técnicas de biorretroalimentación y, la cirugía será la última opción.

Posibles complicaciones del estreñimiento

  • Impactación fecal: acumulación de heces en la ampolla rectal de manera progresiva, que endurece el bolo fecal dificultando su eliminación.
  • Úlcera estercorácea: suele ser una consecuencia de la situación anterior. La compresión ejercida por el bolo fecal produce una necrosis isquémica en la cara posterior del recto principalmente.
  • Megacolon funcional adquirido: se produce una dilatación del colon en exceso. Suele darse en niños trastornados o portadores de psicopatías.
  • Vólvulo de sigma: se produce una torsión del sigma que requiere una desvolvulación endoscópica o quirúrgica para evitar la necrosis gangrenosa del asa comprometida.

¿De qué manera afecta el estreñimiento al suelo pélvico?

Cómo ya comenté en otro post, el suelo pélvico, junto con la zona abdominal y el diafragma forma un espacio donde, en condiciones normales, mantienen una presión adecuada a los cambios posturales y a los esfuerzos.

Los esfuerzos excesivos que se producen en las evacuaciones alteran ese balance de presiones, aumentando la presión intra-abdominal y, como consecuencia, repercutiendo sobre el suelo pélvico de manera negativa. Si su suelo pélvico se encuentra en un estado óptimo, no notará esos cambios de presión. Sin embargo, si tiene alguna patología asociada, esos cambios de presión influirán sobre ella pudiendo agravar el cuadro.

Con patología en el suelo pélvico o sin ella, es preciso tratar el cuadro de estreñimiento para no agravarla o evitar su aparición. Además, conseguir retomar un tránsito intestinal regular evitará esos síntomas de hinchazón, incomodidad y dolor tan característicos de las personas que lo padecen, previniendo la aparición de otros cuadros más graves.

En Virginia Moreno clínica de Fisioterapia en Segovia podemos ayudarle a controlar y mejorar el estreñimiento a través de técnicas de masoterapia específicas, hábitos saludables y consejos posturales. No dude en contactar con nosotros.

CLASES DE PILATES PARA LLEVAR MEJOR EL POSTPARTO

Pilates es un método muy recomendable para después del parto el cual se podrá comenzar tan pronto como el médico de por terminados los chequeos postparto. Normalmente estos finalizan tras el puerperio aproximadamente a las 6 semanas posparto, una vez el tracto reproductivo fisiológicamente vuelve a su estado originario de no embarazo.

El método Pilates para después del parto

En esta línea, también Adamany (2006) aconseja especialmente el método Pilates para después del parto, y asegura que gracias al mismo la mujer conseguirá los siguientes beneficios:

  • Mejor recuperación tras el esfuerzo del parto, aliviando aquellos dolores que a consecuencia pudieran aparecer.
  • Ayudar a recuperar la figura.
  • Aumentar el tono muscular y mejorar el estado de forma.
  • Incrementar la energía, la fuerza y resistencia.
  • Mejorar el control postural.
  • Evitar o disminuir el riesgo de lesiones a causa de la fatiga acumulada.
  • También ayudará a disminuir el cansancio, dolor de espalda, estreñimiento, ansiedad y depresión, retención de líquidos, etc.

 

El método Pilates, fundamental para la zona abdominal

En Pilates la zona abdominal es fundamental debido a la importancia del centro de energía como núcleo impulsor de todo movimiento (Winsor y Laska, 2002), por tanto será muy necesario vigilar la diástasis del recto abdominal, ya que si los músculos del recto aún permanecen separados y al hacer los ejercicios, aun siendo adaptados, se puede producir un abultamiento en la zona abdominal, habrá que detenerse o modificar nuevamente el movimiento, ya que puede hacerse una rotura mayor de los rectos abdominales. En nuestras clases de pilates de recuperación postparto en Segovia, como son grupos reducidos de máximo cuatro personas con fisioterapeutas especializados, evitamos que nuestras pacientes ejecuten mal los ejercicios, ya que son personalizadas y casi individualizadas.

 

Suelo pélvico

El trabajo de suelo pélvico es un aspecto clave en el diseño del programa Pilates, ya que después de un parto vaginal habrá que trabajar en primer lugar el suelo pélvico, con ejercicios tipo Kegel, ya que estos músculos soportan los órganos internos, controlan las vías urinarias y están sometidos a aumentos de presiones. La fuerza del periné disminuye con las semanas de embarazo y tras el parto la musculatura del suelo de la pelvis se relaja pudiendo provocar disfunciones urogenitales, incluso incontinencia fecal, esto se puede evitar en gran medida trabajando de forma específica esta zona, aumentando la fuerza muscular y disminuyendo la incidencia urinaria (Casanovas, 1999). También en las mujeres con parto por cesárea, por los esfuerzos del parto o por el sólo hecho de haber llevado al bebé durante el tiempo de gestación, debe hacerse hincapié en el trabajo de estos músculos.

 

Pilates con bebé

En una buena recuperación postparto, también es bueno realizar clases de pilates con el bebé (tenemos grupos específicos para ello en Segovia), en ocasiones no se tiene donde dejar el bebé y hacer ejercicios con él ayuda también a adaptarse a la nueva etapa que requiere de una cierta flexibilidad a la hora de hacer ejercicio, ya que se tiene en cuenta la fatiga de la maternidad.

Beneficios del Pilates con el bebé

  • Se estimula su crecimiento emocional, intelectual y motor.
  • Al interactuar con el bebé ayudamos que nos preste mayor atención y se esfuerce por escucharnos.
  • En la mayoría de los ejercicios el bebé se encuentra cerca de ti y de tu mirada y eso hace mejorar el desarrollo de las habilidades del niño.
  • El contacto físico con el bebé ayuda al desarrollo de la memoria.
  • Al realizar movimientos y balanceos se estimula el sistema vestibular, responsable del equilibrio y del movimiento.

En resumen, se puede hacer Pilates de recuperación postparto con o sin bebé de acuerdo a lo que la madre necesite en ese momento. El hacer algo de ejercicio en esta nueva etapa es fundamental para despejarse de todo el entorno nuevo que ahora rodea a la familia.

En Virginia Moreno clínica de Fisioterapia en Segovia contamos con grupos reducidos en los que puedes venir a tu recuperación postparto con o sin bebé y beneficiarte de las ventajas del Pilates.