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MASCARILLAS Y ARTICULACIÓN TEMPOROMANDIBULAR

Hasta ahora, nunca había tenido que llevar mascarilla más que para hacer jabones artesanos, en un momento determinado y de corta duración.

Tras llevar dos semanas físicamente trabajando en nuestro centro de fisioterapia en Segovia, me he dado cuenta de que las mascarillas no son cómodas jajaja, pero no solo eso, la gente que asiste al centro (uno de nuestros criterios para poder venir a la clínica es que traigan mascarilla) la trae puesta de todas las maneras y formas posibles. Unos vienen con ella demasiado suelta, otros con muchas vueltas en la zona de oreja y muy apretada y otros la llevan bien puesta y ajustada. Es en este momento donde me han empezado a surgir dudas de, si los pacientes que vienen con nuevos dolores de articulación temporomandibular (ATM), es por la tensión que hemos sufrido con toda esta nueva situación de COVID-19, preocupación por los nuestros, amigos, conocidos, por los que no conocemos pero que ya no están con nosotros, etc. Tensión por nuestros puestos de trabajo, unos por exceso y otros por defecto… tensión porque cuanto mas fuerte me ponga la mascarilla menos posibilidades hay de que el virus entre por ahí… Son múltiples los comentarios que he oído y también múltiples las dudas que todo esto ha generado.

Por ello, para que todo el mundo sitúe la articulación temporomandibular, lo voy a describir brevemente y si alguien quiere saber más sobre esta gran articulación puede leerse el siguiente texto:  https://www.vmfisioterapeuta.com/como-identifico-si-tengo-problemas-en-la-articulacion-temporomandibular-atm/

La ATM es una articulación que une la mandíbula con el cráneo y junto con los músculos de la cara permite abrir y cerrar la boca, comer, desviaciones de la mandíbula hacia un lado y otro, etc.

Es una articulación que se sobrecarga por un mal uso de esta, como, por ejemplo, morderse las uñas, masticar solo por un lado de la boca, morder bolígrafos, etc. También se sobrecarga por el estrés, que lo hace es tener en tensión todo el rato la articulación y los músculos, apretando constantemente la mandíbula. El alcohol también es un excitante para nuestra mandíbula. La mala oclusión o problemas de formación en la mandíbula también hace que puedas tener patología.

La cosa es que con la fisioterapia disminuimos la actividad muscular y relajamos o quitamos los dolores, ya que no se sabe bien cual es su origen y no tenemos la receta mágica para que la gente deje de apretar. Si es importante el trabajo en conjunto con el maxilo y el odontólogo porque esta patología solo con una de estas profesiones normalmente no tiene un tratamiento de éxito.

Entonces, me pongo ya a contestar la pregunta, que me lio y no llego al fin…

¿Crees que el uso de la mascarilla (quirúrgica o ffp2-3) puede hacer daño a la articulación temporomandibular?

La mascarilla como tal… puede que sí, independientemente del tipo de mascarillas que sea, que en eso no me meto que no entiendo, pero dependen muchos más factores a tener en cuenta, es decir, si previamente la musculatura estaba cargada, si estoy tenso y aprieto mis dientes, de si la llevo demasiado apretada y demasiadas horas puestas. Si hago gestos raros con ella una vez que me la he puesto.

Ahora bien, ¿Qué puedo hacer por mi mandíbula si no siento molestias o llevo mucho tiempo la mascarilla? Ejercicios específicos que os voy a enseñar.

Podemos hacer pequeños estiramientos de la zona orofacial para prevenir molestias, como:

  1. Abrir la boca llevando la lengua al paladar. Una vez al día dos series de 10 repeticiones.
  2. Desviar lengua y mandíbula hacia ambos lados. Una vez al día dos series de 10 repeticiones.
  3. Estiramientos de la zona cervical. Llevando una oreja hacia el hombro (no el hombro a la oreja) y luego hacia la otra, llevando el mentón hacia un hombro y después hacia el otro. Y llevando la mirada hacia el ombligo (llevo el cuello hacia abajo) y mirando ligeramente hacia el techo. Una vez al día dos series de 10 repeticiones.

Si al hacer estos ejercicios hay dolor, es recomendable que te vea un especialista, ya que los estiramientos no deben producir dolor. Recordad también que no tenéis que llevar la apertura y las lateralizaciones a máximo estiramiento ya que eso mismo os puede provocar dolor o molestia.

¿Qué puedo hacer por mi mandíbula si tengo dolor o llevo mucho tiempo la mascarilla? Lo más importante sería acudir a un fisioterapeuta especializado en dolor orofacial y disfunción craneomandibular para valorar el estado articular y muscular, que te asesore y haga un buen diagnóstico, ya que hay que valorar si es algo puntual o algo que lleva ya años instaurado por falta de piezas dentales, estrés, mal oclusión dental, ect. En el centro de fisioterapia de Virginia Moreno, en Segovia, estamos especializados en ello y podemos asesorarte y ayudarte con los problemas que te estén surgiendo.

Los ejercicios vistos anteriormente nos pueden ayudar a sentir mejor, pero una vez que hay dolor es mejor no esperar a que se vaya por sí solo, ya que eso a corto y largo plazo puede darte problemas serios en la articulación y no quiero asustar a nadie, pero si hay dolor es por algo y tendremos que intentar encontrarnos bien.

Es importante, que cuando uno se pone la mascarilla no tenga que estar sujetándola, abriendo la boca o haciendo diferentes gestos para que se quede en su sitio, porque esto mismo puede provocarte problemas. Un truco puede ser ver de que manera ajustar la goma a tu pelo, poniéndote en el caso de la mujer una horquilla en el pelo, por ejemplo.

Como las mascarillas han venido para quedarse una temporada, tendremos que ir acostumbrándonos también a ello.

En fisioterapia Virginia Moreno, te ofrecemos un gran abanico de posibilidades para librarte del dolor en la ATM y dolores de cabeza. ¡Consúltanos tu caso!

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Dolor cervical: ejercicios y estiramientos

El dolor cervical es una de las lesiones más comunes en personas de todas las edades, siendo una de las condiciones más prevalentes en la sociedad occidental. Este problema puede ser derivado de una sedestación durante periodos largos de tiempo, agravado por una mayor tendencia al uso de smartphones, del ordenador, uso de sillas y mesas no aptas a cada persona y un estilo de vida sedentario.

Esta dolencia puede ser provoca por mantener una postura de la cabeza adelantada (PCA), se caracteriza por una posición excesivamente adelantada de la cabeza respecto al cuello y una rotación interna de los hombros (hombros enrollados y hacia delante).

La PCA está asociada a una flexión cervical baja (C4-C7) y una hiperextensión cervical alta (C1-C3) generando cambios musculo-esqueléticos a nivel cervical. La musculatura profunda del cuello es considerada muy importante en la estabilidad, soporte y el ajuste de la postura del cuello. Generalmente, se produce una debilidad de la musculatura flexora profunda del cuello además de una falta de fuerza de los retractores y rotadores externos del hombro. Para solventar esta debilidad, el cuerpo debe generar compensaciones produciendo un acortamiento de las fibras altas del trapecio, esternocleidomastoideo, elevador de la escápula, pectoral mayor y menor y musculatura extensora de la cabeza.

Una mala postura cervical puede derivar en una limitación de movilidad y provocar una tensión excesiva de músculos y tejidos blandos. Las personas con dolor de cuello tienden a desplazar su cabeza hacia delante con respecto al cuello sin darse cuenta. Además, estudios previos han asociado la PCA y hombros en rotación interna a dolores cervicales, de cabeza y en la articulación temporomandibular (ATM), llegando incluso a generar dolor orofacial (dolor en garganta, boca y cara).

Para corregir esta postura, se ha observado que una correcta activación de los músculos flexores profundos del cuello durante la flexión craneocervical ayudan a mantener una postura erguida de la cabeza. Por lo que, el fortalecimiento de la musculatura debilitada y el estiramiento del trapecio, esternocleidomastoideo y elevador de la escápula puede tener efectos positivos sobre la PCA y el dolor cervical.

Teniendo en cuenta las consecuencias antes mencionadas de la PCA, parece correcto crear y difundir un programa de ejercicios para corregir estas disfunciones.

 

Vídeo en Youtube con explicación sobre los ejercicios y estiramientos que a continuación explicamos.

https://www.youtube.com/watch?v=Lxjzfj0Ma04

Ejercicios de fuerza

Realizar en cada ejercicio 3 series de 10 repeticiones, los hombros y cuello deben de estar al inicio en una posición relajada. Es decir, pecho abierto, hombros lejos de las orejas y una ligera flexión cervical.

1. Flexión cervical

Boca arriba con la cabeza apoyada en el suelo, realizar una flexión cervical reduciendo la distancia entre la barbilla y el esternón. Activamos y entrenamos la musculatura profunda del cuello. (Imagen 1)

Imagen 1: Ejercicio flexores profundos del cuello.

2. Rotación externa

En decúbito lateral con el codo apoyado en el costado, realizar un movimiento de rotación externa de hombro realizando un movimiento hacia el lateral de la mano que se aleja del cuerpo. Utilizar una pesa cogida con la mano para conseguir un mayor entrenamiento en los músculos rotadores del hombro. (Imagen 2)

 

Imagen 2: Ejercicio rotadores externos del hombro

 

3. Forma de T

En bipedestación con las piernas flexionadas, tronco inclinado hacia delante, espalda recta y brazos estirados hacia el suelo, abducir ambos brazos con los codos extendidos hacia una posición de 90º con respecto al cuerpo formando una T. Utilizar pesas en ambos brazos para mejorar la fuerza en la musculatura abductora y rotadora externa del hombro, además de aproximadores y estabilizadores de la escápula (Imagen 3 y 4)

Imagen 3: Ejercicio abducción del hombro con codos extendidos (vista frontal)

 

 

Imagen 4: Ejercicio abducción del hombro con codos extendidos (vista sagital)

 

4. Forma de W

De pie con las piernas flexionadas, tronco inclinado hacia delante, espalda recta, hombros aducidos sobre el pecho, codos flexionados 100° y palmas de las manos hacia arriba, abducir los hombros hasta la altura de la espalda formando una W. Utilizar pesas en ambos brazos para aumentar el entrenamiento en la musculatura abductora, flexora y rotadora externa del hombro, además de aproximadores y estabilizadores de la escápula. (Imagen 5 y 6)

 

Imagen 5: Ejercicio abducción del hombro codos flexionados (vista frontal)

 

 

Imagen 6: Ejercicio abducción del hombro codos flexionados (vista sagital)

 

 

Estiramientos

Realizar cada estiramiento 30 segundos.

 

1. Pectoral

Con el antebrazo apoyado sobre una pared y el hombro a 90°, realizar una rotación con el cuerpo en dirección opuesta al brazo para que logremos una separación entre el origen e inserción del músculo pectoral. (Imagen 7)

Imagen 7: Estiramiento del pectoral (vista anterior y posterior)

 

2. Trapecio superior

Realizar una flexión cervical (mirar hacia abajo), inclinación contralateral (llevar la oreja hacia el hombro) y rotación homolateral, con la mano contralateral aumentar la posición del cuello para ayudar a aumentar la tensión en el trapecio. (Imagen 8)

 

Imagen 8: Estiramiento del trapecio

 

 

3. Extensores de cuello

Realizar una flexión cervical pura (mirar hacia abajo), con ambos manos aumentar pasivamente la posición del cuello hasta sentir tensión en la zona posterior del cuello. (Imagen 9)

Imagen 9: Estiramiento de los extensores del cuello

 

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos las herramientas y conocimientos suficientes para tratar todo tipo de patologías o prevenir  las lesiones que las posturas incorrectas te puedan ocasionar. ¡Consúltanos tu caso!

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DOLORES DE CABEZA O CEFALEAS TENSIONALES

Hoy en día, una gran parte de la población sufre dolores de cabeza. Algunos de ellos se consideran cefaleas tensionales, que pueden describirse como dolores de cabeza provocados por tensiones en aquellos grupos musculares que guardan relación anatómica y funcional con la columna cervical. Además, a parte de estas tensiones musculares, normalmente hay presencia de puntos gatillo miofasciales en los músculos que acumulan tensión.

¿Qué son los puntos gatillo miofasciales?

Son zonas altamente irritables en la superficie de un músculo, que están asociadas a la presencia de un punto o nódulo que se localiza a la palpación, y que se encuentra en una banda tensa perteneciente a dicho músculo. El denominado punto gatillo provoca el dolor característico y espontáneo del paciente, que puede tener lugar en la zona en la cual se encuentra el punto gatillo, o en una zona de dolor referido alejada de este punto. También puede provocar, aparte de dolor, distintas sensaciones. En referencia a la musculatura del cuello, pueden provocar dolores de cabeza, mareos, dolor de oído, etc.

Se producen debido a la contracción continua de una de las unidades celulares del músculo, que produce una situación de demanda de oxígeno en el músculo que el organismo no puede satisfacer, reproduciendo la sintomatología anteriormente descrita.

Cefaleas tensionales

En referencia de nuevo a las cefaleas tensionales, existen varios músculos cuyos puntos gatillo pueden producir dolor de cabeza. Destacan el músculo esternocleidomastoideo, el trapecio superior y los músculos subopcipitales, así como músculos relacionados con la articulación de la mandíbula, entre los más importantes. Todos ellos pueden dar dolor en cualquier zona de la cabeza y/o la cara, así como sensaciones de mareo. A su vez, la evidencia científica ha encontrado relación entre estos puntos gatillo y las migrañas.

Los puntos gatillo pueden activarse debido a mantenimiento de posturas de la cabeza o los hombros, movimientos bruscos del cuello, traumatismos directos, situaciones de estrés, tensión en expresiones faciales, e incluso por dismetrías a nivel de miembros inferiores.

Tratamiento de fisioterapia

El tratamiento fisioterapéutico de los denominados puntos gatillo miofasciales es muy efectivo a la hora de combatir la sintomatología que producen. El tratamiento de fisioterapia consta de técnicas manuales tales como compresión isquémica, o técnicas instrumentales como la punción seca; acompañados de estiramientos manuales analíticos, maniobras de masoterapia y vendaje neuromuscular o “kinesiotape”; que obtienen buenos resultados.

En nuestro centro de fisioterapia Virginia Moreno, aplicamos todas estas técnicas a nuestros pacientes con el objetivo principal de reducir o suprimir su sintomatología, y de esta manera, mejorar su calidad de vida.

ARTICULACIÓN TEMPOROMANDIBULAR, TINNITUS Y PITIDOS EN OIDOS, FISIOTERAPIA

Según algunas observaciones clínicas, en alrededor del 70% de los pacientes estudiados, los acúfenos pueden ser modulados por movimientos voluntarios y maniobras de contracción de la musculatura de la cabeza y el cuello.

Diversos autores sugieren que el espasmo de estos tres músculos corresponde a una contracción refleja secundaria al espasmo de la musculatura masticatoria, que podría estar producido por diversos factores, entre ellos por fatiga muscular, en muchos casos asociado a fases de bruxismo y estados de tensión emocional aumentada.

 

Los trastornos témporomandibulares (tanto de la ATM como de los músculos de la masticación) están muy frecuentemente asociados con otros síntomas otológicos como vértigo, inestabilidad, mareo, sensación de pérdida auditiva, sensación de oído tapado y otalgia (dolor de oído). En un gran número de casos vienen acompañados de cefaleas (tanto tensionales como vasculares) y estrés.

Travell y Simons, en su manual de puntos gatillo, hacen referencia a la existencia de acúfenos unilaterales en presencia de puntos gatillo en la porción profunda del músculo masetero y en el músculo pterigoideo externo del mismo lado, explicando al igual que otros muchos autores, como un fenómeno sensitivo referido o a través de la hipótesis del espasmo muscular reflejo.

Se describen también síntomas en el oído referidos de puntos gatillo en el esplenio de la cabeza y esternocleidomastoideo (principalmente de la porción clavicular).

Sanchez y Rocha (2011) sugieren sospechar de acúfeno somatosensorial si el paciente presenta alguna de estas situaciones:

  1. Antecedente de trauma en cabeza y cuello, prestar especial atención ante latigazo cervical y trastornos temporomandibulares.
  1. Acúfeno asociado a manipulación en dientes, mandíbula o columna cervical.
  1. Episodios de dolor recurrente en cabeza, cuello u hombro.
  1. Coincidencia en el tiempo de la aparición o aumento del dolor y del acúfeno.
  1. Aumento del acúfenoal adoptar posturas inadecuadas al descansar, al andar, al trabajar, o al dormir.
  1. Periodos de bruxismo durante el día o la noche.

Si te sientes identificado con alguno de estos síntomas o padeces alguno de ellos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros para aliviar tu sintomatología. La Fisioterapia especializada en Dolor Orofacial y Disfunción Craneomandibular es clave para estos problemas.

¿Qué son los desórdenes craneomandibulares?

 

Los desórdenes craneomandibulares (DCM) son un conjunto de enfermedades/alteraciones que cursan con signos y síntomas en el área de la articulación temporomandibular (ATM), de los músculos de la masticación y /o estructuras orales (dientes, encía..)

El dolor más frecuente está localizado en el área de la ATM y/o los músculos masticatorios. También son frecuentes la limitación en la apertura bucal, así como los ruidos en la ATM (chasquidos, crepitaciones, etc.). Así mismo pueden originar molestias en otras zonas, como en el oído, la mandíbula, así como en el dolor de cabeza y dolores referidos de la espalda, cuello, etc.

Estas alteraciones pueden estar relacionadas con el apretamiento de dientes, diurno o nocturno (Bruxismo), que también puede provocar ensanchamiento de los músculos de la cara, desgaste excesivo de los dientes o movilidad de los mismos, y con otros hábitos como la onicofagia (morderse las uñas),etc.

Tipos de DCM:

–          Articulares, musculares y mixtos.

La ATM es la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo, la conforman una cavidad alojada en el cráneo, la parte superior del hueso de la mandíbula tiene forma de habichuela y se denomina cóndilo, y un disco articular interpuesto entre ambas.

Los motivos de consulta más frecuentes son porque se alteran la colocación y la función de estos tres elementos y se producen ruidos, bloqueos (no abrir la boca) o luxaciones (no poder cerrar la boca) que en su conjunto llamamos desórdenes internos.

Los músculos de la masticación conectan la mandíbula a la cabeza y al cuello. Aportan la fuerza necesaria para masticar, hablar, tragar, reir… los músculos del cuello sujetan la función de la mandíbula.

Generalmente se alteran por  sobreutilización. Su contracción exagerada o mantenida produce fatiga y consecuentemente dolor en la cara, cabeza, cuello y hombros.

Los principales factores relacionados con DCM son:

–          Hiperlaxitud o hipermovilidad articular.

–          Estrés.

–          Malos hábitos.

¿Cómo puedo saber si tengo una DCM?

Existen una serie de cuestiones que pueden orientar para saber si se padece una DCM:

 –         ¿presenta dificultad al abrir o cerrar la boca por ejemplo al bostezar?

–          ¿se le queda la mandíbula bloqueada, fija o fuera de su sitio?

–          ¿tiene dolor al masticar, hablar o utilizar la mandíbula?

–          ¿nota ruidos o chasquidos al abrir o cerrar la boca?

–          ¿suele sentir cansancio o rigidez en los maxilares?

–          ¿padece con frecuencia de cefalea, dolor de cuello o de dientes?

–          ¿nota los dientes sensibles o desgastados?

 

Cuantas más veces haya contestado “si”, más probable es que padezca una DCM y que precise acudir a nuestra consulta a realizarse una revisión.