Un enemigo del suelo pélvico: el estreñimiento

¿Va al baño con poca frecuencia?, ¿presenta evacuaciones duras?, ¿se acompaña de esfuerzo excesivo?, ¿tiene sensación de evacuación incompleta? Si la respuesta  a estas preguntas es sí, probablemente padezca de estreñimiento.

El estreñimiento es un síntoma gastrointestinal común que se presenta entre 2 y 20% de la población en general. Suele presentarse con mayor frecuencia en mujeres que en hombres, en niños que en adultos, en pacientes de edad avanzada que en jóvenes y en personas no anglosajonas.

Los niños y bebes no se escapan a este tipo de síntoma, para ellos es recomendable acudir a expertos en tratamientos fisioterapéuticos para niños

En la mayoría de los casos con adultos, suele tratarse de un estreñimiento funcional ya que suele ser leve e intermitente, sin una causa orgánica identificable que se resuelve fácilmente con modificaciones higiénico-dietéticas (p.ej. ingesta de fibra y ejercicio).

En otras ocasiones, puede aparecer estreñimiento secundario a la toma de ciertos fármacos, remitiendo en cuánto se retira el fármaco en cuestión, o secundario a enfermedades sistémicas de naturaleza endocrinometabólica, neurógena o neuromuscular. Es importante discernir la presencia de estas afecciones, dado que su identificación y tratamiento ayudarán a corregir el trastorno. Sin embargo, algunos pacientes tienen síntomas más crónicos que resultan más difíciles de tratar.

De entre todos los síntomas, la frecuencia de las evacuaciones es el más objetivo para establecer cuál es la frecuencia normal. Se considera una función defecatoria saludable tener, al menos, tres evacuaciones por semana, indoloras y sin esfuerzo excesivo. Para el diagnóstico del estreñimiento funcional se toma como referencia los criterios de Roma III, que deben cumplirse en los últimos 3 meses con inicio de los síntomas al menos 6 meses antes del diagnóstico, y son:

1- Reunir dos o más de los siguientes síntomas:

  • Esfuerzo defecatorio en más del 25% de las deposiciones.
  • Heces duras o caprinas en más del 25% de las deposiciones.
  • Sensación de evacuación incompleta en más del 25% de las deposiciones.
  • Sensación de obstrucción anorrectal en más del 25% de las deposiciones.
  • Necesidad de maniobras manuales para facilitar la defecación en más del 25% de las deposiciones.
  • Menos de tres deposiciones por semana.

2- Heces líquidas infrecuentes si no hay uso de laxantes.

3- No debe reunir criterios para síndrome de intestino irritable.

La historia clínica y el examen físico son esenciales para una correcta orientación hacia el tratamiento. Dentro del examen físico nos encontramos con la palpación de la región abdominal, la valoración de la región perineal y del recto y la inspección anorrectal para valorar la presencia de escoriaciones, fisuras o hemorroides.

En ocasiones es conveniente realizar el tacto rectal para explorar la respuesta del esfínter anal externo al esfuerzo simulado de la defecación. Una analítica de sangre puede ayudarnos para evaluar la condición general del paciente y detectar signos de alarma. Además, existen diversas pruebas complementarias para descartar lesiones estructurales como pueden ser la radiografía o la colonoscopia o para evaluar la función motora del colon como puede ser la manometría anorrectal o electromiografía del suelo pélvico.

suelo pélvico y estreñimiento

Tratamiento del estreñimiento

El tratamiento para el estreñimiento funcional se compone en adquirir medidas higienicodietéticas y educativas. Los pacientes deberían ser instruidos sobre la importancia de un ejercicio regular, la necesidad de incrementar el contenido de fibra en la dieta, la ingesta de líquidos abundantes (1,5-2 litros/24 h) y el beneficio que comporta el adoptar un horario regular para la defecación (especialmente después del desayuno) y también el perjuicio que conlleva reprimir con frecuencia el uso racional de laxantes. En casos más complicados, los pacientes pueden beneficiarse de técnicas de biorretroalimentación y, la cirugía será la última opción.

Posibles complicaciones del estreñimiento

  • Impactación fecal: acumulación de heces en la ampolla rectal de manera progresiva, que endurece el bolo fecal dificultando su eliminación.
  • Úlcera estercorácea: suele ser una consecuencia de la situación anterior. La compresión ejercida por el bolo fecal produce una necrosis isquémica en la cara posterior del recto principalmente.
  • Megacolon funcional adquirido: se produce una dilatación del colon en exceso. Suele darse en niños trastornados o portadores de psicopatías.
  • Vólvulo de sigma: se produce una torsión del sigma que requiere una desvolvulación endoscópica o quirúrgica para evitar la necrosis gangrenosa del asa comprometida.

¿De qué manera afecta el estreñimiento al suelo pélvico?

Cómo ya comenté en otro post, el suelo pélvico, junto con la zona abdominal y el diafragma forma un espacio donde, en condiciones normales, mantienen una presión adecuada a los cambios posturales y a los esfuerzos.

Los esfuerzos excesivos que se producen en las evacuaciones alteran ese balance de presiones, aumentando la presión intra-abdominal y, como consecuencia, repercutiendo sobre el suelo pélvico de manera negativa. Si su suelo pélvico se encuentra en un estado óptimo, no notará esos cambios de presión. Sin embargo, si tiene alguna patología asociada, esos cambios de presión influirán sobre ella pudiendo agravar el cuadro.

Con patología en el suelo pélvico o sin ella, es preciso tratar el cuadro de estreñimiento para no agravarla o evitar su aparición. Además, conseguir retomar un tránsito intestinal regular evitará esos síntomas de hinchazón, incomodidad y dolor tan característicos de las personas que lo padecen, previniendo la aparición de otros cuadros más graves.

En Virginia Moreno clínica de Fisioterapia en Segovia podemos ayudarle a controlar y mejorar el estreñimiento a través de técnicas de masoterapia específicas, hábitos saludables y consejos posturales. No dude en contactar con nosotros.

Ejercicios de Kegel

Últimamente se escucha mucho hablar sobre los ejercicios de Kegel, pero ¿sabemos realmente en qué consisten y su utilidad?

Los ejercicios de Kegel fortalecen la musculatura del suelo pélvico. En 1940 fueron creados por el ginecólogo que les da nombre, Arnold Kegel, para prevenir y tratar la incontinencia urinaria en mujeres tras el parto. Actualmente sería un pensamiento erróneo creer que estos ejercicios son sólo y exclusivamente para mujeres que han dado a luz.  Mujeres, hombres y niños pueden beneficiarse de los mismos.

Fortalecer el suelo pélvico tiene múltiples beneficios:

  • En caso de que exista incontinencia urinaria o fecal, ayudan a tener un mayor control sobre la misma.
  • En el caso de estar embarazada, ayudan a soportar el peso que el bebé ejerce sobre el suelo pélvico.
  • En un post-parto, ayudan a recuperar una musculatura óptima para evitar posibles incontinencias o prolapsos.
  • Tras la menopausia, ayudan a prevenir esos pequeños escapes derivados de los cambios hormonales.
  • En el plano sexual, ayudan a luchar contra la eyaculación precoz en hombres y ayudan a tonificar la musculatura vaginal en mujeres.

No obstante, existen situaciones en las que están contraindicados. Si no aprende a realizarlos bien puede agravar el cuadro de su situación, así como una excesiva tensión del suelo pélvico puede causar dolor e incomodidad en las relaciones sexuales.

Posiblemente haya oído mencionar que para aprender a realizar los ejercicios de Kegel debe cortar el pis cuando está orinando. Tener la imagen en la cabeza de querer cortar el pis o evitar que se escape una flatulencia puede guiarnos en la contracción que debemos realizar, sin embargo, no debemos  hacer una contracción en el momento de orinar ya que podemos dejar algo de orina en la uretra que nos provoque una infección.

A la hora de contraer el suelo pélvico, caemos en el error de contraer musculatura de alrededor como pueden ser los glúteos, los aductores de cadera o el recto abdominal. Cuando realizamos una contracción del suelo pélvico no existe un movimiento visible del cuerpo. De manera que, podemos realizarlos en cualquier momento o situación sin levantar sospechas 😉

La musculatura del suelo pélvico actúa de forma conjunta con los músculos transverso del abdomen y oblicuo interno, musculatura que se sitúa en la parte anterior del abdomen y tiene la función de sujeción de las vísceras.

Como ya hemos dichos la activación de la musculatura del suelo pélvico no provoca un movimiento visible, pues es una musculatura interna.

¿Cómo realizar los ejercicios de Kegel adecuadamente?

Para su correcta activación los ejercicios suelen realizarse sentados, pero si estás empezando a realizarlos no hay ningún problema en que los ejecutes tumbado boca arriba. Nuestra pelvis debe estar colocada en una posición neutra, esto quiere decir que no debe estar ni en anteversión ni en retroversión, manteniendo una postura erguida, con la columna alineada. Es muy importante controlar la respiración, debemos respirar con normalidad, evitando contener la respiración mientras estamos realizando la contracción de la musculatura.

Los ejercicios se realizarán en cuatro fases:

  • Contracción y elevación de la musculatura
  • Mantenimiento de esa posición
  • Vuelta a la posición inicial
  • Relajación

En la fase de contracción, como ya comentamos, es muy importante no contener la respiración. Debemos tener el resto del cuerpo relajado, especialmente glúteos y aductores (muchas veces contraemos nos confundimos y podemos contraer estos músculos en vez del suelo pélvico). Además debemos mantener una correcta alineación del resto del cuerpo durante la realización del ejercicio.

Como podéis comprobar, son ejercicios de fácil realización, no son complejos y puedes realizarlos en cualquier lugar y momento del día. Ejercicios con amplios beneficios tanto para el hombre como para la mujer. Además no es necesario tener una disfunción para beneficiarse de estos ejercicios, como cualquier otro grupo muscular del cuerpo su tonificación supondrá un beneficio, y en el caso de los ejercicios de Kegel supondrá un beneficio en nuestra calidad de vida pues mejorará nuestro control sobre nuestros esfínteres y mejoraran nuestras relaciones sexuales.

Con la facilidad y beneficios de estos ejercicios, ¿por qué no animarse a dedicar unos minutos al día para fortalecer nuestro suelo pélvico? Contacta con nosotros para más información.

CLASES DE PILATES PARA LLEVAR MEJOR EL POSTPARTO

Pilates es un método muy recomendable para después del parto el cual se podrá comenzar tan pronto como el médico de por terminados los chequeos postparto. Normalmente estos finalizan tras el puerperio aproximadamente a las 6 semanas posparto, una vez el tracto reproductivo fisiológicamente vuelve a su estado originario de no embarazo.

El método Pilates para después del parto

En esta línea, también Adamany (2006) aconseja especialmente el método Pilates para después del parto, y asegura que gracias al mismo la mujer conseguirá los siguientes beneficios:

  • Mejor recuperación tras el esfuerzo del parto, aliviando aquellos dolores que a consecuencia pudieran aparecer.
  • Ayudar a recuperar la figura.
  • Aumentar el tono muscular y mejorar el estado de forma.
  • Incrementar la energía, la fuerza y resistencia.
  • Mejorar el control postural.
  • Evitar o disminuir el riesgo de lesiones a causa de la fatiga acumulada.
  • También ayudará a disminuir el cansancio, dolor de espalda, estreñimiento, ansiedad y depresión, retención de líquidos, etc.

 

El método Pilates, fundamental para la zona abdominal

En Pilates la zona abdominal es fundamental debido a la importancia del centro de energía como núcleo impulsor de todo movimiento (Winsor y Laska, 2002), por tanto será muy necesario vigilar la diástasis del recto abdominal, ya que si los músculos del recto aún permanecen separados y al hacer los ejercicios, aun siendo adaptados, se puede producir un abultamiento en la zona abdominal, habrá que detenerse o modificar nuevamente el movimiento, ya que puede hacerse una rotura mayor de los rectos abdominales. En nuestras clases de pilates de recuperación postparto en Segovia, como son grupos reducidos de máximo cuatro personas con fisioterapeutas especializados, evitamos que nuestras pacientes ejecuten mal los ejercicios, ya que son personalizadas y casi individualizadas.

 

Suelo pélvico

El trabajo de suelo pélvico es un aspecto clave en el diseño del programa Pilates, ya que después de un parto vaginal habrá que trabajar en primer lugar el suelo pélvico, con ejercicios tipo Kegel, ya que estos músculos soportan los órganos internos, controlan las vías urinarias y están sometidos a aumentos de presiones. La fuerza del periné disminuye con las semanas de embarazo y tras el parto la musculatura del suelo de la pelvis se relaja pudiendo provocar disfunciones urogenitales, incluso incontinencia fecal, esto se puede evitar en gran medida trabajando de forma específica esta zona, aumentando la fuerza muscular y disminuyendo la incidencia urinaria (Casanovas, 1999). También en las mujeres con parto por cesárea, por los esfuerzos del parto o por el sólo hecho de haber llevado al bebé durante el tiempo de gestación, debe hacerse hincapié en el trabajo de estos músculos.

 

Pilates con bebé

En una buena recuperación postparto, también es bueno realizar clases de pilates con el bebé (tenemos grupos específicos para ello en Segovia), en ocasiones no se tiene donde dejar el bebé y hacer ejercicios con él ayuda también a adaptarse a la nueva etapa que requiere de una cierta flexibilidad a la hora de hacer ejercicio, ya que se tiene en cuenta la fatiga de la maternidad.

Beneficios del Pilates con el bebé

  • Se estimula su crecimiento emocional, intelectual y motor.
  • Al interactuar con el bebé ayudamos que nos preste mayor atención y se esfuerce por escucharnos.
  • En la mayoría de los ejercicios el bebé se encuentra cerca de ti y de tu mirada y eso hace mejorar el desarrollo de las habilidades del niño.
  • El contacto físico con el bebé ayuda al desarrollo de la memoria.
  • Al realizar movimientos y balanceos se estimula el sistema vestibular, responsable del equilibrio y del movimiento.

En resumen, se puede hacer Pilates de recuperación postparto con o sin bebé de acuerdo a lo que la madre necesite en ese momento. El hacer algo de ejercicio en esta nueva etapa es fundamental para despejarse de todo el entorno nuevo que ahora rodea a la familia.

En Virginia Moreno clínica de Fisioterapia en Segovia contamos con grupos reducidos en los que puedes venir a tu recuperación postparto con o sin bebé y beneficiarte de las ventajas del Pilates.

10 Beneficios del Pilates durante el embarazo

Con anterioridad hemos hablado en nuestro blog de los beneficios del Pilates y el partido que podemos sacarle si padecemos alguna dolencia, como por ejemplo en las cervicales y lumbares.

Hoy os vamos a hablar de los beneficios del Pilates durante el embarazo. Esta práctica ayudará a las futuras mamás durante el embarazo el parto y el postparto.

Durante el embarazo, el Pilates nos va a permitir mantener una buena forma física y tener mayor libertad de movimientos durante los 9 meses de gestación y a medida que vaya creciendo el bebé.

Cuando llegue la hora del parto, la práctica de Pilates será de gran ayuda porque nos permitirá controlar nuestro cuerpo y suelo pélvico para disponer de más recursos a la hora de afrontar ese momento. Posteriormente, también nos será de gran utilidad para recuperarnos mejor en el postparto.

10 beneficios del Pilates para embarazadas

Fortalece la musculatura abdominal y lumbar

El Pilates nos permitirá mantener una postura correcta y a cargar mejor el peso extra que vayamos adquiriendo a lo largo del embarazo. Durante los meses de gestación, los ligamentos se vuelven más elásticos, de modo que necesitamos una musculatura fuerte que nos ayude a suplir temporalmente la sujeción de esos ligamentos. 

Disminuye y previene el dolor de espalda

Gracias al fortalecimiento de nuestra musculatura obtendremos mayor estabilidad en la pelvis y la espalda, de modo que los dolores que acarrea el aumento de peso y los cambios en la curvatura de nuestra espalda se verán reducidos.

Fortalece el suelo pélvico

Con un suelo pélvico fuerte tendremos una mejor base de sujeción para nuestras vísceras y posteriormente para nuestro bebé, ya que según aumenta de tamaño, su peso nos generará mayor presión. El fortalecimiento del suelo pélvico evitará posibles escapes de orina ante cualquier tipo de esfuerzo como toser o estornudar.

Ayuda a mantener el equilibrio

A medida que el embarazo avanza nuestro centro de gravedad se desplaza y el equilibrio puede verse afectado. Con el paso de los meses también se pierde movilidad y agilidad, pero con Pilates podemos fortalecer los músculos centrales que se encargan de nuestro equilibrio.

Alivia el sobreesfuerzo de la espalda y pelvis

Los ejercicios se realizan en posiciones que no solemos utilizar en nuestro día a día, como la posición de cuadrupedia (a cuatro patas). En ella se libera toda la presión que ejerce el bebé sobre nuestra pelvis y nos ayuda a fortalecer desde otro punto de vista la espalda.

Conocimiento de la nueva postura durante el embarazo

Según va avanzando el embarazo se producen cambios a nivel interno a causa del crecimiento del bebé, lo que termina traduciéndose en cambios físicos visibles también desde fuera. Estos cambios se producen sobre todo a nivel abdominal y de la columna vertebral.

Los ejercicios de Pilates nos ayudan a conocer con detalle nuestro cuerpo y a llevar a cabo movimientos más suaves que nos servirán para relajarnos. También aprenderemos a estabilizar correctamente la columna y a protegerla a medida que el bebé vaya creciendo.

Reeduca nuestra postura

Igual que en nuestro día a día adoptamos posturas que no son correctas ni beneficiosas para nuestro cuerpo, durante el embarazo sucede lo mismo y esto deriva después en todo tipo de dolores. Es importante tomar conciencia de nuestra nueva forma física para poder controlar mejor nuestros movimientos y mejorar el equilibrio, esto nos ayudará a prevenir más dolores de los necesarios.

Ejercicios para el parto

Hay ciertos ejercicios y posiciones que además de reducir nuestros dolores y molestias durante el embarazo, trabajan la apertura de la pelvis para que al bebé le resulte más sencillo encajarse y adoptar la postura más idónea para el parto.

Ejercicios postparto

Si se ha trabajado la musculatura del suelo pélvico y el abdomen tendremos un buen tono muscular de cara al parto, de modo que esa musculatura, una vez que ha nacido el bebé, se recuperará antes que si no se hubiera ejercitado.

Aporta relajación

La respiración pausada, la concentración y los ejercicios de movimientos lentos, nos ayuda a relajarnos durante el embarazo y a esperar el parto con confianza y tranquilidad.

Como habéis podido comprobar son numerosos los beneficios del Pilates durante el embarazo, el parto y el postparto. En Virginia Moreno clínica de Fisioterapia en Segovia contamos con fisioterapeutas cualificados para impartir clases de Pilates terapéutico orientadas a las futuras mamás. Si estás embarazada y quieres beneficiarte de todas las ventajas del Pilates, no dudes en contactar con nosotros. Te guiaremos y asesoraremos según tus necesidades.

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TIPOS DE INCONTINENCIA URINARIA

Diversas son las causas que nos llevan a tener problemas de continencia urinaria: la edad, una cirugía, partos…  A pesar de que se trata de un problema clínico relevante, tanto por su prevalencia como por sus connotaciones psicosociales y económicas, su identificación, cuantificación y adecuado tratamiento han sido muy escasos.

La incontinencia no es una enfermedad que hace peligrar la vida del paciente, pero deteriora la calidad de vida de quien la padece, por reducirse el autoestima y disminuir la autonomía.

El término incontinencia se define como cualquier pérdida involuntaria de orina que supone un problema social o higiénico. Existen distintos tipos de incontinencia según los síntomas que se presenten:

  • Si la pérdida involuntaria de orina tiene lugar cuándo se hace un esfuerzo que aumente la presión abdominal (toser, reír, correr…), hablamos de incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE).
  • Si la pérdida involuntaria de orina se acompaña o precede a la sensación de hacer pis difícil de controlar y con miedo al escape, hablamos de incontinencia urinaria de urgencia (IUU).
  • Si la pérdida involuntaria se asociada al esfuerzo y a la urgencia, estamos entonces ante una incontinencia urinaria mixta.
  • Si la pérdida involuntaria se presenta en pacientes que no tienen deseo alguno de ir al baño, y necesita el uso de absorbentes, estamos ante una incontinencia urinaria por rebosamiento.

Estos cuatro tipos son los más frecuentes y conocidos, no obstante existen otros tipos de incontinencia urinaria como son la insuficiencia urinaria continua (con pérdidas involuntarias de orina de una manera continua), la enuresis nocturna (pérdida involuntaria de orina durante el sueño), la incontinencia funcional (se produce en pacientes que no tienen problema, pero debido a su falta de movilidad, problemas cognitivos, el uso de ciertos medicamentos o barreras arquitectónicas, no son capaces de llegar al baño),el  goteo postmiccional, la que se produce durante el coito…

Aunque he empezado hablando de la incontinencia urinaria, me gustaría añadir que no es el único tipo de incontinencia que podemos llegar a tener. La incontinencia fecal (pérdida involuntaria de heces) y la incontinencia de gases (pérdida involuntaria de gases) también se dan, generando igualmente problemas en la calidad de vida de los pacientes que lo padecen.

También cabe destacar, que la incontinencia urinaria afecta tanto a mujeres como a  (cirugía tras proctatctomía), cada uno por situaciones diferentes pero ambas tratables.

Si se sientes identificado y no sabe cómo solucionarlo, nosotros le ayudamos. Desde la fisioterapia, entre otras especialidades, podemos ayudar a solventar este tipo de situaciones.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿te apuntas?

 

Beatriz Martín Bravo, CL40-2409

Bibliografía: 1. 2. 3. C. walker

Ese gran desconocido: nuestro Suelo Pélvico

Afortunadamente, y poco a poco, el suelo pélvico empieza a ser más conocido entre la gente, a tomar mayor importancia y a hablar de ello sin tabúes. Pero si aún tienes dudas de qué es, para que sirve y que beneficios podemos obtener a través del tratamiento fisioterápico, ¡Éste es tu post!

El suelo pélvico se extiende desde el pubis hasta el sacro y cóccix (vulgarmente, la rabadilla). Está formado por un conjunto de músculos y ligamentos que le dan una forma cónica invertida. Tiene como función mantener los órganos pélvicos (vejiga y uretra; útero y vagina; y recto) en la posición anatómica, amortiguar las presión dentro de la cavidad abdominal,  participar en la micción y la defecación así como en las relaciones sexuales y, más específico en la mujer, participar en el parto.

Existen diferencias entre el suelo pélvico masculino y femenino. La más visual: los órganos reproductores. Ambos sexos disponen de la misma musculatura, pero con diferentes variaciones debido a la disposición de los órganos reproductores. De igual manera, la pelvis también sufre variaciones anatómicas. La pelvis femenina es más ancha, más extensa y menos profunda que la masculina, por la función que tiene de cara al parto.

El suelo pélvico, junto con la zona abdominal y el diafragma forman un espacio dónde, en condiciones normales, mantienen una presión adecuada a los cambios posturales y a los esfuerzos. Sin embargo, si ese balance de presiones se altera por cualquier razón, repercutirá de manera negativa sobre el suelo pélvico. De modo que, suelo pélvico, abdomen y diafragma van de la mano y deben de estar en un estado óptimo para un buen funcionamiento.

Entre las distintas alteraciones del suelo pélvico nos encontramos con las urológicas (aquellas relacionadas con el sistema urinario), ginecológicas (relacionadas con el sistema reproductor femenino), coloproctológicas (relacionadas con la patología en colon, recto y ano) y sexológicas (aquellas que están relacionadas con las relaciones sexuales, valga la redundancia). En el cuadro inferior se recogen algunos procesos patológicos susceptibles de tratamiento fisioterápica.

  • Urológicas:
    • Incontinencia urinaria
    • Cistitis intersticial
    • Prostatitis
    • Síndrome de micción no coordinada
    • Dificultad de vaciado de vejiga
    • Extrofia vesical
  • Ginecolócicas:
    • Prolapso
    • Episiotomía
    • Secuelas tras cirugía
    • Dismenorrea
  • Coloproctocológicas:
    • Incontinencia fecal o a gases
    • Estreñimiento
    • Anismo
  • Sexológicas:
    • Dispareunia
    • Vaginismo
    • Disfunción eréctil

Para un correcto tratamiento es necesaria una completa y correcta valoración, dónde se incluirá abdomen, zona lumbar, diafragma y suelo pélvico (dónde será preciso una exploración  intracavitaria ginecológica normal).

Afortunadamente, el suelo pélvico es una de las zonas más agradecidas de nuestro cuerpo. Difícilmente podremos empeorar el cuadro. Si bien, en la mayoría de tratamientos es necesaria la participación del paciente de una manera activa, en el suelo pélvico especialmente. La mejoría está en tus manos, con la ayuda de las nuestras.

Bibliografía: C. Walker. Fisioterapia en obstetricia y uroginecología. 2ª edición. 2013

Taller de Hipopresivos

Es probable que hayas oído hablar de esta técnica, y quizás, viendo vídeos la hayas practicado. En este taller, te vamos a pautar correctamente las respiraciones y posturas adecuadas a tus necesidades. Si quieres reservar tu plaza llámanos o mándanos un e-mail. ¡Te esperamos!