Tengo dolor dorsal y lumbar, ¿Qué puedo hacer para que no me duela?

Ante la situación en la que estamos en el país por el Covid-19 os hemos preparado este artículo para si alguno tiene algún dolor dorsal o lumbar pueda realizar esta serie de ejercicios. También quiero comentaros que disponemos clases de pilates online en directo guiadas por nuestros fisioterapeutas que para evitar el sedentalismo en casa os animamos a que nos pidáis información y podáis participar en esta nueva iniciativa.

El dolor dorsal y lumbar es un problema de salud muy frecuente en nuestra sociedad, por las malas posturas que tenemos o simplemente porque en nuestro puesto de trabajo tenemos que estar haciendo una serie de repeticiones continuadas o mucho tiempo sentados, por ejemplo.

Se define dolor lumbar como aquel que se localiza entre el limite inferior de las costillas y el limite superior de los glúteos. Es un dolor normalmente de origen mecánico que puede, o no, referirse hacia glúteos, caderas y parte distal del abdomen o irradiarse hacia la pierna. Suele acompañarse de limitación del movimiento.

EL dolor dorsal es aquel que se encuentra en la zona alta de la espalda entre las escápulas, coloquialmente conocidas como paletillas. También podemos presentar dolor referido hacia el cuello o incluso los brazos y hombros.

Tanto el dolor dorsal como el lumbar pueden aparecer de forma bilateral a ambos lados de nuestra espalda o por el contrario de una forma aislada a un lado o al otro de la columna vertebral.  Se puede dar el caso de dolor dorsal, dolor lumbar o dolor dorsolumbar, un dolor mas generalizado a lo largo de toda la espalda.

El mayor causante de dolor lumbar y dorsal es la atrofia muscular normalmente desenlace de un periodo de inactividad o inmovilización.

Es por ello, importante resaltar y conocer la eficacia del movimiento y el trabajo de fuerza en todo este tipo de dolencias musculoesqueléticas para evitar el dolor crónico.

 

Desde Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, te proponemos una rutina fácil y completa de automasajes, ejercicios y estiramientos para que este periodo de confinamiento sea lo más llevadero posible.

¿Habías pensado alguna vez la opción de automasaje?

  • AUTOMASAJE CON PELOTA
    • POSICION DEL PACIENTE: De pie con la pelota de tenis en la zona de mayor dolor entre la espalda y la pared. También se puede realizar tumbado en el suelo. Moviéndome de arriba abajo como se ve en la imagen voy masajeando musculatura de una forma LENTA y CONTROLADA.
    • Va a ser doloroso pero nunca insoportable.
    • Respiración suelta y fluida
    • De 5 minutos a 8 en cada lado
    • Automasaje previo a estiramientos y ejercicios. OBJETIVO: relajar.

 

  • AUTOMASAJE DE ESPALDA CON PALO DE MADERA (O PALO DE LA ESCOBA)
    • POSICION DEL PACIENTE: Tumbados en el suelo boca arriba, colocamos el palo entre la musculatura de la espalda y el suelo. Dejamos caer todo nuestro peso sobre el palo colocado a un lado de la columna vertebral, nunca en el centro.
    • Jugamos con la respiración. Cojo aire por la nariz y al soltarlo dejo que el palo se introduzca un poco más en mi espalda.
    • Puedo mover el brazo al techo haciendo círculos buscando zonas de dolor.
    • De 3 a 5 minutos
    • Cambio de lado

A continuación realizaremos una serie de ejercicios para poder trabajar la zona dorsal y lumbar.

EJERCICIOS COLUMNA NEUTRA Y ACTIVACIÓN DE LOS MÚSCULOS MULTIFÍDOS

La posición neutra de la pelvis es un rango (no un punto exacto) medio entre la anteversión pélvica y la retroversión pélvica. Debes aprender a encontrarla y mantenerla a la hora de realizar los ejercicios.

Para ello lleva tu pelvis a máxima anteversión (bascular la pelvis hacia delante como si tu pelvis fuese un cuenco de agua y tratases de verter el agua hacia delante) y a máxima retroversión (bascular la pelvis hacia atrás como si tu pelvis fuese un cuenco de agua y tratases de verter el agua hacia atrás). Tras esto, busca un punto/rango medio entre ambos extremos de movilidad. Esa será tu posición neutra lumbopélvica.

Estos movimientos hacia delante y hacia atrás de la pelvis te van a ayudar a relajar los ligamentos de la articulación sacroilíaca y van a disminuir tu dolor lumbar gracias a la activación de los músculos multífidos. Los músculos multífidos, músculo delgado, se encuentran en la zona lumbar pegados a la columna lumbar a ambos lados de los procesos espinosos de las vértebras.

Aguantaremos 5 segundos en anteversión, descansamos en posición neutra otros 5 segundos y aguantamos de nuevo 5 segundos en retroversión. 3 series de 10-15 repeticiones.

 

 

EJERCICIO CONTROL RESPIRATORIO: 3 series de 10-15 repeticiones

Tumbados boca arriba debemos buscar una posición neutra lumbo-pélvica llevando la cadera a máxima anteversión y posteriormente a máxima retroversión y buscar un punto medio entre estos dos extremos, una vez conseguido situaremos las palmas de nuestras manos en el abdomen y buscaremos expandir este con la máxima capacidad de aire que seamos capaces de coger, viendo como nuestras manos se separan cada vez más del cuerpo y una vez conseguido, eliminando este aire por la boca por completo.

 

 EJERCICIO ACTIVACIÓN TRANSVERSO ABDOMINAL: 3 series de 10-15 repeticiones

Tumbados boca arriba con las rodillas flexionadas debemos buscar una posición neutra lumbo-pélvica llevando la cadera a máxima anteversión y posteriormente a máxima retroversión y buscar un punto medio entre estos dos extremos, una vez conseguido con nuestros dedos palparemos el transverso abdominal, hundiendo el dedo un par de centímetro aproximadamente, y activaremos el transverso abdominal haciendo el gesto de llevar ombligo hacia la lumbar, (como si metieras tripa), durante 4 segundos y continuaremos con 3 segundos de relajación.

 

EJERCICIO DEL GATO: 3 series de 10-15 repeticiones

Es un ejercicio básico en el dolor de espalda. El objetivo es movilizar toda la extensión de la espalda para disminuir dolor. Coge aire por la nariz mientras arqueas la espalda y sacas el culo como en la primera imagen y suelta el aire a medida que sacas chepa y escondes el cuello como en la segunda imagen.

EJERCICIO DEL SUPERMAN: 3 series de 10-15 repeticiones

El objetivo es fortalecer musculatura de la espalda. Vamos a levantar a la horizontal brazo y pierna contrario para tener estabilidad, no vamos a superar nunca con el brazo y con la pierna los 90 grados para no arquear la columna lumbar. Lo hacemos alternando, puedes coger aire en el sitio y cuando elevas brazo y pierna contraria expulsar el aire por la boca mientras haces el ejercicio. Importante que no se caiga la pelvis, a lo largo el todo el texto estamos insistiendo en tener la pelvis neutra en diferentes ejercicios.

EJERCICIOS CONTROL MOTOR CON FLEXIÓN Y ESTIRAMIENTO DE UN MIEMBRO INFERIOR: 3 series de 10-15 repeticiones.

Estando tumbado boca arriba coloca las manos bajo la columna, busca tu posición neutra lumbopélvica y activa multífidos. Eleva primero una pierna doblando la rodilla y llévala hasta que no puedas mantener la posición neutra o 90º de flexión de cadera, haz lo mismo con la otra y una vez que ambas piernas están arriba, sin hacerte daño en las lumbares, vuelve a la posición inicial.

Como siempre puedes acompañarlo de la respiración.

 

PLANCHAS ABDOMINALES: 3 series de 10-15 repeticiones

De cubito prono (tumbado boca abajo)con los antebrazos apoyados, elevaremos nuestro cuerpo del suelo con la espalda completamente recta, dejando como únicos apoyos los antebrazos y los dedos de los pies.

BISAGRA DE CADERA: 3 series de 10-15 repeticiones

Con una pica (como puede ser el palo de un cepillo) situada en la espalda, en contacto en todo momento con nuestro cuello, escapulas y sacro, realizaremos flexiones de cadera, buscando bajar nuestro torso al suelo todo lo que nos permita manteniendo la espalda recta en todo momento. Cogemos aire en el punto inicial y expulsamos el aire al inclinarnos.

PUENTE DE GLÚTEOS: 3 series de 10-15 repeticiones

Tumbada boca arriba con las rodillas flexionadas vamos a ir levantando zona glútea, lumbar y dorsal progresivamente hasta quedarnos en puente dejando el peso de nuestro cuerpo en zona escapular y en los pies. Para bajar, realizaremos el ejercicio a la inversa, vamos apoyando vertebra a vertebra zona dorsal primero, luego lumbar y por ultimo los glúteos.

Cuando estamos en movimiento es cuando expulsamos el aire.

Para ir finalizando este entrenamiento sencillo para casa, seguiremos con unos estiramientos muy sencillos.

  • EL MAHOMETANO: De rodillas sobre una colchoneta apoyamos los glúteos sobre nuestros talones y llevamos brazos hacia delante como vemos en la imagen.

    • RODILLAS AL PECHO: Tumbado boca arriba en la colchoneta llevamos nuestras rodillas al pecho. Podemos movernos de un lado a otro aprovechando nuestro peso corporal para masajear la musculatura de la espalda con la esterilla. No tires en exceso hacia el pecho porque te puede molestar la zona de las ingles.
    • ESTIRAMIENTO INTERESCAPULAR: Pongo un codo encima del otro codo e intento agarrarme las manos. Cojo aire hinchando costillas y llevo codos al techo sin llevar el cuello hacia atrás, mientras expulso el aire. Tengo que notar estiramiento entre las paletillas.

     

     

     

    En Virginia Moreno Fisioterapia, somos fisioterapeutas y podemos ayudarte a aliviar tus dolencias. Ahora tras el COVID-19 ofrecemos sesiones de tratamiento online guiadas para asesoraros y poder mejorar tu calidad de vida. También puedes pedir información sobre nuestras clases de pilates online para evitar el sedentarismo de tener que estar en casa sin poder salir a la calle.

  • ESTIRAMIENTO CERVICALES: lo puedes consulta en el texto del blog en el que tenemos un articulo sobre dolor cervical, os lo dejo para que lo podáis ver: https://www.vmfisioterapeuta.com/dolor-cervical-ejercicios-y-estiramientos/

¿Qué puede hacer la fisioterapia por tu escoliosis?

ESCOLIOSIS

¿Qué es la escoliosis y cuáles son sus signos?

La escoliosis es una curvatura lateral de la columna vertebral que ocurre con mayor frecuencia durante el periodo de crecimiento anterior a la pubertad (durante el “estirón”). Aunque puede presentarse a causa de afecciones como la parálisis cerebral infantil y la distrofia muscular, se desconoce la causa de la mayoría de los casos de escoliosis, recibiendo el nombre de “escoliosis idiopática”. Puede ser hereditaria, pero la mayoría de los niños que la padecen no tienen antecedentes familiares. Aproximadamente el 3% de los adolescentes tienen escoliosis.

La mayoría de los casos de escoliosis son leves, pero algunas deformidades de la columna vertebral continúan empeorando a medida que los niños crecen. La escoliosis grave puede ser incapacitante. Una curvatura muy grave de la columna reduce el espacio dentro del pecho, lo cual dificulta el funcionamiento correcto de los pulmones.

Los signos de la escoliosis pueden ser:

  • Hombros a distinta altura
  • Curvatura de la columna
  • Prominencia de un omóplato respecto al otro
  • Cinturas a distinta altura

Si la curvatura empeora, la columna también puede rotar o girar, además de encorvarse de un lado a otro. Esto hace que las costillas de un lado sobresalgan más que del otro.

¿Cuándo y por qué aparece?

Existen tres tipos según la edad de aparición:

  • Escoliosis infantil: en los niños de 3 años o menos.
  • Escoliosis juvenil: en los niños de 4 a 10 años.
  • Escoliosis adolescente: en los niños de 11 a 18 años.

Existen dos tipos de escoliosis según su causa:

  • Escoliosis congénita: se presenta al nacer. Se produce cuando las costillas o vértebras del bebé no se forman apropiadamente. Supone un 10% de los casos.
  • Escoliosis neuromuscular: se produce por un problema en el sistema nervioso que afecta a los músculos. Estos problemas pueden incluir parálisis cerebral, distrofia muscular, espina bífida y polio.

En principio, la escoliosis no genera dolor, pero predispone a padecer dolores de espalda. En casos moderados y graves, puede generar problemas respiratorios.

¿Cómo se diagnostica el grado de escoliosis que tengo?

Lo primero que necesitamos para diagnosticar una escoliosis, es una radiografía de la columna vertebral. Con ella, el médico especialista nos dirá el grado de escoliosis según el ángulo que forman las vertebrales terminales de cada curva, las cuales se identifican porque son las que están en cada extremo de la curva más cercana al centro que tiene menos rotación.

Cuando este ángulo es inferior a 20º quiere decir que la curvatura es leve. Cuando el ángulo mide entre 25º y 40º, la curvatura es moderada. Hablamos de una caso de escoliosis grave cuando la curvatura es mayor de 50º.

¿Cuál es el tratamiento?

Es muy importante diagnosticar la escoliosis precozmente y comenzar un tratamiento de Fisioterapia lo antes posible para disminuir su avance e incluso llegar a corregirla, de forma parcial o total, evitando así el tratamiento quirúrgico.

A la hora de tratar la escoliosis, se tendrá en cuenta la gravedad de la curva, la edad del paciente y otros factores, como el estado físico. Si es necesario corregir la curva, la primera opción es, generalmente, un tratamiento no quirúrgico, como el uso de un corsé.

En los casos más graves se requerirá cirugía, pero no es lo más común. Se realiza la cirugía para corregir curvas mayores a 45 grados en una columna madura, o curvas que no hayan respondido al uso del corsé.

Desde Fisioterapia ofrecemos varios tipos de tratamientos, que se combinarán con el tratamiento ortopédico (corsé) en algunos casos:

  • Reeducación Postural Global (RPG): es un tratamiento muy efectivo para la escoliosis. Consiste en realizar determinadas posturas de estiramiento de todo el cuerpo. El tratamiento es suave, progresivo y activo.

  • Inducción miofascial: es una combinación de presiones sostenidas, posicionamientos específicos y estiramientos muy suaves. Con este tratamiento se eliminan restricciones de la fascia muscular y así se equilibra la función corporal alterada.

  • Terapia manual: conjunto de métodos manuales sobre tejidos óseos, musculares, nerviosos y viscerales para equilibrar y normalizar las alteraciones corporales.

  • Método Klapp: serie de posturas y movimientos en cuadrupedia.

  • Fisioterapia clásica: estiramientos y ejercicios con el objetivo de flexibilizar y fortalecer la columna vertebral, ejercicios de movilización para mantener, recuperar y mejorar la capacidad de movimiento articular, sobre todo en columna vertebral, tronco y cintura escapular.
  • Fisioterapia respiratoria: en algunos casos es necesario realizar este tipo de tratamiento para buscar la expansión del lado cóncavo e introducir la conciencia postural con el mayor enderezamiento activo posible, para evitar en la vida cotidiana las posturas que agraven la escoliosis.

También es muy beneficioso el ejercicio en piscina, ya que mejora la respiración torácica y disminuye los dolores de espalda, favorece la circulación, fortalece los músculos, mejora el desarrollo psicomotor y, además, también mejora el estado de ánimo. Es importante que, si no se sabe nadar bien, los ejercicios en piscina se hagan guiados con un profesional que sepa cómo es su escoliosis y qué ejercicios son los mas beneficiosos para su espalda, ya que hay veces que si no dominamos la técnica podemos hacer mal las cosas y no obtener los beneficios que esperamos de dicho deporte.

La fisioterapia es un procedimiento imprescindible para el tratamiento de la escoliosis, con métodos bien establecidos de largo tiempo y con resultados muy satisfactorios independientemente de su etiología o severidad, en combinación con la educación postural, el uso de órtesis, y en algunos casos cirugía.

Si usted está en esta situación o algún familiar suyo, pueden acudir a nuestro centro de fisioterapia Virginia Moreno o nosotros damos la facilidad de desplazarnos a su hogar para la comodidad y recuperación del paciente en Segovia y provincia.

Tenemos un equipo de fisioterapeutas, en Segovia, en fisioterapia Virginia Moreno, que pueden facilitar su recuperación e individualizamos su tratamiento para conseguir que esté recuperado en el menor tiempo posible.

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Fisioterapia en prótesis de rodilla, ¿Qué ejercicios puedo hacer?

¿Cuándo y por qué es necesaria una prótesis de rodilla?

La sustitución de los huesos de la rodilla y la colocación de una prótesis está indicada cuando el grado de deterioro de la articulación y el dolor impiden que el paciente camine.

La causa más frecuente de lesiones articulares es la osteoartritis, la cual provoca una inflamación y deterioro progresivo de las articulaciones. También los movimientos repetidos de la articulación, ya sea en deportistas o por determinadas actividades laborales.

Antes de recurrir a la cirugía, las medidas terapéuticas que se toman son el tratamiento con antiinflamatorios, fisioterapia, infiltraciones en fases de dolor agudo, así como mantener un peso corporal adecuado. En los casos en los que las lesiones articulares son importantes y el dolor incapacita para la actividad cotidiana, puede estar indicado el recambio articular y colocación de una prótesis.

¿En qué consiste la intervención?

La intervención consiste en realizar una incisión en la rodilla para cortar y extraer parcialmente el fémur, la tibia y el peroné, y sustituirlos por la prótesis.

Esta cirugía presenta un alto nivel de seguridad. Las complicaciones asociadas a la intervención pueden ser la hemorragia de la herida, infección, producción de trombosis o alteraciones en la cicatriz. Otras complicaciones como lesiones en los nervios, desplazamiento de la prótesis o rotura de ésta, son mucho menos frecuentes.

Para reducir el riesgo de trombosis y posterior embolismo es fundamental la movilización de la pierna y levantarse de la cama tras la intervención (siempre que el médico lo autorice). También es conveniente mantener la extremidad con un vendaje de presión durante unos días tras la intervención.

¿Qué se debe hacer después de la intervención?

Las medidas que deben adoptarse antes y después de la cirugía son ejercicios y terapia con fisioterapia, comenzando con movilizaciones pasivas, y después continuar con movilizaciones activas y activo-resistidas.

Pasadas las primeras 48 horas, el paciente podrá empezar a caminar con muletas. Para subir escalones, primero debe subirse la pierna no operada, y la lesionada le sigue. Para bajar escalones, debe bajarse primero la pierna operada y después la sana.

Cuando se le permita, podrá caminar solo con una muleta, siempre en el lado contrario a la rodilla operada.

Algunas de las recomendaciones más importantes tras la intervención son:

  • Evitar sentarse en sillas bajar. Utilizar un alza en el inodoro.
  • No sentarse durante demasiado tiempo ni permanecer de pie de manera prolongada.
  • No cruzar las piernas ni arrodillarse.
  • Intentar mantener una dieta correcta y un peso corporal adecuado.
  • No conducir ni realizar actividades físicas intensas.

 

Tratamiento

Los primeros ejercicios que deben realizarse son los siguientes:

  • Ejercicio 1: tumbado boca arriba y con la rodilla extendida, flexionamos y extendemos el tobillo. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones.

 

  • Ejercicio 2: tumbado boca arriba y con la rodilla extendida, contraer el cuádriceps durante 10 segundos. También se puede hacer presión con la parte posterior de la rodilla hacia la rodilla aplastando una toalla. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones, manteniendo la contracción cinco segundos.

 

 

  • Ejercicio 3: tumbado boca arriba con la pierna extendida, debemos subirla hasta donde podamos, sin flexionar la rodilla. Después se debe bajar la pierna de forma suave hasta la posición inicial. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones.

 

 

  • Ejercicio 4: tumbado boca arriba y con la rodilla extendida, vamos flexionando la rodilla arrastrando el talón por la camilla. Para bajarla a la posición inicial, es probable que otra persona tenga que ayudarnos si estamos en la primera semana. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones.

 

  • Ejercicio 5 grados: tumbado boca arriba, y con la rodilla en ligera flexión apoyada sobre un cojín o almohada, levantamos el pie de forma que se extienda la rodilla todo lo posible, llevando los dedos del pie hacia nosotros. Mantenemos arriba durante diez segundos y bajamos despacio. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones. Más adelante se puede hacer sentado.

 

  • Ejercicio 6: tumbado boca arriba, levantar la rodilla en dirección al pecho manteniendo un ángulo de 90º. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones.

 

 

  • Ejercicio 7: tumbado de lado sobre el lado no operado, elevar la pierna extendida y bajar despacio, controlando el movimiento. Se realizarán 3 series de 10 repeticiones.

 

 

  • Ejercicio 8: sentado, la rodilla semiflexionada y apoyada en un taburete, intentar flexionar la rodilla presionando el taburete con el talón. Mantenemos la contracción 10 segundos, y realizamos 3 series de 10 repeticiones.

 

  • Ejercicio 9: Sentado, colocamos una toalla entre los muslos. Presionamos la toalla con ambas piernas. Mantenemos la contracción 10 segundos, y realizamos 3 series de 10 repeticiones.

 

Estos ejercicios los realizaremos tres días a la semana.

Más adelante, cuando sea posible mantener la bipedestación, se practicará la marcha de lado. Apoyado en la pared, caminar lentamente dando pasos laterales. Se debe hacer hacia ambas direcciones, y se realizarán tres repeticiones hacia cada sentido.

Es recomendable que todos estos ejercicios y pautas vayan acompañados de terapia manual de la mano de un fisioterapeuta, tratando la cicatriz previamente para que no sienta tirantez y preparando al músculo para realizar los ejercicios adecuadamente, tras unas sesiones de fisioterapia, el paciente de manera autónoma puede hacer los ejercicios pautados más fácilmente.

Si usted está en esta situación o algún familiar suyo, pueden acudir a nuestro centro de fisioterapia Virginia Moreno o nosotros damos la facilidad de desplazarnos a su hogar para la comodidad y recuperación del paciente en Segovia y provincia.

Tenemos un equipo de fisioterapeutas que pueden facilitar su recuperación e individualizamos su tratamiento para conseguir que esté recuperado en el menor tiempo posible.

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PERIOSTITIS O SÍNDROME DE ESTRÉS MEDIAL DE LA TIBIA

ANATOMÍA

La tibia es un hueso largo de forma triangular situado en la parte anterior de la pierna, se articula con el fémur, peroné y astrágalo. En la parte de arriba o craneal, forma la meseta tibial donde se encuentran alojados los meniscos y se transmiten las fuerzas que van o vienen del fémur. En la parte de abajo o caudal, forma el maléolo interno que se articula con el astrágalo. La tibia se encuentra medial al peroné con el que se articula en sus extremos proximal y distal. Asimismo, entre ambos huesos existe una membrana fibrosa denominada “membrana interósea” que aporta estabilidad a ambas articulaciones.

¿QUÉ ES?

El síndrome de estrés tibial medial o periostitis es una de las lesiones más comunes en las piernas de deportistas. Produce un dolor localizado a lo largo de los dos tercios distales de la tibia medial posterior durante el ejercicio, con dolor en la palpación de la tibia. Es causada por la sobrecargada de la corteza ósea de la tibia, derivando en una inflamación de la membrana que recubre el hueso.

Esta tensión normalmente causa daños micro en el hueso, lo que conduce a procesos de adaptación del hueso para fortalecer el hueso para resistir la flexión tibial. Cuando esta zona ósea supera un cierto umbral y se sobrecarga, la actividad del osteoclasto puede superar la actividad del osteoblasto, lo que lleva a la osteopenia tibial local.

Muy frecuente en corredores que han realizado un exceso de ejercicio, han entrenado por superficies duras o con una biomecánica de carrera incorrecta.  Los errores comunes de entrenamiento incluyen un inicio reciente de aumento de la actividad, intensidad o duración. Correr en superficies duras o desiguales también es un factor de riesgo común. Las personas con lesiones previas en las extremidades inferiores y que corren más de 32 kilómetros por semana están especialmente predispuestas a lesiones por uso excesivo de las extremidades inferiores, incluido la periostitis. Ésta se encuentra con mayor frecuencia en los corredores y también en otros deportes balísticos, como el fútbol, el baloncesto, el fútbol y el baile.

La queja más común de los pacientes con periostitis es el dolor difuso de la extremidad inferior, a lo largo de la tibia distal media asociada con el esfuerzo. En el curso temprano de la periostitis, el dolor es peor al comienzo del ejercicio y disminuye gradualmente durante el entrenamiento y en unos minutos de cese del ejercicio. Sin embargo, a medida que la lesión avanza, el dolor se presenta con menos actividad y puede ocurrir en reposo.

FACTORES DE RIESGO

  • Aumento de la masa corporal: el sobrepeso aumenta la carga sobre nuestras piernas lo que aumenta la posibilidad de sufrir este tipo de lesiones
  • Aumento no progresivo de entrenamiento: el exceso de carga de entrenamiento en un cuerpo no adaptado para ello puede desencadenar dolores tibiales.
  • Pie plano: una mala biomecánica de pisada produce adaptaciones de otras zonas del cuerpo pudiendo afectar a la tibia.
  • Falta de rango de movimiento en el tobillo: el acortamiento muscular del tríceps sural (gemelos y sóleo) o falta de recorrido en el tobillo produce, una vez más, adaptaciones en la pisada.
  • Falta de rango de movimiento en la cadera: la falta de fuerza en el glúteo medio desencadena una rodilla en valgo y, como consecuencia, una pisada incorrecta.
  • Correr por superficies duras: cuanto más duro sea el terreno más impacto sufrirá nuestro cuerpo.

 

TRATAMIENTO

En fase aguda: se recomienda la aplicación de frío e interrumpir las actividades que conlleven impacto. La aplicación de frío tiene un efecto analgésico y reduce la inflamación sobre la zona. Lo más efectivo son 20 minutos de frío 2/3 veces al día con un intervalo entre ambas aplicaciones de mínimo 2 horas.

En fase subaguda: introducir ejercicios de bajo impacto como la natación o la elíptica y una baja intensidad de entrenamiento. Seguir con la aplicación de frío.

Finalmente, una vuelta al entrenamiento progresiva incorporando ejercicios para la ganancia de recorrido articular del tobillo y el fortalecimiento del glúteo medio. La flexión plantar, flexión dorsal, eversión e inversión deben tener un correcto rango de movimiento, además el estiramiento del tríceps sural puede ser beneficioso. Tener el glúteo medio fuerte hará que nuestra cadera sea más estable durante la marcha o la carrera. Una de las zonas menos trabajada y que provoca que se pierda en ocasiones la alineación de la cadera-rodilla-tobillo.

 

RECOMENDACIONES GENERALES

Bajar la carga de entrenamiento: a medida que remitan los síntomas,  aumentarla progresivamente. Intercalar salidas por asfalta a pistas de tierra o hierba.

Precaución con los masajes: la zona está muy sensible y puede aumentar el dolor.

Aplicación de hielo.

Búsqueda de un calzado adecuado.

Solución de problemas biomecánicos: como el pie plano o el exceso de pronación de tobillo.

¿Cómo se trata una periostitis con fisioterapia?

Lo primero es analizar la biomecánica de la pisada para recomendar fortalecer o relajar músculos específicos para evitar, por ejemplo, que la rodilla tenga un movimiento excesivo hacia interno.

La relajación de los músculos de la pierna puede ayudar a descansar el periostio de tracciones debido a que un músculo tenso tira más de su inserción.

Además, contamos con tecnología de Diatermia, basado en la utilización de corrientes eléctricas de alta frecuencia que no son perceptibles por el paciente. Aumentando el metabolismo y ayudando a una recuperación más temprana.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos las herramientas y conocimientos suficientes para tratar todo tipo de patologías deportivas o prevenir las lesiones que el deporte te pueda ocasionar. ¡Consúltanos tu caso!

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Fibromialgia, ¿Qué es y cómo lo podemos tratar con fisioterapia?

¿QUÉ ES?

La fibromialgia es un síndrome clínico complejo caracterizado por dolor crónico generalizado y un conjunto de otros síntomas que incluyen ansiedad, depresión, trastornos del sueño, rigidez y una variedad de dolores somáticos. Afectando al 2% a 5% de la población, se ha identificado como una de las lesiones más costosas económicamente a la Seguridad Social. Los pacientes a menudo buscan alivio sintomático en múltiples tratamientos médicos, complementarios y alternativos. Una investigación informó que alrededor del 90% de las personas con fibromialgia han usado al menos una forma de tratamientos complementarios y alternativos para controlar sus síntomas.

SÍNTOMAS

Percepción del dolor, de manera que se perciben como dolorosos, estímulos que habitualmente no lo son. Además de dolor, la fibromialgia puede ocasionar rigidez generalizada, sobre todo al levantarse por las mañanas, y sensación de inflamación mal delimitada en manos y pies. También pueden notarse hormigueos poco definidos que afectan de forma difusa sobre todo a las manos.

El 90% de los pacientes tienen cansancio, el 70-80% trastornos del sueño y hasta un 25% ansiedad o depresión. También son muy frecuentes síntomas como mala tolerancia al esfuerzo, sensación de rigidez generalizada, sensación de inflamación mal delimitada en manos y pies, hormigueos que afectan de forma difusa sobre a las manos, jaquecas, dolores en la menstruación, colon irritable, sequedad en la boca y en los ojos.

CAUSAS

Todavía no se conoce el origen de este síndrome, sin embargo parece que los genes podrían tener un papel relevante y hacer que algunas personas tengan una mayor predisposición a padecer esta enfermedad.

Aunque no se sepan los motivos exactos, sí que hay una serie de factores que pueden actuar como desencadenantes, como un accidente o un problema grave. En general aquellas situaciones que nos generan mucho estrés.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico se realiza mediante una exploración física, el médico identifica dolor a la presión en unos puntos determinados del cuerpo. Cuando los puntos dolorosos son más de 11 de los 18 señalados en una persona con dolor generalizado, se puede hacer el diagnóstico de fibromialgia.

TRATAMIENTO

  1. TERAPIA DE MASAJE

La terapia de masaje, como uno de los tratamientos complementarios y alternativos, ha sido ampliamente utilizada para la FM. Puede mejorar el dolor, la ansiedad, la depresión y la alteración del sueño mediante la interacción compleja de los modos de acción tanto físicos como mentales.

En efectos inmediatos, los estudios sugirieron que la terapia de masaje con duración de 5 semanas mejoró significativamente el dolor, la ansiedad y la depresión en pacientes con fibromialgia. En cambio, no hubo pruebas de que la terapia de masaje mostrara efectos en la mejora de los síntomas asociados con el sueño.

Si la fibromialgia se beneficiaba de la terapia de masaje, podría haber una posible razón derivada de la interacción entre los patrones físicos y psicológicos. Cuando la terapia de masaje se administra en tejidos blandos y conectivos, se estimulan los cambios bioquímicos locales. Esto ayuda a mejorar la flexibilidad muscular y modular la circulación local de sangre y linfáticos. Como resultado, los mediadores nociceptivos e inflamatorios locales pueden ser reabsorbidos. Algunos estudios encontraron que la terapia de masaje mejoró el dolor al modular los niveles de serotonina en pacientes con fibromialgia. Los efectos locales pueden cambiar la actividad neural a nivel segmentario de la médula espinal, que es responsable tanto del estado de ánimo como de la percepción del dolor. Algunos estudios sostuvieron que la terapia de masaje resultó en la reducción de la estimulación muscular, la hiperexcitabilidad espinal está asociada con una variedad de síndromes de dolor crónico.

  1. TERAPIA DE EJERCICIOS

El entrenamiento de fuerza, cardiovascular y estiramientos tuvieron efectos positivos en los síntomas físicos y psicológicos, en términos de reducir el dolor, la cantidad de puntos sensibles y la depresión, y mejorar la fuerza muscular, la calidad del sueño, la capacidad funcional y la calidad de vida.

Los protocolos de ejercicio deben comenzar a baja intensidad y aumentarla gradualmente. Los ejercicios deben realizarse 2 o 3 veces a la semana para ejercitar los principales grupos musculares. Los estudios actuales demostraron que es un método seguro y eficaz para mejorar los síntomas principales de la fibromialgia y se puede usar para tratar a pacientes con esta afección.

En nuestro centro de fisioterapia, en Segovia, tenemos a su disposición clases de pilates grupales o individuales para adaptarnos a su condición física y ayudarle a aliviar dolores.

Un ejemplo de programa de ejercicios puede ser:

La intervención se diseñó para aumentar gradualmente el volumen y la intensidad del ejercicio que realizaba una persona, para involucrar a todos los grupos musculares principales del cuerpo e incluir los 3 aspectos de la condición física: resistencia cardiovascular, fuerza muscular y flexibilidad de las articulaciones.

Los ejercicios comenzaron con un bajo volumen de ejercicio realizado a baja intensidad, debido a los niveles más bajos esperados de aptitud cardiovascular y fuerza muscular informados en mujeres con fibromialgia y al umbral más bajo para el dolor muscular y la fatiga después del ejercicio observados en esta población. Los participantes hicieron ejercicio durante 60 minutos por sesión, 3 veces por semana durante 20 semanas. La intervención estuvo compuesta por 2 fases de ejercicio.

La primera fase (primeras semanas) dentro de una piscina si dispone de ella o tumbados boca arriba, realizar movimientos activos de todas las articulaciones del cuerpo y centrarse en que los movimientos sean controlados empezando con una sola articulación y, posteriormente, combinar varias articulaciones y movimientos.

La segunda fase incluye ejercicios fuera de la piscina para mejorar la resistencia cardiovascular, la fuerza muscular y el rango de movimiento de las articulaciones. Cada sesión de ejercicio se dividió en 3 secciones: cardiovascular, fuerza y flexibilidad, siempre realizándose en el mismo orden.

– Los ejercicios cardiovasculares incorporaron caminar y una elíptica si se dispone de ella.

– Los ejercicios de entrenamiento de fuerza incluyeron el movimiento activo de los músculos grandes: flexión / extensión de la cadera, extensión / flexión de la rodilla, tobillo flexión plantar / dorsiflexión, flexión del hombro, extensión, abducción y aducción y abducción horizontal, flexión y extensión del codo, y flexión y rotación del tronco.

Los ejercicios de entrenamiento de fuerza se realizaron con una combinación de máquinas, pesas de mano y peso corporal. Los sujetos comenzaron con niveles de resistencia que podían hacer fácilmente y progresaron en un formato de repetición de 8-10-12-12 cuando fue apropiado.

– La flexibilidad se desarrolló utilizando un rango completo de movimiento durante los movimientos de entrenamiento de fuerza, estiramientos tradicionales y un dispositivo de flexibilidad.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos un equipo de fisioterapeutas dispuestos a mejorar su calidad de vida. ¡Consúltenos su caso!

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¿Como trato la cicatriz de mi cesárea o episiotomía?

Son habituales las  revisiones durante todo el embarazo y el parto en la mujer embarazada. El test de O’ Sullivan, la amniocentesis, la monitorización fetal o las clases de preparación al parto son algunas de las pruebas y revisiones que se tienen que realizar a lo largo de estos nueves meses de gestación.

Pero, después de dar a luz, ¿Cuántas habéis sido informadas de cuál es la mejor manera de recuperar vuestra forma física y rutina diaria sin tener dolor en todo momento? Desgraciadamente la gran mayoría os sentís identificadas y desamparadas en este aspecto cuando aparecen problemas después del parto. Nadie cuenta lo que viene después, ni mucho menos como ponerle solución, por eso os planteamos este texto y poder ayudaros.

A todo esto hay que sumarle la medicalización de los partos y el uso sistemático de la episiotomía o cesárea en alguno de los casos.

En España no se conoce la tasa real de episiotomías ya que no disponemos de una recogida de datos que englobe  todo el territorio español, sin embargo hay datos parciales que exponen que nos situamos  por encima de lo recomendado por la OMS (el 30% de los partos). En el año 2012 superaba el 41% en hospitales del Sistema Nacional de Salud.

En la actualidad, en España, las cesáreas ocupan más del 26% de todos los nacimientos, incluyendo los realizados tanto en la sanidad pública como en la privada.

Tanto en cesáreas como en episiotomías tenemos cifras para reflexionar y por eso venimos a ofrecer una solución a tantas mujeres que lo estáis sufriendo o lo habéis sufrido en el pasado.

Bien es cierto, que en el caso de la episiotomía, cada vez se recomienda más, a partir de la semana 33 de embarazo, realizar el masaje perineal, que tenga mucha evidencia científica o no ayuda a llevar el periné más elástico para preparar la salida del bebé en el parto. Si estás leyendo esto y aún no has sido madre, y estás embaraza, podemos facilitarte en el centro la información que necesites.

Es normal que estas incisiones puedan provocar lo siguiente:

  • Dolor y picor en la zona de la cicatriz.
  • Hipersensibilidad de la zona.
  • Dispareunia o dolor en relaciones sexuales.
  • Molestias con la ropa que roza.
  • Alteraciones en la fascia que puede repercutir a órganos o cualquier parte del organismo.
  • Hundimiento o abultamiento de la cicatriz
  • Problema estético.

                             

 

Y en los casos de cesárea, podemos encontrar también:

  • Con el paso del tiempo, problemas ginecológicos como incontinencias provocados por fijaciones uterinas y cambios en la fascia prevesical.
  • Incontinencia anal (por prolapso del recto) o incontinencia de gases (los cuales son difíciles de controlar y suelen sonar por falta de tono muscular).
  • Dolor lumbo-pélvico dado que la incisión en el abdomen va a inhibir esta musculatura. Los abdominales forman junto con las lumbares una “faja fisiológica” que nos ayuda a mantener la postura y protegernos del dolor lumbar.

 La fisioterapia está muy recomendada para el tratamiento de la cicatriz tanto de cesárea como en episiotomía u otra patología (aunque ahora no sea el tema a tratar, es necesario que toda cicatriz sea tratada para evitar adherencias y posibles patologías a futuro de la zona donde está).

En un primer momento, son comunes los parches de trofolastín para la reducción de la cicatriz. Como tratamiento de las capas más superficiales esto sí que nos va a ser de gran ayudar para que la cicatriz se vea más bonita y menos abultada, pero como antes hemos comentado, no solo es un problema estético.

La cesárea es una práctica quirúrgica donde se realiza una incisión  hasta las capas profundas del vientre de la madre para la extracción del bebé. Lo mismo ocurre con la episiotomía, una incisión quirúrgica que se realiza con el objetivo de agrandar la apertura vaginal y así salga el bebé sin desgarro del suelo pélvico de la madre.

Estas incisiones van a provocar adherencias en la piel ( que pueden provocar dolor o no) y  en planos profundos del abdomen donde la única solución es el tratamiento manual de un fisioterapeuta.

¿Cuál es tratamiento que ofrecemos?

  • Terapia manual y técnicas miofasciales para despegar unas capas de otras. De esta manera podrás levantar brazos, moverte y coger peso sin molestias ni sensación de acorchamiento y tirantez.
  • Diatermia. Es una técnica no invasiva que consiste en la transferencia de corriente de alta frecuencia con las que conseguimos elevar la temperatura a partes superficiales y profundas, aumentando así la vascularización de la zona. Aportamos más nutrientes y oxígeno a la zona para que al estar más nutrido el tejido consigamos más flexibilidad, reducir el edema y aliviar el dolor y mejor aspecto.
  • Trabajo de suelo pélvico con fisioterapeutas especializados en este campo. Con el objetivo de evitar relaciones sexuales dolorosas, incontinencias urinarias o fecales, recuperar tono y prevenir o paliar prolapsos. En esta fase de tratamiento realizamos terapia manual en la musculatura de la vagina para elastificar y relajar el musculo.
  • Gimnasia abdominal hipopresiva que nos ayudará a fortalecer musculatura abdominal profunda y suelo pélvico, es perfecto también para casos de prolapsos.
  • A largo plazo, ejercicio físico y pilates para fortalecer musculatura abdominal y suelo pélvico.

 

Normalmente son necesarias entre  4-6 sesiones, aunque es esencial que un profesional valore tu caso y te asesore según tus necesidades y problemas.

 

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos un equipo preparado para  ayudarte a mejorar todos los signos y síntomas derivados de tus cicatrices. Episiotomía, cesárea o cualquier otra cicatriz resultado de no importa cual intervención quirúrgica pero que te esté ocasionando limitaciones y dolor en tu vida diaria.

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Dolor cervical: ejercicios y estiramientos

El dolor cervical es una de las lesiones más comunes en personas de todas las edades, siendo una de las condiciones más prevalentes en la sociedad occidental. Este problema puede ser derivado de una sedestación durante periodos largos de tiempo, agravado por una mayor tendencia al uso de smartphones, del ordenador, uso de sillas y mesas no aptas a cada persona y un estilo de vida sedentario.

Esta dolencia puede ser provoca por mantener una postura de la cabeza adelantada (PCA), se caracteriza por una posición excesivamente adelantada de la cabeza respecto al cuello y una rotación interna de los hombros (hombros enrollados y hacia delante).

La PCA está asociada a una flexión cervical baja (C4-C7) y una hiperextensión cervical alta (C1-C3) generando cambios musculo-esqueléticos a nivel cervical. La musculatura profunda del cuello es considerada muy importante en la estabilidad, soporte y el ajuste de la postura del cuello. Generalmente, se produce una debilidad de la musculatura flexora profunda del cuello además de una falta de fuerza de los retractores y rotadores externos del hombro. Para solventar esta debilidad, el cuerpo debe generar compensaciones produciendo un acortamiento de las fibras altas del trapecio, esternocleidomastoideo, elevador de la escápula, pectoral mayor y menor y musculatura extensora de la cabeza.

Una mala postura cervical puede derivar en una limitación de movilidad y provocar una tensión excesiva de músculos y tejidos blandos. Las personas con dolor de cuello tienden a desplazar su cabeza hacia delante con respecto al cuello sin darse cuenta. Además, estudios previos han asociado la PCA y hombros en rotación interna a dolores cervicales, de cabeza y en la articulación temporomandibular (ATM), llegando incluso a generar dolor orofacial (dolor en garganta, boca y cara).

Para corregir esta postura, se ha observado que una correcta activación de los músculos flexores profundos del cuello durante la flexión craneocervical ayudan a mantener una postura erguida de la cabeza. Por lo que, el fortalecimiento de la musculatura debilitada y el estiramiento del trapecio, esternocleidomastoideo y elevador de la escápula puede tener efectos positivos sobre la PCA y el dolor cervical.

Teniendo en cuenta las consecuencias antes mencionadas de la PCA, parece correcto crear y difundir un programa de ejercicios para corregir estas disfunciones.

 

Vídeo en Youtube con explicación sobre los ejercicios y estiramientos que a continuación explicamos.

https://www.youtube.com/watch?v=Lxjzfj0Ma04

Ejercicios de fuerza

Realizar en cada ejercicio 3 series de 10 repeticiones, los hombros y cuello deben de estar al inicio en una posición relajada. Es decir, pecho abierto, hombros lejos de las orejas y una ligera flexión cervical.

1. Flexión cervical

Boca arriba con la cabeza apoyada en el suelo, realizar una flexión cervical reduciendo la distancia entre la barbilla y el esternón. Activamos y entrenamos la musculatura profunda del cuello. (Imagen 1)

Imagen 1: Ejercicio flexores profundos del cuello.

2. Rotación externa

En decúbito lateral con el codo apoyado en el costado, realizar un movimiento de rotación externa de hombro realizando un movimiento hacia el lateral de la mano que se aleja del cuerpo. Utilizar una pesa cogida con la mano para conseguir un mayor entrenamiento en los músculos rotadores del hombro. (Imagen 2)

 

Imagen 2: Ejercicio rotadores externos del hombro

 

3. Forma de T

En bipedestación con las piernas flexionadas, tronco inclinado hacia delante, espalda recta y brazos estirados hacia el suelo, abducir ambos brazos con los codos extendidos hacia una posición de 90º con respecto al cuerpo formando una T. Utilizar pesas en ambos brazos para mejorar la fuerza en la musculatura abductora y rotadora externa del hombro, además de aproximadores y estabilizadores de la escápula (Imagen 3 y 4)

Imagen 3: Ejercicio abducción del hombro con codos extendidos (vista frontal)

 

 

Imagen 4: Ejercicio abducción del hombro con codos extendidos (vista sagital)

 

4. Forma de W

De pie con las piernas flexionadas, tronco inclinado hacia delante, espalda recta, hombros aducidos sobre el pecho, codos flexionados 100° y palmas de las manos hacia arriba, abducir los hombros hasta la altura de la espalda formando una W. Utilizar pesas en ambos brazos para aumentar el entrenamiento en la musculatura abductora, flexora y rotadora externa del hombro, además de aproximadores y estabilizadores de la escápula. (Imagen 5 y 6)

 

Imagen 5: Ejercicio abducción del hombro codos flexionados (vista frontal)

 

 

Imagen 6: Ejercicio abducción del hombro codos flexionados (vista sagital)

 

 

Estiramientos

Realizar cada estiramiento 30 segundos.

 

1. Pectoral

Con el antebrazo apoyado sobre una pared y el hombro a 90°, realizar una rotación con el cuerpo en dirección opuesta al brazo para que logremos una separación entre el origen e inserción del músculo pectoral. (Imagen 7)

Imagen 7: Estiramiento del pectoral (vista anterior y posterior)

 

2. Trapecio superior

Realizar una flexión cervical (mirar hacia abajo), inclinación contralateral (llevar la oreja hacia el hombro) y rotación homolateral, con la mano contralateral aumentar la posición del cuello para ayudar a aumentar la tensión en el trapecio. (Imagen 8)

 

Imagen 8: Estiramiento del trapecio

 

 

3. Extensores de cuello

Realizar una flexión cervical pura (mirar hacia abajo), con ambos manos aumentar pasivamente la posición del cuello hasta sentir tensión en la zona posterior del cuello. (Imagen 9)

Imagen 9: Estiramiento de los extensores del cuello

 

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos las herramientas y conocimientos suficientes para tratar todo tipo de patologías o prevenir  las lesiones que las posturas incorrectas te puedan ocasionar. ¡Consúltanos tu caso!

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¿Cómo identifico si tengo problemas en la articulación temporomandibular (ATM)?

 ARTICULACIÓN TEMPOROMANDIBULAR

La articulación temporomandibular o ATM es la articulación formada por la parte superior de la mandíbula y el hueso temporal del cráneo. Este hueso actúa como una bisagra deslizante y, en ocasiones, puede presentar problemas debido a la complejidad de los movimientos que realiza. Los trastornos de la articulación temporomandibular pueden causar dolor en la articulación de la mandíbula y en los músculos que controlan el movimiento de la mandíbula.

La articulación temporomandibular combina una rotación con movimientos deslizantes. Las partes de los huesos que interactúan en la articulación están cubiertas de cartílago, cápsula y están separadas por un pequeño disco que absorbe los golpes y acompaña el movimiento.

TIPOS DE TRASTORNOS DE LA ATM

– Dolor muscular que controlan los movimientos de la mandíbula.

– Asimetría interna causada por un disco desplazado, por la mandíbula subluxada o por lesiones del cóndilo.

– Alteraciones degenerativas e inflamatorias de la ATM.

LOS SÍNTOMAS

Los siguientes síntomas podrían indicar que se sufre un trastorno de la articulación temporomandibular:

– Dolor de mandíbula, cara o cuello, sensibilidad al tacto.

– Dolor en un lateral de la cabeza, que incrementa cuando se aprietan los dientes.

– Movimiento limitado o bloqueo de la articulación, lo que dificulta abrir o cerrar la boca mandíbula.

– Dolor y rigidez en los músculos de la mandíbula.

– Dificultad para masticar. Ej: comer un bocadillo, bostezar, morder una manzana.

– Dolor del oído dentro o a su alrededor y/o pitido o tinnitus.

– Dolor al levantarse por la mañana que a lo largo del día va disminuyendo y que por la tarde, en ocasiones, aumenta.

Si has contestado que ¨Si¨ a alguno de estos síntomas te recomendamos que acudas a fisioterapeutas especializados en Dolor Orofacial y Disfunción Craneomandibular, para que puedan ayudarte a mejorar tu calidad de vida.

CAUSAS DE LOS TRASTORNOS DE LA ATM

La causa exacta del trastorno de la ATM de una persona suele ser difícil de determinar. El dolor puede deberse a una combinación de factores, como la genética, artritis, fracturas o una lesión de la mandíbula.

Sin embargo, las causas más frecuentes que pueden provocar los trastornos de la ATM son:

– El bruxismo.

– El estrés o la ansiedad.

– Una lesión en la mandíbula o en la ATM.

– Cierto desgaste en el disco o el cartílago de la ATM.

– Una afectación por artritis reumatoide o gota.

– Otras enfermedades que causen inflamación en la mandíbula.

FACTORES DE RIESGO

Algunos factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar trastornos temporomandibulares son los siguientes:

– Distintos tipos de artritis, como la artritis reumatoide o la artrosis.

– Lesión de la mandíbula.

– Rechinar o apretar los dientes a largo plazo (crónico).

– Malos hábitos posturales: masticar chicle, morderte las uñas, hacer gestos raros con la cara, etc.

– Ciertas enfermedades del tejido conectivo que causan problemas que pueden afectar la articulación temporomandibular

 

LA FISIOTERAPIA EN LA ATM

La fisioterapia puede ayudarte a restaurar el movimiento natural de la mandíbula y a reducir el dolor. Los tratamientos de fisioterapia para la disfunción de la ATM pueden incluir:

Ejercicios activos y movilizaciones manuales (terapia manual): solos o en combinación, pueden ser efectivos en el corto plazo para el aumento de la apertura vertical total en pacientes con disfunciones de la ATM, resultantes de un desplazamiento agudo de disco, artritis aguda, o síndrome miofascial agudo o crónico. A menudo se incluye en el protocolo de tratamiento, un programa de ejercicios para realizar en casa.

Educación postural: una postura adelantada de la cabeza al sentarse puede indicar que se está poniendo en tensión la musculatura cervical, incrementando el estrés en la articulación temporomandibular. Como consecuencia, los músculos de la mandíbula podrían estar trabajando en exceso en el cierre de la boca.

Tratamientos especiales para el dolor: Además de la terapia manual, si el dolor es severo, tu fisioterapeuta puede decidir utilizar tratamientos para reducir el dolor como: la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS), ultrasonido, calor o frío en las zonas doloridas o tensas.

Radiofrecuencia: alivia a nivel profundo las terminaciones nerviosas y relaja la musculatura hasta donde nuestras manos no pueden llegar.

Acupuntura o punción seca de la musculatura masticatoria y/o cervical.

En la mayoría de los casos, el dolor y la incomodidad asociados con los trastornos de la ATM son temporales y pueden aliviarse con tratamientos no quirúrgicos. La cirugía suele ser el último recurso después de que las medidas conservadoras han fallado, pero algunas personas con trastornos de la ATM pueden beneficiarse de los tratamientos quirúrgicos.

Los trastornos temporomandibulares también pueden provocar un chasquido o una sensación chirriante al abrir la boca o al masticar. Pero si no hay dolor o limitación de movimiento asociado con el chasquido de la mandíbula, probablemente no necesites tratamiento para un trastorno temporomandibular.

MULTIDISCIPLINAR

El tratamiento de los trastornos en la ATM es multidisciplinar, ya que pueden intervenir varios profesionales sanitarios. Si la disfunción de la ATM está causada por problemas de alineación de los dientes, el fisioterapeuta puede derivarte a un odontólogo o a un maxilofacial.

El movimiento deglutorio o lingual también juega un papel fundamental y es necesario derivarlo al logopeda.

 

PREVENCIÓN DE LAS DISFUNCIONES DE LA ATM

Los consejos generales para disminuir la probabilidad de tener dolor temporomandibular son:

– Evitar situaciones de estrés

– Evitar malos hábitos: morderse las uñas, mascar chicle, exceso de café y té.

– Alimentación blanda.

– No apretar los dientes.

– Realizar algún ejercicio físico diario.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, somos especialistas en tratar y prevenir lesiones de la articulación temporomandibular.  Tenemos las herramientas y conocimientos suficientes para ayudarte. ¡Consúltanos tu caso!

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TRATAMIENTO PARA LA ARTROSIS DE RODILLA

ARTROSIS DE RODILLA

¿QUÉ ES?

La artrosis, o desgaste de la articulación de la rodilla, es una enfermedad dolorosa, no inflamatoria, irreversible degenerativa de la articulación de la rodilla causada por un desgaste del cartílago articular.

La artrosis de la extremidad inferior es una condición común que afecta a las personas mayores,  aproximadamente el 20% de las personas mayores de 60 años de todo el mundo experimentan dolor en las rodillas. Representa el 80% – 90% de los reemplazos de cadera y rodilla en los Estados Unidos y el Reino Unido.

ANATOMÍA RODILLA

La rodilla está formada por la unión de 2 importantes huesos, el fémur en su porción distal, y la tibia en la porción proximal. Dispone asimismo de un pequeño hueso, llamado rótula, que se articula con la porción anterior e inferior del fémur. Puede realizar principalmente movimientos de flexión y extensión. Está rodeada por una cápsula articular y varios ligamentos que le dan estabilidad. En sus proximidades se insertan potentes músculos que hacen posible el movimiento de la extremidad.

Está compuesta por la acción conjunta de los huesos fémur, tibia, rótula y dos discos fibrocartilaginosos que son los meniscos. Fémur y tibia conforman el cuerpo principal de la articulación, mientras que la rótula actúa como una polea y sirve de inserción al tendón del músculo cuádriceps y al tendón rotuliano cuya función es transmitir la fuerza generada cuando se contrae el cuádriceps.

PRÓTESIS

Una prótesis de rodilla es un elemento mecánico compuesto por diversos componentes de metal y plástico que sustituyen a la articulación de la rodilla formada por tibia, fémur y rótula.

¿Debo ponerme una prótesis? No, hay que entender que la artrosis es una degeneración de la articulación por el uso. Con los años, todas las personas tenemos artrosis en mayor o menor medida. La artrosis NO es indicación de poner una prótesis, la indicación de poner la prótesis viene dada por el dolor y/o la limitación funcional que produzca esta artrosis.

CAUSAS         

Las causas principales de la artrosis de la rodilla son:

Trauma durante actividades deportivas y recreativas, sobrecarga por trabajo físico duro, una deformidad congénita de las articulaciones, trastornos metabólicos, sobrepeso.

TRATAMIENTO

La directriz para el tratamiento de la artrosis es el ejercicio como una terapia no farmacológica. El ejercicio mejora los síntomas y el bienestar general de las personas con esta patología, mientras que son relativamente seguros como en comparación con los tratamientos farmacológicos. La mejora del dolor y los resultados funcionales después del tratamiento con ejercicios en la artrosis están demostrados por numerosos estudios.

Se observaron grandes beneficios, respecto al dolor y la función, en personas con artrosis de rodilla que realizaron ejercicio. La eficacia del ejercicio fue generalmente mayor a los 2 meses después de comenzar el ejercicio, según los resultados de los estudios.

Para el tratamiento del dolor en la artrosis también usamos radiofrecuencia, calor a nivel profundo que ayuda a aliviar terminaciones nerviosas y relajar los síntomas.

FACTORES INFLUYENTES

– La edad de quién padece esta deficiencia afecta, los ensayos con participantes más jóvenes demostraron una mejoría funcional más apreciable que pacientes de más edad después del tratamiento con ejercicio. En la población de más edad, otras afecciones relacionadas con la edad (p. Ej., funciones reducidas en los sistemas cardiovascular y musculoesquelético) también podrían explicar el efecto observado.

Gravedad artrosis: en general, los resultados apoyan la asociación inversa entre beneficios del ejercicio y la gravedad de la artrosis de rodilla (es decir, se cree que el ejercicio produce una mejoría mayor con una artrosis de rodilla más leve que más grave). Los pacientes en lista de espera para cirugía, que tienen artrosis de rodilla en la etapa más avanzada del espectro clínico, mostraron una respuesta de ejercicio más pequeña en comparación con aquellos que no estaban en una lista de espera.

 

PROGRAMA DE EJERCICIOS

Realizaremos los ejercicios 3 series de 10 repeticiones cada uno de ellos, 3 veces/semana.

Ejercicio 1:

Tumbado boca arriba con la pierna estirada y una toalla debajo de la rodilla, realizar contracciones del cuádriceps aplastando con hueco de la rodilla la toalla. Llevar la puntera del pie hacia nosotros para sentir más la contracción del músculo.

Ejercicio 2:

Tumbado boca arriba con la pierna estirada, elevarla recta hasta conseguir unos 45 grados respecto al suelo llevando la punta del pie hacia arriba y volver a bajar relajando la punta del pie.

Ejercicio 3:

Tumbado de lateral con las caderas y rodillas flexionada, separar las rodillas entre sí pero no los pies. Pudiendo incrementar la resistencia colocando una banda elástica entre las rodillas. Queremos enfocarnos en fortalecer los glúteos.

Ejercicio 4:

Sentado en una superficie alta, realizar extensiones de rodilla llevando la punta del pie hacia nosotros al final del movimiento y aguantar esa tensión durante 5 segundos.

Ejercicio 5:

De pie con una pierna elevada y la de apoyo ligeramente flexionada, realizar equilibrios durante 20-30 segundos y descansar unos segundos. Si te parece fácil puedes aumentar la dificultad realizando círculos con la pierna que está en el aire, cerrando los ojos, usar superficies inestables…

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos las herramientas y conocimientos suficientes para tratar todo tipo de patologías deportivas o prevenir  las lesiones que el deporte te pueda ocasionar. ¡Consúltanos tu caso!

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CARRERA, LESIONES Y FISIOTERAPIA

En estos últimos años, correr ha incrementado su popularidad en nuestra sociedad llegando a batir records de participación en diversas carreras populares. En cada una de nuestras ciudades podemos observar una gran cantidad de “runners” en solitario o en grupo intentando mejorar sus marcas o, simplemente, disfrutando del deporte.

La mayoría de los corredores han sufrido alguna lesión a lo largo de su vida, abarcando problemas desde el pie hasta a nivel cervical. En este artículo vamos a analizar las lesiones más comunes en corredores y cómo prevenirlas o tratarlas.

El cuerpo nos da señales de aviso, te sonarán las siguientes frases: “uff que cargado estoy”, “hoy me ha costado incorporarme de la cama”, “he notado un tirón en la pierna”…

La fisioterapia puede ayudarnos a que no digamos estas frases o, si ya es tarde, a evitar que vaya a más la lesión. Escucha a tu cuerpo y consulta a tu fisioterapeuta ante cualquier duda y no dudes en llamarnos para cualquier consulta.

Las lesiones más comunes son: la fascitis plantar, la cintilla iliotibial, periostitis tibial, tedinopatías, esguinces y roturas musculares.

  • Fascitis plantar: la fascia plantar se define como un tejido fibroso y elástico, que cubre la mayor parte de la planta del pie, y que se origina en el hueso del calcáneo (hueso del talón), hasta insertarse en la base de los metatarsianos (dedos). Se encarga de estabilizar y dar sostén a todo el conjunto del pie; articulaciones y arco plantar.

Hay varias causas o factores de riesgo por las cuales se puede producir son: el aumento de carga física o deportiva, o cambio repentino en la misma; alteración del arco plantar, ya esté aumentado o disminuido (pie cavo o pie plano); tensión o retracción del tendón de Aquiles; uso de calzado inadecuado; obesidad o aumento de peso repentino.

https://www.vmfisioterapeuta.com/que-es-la-fascia-plantar/

 

  • Cintilla iliotibial: es una inflamación que se produce en la zona lateral o externa de la rodilla, causada por el roce ocasionado entre el cóndilo lateral del fémur y la cintilla iliotibial. Suele ser un dolor muy típico en corredores, debido a una mala biomecánica de la carrera cuando la musculatura está fatigada. El principal problema es el fallo del glúteo medio en apoyo monopodal haciendo que la rodilla se vaya más hacia dentro en cada pisada y se produzca el roce antes descrito.

https://www.vmfisioterapeuta.com/que-es-el-sindrome-de-la-cintilla-iliotibial/

 

  • Periostitis tibial: dolor localizado a lo largo de los dos tercios distales de la tibia medial posterior durante el ejercicio, con dolor en la palpación de la tibia. Es causada por la sobrecargada de la corteza ósea de la tibia, derivando en una inflamación de la membrana que recubre el hueso.

 

Los factores de riesgo por los cuales se puede producir son: aumento de la masa corporal; aumento no progresivo de entrenamiento; pie plano, una mala biomecánica de pisada produce adaptaciones de otras zonas del cuerpo pudiendo afectar a la tibia; falta de rango de movimiento en el tobillo; falta de rango de movimiento en la cadera: la falta de fuerza en el glúteo medio desencadena una rodilla en valgo y, como consecuencia, una pisada incorrecta; correr por superficies duras.

 

  • Tendinopatías: La tendinitis es una patología muy frecuente, que suele aparecer tras esfuerzos excesivos, movimientos repetitivos y traumatismos directos. Consiste en la inflamación de los tendones, que son cuerdas resistentes de tejido que unen los músculos con los huesos y ayudan a los músculos a mover los huesos.

Evitar los movimientos repetitivos y la sobrecarga, mantener los músculos fuertes y flexibles, ejercitar las extremidades superiores e inferiores, sin repetir excesivamente un mismo movimiento, alternando diversos tipos de movimientos, con pequeños intervalos de recuperación. También es recomendable una buena hidratación, ya que siempre ayuda a mantener una mejor vascularización de la zona.

https://www.vmfisioterapeuta.com/tendinitis/

 

  • Esguinces: es un alargamiento o rotura de los ligamentos que frenan la inversión del pie. Debemos realizar ejercicios de equilibrio o de propiocepción para mejorar a nivel de sistema nervioso la posición del tobillo y fortalecer la musculatura que se ocupa de mantener un correcto posicionamiento del pie.

https://www.vmfisioterapeuta.com/cual-es-el-mejor-tratamiento-para-un-esguince-de-tobillo-con-fisioterapia/

  • Roturas musculares: es la separación o falta de congruencia de las fibras musculares. Tanto si eres una persona deportista como si eres más sedentario, un aspecto clave es mantener el cuerpo hidratado. Si se realiza alguna actividad deportiva, es imprescindible realizar un buen calentamiento previo a ella, pues así conseguimos preparar a los músculos para la actividad, que puedan reaccionar de forma rápida y correcta.

 

Además, son imprescindibles los tiempos de reposo. Si no descansamos correctamente entre entrenamientos tendremos los músculos fatigados, de modo que serán incapaces de adaptarse de forma eficaz a la actividad a la que le sometemos. Es muy importante dejar que el músculo se recupere. En el caso de corredores una sobrecarga muscular puede dar lugar a roturas musculares ante cambios de ritmo o intensidades altas de carrera. Por eso es muy importante tratar la musculatura afectada para evitar que vaya a más. El cuerpo nos va avisando y debemos escucharle.

https://www.vmfisioterapeuta.com/rotura-de-fibras-musculares/

ANEXO

OTRA FORMA DE CORRER: DESCALZO

La carrera ha evolucionado a lo largo de la historia, antiguamente los seres humanos corrían descalzos o con una protección externa en la planta del pie pero sin ningún tipo de amortiguación. Actualmente, desde la invención del calzado deportivo la mayoría de la sociedad corre con una amortiguación externa a nuestro cuerpo lo que conlleva a un cambio de pisada. Los corredores con calzado caen con el talón y los descalzos su primer impacto con el suelo es con los metatarsos, esto da una serie de cambios en las articulaciones y nuestra postura que pueden afectar al tipo de lesión.

Para más información sobre la biomecánica de la carrera descalza, visitar:

https://clickphysiotherapy.blogspot.com/2019/01/correr-descalzo-o-no.html

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, te ayudamos a prevenir lesiones, te asesoramos sobre rendimiento deportivo, técnicas y métodos de tratamiento diferentes y que te ayudan a estar bien. ¡ Te esperamos!

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