Hipopresivos, ejercicios efectivos para una buena recuperación postparto

Los ejercicios hipopresivos a parte de ser una gimnasia abdominal para conseguir un abdomen fuerte y plano, se trata de una serie de ejercicios que incluyen un gran trabajo de corrección de la postura sumado a una ejercitación respiratoria intensa, progresiva y controlada.

Son los más recomendables para fortalecer el suelo pélvico devolviendo la musculatura necesaria para realizar cualquier actividad, prevenir la incontinencia urinaria, tonificar el abdomen, reducir el perímetro de la cintura, favorecer la postura corporal y mejorar las relaciones sexuales.

Esta serie de ejercicios, se deben evitar durante el embarazo pero son muy recomendables durante el periodo posterior al parto, siempre pasada la cuarentena y si tienes cesárea habrá que valorar primero su cicatriz, ya que las mujeres sufren un debilitamiento de la musculatura profunda de su abdomen. Su práctica ayuda a disminuir la congestión pélvica y a recolocar los órganos después del parto. Si la cicatriz de la cesárea molestase, primero está indicado su tratamiento con diferentes técnicas manuales y con radiofrecuencia que nos ayuda, en este caso, a evitar adherencias.

La práctica de la gimnasia hipopresiva debe estar guiada y supervisada por un fisioterapeuta especializado, al menos hasta que se domine, y con mayor razón durante el delicado período del posparto. Irá precedida siempre de la medición de una serie de parámetros físicos como la competencia o el estado de la faja abdóminopélvica, entre otros. Normalmente, es necesaria la valoración del diafragma.

En determinadas situaciones como problemas de hipertensión, afecciones respiratorias como el EPOC o asma, su práctica siempre estará supervisada por un profesional, e irá acompañada por la toma de la tensión y frecuencia cardíaca en caso de que el ejercicio hipopresivo esté indicado y autorizado por el médico.

Pautas que hay que seguir para realizar el ejercicio hipopresivo correctamente:

hipopresivos

Abdominales hipopresivos en bipedestación con los brazos estirados.

  1. De pie, con los pies paralelos separados a la anchura de las caderas, y rodillas ligeramente flexionadas. Los brazos y dedos estirados y un poco separados del cuerpo, se proyectan suavemente hacia fuera y hacia el suelo como si quisieses separar los hombros del tronco.
  2. Crece hacia el techo, como si alguien estuviese tirando de tu coronilla hacia arriba y decoaptando todas tus vértebras, manteniendo la vista al frente.
  3. Sin perder la posición, desplaza ligeramente el eje de gravedad de tu cuerpo hacia delante, sintiendo el peso en toda la superficie del pie hasta que lo notes también cercano a lapunta de los pies.
  4. Las correcciones corporales de estos tres pasos deberás mantenerlas durante todo el ejercicio y sus repeticiones.
  5. Mantén la postura y coge aire ensanchando tu caja torácica. Después expulsa todo el aire.
  6. Cuando hayas exhalado completamente, contén la respiración (apnea) y, sin coger aire, ensancha el tórax y abre las costillas como si quisieses realizar una inspiración. En este momento notarás como tu abdomen se dirige hacia dentro y hacia arriba. Es importante no meter el abdomen de manera voluntaria.
  7. Mantén la apnea durante aproximadamente 4 o 6 segundos si es posible.
  8. Coge aire, respira de manera tranquila tres veces y repite el ejercicio sin perder la posición del cuerpo en ningún momento.

Abdominales hipopresivos en bipedestación con los brazos flexionados.
Colocación del cuerpo.

  1. La cadera se queda con la curvatura natural de cada uno.
  2. La sensación que se debe tener es alargar la espalda.
  3. La barbilla ligeramente hacia dentro.
  4. Los brazos flexionados, codos con un ángulo de 90º.
  5. Tanto en los hombros cómo en los codos es necesario tener la sensación de separarlos del centro de la columna vertebral.
  6. Las palmas de las manos miran hacia el suelo.
  7. Los pies caen justo debajo de las caderas.
  8. Las piernas ligeramente flexionadas.
  9. El peso del cuerpo ligeramente hacia delante sintiendo el peso en la parte superior de la planta de los pies y no en los talones.

Ejecución.

  1. Inhala en 2 segundos y exhala en 4 segundos. Repite dos veces.
  2. Después de exhalar la segunda vez quedarse en apnea (sin nada de aire).
  3. Aguantar en apnea durante 10 segundos.
  4. Durante la apnea es necesario abrir las costillas, alargar la espalda y mentón hacia dentro.
  5. A continuación separar hombros y ensanchar la espalda y llevar el peso del cuerpo ligeramente hacia delante.

Hemos puesto dos ejercicios básicos para ir empezando, es importante, el primer día antes de empezar a realizarlos medir el perímetro abdominal para semanas después poder valorar de nuevo.

Es importante realizarnos siempre sobre la misma hora y a poder ser por la mañana, evitando realizar este ejercicio después de las comidas.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, estamos especializados en Obstetricia y podemos ayudarte con la recuperación postparto. Ejercicios hipopresivos con un buen hábito alimenticio y deporte es la combinación perfecta para poder recuperar tu figura de nuevo.

Tratamiento fisioterapéutico para la rehabilitación del ICTUS o derrame vascular

Es una afectación de la circulación cerebral. La ausencia de aporte sanguíneo al cerebro provoca diferentes secuelas en nuestro organismo. Su gravedad estará determinada por el área del cerebro que se vea afectada y por el tiempo que transcurra entre el momento de producción de la lesión y su intervención. Por ellos una detección y tratamiento tempranos son cruciales en su recuperación.

El ICTUS puede producirse por la obstrucción de una arteria cerebral, y en este caso lo llamaremos infarto cerebral, o por la rotura de una arteria cerebral, en este caso estaremos ante un derrame cerebral.

Tras sufrir un ICTUS pueden quedar diferentes secuelas. Algunas de las cuales pueden ser tratadas con fisioterapia y, debido a un fenómeno llamado neuroplasticidad, su tratamiento debe comenzarse lo más temprano que nos sea posible y nos permitan los médicos.

La neuroplasticidad o plasticidad cerebral es la capacidad del cerebro para adaptarse y cambiar. Una vez sufrida una lesión, nuestro cerebro es capaz de adaptarse y “reaprender” aquello que ha perdido, es capaz de disminuir las secuelas sufridas tras un ICTUS. La plasticidad es mayor después de la lesión, y es una de las razones por la que una actuación temprana es importante.

Ictus, derrame vascular fisioterapia

Respecto al tratamiento de Fisioterapia, podemos dividirlo en fases:

Fase aguda: esta es la etapa inmediatamente posterior a sufrir un accidente cerebro vascular. Se podrán realizar movilizaciones pasivas de los miembros afectos y se le enseñará a realizarlos de forma adecuada él mismo (ayudándose con su lado sano), cuando veamos que tiene buena movilidad podemos comenzar a estimular movilizaciones activo-asistidas, estimulación sensorial y propioceptiva del hemicuerpo afecto, deberemos intentar iniciar la sedestación cuanto antes y una vez conseguida comenzar con el trabajo postural y de sostén del tronco. Además es importante prestar atención a los cuidados posturales, enseñárselos tanto al paciente como a sus familiares. Si fuese necesario también se podría realizar fisioterapia respiratoria en el caso de que nuestro paciente haya sufrido alguna afectación respiratoria.

Fase subaguda: esta etapa es la posterior a la fase aguda, en la que nuestro paciente ya ha recuperado la base de sus funciones, por lo que deberemos trabajar para conseguir un buen equilibrio en sedestación, ejercicios activos (voluntarios) principalmente de los miembros afectos, incremento del trabajo propioceptivo, comienzo del trabajo en bipedestación (siempre y cuando la fuerza de sus piernas lo permita), una vez conseguida una bipedestación estable continuaremos el tratamiento con la reeducación de la marcha con asistencia del fisioterapeuta, muletas, bastones o independiente (dependiendo de las capacidades del paciente), en cuanto al miembro superior trabajaremos su potenciación y la ejecución de actividades de la vida diaria. También se podrán realizar tratamientos manuales a nivel muscular en el caso de la presencia de espasticidad, lo cual ayudará a que nuestro paciente no adopte una postura viciosa que le lleve al desuso de ese miembro del cuerpo.

Fase crónica: hablamos de esta fase cuando nos encontramos con un paciente que ha sufrido el ICTUS o derrame vascular hace muchos años o cuando ya no vemos tanta mejoría en nuestro paciente como la había al principio. En estos casos buscaremos principalmente que nuestro paciente no empeore y no pierda sus capacidades, para ello se realizaran movilizaciones pasivas, movilizaciones activo-asistidas y movilizaciones activas, potenciación muscular tanto del lado afecto como del lado sano, terapia manual en la musculatura espástica, tratamiento de posibles complicaciones, como pueden ser las lesiones o sobrecargas en el lado sano debido a un exceso de trabajo de éste.

En cualquiera de estas fases el fisioterapeuta enseñará a los pacientes una serie de ejercicios que ellos mismos podrán realizar en casa y puedan continuar su rehabilitación fuera de la sesión de fisioterapia. Estos ejercicios deberán realizarlos entre dos y tres veces al día.

También sería interesante que en caso de haberse visto afectada la capacidad del habla tras el accidente cerebrovascular, el paciente acuda a un logopeda que le ayude a recuperar su capacidad de comunicación verbal.

Como podéis observar hay posibilidades de mejoría tras un ICTUS o derrame vascular, y una vez fuera de peligro, lo ideal es acudir a tu fisioterapeuta de confianza para comenzar la rehabilitación lo antes posible y así tratar de reducir al máximo el impacto de esta lesión. Si el ICTUS o derrame vascular se ha producido hace tiempo, incluso aunque hayan pasado varios años, también hay opciones de tratamiento y por ello también son susceptibles de mejoría.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, ofrecemos fisioterapia neurológica para ayudaros en este tipo de patologías y conseguir una mayor recuperación. El centro está adaptado siendo amplio y cómodo para los pacientes.

Estamos dados de alta como centro perteneciente a la Junta de Castilla y León, en el servicio de Dependencia, y podrás beneficiarte de las ayudas que prestan con nosotros.