El Método Pilates (Parte II)

En el anterior post ( https://www.vmfisioterapeuta.com/el-metodo-pilates-parte-i/ ) en el que hablamos acerca del Método Pilates comentamos por encima dos formas de realizar esta actividad. Siendo una de ellas el Pilates suelo y la otra el Pilates suelo con accesorios. Hoy en nuestro blog hablaremos sobre las diferencias entre ellas.

El Pilates suelo es la esencia de esta disciplina, siendo la primera forma en la que se trabajó. Para su práctica únicamente necesitamos una esterilla y nuestro cuerpo. Requiere de mucho control corporal debido a que todos los ejercicios se realizan sin ningún tipo de ayuda, sino exclusivamente con la potencia de nuestros propios músculos, y en ocasiones puede resultar más intenso.

Al ejercicio del Pilates suelo se le fueron añadiendo algunos accesorios que harías de su ejecución una práctica más entretenida y completa. El empleo de estos accesorios puede ayudarnos a realizar los ejercicios o complicarnos su ejecución debido a que nos obligan a implicar más grupos musculares.

Los accesorios que se usan en Pilates son: Theraband o banda elástica, Fitball o pelota de Pilates, aro mágico, foamroller o rulo.

Theraban o banda elástica: hay variedad en la resistencia de las distintas bandas, de forma que dependiendo de la que elijamos podremos trabajar la resistencia, fuerza y potenciación. Con ellas aumentamos la intensidad de los ejercicios y aumentamos el trabajo de estabilidad de tronco al tener que controlar la tensión de la banda. A la hora de realizar algunos ejercicios nos facilita dicha acción.
Fitball o pelota de Pilates: al ser una superficie inestable nos es de gran utilidad para trabajar el equilibrio dinámico y la estabilidad de la postura.

Aro mágico: con él conseguimos centrar nuestra actividad muscular y aumentar la tonificación de la musculatura (principalmente abductora y aductora – es aquella implicada en la apertura y cierre de piernas y brazos), de modo que aumenta la dificultad, resistencia e intensidad de los ejercicios que realicemos.

Foamroller o rulo: este accesorio es muy versátil pues con el podemos trabajar tanto el equilibrio como la estabilidad de los segmentos corporales.

Tras conocer las características de cada uno de los accesorios que podemos encontrar en nuestra clase de Pilates, tenemos que tener en cuenta que antes de complicar los ejercicios con alguno de ellos es imprescindible controlar la técnica en los ejercicios que se realicen en las clases de Pilates suelo simples. Para así evitar lesionarnos y sacar todo el provecho a nuestras clases.

El Método Pilates (Parte I)

Esté método fue creado por Joseph H. Pilates con el objetivo de mejorar el control muscular, la postura, la flexibilidad, elasticidad, agilidad, resistencia y potencia aunando lo mejor de diversas disciplinas deportivas.

 

Su finalidad es ejercitar el cuerpo y la mente en conjunto. Debido a su realización además de mejorar nuestra condición física aumentamos nuestra capacidad de control y concentración. Ésto se debe a que el método se centra en la flexibilidad, fuerza, control muscular, estabilidad lumbopélvica, postura y respiración.

 

Pero, ¿en qué consiste concretamente el Pilates?

 

Los ejercicios realizados son anaeróbicos, es decir, ejercicios breves y centrados en la fuerza muscular. Este método no está pensado para la quema de calorías, sino para tonificar nuestra musculatura. Por otra parte  son ejercicios que buscan la funcionalidad de nuestro cuerpo y que apenas tienen impacto en nuestras articulaciones. Por todo ellos se convierte en un ejercicio idóneo para cualquier tipo de persona.

 

Para una correcta realización de los ejercicios es imprescindible tener claros sus principios básicos:

  • Activación del centro del cuerpo, a través de la contracción abdominal y del suelo pélvico.
  • Concentración en la ejecución los ejercicios
  • Control al realizar un ejercicio, para que seamos conscientes de realizar exactamente el ejercicio cómo se nos pide.
  • Precisión en el ejercicio, para no realizarlo de cualquier forma y así evitar futuras lesiones.
  • Fluidez, para evitar que haya paradas entre una parte del ejercicio y la siguiente (estas partes sueles estar marcadas a través de la respiración).
  • Control en la respiración, debemos controlar los tiempos de inspiración-espiración y combinarlas con los ejercicios realizados.

 

Además de los principios básicos que acabamos de comentar es imprescindible una correcta realización de los ejercicios. Para esto debemos estar pendientes durante toda la clase de estar manteniendo los siguientes principios:

  • Estabilización escapular: hombros relajados y lejos de las orejas y juntando escápulas.
  • Estabilización pélvica: posición neutra de la pelvis, permitiendo relajar la zona lumbar.
  • Elongación: mantener la columna recta para aumentar el espacio entre las vértebras.
  • Alineación y equilibrio: ser capaces de mantener una postura correcta y bien alineada.
  • Respiración: nos facilita la ejecución de los ejercicios a la vez que fortalecemos la musculatura abdominal y respiratoria.
  • Integración: consiste en llegar a conseguir realizar los ejercicios con total fluidez, control y precisión.

 

Por otra parte está la practica del método, originalmente surgió el Pilates suelo, aquel que realizamos sobre la esterilla y únicamente con nuestro cuerpo; posteriormente se fueron añadiendo accesorios que aumentan la dificultad de los ejercicios o con los que buscamos efectos más concretos sobre nuestro cuerpo.

 

Por consiguiente, solo nos queda añadir que el método Pilates es una forma de realizar ejercicio apta para cualquier persona la cual aporta beneficios tanto para nuestra mente como para nuestro cuerpo. Siendo una actividad orientada a aumentar la flexibilidad, mejorar la fuerza, la agilidad, recuperar y mejorar el movimiento normal del cuerpo, mejorar la propiocepción, equilibrio y postura corporal, además de ayudarnos a lograr un mejor control de la respiración.