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Cólico del lactante y tipos de lactancia asociada

En esta entrada de blog, explicaremos el cólico del lactante, los tipos de lactancia asociadas al estreñimiento y  las posturas de calma para el bebé.

¿Qué es el cólico del lactante?

El cólico del lactante es un síndrome que ocurre entre las 2 semanas y los 4 meses de edad y en un lactante por lo demás sano, independientemente del tipo de lactancia que esté llevando, ya sea lactancia materna, mixta o de fórmula. Se caracteriza por un llanto repentino y desconsolado que tiene más predominio en la tarde e incluso por la noche (ritmo circadiano) y en el que el bebé tiene un patrón extensor.

El criterio más utilizado es el de Wessel, que define el cólico de lactante “episodios de llanto intenso y vigoroso al menos 3 horas al día, 3 días a la semana, durante al menos 3 semanas en un bebé sano y bien alimentado” la última actualización dice que durante al menos 15 días.

Éste síndrome se puede dar por diferentes causas, entre ellas encontramos los factores hormonales, intolerancia a la lactosa o intolerancia a la proteína de la leche de vaca, alteración de la microflora intestinal, inmadurez intestinal, etc.

Los síntomas del cólico del lactante son: Meteorismo, el abdomen se pone tenso, como un globo hinchado y a veces la heces son verdes y aguadas.

Diferenciaremos el cólico en dos partes, superior e inferior. Tendremos un cólico superior si el bebé presenta dificultades con la gestión de eructo y la regurgitación, y un cólico inferior si presenta dificultades con los gases y tiene una alteración del patrón de excreta, el último es más frecuente.

Tipos de lactancia asociadas al estreñimiento:

Existen tres tipos de lactancia, la lactancia materna en exclusividad, lactancia mixta la cual está caracterizada por un 80% de lactancia materna y un 20% de lactancia de fórmula, y lactancia de fórmula.

En cuanto al patrón de excreta en la lactancia materna en exclusividad, las deposiciones en los primeros días son muy frecuentes, de poca cantidad y de color mostaza. Pasados los 40 días se volverán menos frecuentes, con más cantidad y del mismo color. Después el patrón de excreta es más estable, dos deposiciones cada 24 horas. El tope de días que se pueden permitir sin deposición son 15-20 y esto se debe al síndrome de absorción completa.

Referente al patrón de excreta con lactancia de fórmula, las deposiciones en los primeros días son poco frecuentes, con poca cantidad y con una variabilidad de colores debido al calcio, el hierro, las vitaminas y la fitoterapia que contienen estas leches. Se alcanza antes la estabilidad del patrón de excreta por el programa de dar la leche, entorno a los 20-30 días. Suelen depositar 1 o 2 veces al día. Si al quinto día no hay deposición podemos estar ante síntomas de estreñimiento. Al séptimo día de estreñimiento las deposiciones son más oscuras y es posible que contengan un poco de sangre debido a una fisura anal, del esfuerzo.

En la lactancia mixta, que como ya hemos dicho antes está compuesto por un 80% de lactancia materna y un 20% de lactancia de fórmula, encontramos alguna deposición más que con la lactancia materna en exclusividad. Cuánto más biberón de al bebé los patrones se parecerán más a los de la lactancia de fórmula. Cuando haya 7 días sin deposición nos encontramos ante un patrón de estreñimiento.

Posturas de calma:

Con respecto a las posturas de calma del bebé encontramos cuatro tipos:

  1. Postura vertical o postura de Colson: apoyamos el epigastrio del bebé en nuestro hombro. La dos manos del bebé buscan la parte de arriba de la escápula.
  2. Postura del bebé sentado: nos colocamos al bebé mirando para el frente en el esternón y nuestra barbilla cerca de su cabeza y su cadera en abducción. La mano izquierda sujetará los pies, y el borde cubital de la mano derecha en el hipogastrio (debajo del ombligo). Hacemos una presión mantenida con la mano hacia posterior  y craneal.
  3. Postura del antebrazo: Cara del niño apoyada en nuestro antebrazo, mano por debajo del apéndice xifoides (parte final del esternón) y la otra mano sujeta los pies. Hacemos una presión mantenida con la mano situada en el apéndice xifoides hacia posterior y caudal.
  4. Postura del caballito: Nos sentamos en un asiento con respaldo e intentamos mantener una postura cómoda. Colocamos el borde cubital de las dos manos en las fosas ilíacas y hacemos una presión mantenida hacia posterior y craneal.

En las posturas en las que una de las manos sujeta los pies podemos darle más tensión dándole extensión y si la técnica de presión molesta al bebé podemos reducir la tensión llevando las piernas a flexión.

En nuestro centro de fisioterapia Virginia Moreno, en Segovia, tenemos fisioterapeutas con la especialidad en pediatría, os podemos ayudar  a tratar el cólico del lactante tanto en clínica con en su domicilio, además les damos asesoramiento sobre lactancia y cómo ayudaros a que el bebé agarre mejor la mama.

Un enemigo del suelo pélvico: el estreñimiento

¿Va al baño con poca frecuencia?, ¿presenta evacuaciones duras?, ¿se acompaña de esfuerzo excesivo?, ¿tiene sensación de evacuación incompleta? Si la respuesta  a estas preguntas es sí, probablemente padezca de estreñimiento.

El estreñimiento es un síntoma gastrointestinal común que se presenta entre 2 y 20% de la población en general. Suele presentarse con mayor frecuencia en mujeres que en hombres, en niños que en adultos, en pacientes de edad avanzada que en jóvenes y en personas no anglosajonas.

Los niños y bebes no se escapan a este tipo de síntoma, para ellos es recomendable acudir a expertos en tratamientos fisioterapéuticos para niños

En la mayoría de los casos con adultos, suele tratarse de un estreñimiento funcional ya que suele ser leve e intermitente, sin una causa orgánica identificable que se resuelve fácilmente con modificaciones higiénico-dietéticas (p.ej. ingesta de fibra y ejercicio).

En otras ocasiones, puede aparecer estreñimiento secundario a la toma de ciertos fármacos, remitiendo en cuánto se retira el fármaco en cuestión, o secundario a enfermedades sistémicas de naturaleza endocrinometabólica, neurógena o neuromuscular. Es importante discernir la presencia de estas afecciones, dado que su identificación y tratamiento ayudarán a corregir el trastorno. Sin embargo, algunos pacientes tienen síntomas más crónicos que resultan más difíciles de tratar.

De entre todos los síntomas, la frecuencia de las evacuaciones es el más objetivo para establecer cuál es la frecuencia normal. Se considera una función defecatoria saludable tener, al menos, tres evacuaciones por semana, indoloras y sin esfuerzo excesivo. Para el diagnóstico del estreñimiento funcional se toma como referencia los criterios de Roma III, que deben cumplirse en los últimos 3 meses con inicio de los síntomas al menos 6 meses antes del diagnóstico, y son:

1- Reunir dos o más de los siguientes síntomas:

  • Esfuerzo defecatorio en más del 25% de las deposiciones.
  • Heces duras o caprinas en más del 25% de las deposiciones.
  • Sensación de evacuación incompleta en más del 25% de las deposiciones.
  • Sensación de obstrucción anorrectal en más del 25% de las deposiciones.
  • Necesidad de maniobras manuales para facilitar la defecación en más del 25% de las deposiciones.
  • Menos de tres deposiciones por semana.

2- Heces líquidas infrecuentes si no hay uso de laxantes.

3- No debe reunir criterios para síndrome de intestino irritable.

La historia clínica y el examen físico son esenciales para una correcta orientación hacia el tratamiento. Dentro del examen físico nos encontramos con la palpación de la región abdominal, la valoración de la región perineal y del recto y la inspección anorrectal para valorar la presencia de escoriaciones, fisuras o hemorroides.

En ocasiones es conveniente realizar el tacto rectal para explorar la respuesta del esfínter anal externo al esfuerzo simulado de la defecación. Una analítica de sangre puede ayudarnos para evaluar la condición general del paciente y detectar signos de alarma. Además, existen diversas pruebas complementarias para descartar lesiones estructurales como pueden ser la radiografía o la colonoscopia o para evaluar la función motora del colon como puede ser la manometría anorrectal o electromiografía del suelo pélvico.

suelo pélvico y estreñimiento

Tratamiento del estreñimiento

El tratamiento para el estreñimiento funcional se compone en adquirir medidas higienicodietéticas y educativas. Los pacientes deberían ser instruidos sobre la importancia de un ejercicio regular, la necesidad de incrementar el contenido de fibra en la dieta, la ingesta de líquidos abundantes (1,5-2 litros/24 h) y el beneficio que comporta el adoptar un horario regular para la defecación (especialmente después del desayuno) y también el perjuicio que conlleva reprimir con frecuencia el uso racional de laxantes. En casos más complicados, los pacientes pueden beneficiarse de técnicas de biorretroalimentación y, la cirugía será la última opción.

Posibles complicaciones del estreñimiento

  • Impactación fecal: acumulación de heces en la ampolla rectal de manera progresiva, que endurece el bolo fecal dificultando su eliminación.
  • Úlcera estercorácea: suele ser una consecuencia de la situación anterior. La compresión ejercida por el bolo fecal produce una necrosis isquémica en la cara posterior del recto principalmente.
  • Megacolon funcional adquirido: se produce una dilatación del colon en exceso. Suele darse en niños trastornados o portadores de psicopatías.
  • Vólvulo de sigma: se produce una torsión del sigma que requiere una desvolvulación endoscópica o quirúrgica para evitar la necrosis gangrenosa del asa comprometida.

¿De qué manera afecta el estreñimiento al suelo pélvico?

Cómo ya comenté en otro post, el suelo pélvico, junto con la zona abdominal y el diafragma forma un espacio donde, en condiciones normales, mantienen una presión adecuada a los cambios posturales y a los esfuerzos.

Los esfuerzos excesivos que se producen en las evacuaciones alteran ese balance de presiones, aumentando la presión intra-abdominal y, como consecuencia, repercutiendo sobre el suelo pélvico de manera negativa. Si su suelo pélvico se encuentra en un estado óptimo, no notará esos cambios de presión. Sin embargo, si tiene alguna patología asociada, esos cambios de presión influirán sobre ella pudiendo agravar el cuadro.

Con patología en el suelo pélvico o sin ella, es preciso tratar el cuadro de estreñimiento para no agravarla o evitar su aparición. Además, conseguir retomar un tránsito intestinal regular evitará esos síntomas de hinchazón, incomodidad y dolor tan característicos de las personas que lo padecen, previniendo la aparición de otros cuadros más graves.

En Virginia Moreno clínica de Fisioterapia en Segovia podemos ayudarle a controlar y mejorar el estreñimiento a través de técnicas de masoterapia específicas, hábitos saludables y consejos posturales. No dude en contactar con nosotros.