¿Qué es la propiocepción?

Muchas veces escuchamos hablar sobre la propiocepción a nuestro fisioterapeuta, en medios de comunicación e incluso en internet. El problema es cuando toda la información que nos llega acerca de este tema no nos termina de quedar claro. Por ello vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre él.

La propiocepción es un sentido introceptivo de nuestro organismo, esto quiere decir que le informa de la posición de nuestro cuerpo; hace consciente al cerebro del estado y posición relativa de las distintas partes de nuestro cuerpo. Todo esto es posible gracias a los receptores sensitivos presentes en músculos, articulaciones y ligamentos que mandan la información al cerebro. En definitiva es la capacidad del cuerpo de detectar su movimiento y posición, nos permite realizar actividades diarias sin necesidad de pensar en cómo debemos realizarlas. Además juega un papel muy importante en movimientos que precisan coordinación extra, cómo pueden ser aquellos realizados en la actividad deportiva.

Cuando sufrimos alguna lesión articular además de que nuestros músculos, tendones, ligamentos e inclusos huesos se vean afectados los receptores sensoriales también se lesionan quedando nuestro sistema propioceptivo afectado, lo cual desemboca en un déficit de información lo que en un futuro puede hacer que seamos más propensos a recaer y volver a lesionarnos. Es por ello que es imprescindible prestar atención a su recuperación.

Para trabajar su rehabilitación hay ejercicios concretos pensados para ello, con los que mejoramos nuestra fuerza, coordinación, equilibrio, tiempos de reacción ante estímulos externos (como puede ser un empujón o caída) y recuperación de sensibilidad y estabilidad de la zona lesionada para así evitar futuros riesgos de recidiva.

Si después de una lesión recuperamos totalmente la funcionalidad y propiocepción de la zona conseguiremos que ante situaciones inesperadas, como la pérdida del equilibrio, nuestro cuerpo responda correctamente y en vez de volver a lesionarse nos ayude a adoptar una postura correcta y así evitar una caída o lesión.

En el ámbito deportivo la propiocepción juega un papel fundamental, debido a que los deportistas están sometidos a mayor estrés articular, mayores desequilibrios y  necesitan mayor coordinación. Por ello se les somete a entrenamientos propioceptivos más intensos y exigentes. Aun así no todos los deportistas reciben el mismo tipo de entrenamiento, pues ello depende de su práctica. Un jugador de baloncesto no realiza los mismos movimientos en la cancha que los que hace un futbolista sobre el terreno de juego o que hace un esquiador en la pista de esquí. Por ello a la hora de realizar un entrenamiento o recuperación propioceptiva es crucial adaptarlo a las necesidades de cada paciente.

La rehabilitación que ejercemos en Virginia Moreno Fisioterapia, entre otras cosas, va siempre de la mano con ejercicios propioceptivos que próximamente subiremos ejemplos de distintas patología para ayudaros.