¿Como trato la cicatriz de mi cesárea o episiotomía?

Son habituales las  revisiones durante todo el embarazo y el parto en la mujer embarazada. El test de O’ Sullivan, la amniocentesis, la monitorización fetal o las clases de preparación al parto son algunas de las pruebas y revisiones que se tienen que realizar a lo largo de estos nueves meses de gestación.

Pero, después de dar a luz, ¿Cuántas habéis sido informadas de cuál es la mejor manera de recuperar vuestra forma física y rutina diaria sin tener dolor en todo momento? Desgraciadamente la gran mayoría os sentís identificadas y desamparadas en este aspecto cuando aparecen problemas después del parto. Nadie cuenta lo que viene después, ni mucho menos como ponerle solución, por eso os planteamos este texto y poder ayudaros.

A todo esto hay que sumarle la medicalización de los partos y el uso sistemático de la episiotomía o cesárea en alguno de los casos.

En España no se conoce la tasa real de episiotomías ya que no disponemos de una recogida de datos que englobe  todo el territorio español, sin embargo hay datos parciales que exponen que nos situamos  por encima de lo recomendado por la OMS (el 30% de los partos). En el año 2012 superaba el 41% en hospitales del Sistema Nacional de Salud.

En la actualidad, en España, las cesáreas ocupan más del 26% de todos los nacimientos, incluyendo los realizados tanto en la sanidad pública como en la privada.

Tanto en cesáreas como en episiotomías tenemos cifras para reflexionar y por eso venimos a ofrecer una solución a tantas mujeres que lo estáis sufriendo o lo habéis sufrido en el pasado.

Bien es cierto, que en el caso de la episiotomía, cada vez se recomienda más, a partir de la semana 33 de embarazo, realizar el masaje perineal, que tenga mucha evidencia científica o no ayuda a llevar el periné más elástico para preparar la salida del bebé en el parto. Si estás leyendo esto y aún no has sido madre, y estás embaraza, podemos facilitarte en el centro la información que necesites.

Es normal que estas incisiones puedan provocar lo siguiente:

  • Dolor y picor en la zona de la cicatriz.
  • Hipersensibilidad de la zona.
  • Dispareunia o dolor en relaciones sexuales.
  • Molestias con la ropa que roza.
  • Alteraciones en la fascia que puede repercutir a órganos o cualquier parte del organismo.
  • Hundimiento o abultamiento de la cicatriz
  • Problema estético.

                             

 

Y en los casos de cesárea, podemos encontrar también:

  • Con el paso del tiempo, problemas ginecológicos como incontinencias provocados por fijaciones uterinas y cambios en la fascia prevesical.
  • Incontinencia anal (por prolapso del recto) o incontinencia de gases (los cuales son difíciles de controlar y suelen sonar por falta de tono muscular).
  • Dolor lumbo-pélvico dado que la incisión en el abdomen va a inhibir esta musculatura. Los abdominales forman junto con las lumbares una “faja fisiológica” que nos ayuda a mantener la postura y protegernos del dolor lumbar.

 La fisioterapia está muy recomendada para el tratamiento de la cicatriz tanto de cesárea como en episiotomía u otra patología (aunque ahora no sea el tema a tratar, es necesario que toda cicatriz sea tratada para evitar adherencias y posibles patologías a futuro de la zona donde está).

En un primer momento, son comunes los parches de trofolastín para la reducción de la cicatriz. Como tratamiento de las capas más superficiales esto sí que nos va a ser de gran ayudar para que la cicatriz se vea más bonita y menos abultada, pero como antes hemos comentado, no solo es un problema estético.

La cesárea es una práctica quirúrgica donde se realiza una incisión  hasta las capas profundas del vientre de la madre para la extracción del bebé. Lo mismo ocurre con la episiotomía, una incisión quirúrgica que se realiza con el objetivo de agrandar la apertura vaginal y así salga el bebé sin desgarro del suelo pélvico de la madre.

Estas incisiones van a provocar adherencias en la piel ( que pueden provocar dolor o no) y  en planos profundos del abdomen donde la única solución es el tratamiento manual de un fisioterapeuta.

¿Cuál es tratamiento que ofrecemos?

  • Terapia manual y técnicas miofasciales para despegar unas capas de otras. De esta manera podrás levantar brazos, moverte y coger peso sin molestias ni sensación de acorchamiento y tirantez.
  • Diatermia. Es una técnica no invasiva que consiste en la transferencia de corriente de alta frecuencia con las que conseguimos elevar la temperatura a partes superficiales y profundas, aumentando así la vascularización de la zona. Aportamos más nutrientes y oxígeno a la zona para que al estar más nutrido el tejido consigamos más flexibilidad, reducir el edema y aliviar el dolor y mejor aspecto.
  • Trabajo de suelo pélvico con fisioterapeutas especializados en este campo. Con el objetivo de evitar relaciones sexuales dolorosas, incontinencias urinarias o fecales, recuperar tono y prevenir o paliar prolapsos. En esta fase de tratamiento realizamos terapia manual en la musculatura de la vagina para elastificar y relajar el musculo.
  • Gimnasia abdominal hipopresiva que nos ayudará a fortalecer musculatura abdominal profunda y suelo pélvico, es perfecto también para casos de prolapsos.
  • A largo plazo, ejercicio físico y pilates para fortalecer musculatura abdominal y suelo pélvico.

 

Normalmente son necesarias entre  4-6 sesiones, aunque es esencial que un profesional valore tu caso y te asesore según tus necesidades y problemas.

 

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos un equipo preparado para  ayudarte a mejorar todos los signos y síntomas derivados de tus cicatrices. Episiotomía, cesárea o cualquier otra cicatriz resultado de no importa cual intervención quirúrgica pero que te esté ocasionando limitaciones y dolor en tu vida diaria.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?