Fisioterapia y Artritis Reumatoide

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune cuya causa es desconocida que afecta a las articulaciones y a los tejidos de alrededor. Es una enfermedad que cursa con brotes caracterizados por inflamación, dolor y rigidez articular, sobre todo por la mañana, y brotes de remisión de los síntomas con o sin secuelas. En casos muy avanzados, la deformidad articular es evidente así como la disminución del movimiento, pudiendo necesitar adaptaciones para poder llevar a cabo actividades de la vida diaria. Suele ser poliarticular y simétrica, es decir, afecta a más de una articulación y a la articulación del lado contrario.

Afecta en mayor medida a mujeres que a hombres y normalmente suele aparecer a partir de la mediana edad, lo cual no exime a los adolescentes o incluso niños de padecerla.

Los objetivos de tratamiento de la artritis reumatoide son: disminuir y eliminar el dolor, mantener la movilidad articular, disminuir la inflamación y aumentar la calidad de vida de las personas que lo padezcan. Para ello, hay distintos tratamientos farmacológicos como antiinflamatorios, antireumáticos, corticosteroides, entre otros.

La fisioterapia es fundamental en estos trastornos ya que se pueden utilizar medidas para disminuir el dolor y la inflamación como frío o calor, ultrasonidos, masoterapia,… y otras técnicas para mantener la movilidad y la fuerza muscular, como puede ser pilates individualizado o en grupos reducimos, como ofrecemos. Asimismo, es fundamental educar al paciente en cuanto la necesidad de un descanso adecuado y acerca de posturas y movimientos viciosos que no hacen más que dañar incluso más la articulación y favorecer la deformidad de la misma.

En casos muy avanzados, en los que el daño es muy grande, será necesaria la cirugía que puede ir desde la extirpación de pequeñas zonas dañadas de la articulación a, en casos extremos, una artroplastia total o extirpación total de la articulación.

Si tienes Artritis Reumatoide, no dudes en pedirnos información, estaremos encantadas de poder ayudarle.

¿Tengo una lesión qué utilizo frío o calor?

El frío y del calor se ha utilizado casi de forma indistinta ante distintas lesiones y es importante su correcta utilización, por ello, a continuación vamos a indicaros algunas diferencias entre ambos y algunos ejemplos de su uso.

El frío produce una vasoconstricción o cierre de los vasos y es un potente analgésico y antiinflamatorio, por tanto se aplicaría hielo en caso de presencia de inflamación en fase aguda (es decir, reciente). Es muy importante tener en cuenta que el hielo a una determinada temperatura puede llegar a quemar, por lo que siempre se aplicaría envuelto en un paño de algodón durante 12-15 minutos y ante cualquier sensación extraña se retiraría. Se puede aplicar 2-3 veces al día.

El calor también es una ayuda para disminuir el dolor y produce justo lo contrario al frío, una vasodilatación de los vasos; es decir, aumenta el flujo sanguíneo así que en caso de un estado de disminución de la circulación como puede ocurrir en casos de una contractura, es el método de elección. Podemos aplicar varias fuentes de calor directa o indirectamente (por ejemplo, una lámpara de infrarrojos) durante 15 minutos aproximadamente, teniendo en cuenta el riesgo posible de quemaduras si nos excedemos de temperatura.

El calor también se puede utilizar en fase avanzada de ciertas lesiones. Por ejemplo, ante un golpe o un esguince crónico (+ de 3 meses de duración) de tobillo o rodilla que sigue ocasionando dolor y donde ya no hay inflamación, utilizaríamos calor en lugar de frío.

También existe la posibilidad de realizar una combinación de frío y de calor. Esto se realiza mediante baños de contraste (agua fría y agua caliente en dos baldes de agua. Cuanto más contraste de temperatura, más efectivo) que se utilizarán en fase subaguda (unos 15-20 días después de la lesión y menos de 3 meses, según autores) de ciertas lesiones como, por ejemplo de nuevo los esguinces.

Resumiendo lo anteriormente mencionado, siempre que haya inflamación o hinchazón que esté caliente (por golpe, esguince) primero aplicaremos frío, en fase subaguda, podemos hacer baños de contraste y; por último, pasados esos 3 meses de duración podremos aplicar calor.

En caso de cirugías de distintas partes del cuerpo, aplicaríamos frío en el postoperatorio y al comienzo de la rehabilitación puesto que es común la presencia de grandes inflamaciones. Si pasados el tiempo necesario para la recuperación de la cicatriz, sigue existiendo dolor, podríamos aplicar calor. En este caso, nos olvidaremos de los baños de contraste puesto que podríamos enlentecer el proceso de cicatrización y por el riesgo de infección.

Si tienes alguna duda o consulta sobre este tema no dudes en comunicárnoslo o venir a visitarnos.

Virginia Moreno Fisioterapia estrena web, y blog integrado.

Estimados seguidores,

Es un placer para el equipo de Virginia Moreno Fisioterapia presentaros nuestro nuevo blog, integrado en la nueva web.

Ponemos a vuestra disposición una nueva herramienta donde podáis seguirnos, aprender, curiosear y seguir nuestros nuevos post, de este modo estaréis al corriente de todo lo que la Fisioterapia abarca y nuestros campos de tratamiento.

Este nuevo blog está organizado por categorías, las cuales siempre tendréis en el margen derecho de la pantalla para poder filtrar todas las noticias que vayamos publicando, y podáis ir a la que más o interese sin tener que buscar entre todas las que subimos.

Con frecuencia, iremos subiendo publicaciones nuevas, sin seguir un orden establecido por categorías.

Las categorías que vais a tener a vuestra disposición son las siguientes:

-Articulación temporomandibular.

– Suelo Pélvico

– Fisioterapia Deportiva

– Pilates

– Acupuntura y punción seca

– Psicología

– Terapia Ocupacional

– Nutrición y Dietética

Con ganas de satisfacer vuestras necesidades y de que lo que escribamos sea de vuestro agrado, damos por inaugurado nuestro blog, que esperamos que sea de utilidad.

Os recibimos con los brazos abiertos, y os deseamos una larga estancia por aquí compartiendo el tiempo con nosotros.