Regala Salud por San Valentín

¡Hola San Valentines!

Quizás no tendríamos que esperar a ciertas fechas para hacer regalos, por eso ofrecemos bonos regalos durante todo el año,  pero en muchas ocasiones, aprovechamos fechas señaladas para sorprender a nuestra pareja de una manera diferente como puede ser en esta ocasión, el 14 de Febrero.

Ofrecemos tres tipos de bono regalo, pero se pueden hacer modificaciones u otras propuestas.

El bono 1, contiene dos sesiones de fisioterapia, donde poder venir a realizarte un tratamiento de fisioterapia con tu pareja, los dos en una misma hora o simplemente, cuando lo necesitéis u os venga bien. Tiene una duración de cincuenta minutos, con fisioterapeutas especializados y se adapta la sesión a la necesidad del paciente. Una buena opción para relajar la espalda, cuello, piernas, brazos, etc.

El bono 2, consiste en venir a pilates durante un més los dos juntos (4 sesiones para dos personas) en la hora que os venga bien y aprovechar a estirar, relajar y potenciar los distintos tipos de musculatura del cuerpo en pareja. Duración de las clases de una hora. Es importante hacer actividades juntos y, en esta ocasión, nos adaptamos a vuestro horario. Tendrás un fisioterapeuta especializado en pilates para asesoraros y corregir diferentes ejercicios en vuestro beneficio.

El bono 3, enfocado a la mujer, para recuperar su figura después del parto. Una vez pasada la cuarentena podrá recibir estas clases individuales de hipopresivos con una fisioterapeuta especilizada en Obstetricia y Uroginecología. Fortalecen de nuevo el suelo pélvico y toda la zona lumbo-pélvica, ayudando a recuperar la figura. Si quieres saber más sobre esta técnica puedes consultar uno de los últimos post en hipopresivos.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

Apuesta por la salud y regala salud en San Valentín.

El bono regalo se presenta con una tarjeta decorativa en un sobre de color para poder entregar el regalo.

Si no puedes acercarte a nuestras instalaciones, no te preocupes, en Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, podemos enviarte el bono regalo digitalizado para tu mayor comodidad, para más información no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

921424901 / 653887623 Ctra. de Villacastín 12, 40006, Segovia.

Lesión deportiva

Lesiones deportivas, tipos, prevención y en caso de ocurrir, rehabilitación con fisioterapia

La lesión deportiva se refiere a aquellos daños que pueden ocurrir en relación a las actividades deportivas.

Cuando una carga determinada excede los niveles habituales, el organismo responde con una adaptación tisular que se puede producir en todos los tipos de tejidos.

El riesgo de lesión por sobreuso aumenta cuando se incrementa la intensidad, duración o frecuencia.

La etiología de las lesiones deportivas puede ser por: factores intrínsecos (edad, sexo, lesiones anteriores, condición física…) y/o  factores extrínsecos (entrenamiento, calzado…).

Podemos clasificar las lesiones según: el mecanismo lesional (traumáticas o por sobreuso), el tiempo de incapacidad física (menores, moderadas, importantes), según el tejido afectado, que pueden ser:

 

Tipos de lesiones

  • Lesiones musculares:
    • Agujetas
    • Calambres
    • Contracturas
    • Sobrecarga
    • Rotura de fibras o desgarro muscular
    • Hematoma o contusión muscular
  • Lesiones tendinosas:
    • Rotura
    • Inflamaciones (tendinitis/ entesitis/tenosinovitis)
  • Lesiones óseas:
    • Fisura
    • Fractura
    • Periostitis
  • Lesiones ligamentosas:
    • Distensión o esguince
    • Rotura
  • Lesiones meniscales
  • Lesiones cartilaginosas
  • Lesiones articulares:
    • Capsulitis
    • Luxaciones

Las lesiones deportivas más frecuentes

Los tipos de lesiones deportivas más frecuentes son los esguinces (lesiones de los ligamentos), las distensiones (lesiones de los músculos) y las fracturas por tensión (lesiones de los huesos).

Prevención

  • Preparación física: importante buena capacidad cardio-respiratoria y muscular, ya que si fallan la práctica deportiva estará comprometida. Plantearse objetivos alcanzables.
  • Equilibrio mecánico: los elementos biomecánicos que intervienen en el gesto deportivo deben tener coordinación entre ellos y una adaptación adecuada entre fuerza, resistencia y capacidad elástica de los tejidos.
  • Estiramiento: la capacidad de los músculos para el estiramiento, va a marcar el rango de movilidad articular. Hay que hacer un trabajo de estiramientos específicos, especialmente en los músculos que tienden a acortarse.
  • Calentamiento: previo a la práctica deportiva, obtendremos: mayor aporte sanguíneo en el músculo, funcionamiento óptimo cardio-vascular, mejora del estado mental y concentración.
  • Trabajo de propiocepción: aporta gran cantidad de estímulos para que el organismo sea capaz de reaccionar ante diferentes situaciones de la práctica deportiva.
  • Descansos entre esfuerzos: para evitar fatiga que pueda comprometer a la resistencia de los tejidos.
  • Hidratación y alimentación: durante la práctica deportiva y durante el periodo de entrenamiento, ya que va a determinar el rendimiento.
  • Relajación post-deportiva: para evitar agotamiento de músculos y articulaciones, con acúmulo de sustancias de desecho, que pueden crear adherencias y alteraciones biomecánicas.
  • Equilibrio psico-emocional: ya que la actividad requiere coordinación. Es un factor determinante en muchas lesiones.
  • Usar el equipo de protección correcto: como protectores acolchados, protectores bucales, cascos…

Rehabilitación de lesiones deportivas

El objetivo inmediato será minimizar el dolor y el edema. Impedir mayor destrucción de tejido.

Los objetivos a corto plazo serán acelerar el proceso de curación, trabajar regiones no afectada y mantener la condición física general.

Por último, los objetivos a largo plazo será la reanudación completa de la actividad.

Podemos dividir el proceso en tres fases:

  • Fase aguda: duración aproximada de 48-72 horas. Una vez que se ha producido la lesión, debe ser diagnosticada, y posteriormente se elabora un plan de tratamiento, respetando los procesos biológicos de cicatrización tisular y así evitar riesgos de recaídas.
  • Recuperación funcional: duración de semanas. Esta fase finaliza cuando el deportista es capaz de desarrollar actividades de la vida diaria con relativa facilidad como andar, subir escaleras…etc.
  • Readaptación y reentrenamiento: Duración de semanas a meses. El objetivo es que el deportista pueda realizar de nuevo aquellas habilidades básicas deportivas que afecten a la zona de la lesión, por ejemplo correr, nadar, saltar, lanzar…etc, y posteriormente consiga realizar los elementos técnicos propios del deporte, en los que se ha visto alterada la función, como por ejemplo: lanzamientos, saltos, cambios de dirección, aceleraciones.

Estas fases y la duración de las mismas dependen del tipo de lesión y grado. Las fases pueden superponerse y el avance de una fase a otra vendrá determinado por el progreso, no por el tiempo transcurrido.

El tratamiento dependerá del tejido que haya sufrido lesión.

Principal tratamiento de las lesiones traumáticas: reposo, hielo, elevación, compresión, con inmovilización parcial y sin carga inicial, electroterapia, drenaje linfático y apoyo psicológico.

En las lesiones por sobrecarga lo más importante es eliminar los factores de riesgo.

Terapias de fisioterapia

Tenemos diferentes terapias para abordar una lesión deportiva:

  • Terapia Manual.
  • Propiocepción.
  • Reeducación postural Glogal.
  • Punción seca.
  • Drenaje linfático manual.
  • Liberación miofascial.
  • Movilización neuromeníngea
  • Vendajes: rígidos y/o con kinesiotaping.
  • Estiramientos.
  • Electroterapia: tens, ultrasonido.
  • Termoterapia: infrarrojo.
  • Cinesiterapia.
  • Radiofrecuencia.

También se pueden mandar diferentes ejercicios para casa para la mejora de la lesión.

En Virginia Moreno Fisioterapia en Segovia, ofrecemos sesiones personalizadas adaptadas a la altura de las necesidades de las personas con cercanía y gran experiencia profesional.

Tendinitis

La tendinitis es una patología muy frecuente, que suele aparecer tras esfuerzos excesivos, movimientos repetitivos y traumatismos directos. Consiste en la inflamación de los tendones, que son cuerdas resistentes de tejido que unen los músculos con los huesos y ayudan a los músculos a mover los huesos. Es más común con el avance de la edad, ya que los tendones se hacen menos flexibles.

Tendones como el aquíleo, rotuliano, fascia lata, supraespinoso y músculos extensores de la muñeca son los que están afectados con más frecuencia.

El término tendinitis poco a poco va cayendo en desuso, esto se debe al mal empleo del término. Como ya hemos dicho la tendinitis es la inflamación del tendón; el término tendinitis se estaba empleando mal porque en numerosos casos en los que se hablaba de tendinitis, realmente no había ningún signo de inflamación en dicho tendón. Es por esto que cada vez más se está cambiando ese término por el de tendinopatía, el cual es más general incluye la afectación del tendón por degeneración (tendinosis) y por inflamación (tendinitis).

Tanto si en nuestro informe médico nos califican nuestra lesión como tendinitis o tendinopatía, como hemos mencionado antes, las principales causas de su aparición son

  • Una lesión sobrevenida por la práctica deportiva.
  • Una sobrecarga.
  • La edad, con pérdida de elasticidad.
  • Enfermedades como la diabetes o la artritis reumatoide.
  • Degeneración del tendón.

 

Tipos de tendinitis

  • Tendinitis del hombro: frecuente en adultos a partir de los 40 años. Se produce por envejecimiento de los tejidos, y es un tipo de tendinitis degenerativa, con debilitación del tendón y posibilidad de lesionarse. El dolor se localiza en la zona anterior y se agrava al levantar el brazo sobre la cabeza, con el codo flexionado y sin movimiento del hombro.
  • Tendinitis del codo: Generalmente es causada por traumatismos locales y la actividad excesiva. La más frecuente es la tendinitis del codo o “codo de tenista” (epicondilitis), es una secuela de un traumatismo local, o de cualquier actividad repetitiva que utilice los músculos del antebrazo. Se caracteriza por dolor en el lateral del codo que se irradia al antebrazo, aumenta con la actividad de los músculos del brazo, como la flexión de la muñeca. Otros ejemplos son el “codo de golfista”, con signos y síntomas similares a la epicondilitis aunque afecta a otra parte del codo;  y “codo del escalador”, que cursa con dolor profundo en la cara anterior del codo.
  • Tendinitis de la mano y la muñeca: normalmente ocurre por sobrecarga de trabajo de las manos, forzando la postura de las mismas. Un ejemplo es la tendinitis del dedo pulgar; que cursa con dolor en la zona de la muñeca, que se irradia al antebrazo y al pulgar. Aumenta a medida que pasan los días, empeorando por la noche. Otro ejemplo es la  tendinitis de los flexores de los dedos de la mano, que puede afectar a uno o varios dedos, refiriendo dolor en la cara palmar de los dedos, que se puede extender hasta un poco por encima de la muñeca.
  • Tendinitis del talón: tendinitis del tendón de Aquiles, puede desarrollarse por sobrecarga en personas jóvenes y por artritis en personas adultas o ancianos. El dolor aparece al caminar y al ponerse de puntillas.

 

Para realizar el diagnóstico, se comprobará la existencia de dolor o sensibilidad cuando se fuerza el músculo al que está unido el tendón que se crea afectado, además el dolor remite después de un tiempo, para reaparecer en cualquier momento, independientemente de que se haya realizado un esfuerzo o no. La hinchazón en la piel y la sensación de calor también orientan el diagnóstico. Las pruebas de imagen sólo descartan otro tipo de lesiones.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento principalmente es aliviar el dolor y, al mismo tiempo, reducir la inflamación. Cuando la lesión es reciente, el hielo es una buena opción los tres primeros días, ya que  entumece la zona dolorida y hace que los vasos sanguíneos se contraigan, lo que reduce la hinchazón. Después de este período, el calor aumenta el flujo de sangre a la lesión, lo que mejoraría el proceso de curación, además de servir como relajante muscular, lo que ayuda a aliviar el dolor.

Se utilizan antiinflamatorios no esteroideos (ácido acetilsalicílico, ibuprofeno, aceclofenaco, diclofenaco, entre otros) por vía oral o tópica.

Desde el punto de vista de la fisioterapia, se aplican diversas técnicas para aliviar el dolor y disminuir la inflamación, como por ejemplo:

  • Terapia manual deportiva.
  • Radiofrecuencia.
  • Electroterapia.
  • Estiramientos musculares.
  • Aplicación de crioterapia o termoterapia.
  • Fortalecimiento muscular.
  • Técnica de Cyriax.
  • Ultrasonido.
  • Reeducación postural.
  • Ejercicios específicos.

En los casos en los que el dolor no remite, se recurre a infiltraciones de glucocorticoides en la vaina del tendón afectado o a la cirugía para limpiar el área afectada y disminuir la inflamación.

Prevención

Evitar los movimientos repetitivos y la sobrecarga, mantener los músculos fuertes y flexibles, ejercitar las extremidades superiores e inferiores, sin repetir excesivamente un mismo movimiento, alternando diversos tipos de movimientos, con pequeños intervalos de recuperación.

También es recomendable una buena hidratación, ya que siempre ayuda a mantener una mejor vascularización de la zona.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, trabajamos con profesionales especializados en fisioterapia deportiva. Fisioterapia y salud van de la mano, ¿te apuntas?

Regale Salud por Navidad

Es muy importante cuidarnos y cuidar a los demás, por eso, os ofrecemos estos bonos regalo para que podáis regalar salud a vuestros seres queridos, amigos invisibles, compromisos…

Se entrega un bono decorado para la ocasión.

¡Sorprende este año regalando salud!

Salud en Navidad para sus Empleados

 

Es importante cuidar de la salud de sus empleados, por ello ofrecemos diferentes maneras de poderlos compensar estas navidades para que empiecen el 2018 llenos de energía y tengan un buen rendimiento laboral.

Si está interesado no dude en ponerse en contacto con nosotros para estudiar cuantos empleados tiene y hacerle una propuesta que no podrá rechazar.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas? Sí, en Virginia Moreno Fisioterapia.

TIPOS DE INCONTINENCIA URINARIA

Diversas son las causas que nos llevan a tener problemas de continencia urinaria: la edad, una cirugía, partos…  A pesar de que se trata de un problema clínico relevante, tanto por su prevalencia como por sus connotaciones psicosociales y económicas, su identificación, cuantificación y adecuado tratamiento han sido muy escasos.

La incontinencia no es una enfermedad que hace peligrar la vida del paciente, pero deteriora la calidad de vida de quien la padece, por reducirse el autoestima y disminuir la autonomía.

El término incontinencia se define como cualquier pérdida involuntaria de orina que supone un problema social o higiénico. Existen distintos tipos de incontinencia según los síntomas que se presenten:

  • Si la pérdida involuntaria de orina tiene lugar cuándo se hace un esfuerzo que aumente la presión abdominal (toser, reír, correr…), hablamos de incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE).
  • Si la pérdida involuntaria de orina se acompaña o precede a la sensación de hacer pis difícil de controlar y con miedo al escape, hablamos de incontinencia urinaria de urgencia (IUU).
  • Si la pérdida involuntaria se asociada al esfuerzo y a la urgencia, estamos entonces ante una incontinencia urinaria mixta.
  • Si la pérdida involuntaria se presenta en pacientes que no tienen deseo alguno de ir al baño, y necesita el uso de absorbentes, estamos ante una incontinencia urinaria por rebosamiento.

Estos cuatro tipos son los más frecuentes y conocidos, no obstante existen otros tipos de incontinencia urinaria como son la insuficiencia urinaria continua (con pérdidas involuntarias de orina de una manera continua), la enuresis nocturna (pérdida involuntaria de orina durante el sueño), la incontinencia funcional (se produce en pacientes que no tienen problema, pero debido a su falta de movilidad, problemas cognitivos, el uso de ciertos medicamentos o barreras arquitectónicas, no son capaces de llegar al baño),el  goteo postmiccional, la que se produce durante el coito…

Aunque he empezado hablando de la incontinencia urinaria, me gustaría añadir que no es el único tipo de incontinencia que podemos llegar a tener. La incontinencia fecal (pérdida involuntaria de heces) y la incontinencia de gases (pérdida involuntaria de gases) también se dan, generando igualmente problemas en la calidad de vida de los pacientes que lo padecen.

También cabe destacar, que la incontinencia urinaria afecta tanto a mujeres como a  (cirugía tras proctatctomía), cada uno por situaciones diferentes pero ambas tratables.

Si se sientes identificado y no sabe cómo solucionarlo, nosotros le ayudamos. Desde la fisioterapia, entre otras especialidades, podemos ayudar a solventar este tipo de situaciones.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿te apuntas?

 

Beatriz Martín Bravo, CL40-2409

Bibliografía: 1. 2. 3. C. walker

Ejercicios de estabilización para luxación de rótula

Anteriormente en el blog hablamos sobre la luxación de rótula. Esta lesión provoca gran inestabilidad en la articulación, de modo que además de un tratamiento fisioterapéutico para lograr que todos los tejidos lesionados se recuperen, también es imprescindible realizar ejercicios de potenciación y equilibrio para que nuestra rodilla recupere su estabilidad.

Al luxarse la rótula se ponen en tensión los ligamentos rotuliano y cuadricipital, provocando un desajuste muscular a nivel del cuádriceps principalmente. También pueden verse afectados los ligamentos laterales de la rodilla, la pata de ganso (llamado al conjunto de los músculos: semitendinoso, recto interno y sartorio), tensor de la fascia lata,  isquiotibiales y gemelos. Todas estas estructuras no están afectadas directamente en la luxación de rótula, pero sí aportan estabilidad todas, por lo tanto es muy importante realizar una buena valoración de las estructuras para saber sobre cuales debemos incidir con mayor hincapié a la hora de realizar los ejercicios.

En primer lugar nos centraremos en el cuádriceps, pues es el encargado de que la rótula esté correctamente posicionada o no. Dependiendo del tipo de luxación y de la posición de nuestra rótula nos centraremos más en la potenciación del vasto interno o externo. A continuación os dejamos unos ejercicios para trabajar de forma globalizada el cuádriceps.

  • Flexo-extensión de rodilla: nos colocaremos sentados en una silla con la espalda bien apoyada en el respaldo, sin que la espalda se nos arquee. Estiraremos a rodilla de forma controlada hasta su máximo, posteriormente bajaremos la pierna sin dejarla caer de golpe. También podemos realizar este ejercicio con una banda elástica o theraband, para realizar el mismo ejercicio con cierta resistencia, para ello ataremos la banda a la pata de la silla y en nuestro tobillo.

  • Sentadilla estática: para ello apoyaremos la espalda en la pared con las rodillas y caderas dobladas a 90º. Si tenemos una pelota podemos apoyarnos contra ella en vez de hacerlo directamente sobre la pared.

  • Una versión más avanzada el ejercicio anterior es realizar una sentadilla común. Es importante controlar bien la alineación de todo el cuerpo al realizarla y sobre todo vigilar que las rodillas no sobrepasen la punta de nuestros pies. También podemos añadir una banda elástica colocada alrededor de nuestras rodillas, con ello aumentaremos la dificultad del ejercicio y además trabajaremos más sobre.

  • Elevación pierna: nos colocaremos tumbados boca arriba, mantendremos la rodilla estirada para a continuación subirla y bajarla manteniendo esa extensión de rodilla.

El resto de ejercicios sobre todo nos aportarán una estabilidad generalizada en la articulación de la rodilla.

Para trabajar la musculatura aductora, la cual se encuentra en la parte interior del muslo y se encarga de acercar las piernas a la línea media del cuerpo, es decir, de juntar ambas piernas, realizaremos los siguientes ejercicios:

  • Apretar pelota con rodillas: nos pondremos tumbados boca arriba con las piernas dobladas y los pies apoyados en el suelo, la pelota estará situada entre las rodillas. A continuación apretaremos la pelota con ambas rodillas, intentando que las dos piernas hagan la misma fuerza.

  • Elevar pierna inferior: nos colocaremos tumbados de lado con la pierna de abajo estirada y la de arriba doblada y apoyando el pie en el suelo, desde aquí elevaremos la pierna inferior.

  • Elevar pierna superior: tumbados de lado y con la pierna de arriba estirada la llevaremos en dirección al techo, manteniendo la rodilla estirada. En este ejercicio además los aductores, también se trabaja el tensor de la fascia lata.
  •                                                                                              

Por último trabajaremos la musculatura isquiotibial

  • Puente: tumbados boca arriba, con las piernas dobladas y pies apoyados en el suelo levantaremos la pelvis, quedando ésta sin hacer contacto con el suelo. Podemos realizar este ejercicio un poco más focalizado en los gemelos si en vez de realizarlo con los pies totalmente apoyados en el suelo los ponemos en puntillas y solo contacta con el suelo la parte anterior del pie.

  • Flexo-extensión de rodilla: esta vez realizaremos el ejercicio tumbados boca abajo para incidir más sobre la musculatura isquiotibial. Para ello simplemente tendremos que doblar la rodilla intentando llegar con el talón del pie a tocar el glúteo. Para que el ejercicio sea un poco más intenso, podremos utilizar un theraband atado al tobillo.                                                              

LUXACIÓN DE RÓTULA

La luxación de rótula es una de las lesiones más comunes de esta articulación (y con mayor incidencia en aquellas personas que practican deporte). Ello se debe a que la articulación sufre en exceso, pues soporta nuestro peso y nos permite desplazarnos de forma efectiva.

 

La rótula es un hueso con forma triangular que descansa en la parte anterior de la rodilla.

Cuando doblamos o estiramos la rodilla la rótula se desliza entre los huesos que forman la articulación (principalmente por el fémur). De modo que su luxación consiste en su desplazamiento por fuera del rail que sigue en un estado normal. Lo más habitual es que dicho desplazamiento sea hacia la parte externa de la rodilla.

 

Por lo general la rótula tiene una mayor tendencia a luxarse como consecuencia de un fuerte impacto, a esto se le llama luxación directa. En este tipo de luxación se ven afectados  los tejidos que se encargan de dar estabilidad a la rótula.

 

Por otra parte se puede dar una luxación de forma indirecta. Esto puede suceder cuando se realiza un giro brusco de la rodilla mientras el pie se mantiene en contacto con el suelo, como puede ser cambiar de dirección cuando estamos corriendo. En algunas ocasiones también sucede al extender de forma excesiva la rodilla.

 

Como consecuencia de una luxación de rótula nos encontramos con una gran inestabilidad articular en la articulación, la cual debe ser tratada para evitar recidivas.

 

En una fase aguda, tras la recolocación de la articulación deberemos realizar un tratamiento conservador con el objetivo de bajar el enrojecimiento, dolor, hinchazón y la aumentar la funcionalidad a través de reposo, hielo y elevación del miembro afectado.

 

Pasada esta fase aguda se continuará con el tratamiento anterior para controlar la inflamación, además de incluir en nuestro tratamiento ejercicios de movilización y potenciación muscular isométrica y vendajes funcionales o neuromusculares. También se podrá utilizar una férula que limite la movilidad de la rodilla (este punto dependerá del grado que alcance la lesión).

 

Cuando el estado de la articulación esté más estabilizado se podrá proceder a realizar ejercicios más intensos de potenciación, estiramientos de la musculatura y propiocepción además de continuar con las movilizaciones para seguir ganar rango de movimiento, si es que todavía no hemos alcanzado el rango máximo. Para que, pasado más o menos un mes o mes y medio, el paciente sea capaz de soportar su cuerpo y de realizar actividades diarias sin problema.

Si quieres saber más de ello o te sientes identificado ponte en contacto con nosotros.

Ese gran desconocido: nuestro Suelo Pélvico

Afortunadamente, y poco a poco, el suelo pélvico empieza a ser más conocido entre la gente, a tomar mayor importancia y a hablar de ello sin tabúes. Pero si aún tienes dudas de qué es, para que sirve y que beneficios podemos obtener a través del tratamiento fisioterápico, ¡Éste es tu post!

El suelo pélvico se extiende desde el pubis hasta el sacro y cóccix (vulgarmente, la rabadilla). Está formado por un conjunto de músculos y ligamentos que le dan una forma cónica invertida. Tiene como función mantener los órganos pélvicos (vejiga y uretra; útero y vagina; y recto) en la posición anatómica, amortiguar las presión dentro de la cavidad abdominal,  participar en la micción y la defecación así como en las relaciones sexuales y, más específico en la mujer, participar en el parto.

Existen diferencias entre el suelo pélvico masculino y femenino. La más visual: los órganos reproductores. Ambos sexos disponen de la misma musculatura, pero con diferentes variaciones debido a la disposición de los órganos reproductores. De igual manera, la pelvis también sufre variaciones anatómicas. La pelvis femenina es más ancha, más extensa y menos profunda que la masculina, por la función que tiene de cara al parto.

El suelo pélvico, junto con la zona abdominal y el diafragma forman un espacio dónde, en condiciones normales, mantienen una presión adecuada a los cambios posturales y a los esfuerzos. Sin embargo, si ese balance de presiones se altera por cualquier razón, repercutirá de manera negativa sobre el suelo pélvico. De modo que, suelo pélvico, abdomen y diafragma van de la mano y deben de estar en un estado óptimo para un buen funcionamiento.

Entre las distintas alteraciones del suelo pélvico nos encontramos con las urológicas (aquellas relacionadas con el sistema urinario), ginecológicas (relacionadas con el sistema reproductor femenino), coloproctológicas (relacionadas con la patología en colon, recto y ano) y sexológicas (aquellas que están relacionadas con las relaciones sexuales, valga la redundancia). En el cuadro inferior se recogen algunos procesos patológicos susceptibles de tratamiento fisioterápica.

  • Urológicas:
    • Incontinencia urinaria
    • Cistitis intersticial
    • Prostatitis
    • Síndrome de micción no coordinada
    • Dificultad de vaciado de vejiga
    • Extrofia vesical
  • Ginecolócicas:
    • Prolapso
    • Episiotomía
    • Secuelas tras cirugía
    • Dismenorrea
  • Coloproctocológicas:
    • Incontinencia fecal o a gases
    • Estreñimiento
    • Anismo
  • Sexológicas:
    • Dispareunia
    • Vaginismo
    • Disfunción eréctil

Para un correcto tratamiento es necesaria una completa y correcta valoración, dónde se incluirá abdomen, zona lumbar, diafragma y suelo pélvico (dónde será preciso una exploración  intracavitaria ginecológica normal).

Afortunadamente, el suelo pélvico es una de las zonas más agradecidas de nuestro cuerpo. Difícilmente podremos empeorar el cuadro. Si bien, en la mayoría de tratamientos es necesaria la participación del paciente de una manera activa, en el suelo pélvico especialmente. La mejoría está en tus manos, con la ayuda de las nuestras.

Bibliografía: C. Walker. Fisioterapia en obstetricia y uroginecología. 2ª edición. 2013

Taller de Hipopresivos

Es probable que hayas oído hablar de esta técnica, y quizás, viendo vídeos la hayas practicado. En este taller, te vamos a pautar correctamente las respiraciones y posturas adecuadas a tus necesidades. Si quieres reservar tu plaza llámanos o mándanos un e-mail. ¡Te esperamos!