Dolor cervical: ejercicios y estiramientos

El dolor cervical es una de las lesiones más comunes en personas de todas las edades, siendo una de las condiciones más prevalentes en la sociedad occidental. Este problema puede ser derivado de una sedestación durante periodos largos de tiempo, agravado por una mayor tendencia al uso de smartphones, del ordenador, uso de sillas y mesas no aptas a cada persona y un estilo de vida sedentario.

Esta dolencia puede ser provoca por mantener una postura de la cabeza adelantada (PCA), se caracteriza por una posición excesivamente adelantada de la cabeza respecto al cuello y una rotación interna de los hombros (hombros enrollados y hacia delante).

La PCA está asociada a una flexión cervical baja (C4-C7) y una hiperextensión cervical alta (C1-C3) generando cambios musculo-esqueléticos a nivel cervical. La musculatura profunda del cuello es considerada muy importante en la estabilidad, soporte y el ajuste de la postura del cuello. Generalmente, se produce una debilidad de la musculatura flexora profunda del cuello además de una falta de fuerza de los retractores y rotadores externos del hombro. Para solventar esta debilidad, el cuerpo debe generar compensaciones produciendo un acortamiento de las fibras altas del trapecio, esternocleidomastoideo, elevador de la escápula, pectoral mayor y menor y musculatura extensora de la cabeza.

Una mala postura cervical puede derivar en una limitación de movilidad y provocar una tensión excesiva de músculos y tejidos blandos. Las personas con dolor de cuello tienden a desplazar su cabeza hacia delante con respecto al cuello sin darse cuenta. Además, estudios previos han asociado la PCA y hombros en rotación interna a dolores cervicales, de cabeza y en la articulación temporomandibular (ATM), llegando incluso a generar dolor orofacial (dolor en garganta, boca y cara).

Para corregir esta postura, se ha observado que una correcta activación de los músculos flexores profundos del cuello durante la flexión craneocervical ayudan a mantener una postura erguida de la cabeza. Por lo que, el fortalecimiento de la musculatura debilitada y el estiramiento del trapecio, esternocleidomastoideo y elevador de la escápula puede tener efectos positivos sobre la PCA y el dolor cervical.

Teniendo en cuenta las consecuencias antes mencionadas de la PCA, parece correcto crear y difundir un programa de ejercicios para corregir estas disfunciones.

 

Vídeo en Youtube con explicación sobre los ejercicios y estiramientos que a continuación explicamos.

https://www.youtube.com/watch?v=Lxjzfj0Ma04

Ejercicios de fuerza

Realizar en cada ejercicio 3 series de 10 repeticiones, los hombros y cuello deben de estar al inicio en una posición relajada. Es decir, pecho abierto, hombros lejos de las orejas y una ligera flexión cervical.

1. Flexión cervical

Boca arriba con la cabeza apoyada en el suelo, realizar una flexión cervical reduciendo la distancia entre la barbilla y el esternón. Activamos y entrenamos la musculatura profunda del cuello. (Imagen 1)

Imagen 1: Ejercicio flexores profundos del cuello.

2. Rotación externa

En decúbito lateral con el codo apoyado en el costado, realizar un movimiento de rotación externa de hombro realizando un movimiento hacia el lateral de la mano que se aleja del cuerpo. Utilizar una pesa cogida con la mano para conseguir un mayor entrenamiento en los músculos rotadores del hombro. (Imagen 2)

 

Imagen 2: Ejercicio rotadores externos del hombro

 

3. Forma de T

En bipedestación con las piernas flexionadas, tronco inclinado hacia delante, espalda recta y brazos estirados hacia el suelo, abducir ambos brazos con los codos extendidos hacia una posición de 90º con respecto al cuerpo formando una T. Utilizar pesas en ambos brazos para mejorar la fuerza en la musculatura abductora y rotadora externa del hombro, además de aproximadores y estabilizadores de la escápula (Imagen 3 y 4)

Imagen 3: Ejercicio abducción del hombro con codos extendidos (vista frontal)

 

 

Imagen 4: Ejercicio abducción del hombro con codos extendidos (vista sagital)

 

4. Forma de W

De pie con las piernas flexionadas, tronco inclinado hacia delante, espalda recta, hombros aducidos sobre el pecho, codos flexionados 100° y palmas de las manos hacia arriba, abducir los hombros hasta la altura de la espalda formando una W. Utilizar pesas en ambos brazos para aumentar el entrenamiento en la musculatura abductora, flexora y rotadora externa del hombro, además de aproximadores y estabilizadores de la escápula. (Imagen 5 y 6)

 

Imagen 5: Ejercicio abducción del hombro codos flexionados (vista frontal)

 

 

Imagen 6: Ejercicio abducción del hombro codos flexionados (vista sagital)

 

 

Estiramientos

Realizar cada estiramiento 30 segundos.

 

1. Pectoral

Con el antebrazo apoyado sobre una pared y el hombro a 90°, realizar una rotación con el cuerpo en dirección opuesta al brazo para que logremos una separación entre el origen e inserción del músculo pectoral. (Imagen 7)

Imagen 7: Estiramiento del pectoral (vista anterior y posterior)

 

2. Trapecio superior

Realizar una flexión cervical (mirar hacia abajo), inclinación contralateral (llevar la oreja hacia el hombro) y rotación homolateral, con la mano contralateral aumentar la posición del cuello para ayudar a aumentar la tensión en el trapecio. (Imagen 8)

 

Imagen 8: Estiramiento del trapecio

 

 

3. Extensores de cuello

Realizar una flexión cervical pura (mirar hacia abajo), con ambos manos aumentar pasivamente la posición del cuello hasta sentir tensión en la zona posterior del cuello. (Imagen 9)

Imagen 9: Estiramiento de los extensores del cuello

 

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos las herramientas y conocimientos suficientes para tratar todo tipo de patologías o prevenir  las lesiones que las posturas incorrectas te puedan ocasionar. ¡Consúltanos tu caso!

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

TRATAMIENTO PARA LA ARTROSIS DE RODILLA

ARTROSIS DE RODILLA

¿QUÉ ES?

La artrosis, o desgaste de la articulación de la rodilla, es una enfermedad dolorosa, no inflamatoria, irreversible degenerativa de la articulación de la rodilla causada por un desgaste del cartílago articular.

La artrosis de la extremidad inferior es una condición común que afecta a las personas mayores,  aproximadamente el 20% de las personas mayores de 60 años de todo el mundo experimentan dolor en las rodillas. Representa el 80% – 90% de los reemplazos de cadera y rodilla en los Estados Unidos y el Reino Unido.

ANATOMÍA RODILLA

La rodilla está formada por la unión de 2 importantes huesos, el fémur en su porción distal, y la tibia en la porción proximal. Dispone asimismo de un pequeño hueso, llamado rótula, que se articula con la porción anterior e inferior del fémur. Puede realizar principalmente movimientos de flexión y extensión. Está rodeada por una cápsula articular y varios ligamentos que le dan estabilidad. En sus proximidades se insertan potentes músculos que hacen posible el movimiento de la extremidad.

Está compuesta por la acción conjunta de los huesos fémur, tibia, rótula y dos discos fibrocartilaginosos que son los meniscos. Fémur y tibia conforman el cuerpo principal de la articulación, mientras que la rótula actúa como una polea y sirve de inserción al tendón del músculo cuádriceps y al tendón rotuliano cuya función es transmitir la fuerza generada cuando se contrae el cuádriceps.

PRÓTESIS

Una prótesis de rodilla es un elemento mecánico compuesto por diversos componentes de metal y plástico que sustituyen a la articulación de la rodilla formada por tibia, fémur y rótula.

¿Debo ponerme una prótesis? No, hay que entender que la artrosis es una degeneración de la articulación por el uso. Con los años, todas las personas tenemos artrosis en mayor o menor medida. La artrosis NO es indicación de poner una prótesis, la indicación de poner la prótesis viene dada por el dolor y/o la limitación funcional que produzca esta artrosis.

CAUSAS         

Las causas principales de la artrosis de la rodilla son:

Trauma durante actividades deportivas y recreativas, sobrecarga por trabajo físico duro, una deformidad congénita de las articulaciones, trastornos metabólicos, sobrepeso.

TRATAMIENTO

La directriz para el tratamiento de la artrosis es el ejercicio como una terapia no farmacológica. El ejercicio mejora los síntomas y el bienestar general de las personas con esta patología, mientras que son relativamente seguros como en comparación con los tratamientos farmacológicos. La mejora del dolor y los resultados funcionales después del tratamiento con ejercicios en la artrosis están demostrados por numerosos estudios.

Se observaron grandes beneficios, respecto al dolor y la función, en personas con artrosis de rodilla que realizaron ejercicio. La eficacia del ejercicio fue generalmente mayor a los 2 meses después de comenzar el ejercicio, según los resultados de los estudios.

Para el tratamiento del dolor en la artrosis también usamos radiofrecuencia, calor a nivel profundo que ayuda a aliviar terminaciones nerviosas y relajar los síntomas.

FACTORES INFLUYENTES

– La edad de quién padece esta deficiencia afecta, los ensayos con participantes más jóvenes demostraron una mejoría funcional más apreciable que pacientes de más edad después del tratamiento con ejercicio. En la población de más edad, otras afecciones relacionadas con la edad (p. Ej., funciones reducidas en los sistemas cardiovascular y musculoesquelético) también podrían explicar el efecto observado.

Gravedad artrosis: en general, los resultados apoyan la asociación inversa entre beneficios del ejercicio y la gravedad de la artrosis de rodilla (es decir, se cree que el ejercicio produce una mejoría mayor con una artrosis de rodilla más leve que más grave). Los pacientes en lista de espera para cirugía, que tienen artrosis de rodilla en la etapa más avanzada del espectro clínico, mostraron una respuesta de ejercicio más pequeña en comparación con aquellos que no estaban en una lista de espera.

 

PROGRAMA DE EJERCICIOS

Realizaremos los ejercicios 3 series de 10 repeticiones cada uno de ellos, 3 veces/semana.

Ejercicio 1:

Tumbado boca arriba con la pierna estirada y una toalla debajo de la rodilla, realizar contracciones del cuádriceps aplastando con hueco de la rodilla la toalla. Llevar la puntera del pie hacia nosotros para sentir más la contracción del músculo.

Ejercicio 2:

Tumbado boca arriba con la pierna estirada, elevarla recta hasta conseguir unos 45 grados respecto al suelo llevando la punta del pie hacia arriba y volver a bajar relajando la punta del pie.

Ejercicio 3:

Tumbado de lateral con las caderas y rodillas flexionada, separar las rodillas entre sí pero no los pies. Pudiendo incrementar la resistencia colocando una banda elástica entre las rodillas. Queremos enfocarnos en fortalecer los glúteos.

Ejercicio 4:

Sentado en una superficie alta, realizar extensiones de rodilla llevando la punta del pie hacia nosotros al final del movimiento y aguantar esa tensión durante 5 segundos.

Ejercicio 5:

De pie con una pierna elevada y la de apoyo ligeramente flexionada, realizar equilibrios durante 20-30 segundos y descansar unos segundos. Si te parece fácil puedes aumentar la dificultad realizando círculos con la pierna que está en el aire, cerrando los ojos, usar superficies inestables…

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, tenemos las herramientas y conocimientos suficientes para tratar todo tipo de patologías deportivas o prevenir  las lesiones que el deporte te pueda ocasionar. ¡Consúltanos tu caso!

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

CARRERA, LESIONES Y FISIOTERAPIA

En estos últimos años, correr ha incrementado su popularidad en nuestra sociedad llegando a batir records de participación en diversas carreras populares. En cada una de nuestras ciudades podemos observar una gran cantidad de “runners” en solitario o en grupo intentando mejorar sus marcas o, simplemente, disfrutando del deporte.

La mayoría de los corredores han sufrido alguna lesión a lo largo de su vida, abarcando problemas desde el pie hasta a nivel cervical. En este artículo vamos a analizar las lesiones más comunes en corredores y cómo prevenirlas o tratarlas.

El cuerpo nos da señales de aviso, te sonarán las siguientes frases: “uff que cargado estoy”, “hoy me ha costado incorporarme de la cama”, “he notado un tirón en la pierna”…

La fisioterapia puede ayudarnos a que no digamos estas frases o, si ya es tarde, a evitar que vaya a más la lesión. Escucha a tu cuerpo y consulta a tu fisioterapeuta ante cualquier duda y no dudes en llamarnos para cualquier consulta.

Las lesiones más comunes son: la fascitis plantar, la cintilla iliotibial, periostitis tibial, tedinopatías, esguinces y roturas musculares.

  • Fascitis plantar: la fascia plantar se define como un tejido fibroso y elástico, que cubre la mayor parte de la planta del pie, y que se origina en el hueso del calcáneo (hueso del talón), hasta insertarse en la base de los metatarsianos (dedos). Se encarga de estabilizar y dar sostén a todo el conjunto del pie; articulaciones y arco plantar.

Hay varias causas o factores de riesgo por las cuales se puede producir son: el aumento de carga física o deportiva, o cambio repentino en la misma; alteración del arco plantar, ya esté aumentado o disminuido (pie cavo o pie plano); tensión o retracción del tendón de Aquiles; uso de calzado inadecuado; obesidad o aumento de peso repentino.

http://www.vmfisioterapeuta.com/que-es-la-fascia-plantar/

 

  • Cintilla iliotibial: es una inflamación que se produce en la zona lateral o externa de la rodilla, causada por el roce ocasionado entre el cóndilo lateral del fémur y la cintilla iliotibial. Suele ser un dolor muy típico en corredores, debido a una mala biomecánica de la carrera cuando la musculatura está fatigada. El principal problema es el fallo del glúteo medio en apoyo monopodal haciendo que la rodilla se vaya más hacia dentro en cada pisada y se produzca el roce antes descrito.

http://www.vmfisioterapeuta.com/que-es-el-sindrome-de-la-cintilla-iliotibial/

 

  • Periostitis tibial: dolor localizado a lo largo de los dos tercios distales de la tibia medial posterior durante el ejercicio, con dolor en la palpación de la tibia. Es causada por la sobrecargada de la corteza ósea de la tibia, derivando en una inflamación de la membrana que recubre el hueso.

 

Los factores de riesgo por los cuales se puede producir son: aumento de la masa corporal; aumento no progresivo de entrenamiento; pie plano, una mala biomecánica de pisada produce adaptaciones de otras zonas del cuerpo pudiendo afectar a la tibia; falta de rango de movimiento en el tobillo; falta de rango de movimiento en la cadera: la falta de fuerza en el glúteo medio desencadena una rodilla en valgo y, como consecuencia, una pisada incorrecta; correr por superficies duras.

 

  • Tendinopatías: La tendinitis es una patología muy frecuente, que suele aparecer tras esfuerzos excesivos, movimientos repetitivos y traumatismos directos. Consiste en la inflamación de los tendones, que son cuerdas resistentes de tejido que unen los músculos con los huesos y ayudan a los músculos a mover los huesos.

Evitar los movimientos repetitivos y la sobrecarga, mantener los músculos fuertes y flexibles, ejercitar las extremidades superiores e inferiores, sin repetir excesivamente un mismo movimiento, alternando diversos tipos de movimientos, con pequeños intervalos de recuperación. También es recomendable una buena hidratación, ya que siempre ayuda a mantener una mejor vascularización de la zona.

http://www.vmfisioterapeuta.com/tendinitis/

 

  • Esguinces: es un alargamiento o rotura de los ligamentos que frenan la inversión del pie. Debemos realizar ejercicios de equilibrio o de propiocepción para mejorar a nivel de sistema nervioso la posición del tobillo y fortalecer la musculatura que se ocupa de mantener un correcto posicionamiento del pie.

http://www.vmfisioterapeuta.com/cual-es-el-mejor-tratamiento-para-un-esguince-de-tobillo-con-fisioterapia/

  • Roturas musculares: es la separación o falta de congruencia de las fibras musculares. Tanto si eres una persona deportista como si eres más sedentario, un aspecto clave es mantener el cuerpo hidratado. Si se realiza alguna actividad deportiva, es imprescindible realizar un buen calentamiento previo a ella, pues así conseguimos preparar a los músculos para la actividad, que puedan reaccionar de forma rápida y correcta.

 

Además, son imprescindibles los tiempos de reposo. Si no descansamos correctamente entre entrenamientos tendremos los músculos fatigados, de modo que serán incapaces de adaptarse de forma eficaz a la actividad a la que le sometemos. Es muy importante dejar que el músculo se recupere. En el caso de corredores una sobrecarga muscular puede dar lugar a roturas musculares ante cambios de ritmo o intensidades altas de carrera. Por eso es muy importante tratar la musculatura afectada para evitar que vaya a más. El cuerpo nos va avisando y debemos escucharle.

http://www.vmfisioterapeuta.com/rotura-de-fibras-musculares/

ANEXO

OTRA FORMA DE CORRER: DESCALZO

La carrera ha evolucionado a lo largo de la historia, antiguamente los seres humanos corrían descalzos o con una protección externa en la planta del pie pero sin ningún tipo de amortiguación. Actualmente, desde la invención del calzado deportivo la mayoría de la sociedad corre con una amortiguación externa a nuestro cuerpo lo que conlleva a un cambio de pisada. Los corredores con calzado caen con el talón y los descalzos su primer impacto con el suelo es con los metatarsos, esto da una serie de cambios en las articulaciones y nuestra postura que pueden afectar al tipo de lesión.

Para más información sobre la biomecánica de la carrera descalza, visitar:

https://clickphysiotherapy.blogspot.com/2019/01/correr-descalzo-o-no.html

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, te ayudamos a prevenir lesiones, te asesoramos sobre rendimiento deportivo, técnicas y métodos de tratamiento diferentes y que te ayudan a estar bien. ¡ Te esperamos!

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

¿Cual es el mejor tratamiento para un esguince de tobillo con fisioterapia?

El esguince de tobillo es una de las lesiones más comunes en los deportes de contacto o que involucra saltos como el baloncesto o el fútbol. Las lesiones de los ligamentos ocurren generalmente por un traumatismo agudo, y rara vez ocurren por uso excesivo. Un esguince de tobillo ocurre cuando los ligamentos fuertes que soportan el tobillo se extienden más allá de sus límites y se desgarran cuando hacemos una inversión de nuestro pie.

Anatomía

El tobillo tiene 3 ligamentos en su parte externa: calcáneoperoneo, peroneo-astragalino posterior, peroneo-astragalinoanterior. Entre estos tres, el ligamento más comúnmente afectado es el primero en un 70% de los esguinces, debido a que es el más expuesto al estiramiento, aunque todos pueden lesionarse.

Clasificación esguinces

Grado I: Leve. Representa una distensión o roturas microscópicas del ligamento.

Grado II: Moderado. Rotura parcial del ligamento.

Grado III: Severo. Es una rotura completa del ligamento.

Tratamiento

Cuando un ligamento se estira o se rompe, se produce una constricción de los vasos en los primeros 10-15 minutos, seguida de una inflamación causada por el aumento del flujo de sangre en el área en las primeras 48-72 horas. Además, debido a la inmovilización, nuestros músculos disminuyen su fuerza y ​​el sistema nervioso pierde la propiocepción, por lo que no percibimos de igual manera la posición y el movimiento de nuestro cuerpo, incluido nuestro sentido de equilibrio. Las intervenciones con ejercicios disminuyeron significativamente el riesgo de sufrir un esguince de tobillo recurrente o crónico.

Fase aguda (primeras 48-72 horas)

R: Reposo. Evite cualquier actividad que pueda agravar la lesión.

I: Hielo. Mantener la aplicación de frío durante 20 minutos pudiendo repetir la operación 3 y 5 veces al día, permitiendo al menos 2 horas entre cada una.

C: Compresión. Cinta elástica para proteger la lesión.

E: Elevación. El propósito es evitar la inflamación.

Rango de movimiento (desde 4º-7º día) + Baños de contraste

(Dos series de 10 repeticiones 2 veces al día)

Activo: recuéstese boca arriba y realiza flexión dorsal, flexión plantar, inversión, eversión y movimientos alfabéticos con el tobillo (1 minuto).

Isométrico: siéntese en una silla con ambos pies apoyados en el suelo, haz flexión dorsal llevando los dedos hacia arriba. Con el pie apoyado en una pared, realizar inversión, eversión contra una pared y empuje hacia el suelo.

Baños de contraste: alternaremos frío y calor mediante aplicación directa (bolsas o geles), recipientes con agua fría y caliente (mejor opción), o en la ducha. La aplicación será 2´frío + 3´calor + 2´frío + 3´calor + 2´frío. Pudiendo repetir la operación 3 y 5 veces al día dejando pasar al menos 2 horas entre cada una de ellas. Recuerda que si realizamos ejercicio físico y notamos hinchazón o enrojecimiento aplicaremos frío nada más terminar.

Fuerza (desde el 15º día)

(Dos series de 10 repeticiones 2 veces al día)

Isométrico: de pie con ambos pies apoyados en el suelo, haz flexión dorsal llevando los dedos hacia arriba. Con el pie apoyado en una pared, realizar inversión, eversión contra una pared y empuje hacia el suelo.

Activo con bandas eláticas: boca arriba, realiza todos los movimientos anteriores.

Propiocepción (desde la 4ª semana)

(Cuatro series de 30 segundos)

Camine de puntillas, camine sobre los talones, mantenerse a la pata coja y salte a la pata coja. Puedes complicar estos ejercicios cerrando los ojos o caer sobre una superficie inestable.

Fase final (desde la 6º semana)

Si no sientes dolor o restricciones en el rango de movimiento, puedes trotar, realizar movimientos en zig-zag e introducir ejercicios o deportes que realizabas habitualmente.

Intervenciones quirúrgicas o tratamiento conservador

La literatura quirúrgica actual es escasa y nunca se investigaron los efectos a largo plazo de una intervención quirúrgica en esguinces recurrentes. El consenso general de las revisiones que investigaron una intervención quirúrgica fue que siempre debería intentarse un ensayo con tratamiento conservador antes de realizar la cirugía, que la cirugía debería considerarse sólo en pacientes con síntomas persistentes y que debería considerarse individualmente.

Tratamiento conservador: una intervención con ejercicios y uso de una sujeción externa puede reducir significativamente las probabilidades de recurrencia del esguince de tobillo, y que esta efectividad mejora si la terapia de ejercicio se administra en dosis altas (> 900 min de entrenamiento con terapia de ejercicio).

Soportes externos

Se recomienda aparatos ortopédicos para todos los atletas con una historia previa de esguince de tobillo, especialmente cuando se realizan actividades de alto riesgo como deportes de interior / de cancha y de campo. Se recomienda usar un aparato ortopédico durante un mínimo de 6 meses después de un esguince agudo de tobillo para prevenir la recurrencia, y que el beneficio de usar un aparato ortopédico dura hasta 1 año después del esguince de tobillo.  Además del efecto preventivo reconocido, se consideró el uso de soporte externo en esguinces de tobillo menos severos. Con respecto al tipo de soporte externo recomendado, estudios previos concluyeron que los soportes de tobillo con cordones hacia arriba eran mejores que las tobilleras semirrígidas.

En Virginia Moreno Fisioterapia, tenemos fisioterapeutas especializados en deportiva, donde podremos asesoraros y trataros cualquier patología deportiva que tengas. Consúltenos su caso.

Fisioterapia y Salud van de la mano, ¿Te apuntas?

EJERCICIOS Y ESTIRAMIENTOS PARA LUMBALGIAS

ANATOMÍA COLUMNA LUMBAR

La columna lumbar es una zona de la espalda situada entre las vértebras dorsales y el sacro. Se compone de 5 vértebras que forman una lordosis o curvatura anterior en la espalda. Soportan el peso del cuerpo y dan movilidad a la columna en flexión, extensión, inclinación y ligera rotación. Entre cada vértebra se encuentra el disco articular formado por un anillo fibroso y un núcleo pulposo, su función es permitir el movimiento y ejerce de amortiguador de cargas. Los discos de la columna lumbar son más grandes que el resto de la columna al tener que soportar más carga, su núcleo pulposo se encuentra ligeramente posteriorizado lo que genera un mayor número de hernias en esta zona.

MUSCULATURA

Erectores lumbares: se encuentran en la zona posterior de la espalda y se encargan de extender la columna y permanecer erguidos. Su contractura suele ser dolorosa.

Abdominales: Cuando se potencian reducen la carga que recibe la curva lumbar. Es frecuente que se atrofien con la edad y la obesidad produciendo hiperlordosis (aumento de la curvatura de la columna).

Psoas-iliaco: se inserta en la zona anterior la columna lumbar, u función es flexora y rotadora interna y su contracción aumenta la curvatura lumbar.

Glúteos y Piramidal: Situados en la zona posterior extienden los miembros inferiores, realizan rotación externa y sujetan la pelvis para que no caiga en apoyo monopodal.

Isquiotibiales: Van desde los isquios de la pelvis hasta el fémur y peroné por la parte posterior. Diversos problemas lumbares se relacionan con isquios acortados, debido a que realizan un cambio posicional de la pelvis llevándola a retroversión y afectando a la curvatura de la espalda.

LUMBALGIA O DOLOR LUMBAR

El dolor lumbar (LBS) se define como el dolor o malestar de la parte posterior del cuerpo, localizado entre el margen de las doce costillas y la región glútea inferior pudiendo  agravarse hasta que limita las actividades habituales. Es un problema de salud muy común y representa la principal causa de limitación de la actividad, discapacidad, pérdida de productividad y ausentismo laboral en el mundo, lo que genera enormes cargas económicas para la seguridad social. Hace diez años, se consideraba un problema limitado a los países occidentales. Sin embargo, desde entonces, una gran cantidad de estudios han demostrado que el dolor lumbar es un problema importante en países con niveles de desarrollo medio e inferior.

El síndrome de dolor lumbar es una de las afecciones más comunes en la práctica clínica, hasta el 84% de los adultos sufren un episodio de dolor lumbar en un cierto período de su vida. Puede tener un gran impacto negativo en la calidad de vida y la función, y a menudo se asocia con depresión y ansiedad.

El origen del dolor lumbar se puede clasificar como mecánico, neuropático y secundario debido a otra enfermedad.  El dolor de espalda mecánico implica que la fuente del dolor se origina en la columna vertebral o sus estructuras asociadas. El dolor neuropático indica que la presencia de síntomas se debe a la irritación de la raíz del nervio espinal. Hay varias formas de distinguir el dolor mecánico del dolor neuropático en la parte inferior de la espalda cuando se toma una anamnesis. Los pacientes a menudo describen el dolor neuropático a punta de dedo señalando el trayecto nervioso, mientras que el dolor mecánico a menudo puede transmitirse a los glúteos y la parte superior de la pierna, mientras que el dolor debajo de la rodilla es más frecuente en el dolor radicular.

ESTIRAMIENTOS

  1. ERECTORES LUMBARES

Boca arriba sobre una superficie firme, extender una pierna hacia el suelo y la otra llevar llevar la rodilla hacia el pecho con ayuda de los brazos para estirar la musculatura posterior de la espalda. Permanecer 30 segundos en esta posición y cambiar de pierna.

  1. GLÚTEOS

Misma posición que en el ejercicio anterior pero la rodilla que antes iba hacia el pecho ahora se dirige hacia el hombro contrario hasta notar tensión en el glúteo. Mantener 30 segundos.

  1. CUADRADO LUMBAR

Sentado sobre los talones, manos completamente hacia delante y espalda estirada. Realizar inclinaciones hacia ambos lados y permanecer en la posición 30 segundos.

  1. PSOAS ILIACO

De rodillas dar un gran paso hacia delante con una pierna, el tronco recto llevar el peso hacia delante hasta sentir tensión en la ingle. Mantener 30 segundos.

  1. ISQUIOTIBIALES

De pie, subir la pierna a estirar subida a una altura con la rodilla flexionada, flexionar la cadera hacia delante pero sin doblar la columna y estirar la rodilla hasta notar tensión en la parte posterior del muslo. Mantener la posición 30 segundos.

FORTALECIMIENTO

  1. MOVIMIENTOS PELVIS

Boca arriba, realizar movimientos de retroversión y anteversión interiorizando ambos movimientos para ser capaces de quedarnos en una posición intermedia entre esas dos, llamada posición neutra de pelvis. Realizarlo 10 veces.

  1. TRANSVERSO ABDOMEN

Boca arriba con ambas piernas flexionadas, palpar con dedo índice y corazón medialmente a la espina iliaca antero superior. Al soltar el aire por la boca debemos tener la sensación de meter el ombligo hacia dentro y hacia arriba. Si notamos la zona de palpación más dura, hemos realizado bien la activación de la musculatura profunda del abdomen. La pelvis debe de estar en posición neutra. Realizar 3 series de 12 repeticiones.

A partir de aquí, podemos realizar diferentes ejercicios que incrementen la tensión abdominal para ayudar a fortalecerlo:

  • Boca arriba, elevar una pierna a 90 grados para posteriormente estirarla a 45 grados.
  • Boca arriba, elevar ambos brazos hacia el techo y llevarlos hacia atrás 45 grados.

  1. GLÚTEOS

Boca arriba, realizar retroversión de la pelvis, apretar glúteo y elevarlo hasta formar una línea recta con los hombros, la pelvis y las rodillas. Y volver a bajar. Realizar 3 series de 12 repeticiones.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, podemos ayudarte prevenir lumbalgias y asesorarte de cómo prevenir el dolor. Además somos especialistas en pilates.

 

EJERCICIOS DE ESTABILIZACIÓN DEL HOMBRO

La articulación del hombro ó glenohumeral es una articulación compleja y está compuesta por diferentes estructuras óseas, entre las cuales se encuentran la clavícula, el esternón, las costillas, la escápula o paletilla y el húmero.

Todas estas estructuras óseas conforman  entre sí distintas articulaciones que darán lugar, en conjunto, al complejo articular del hombro.

  • Articulación acromioclavicular
  • Articulación esternoclavicular
  • Articulación escápulotorácica
  • Articulación glenohumeral

 

 

Con respecto a la musculatura, tenemos distintos músculos que conforman el complejo articular del hombro, entre los que cabe destacar el grupo del manguito de los rotadores, que constituye el grupo muscular más profundo.

  • Músculo supraespinoso
  • Músculo infraespinoso
  • Músculo redondo menor
  • Músculo subescapular

 

Todas estas articulaciones que hemos citado, permiten junto con la musculatura un amplio rango de movimiento al hombro.

Sin embargo, esta gran motricidad también produce fricciones y sobrecargas repetidas reproduciendo en muchos casos la sintomatología conocida como hombro doloroso.

El hombro doloroso es un motivo de consulta bastante habitual, siendo  la tercera causa más frecuente de consulta músculo-esquelética en Atención Primaria, por detrás de la patología lumbar y cervical.

El dolor de hombro es un síntoma que concierne a multitud de patologías, de las cuales la gran mayoría se deben a trastornos en los tejidos blandos periarticulares. Existen otros posibles motivos en el dolor de hombro, como lesiones, inestabilidad articular o artritis.

 

La inestabilidad del hombro es un movimiento excesivo de la cabeza humeral respecto a la glenoide. Es una anomalía común que se observa a menudo en el ámbito de la medicina y la fisioterapia. Un programa de rehabilitación apropiado juega un papel vital en el resultado exitoso después de un episodio de inestabilidad del hombro y en Segovia podemos ayudaros a resolver este problema. La articulación glenohumeral permite una gran cantidad de movimiento, lo que la hace inherentemente inestable siendo la articulación más frecuentemente dislocada en el cuerpo humano, siendo más frecuente encontrarnos luxaciones o subluxaciones anteriores de hombro.

Debido a la pobre congruencia ósea y la laxitud capsular de la articulación, depende en gran medida de los estabilizadores dinámicos y del sistema neuromuscular para proporcionar estabilidad funcional. Por lo tanto, la diferenciación entre el movimiento normal y la inestabilidad patológica suele ser difícil de determinar. Existe una amplia gama de inestabilidades en el hombro, desde subluxaciones sutiles (como se ve en atletas de cabeza) hasta grandes inestabilidades.

Los estabilizadores dinámicos de la articulación son los músculos del manguito rotador (supraespinoso, infraespinoso, redondo menor, redondo mayor y subescapular), el deltoides, la cabeza larga del bíceps y la musculatura periescapular. Estos músculos son capaces de generar fuerzas compresivas o coaptadoras en la articulación, principalmente en rangos de movimiento donde la cápsula y ligamentos están laxos.

En los sujetos con inestabilidad de hombro, la fuerza muscular y el control neuromuscular se ve alterado. Tienen escápulas que descansan en rotación hacia abajo y tienen una rotación ascendente deficiente, lo que reduce el área de contacto entre la cabeza humeral y la glenoide. Los síntomas van desde informes leves de dolor hasta aprehensión, compresión, dolor del manguito rotador y síntomas neuropáticos.

El tratamiento inicial más comúnmente recomendado para la inestabilidad de hombro es un programa de rehabilitación. Este artículo trata de crear un programa de ejercicios para ayudar al hombro a obtener un correcto funcionamiento en sujetos con inestabilidad.

 

EJERCICIOS

Todos los ejercicios incluidos son específicos para la musculatura del hombro y están diseñados para mejorar la fuerza, la potencia y la resistencia. Deben realizarse con el pecho abierto y el hombro lejos de las orejas. Haremos 3 series de 12 repeticiones, 3 veces a la semana durante un mínimo de 4 semanas. La posición inicial del hombro debe ser relajada, lejos de la oreja y sin estar enrollados hacia delante.

  1. Diagonal: Extensión + Aducción

Con una goma elástica colocada superior al sujeto, tire de la resistencia hacia abajo y a través de su cuerpo hacia el lado opuesto de la pierna. Durante el movimiento de vuelta, debe terminar con su palma de la mano mirando al frente y su pulgar dirigido hacia arriba.

  1. Diagonal: Flexión + Abducción

Goma elástica sujeta en la parte inferior, comience con el brazo extendido en una posición de 45º y la palma hacia atrás. Después de girar la palma hacia adelante, proceda a flexionar el codo y levante el brazo hacia arriba y sobre el hombro afectado. Gire la palma hacia abajo y hacia atrás para llevar el brazo a la posición inicial.

  1. Rotación externa

Goma elástica sujeta en un lateral. Párese con el codo afectado fijo al costado, el codo a 90º y el brazo afectado a través de la parte frontal del cuerpo. Agarre la resistencia y realice una rotación externa de brazo, manteniendo el codo apoyado en el costado. Vuelva a la posición de inicio lentamente y controlado.

  1. Rotación interna

Goma elástica sujeta en un lateral. De pie con el codo fijo en el costado a 90º, agarre la resistencia y haga una rotación interna de hombro. Vuelva a la posición inicial lentamente y controlado.

  1. Rotación externa con 90º de abducción

Hombro abducido a 90º. Manteniendo el hombro abducido, gire el hombro hacia atrás manteniendo el codo a 90º. Regrese despacio a la posición inicial.

  1. Abducción

Con una pesa, el codo recto y el pulgar hacia arriba levante el brazo hasta el nivel de los hombros en un ángulo de 30º delante del cuerpo. No superes la altura de los hombros. Mantenga 2 segundos y baje lentamente.

  1. Abducción a 90º en decúbito prono

Acuéstese sobre la mesa, boca abajo, con el brazo involucrado colgando directamente hacia el suelo y la palma hacia abajo. Levante el brazo hacia un lado, paralelo al suelo. Mantenga 2 segundos y baje lentamente.

  1. Abducción a 100º en decúbito prono

Igual que el ejercicio número 7 pero llevando el brazo ligeramente por delante del hombro (autoestopista).

Se ha comprobado en la literatura científica actual los beneficios que aportan este tipo de ejercicios en la estabilidad y fortalecimiento del hombro, llegando a ser el tratamiento de primera elección para todas aquellas patologías de hombro que cursan con inestabilidad.

En Fisioterapia Virginia Moreno, en Segovia, podemos ayudarte a resolver patología de hombro si necesitas una pauta más personalizada.

PILATES

QUÉ ES

El método Pilates es un sistema de entrenamiento físico basado en el control y equilibrio para estabilidad y fuerza a la columna vertebral. Trabaja la correcta posición de las articulaciones y el fortalecimiento muscular enfocada a mejorar la postura, aumentar la flexibilidad, tonificar la musculatura y control del estrés. Con más de 100 años desde su invención por Joseph Hubertus Pilates, es una de las metodologías de entrenamiento que más ha crecido en estos últimos años debido a sus beneficios.

 

A QUIÉN VA DIRIGIDO

Lo pueden practicar personas de todas las edades, sexo y condición física. En niños ayuda a desarrollar su sistema psicomotor y a reeducar posturas incorrectas y, en adultos, ayudando a mantener la forma física, fortalece la musculatura y aumenta la flexibilidad, lo que hace que nos sintamos más fuertes y ágiles. Además, mejora la conciencia corporal y el control sobre la respiración en ambos casos.

Especialmente indicado para personas que sufren de dolores de espada. El método Pilates actúa en el origen de esas lesiones, ayudando a revocar esa situación. Las más comunes son:

  • Dolencias cervicales: hoy en día la postura de la cabeza adelantada, debido al aumento del sedentarismo y al uso de tecnologías está aumentado en la sociedad. Es muy importante la corrección postural y la tonificación de la musculatura específica para conseguirlo.
  • Dolores lumbares: una correcta musculatura abdominal es esencial para proteger nuestra columna, además de un control postural de la pelvis.

También, especialmente indicado para embarazadas, tenemos un post que habla de los 10 beneficios de pilates durante el embarazo, pero aquí simplemente nombrar que se puede empezar a hacer pilates para embarazadas a partir de la semana 18 de embarazo y ayuda a sentirse mejor durante todo el embarazo, sentirse ágil y evitar el dolor de ciática muy común en este estado gestacional. Posteriormente, después del embarazo también se puede seguir haciendo clases de pilates para la recuperación postparto, sólo hay que esperar a que pase la cuarentena.

Las clases de pilates de recuperación postparto podrán llevarse a cabo con el bebé y ayuda a mejorar el vínculo a la vez que se hacen ejercicios para recuperar la condición física de la madre.

 

 

 

CÓMO ES UNA SESIÓN DE PILATES

Se empieza alineando nuestro cuerpo para mantener una postura correcta, seguimos controlando la respiración, los hombros relajados, pelvis neutra y comenzamos a fortalecer la zona abdominal y suelo pélvico mediante ejercicios progresivos en intensidad, lentos y controlados. Para acabar, trabajamos la elasticidad de distintos grupos musculares y la relajación para obtener un mayor beneficio terapéutico.

GRUPOS REDUCIDOS

Si decides hacer pilates en grupo, lo ideal es que no supere las cinco personas por grupo, ya que, una persona no es capaz de controlar a más personas y el valor del pilates se perdería.

Por ello, nuestras clases de pilates son de máximo cuatro personas, guiadas por fisioterapeutas especialistas en suelo.

 

BENEFICIOS

  • Tonificación musculatura abdominal
  • Corrección postural
  • Mejora coordinación motora
  • Mejora de la propiocepción
  • Aumento de la flexibilidad
  • Equilibrio de todas las funciones del cuerpo
  • Alivio de los dolores musculares

A QUIEN LE RECOMENDAMOS PILATES EN SESIONES INDIVIDUALES

A aquellas personas que quieren un trato exclusivo en la patología que presenta, adaptando la clase en todo momento a lo que necesita y le garantiza un buen desarrollo de la misma.

CONTRAINDICACIONES

La ejecución de los ejercicios debe ser correcta, teniendo en cuenta las limitaciones de quien lo practica o sus lesiones. No es recomendable acudir a clases con muchos usuarios sin que el profesor tenga tiempo a corregirte. Los ejercicios mal realizados o no convenientes para nuestra dolencia o lesión pueden ser perjudiciales.

ACCESORIOS DE PILATES

Los accesorios son una herramienta muy útil para trabajar de forma dinámica y ayudar a trabajar los diferentes grupos de musculares. En Virginia Moreno Fisioterapia contamos con:

Bandas elásticas: incrementa la intensidad de multitud de ejercicios, sobre todo de aquellos encaminados a fortalecer brazos y piernas. Podemos controlar fácilmente la intensidad ajustando la distancia de la banda elástica y nuestro cuerpo.

Fitball: elemento estrella en Pilates con el que podemos trabajar el equilibrio y la propiocepción, además de tonificar abdomen y espalda.

Aro: es un círculo de goma con agarraderas laterales con el que podemos aumentar la intensidad en nuestros ejercicios de brazo, piernas y abdomen.

Rulo: elemento inestable utilizado para crear planos inestables trabajando así una correcta postura y los grupos musculares encargados de ello.

NUESTRA CLÍNICA

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, trabajamos desde hace más de 6 años el método Pilates con fisioterapeutas cualificados y clases reducidas para garantizar el mayor beneficio a todos nuestros pacientes. Impartimos clases de Pilates suelo con una gran variedad de accesorios y una duración de 60 minutos. Puedes probar una clase sin compromiso para ver cómo trabajamos.

No dudes en ponerte en contacto con nosotros para cualquier información o consulta.

Regala Salud por San Valentín

¡Hola San Valentines!

Quizás no tendríamos que esperar a ciertas fechas para hacer regalos, por eso ofrecemos bonos regalos durante todo el año,  pero en muchas ocasiones, aprovechamos fechas señaladas para sorprender a nuestra pareja de una manera diferente como puede ser en esta ocasión, el 14 de Febrero.

Ofrecemos tres tipos de bono regalo, pero se pueden hacer modificaciones u otras propuestas.

El bono 1, contiene dos sesiones de fisioterapia, donde poder venir a realizarte un tratamiento de fisioterapia con tu pareja, los dos en una misma hora o simplemente, cuando lo necesitéis u os venga bien. Tiene una duración de cincuenta minutos, con fisioterapeutas especializados y se adapta la sesión a la necesidad del paciente. Una buena opción para relajar la espalda, cuello, piernas, brazos, etc.

El bono 2, consiste en venir a pilates durante un més los dos juntos (4 sesiones para dos personas) en la hora que os venga bien y aprovechar a estirar, relajar y potenciar los distintos tipos de musculatura del cuerpo en pareja. Duración de las clases de una hora. Es importante hacer actividades juntos y, en esta ocasión, nos adaptamos a vuestro horario. Tendrás un fisioterapeuta especializado en pilates para asesoraros y corregir diferentes ejercicios en vuestro beneficio.

El bono 3, enfocado a la mujer, para recuperar su figura después del parto. Una vez pasada la cuarentena podrá recibir estas clases individuales de hipopresivos con una fisioterapeuta especilizada en Obstetricia y Uroginecología. Fortalecen de nuevo el suelo pélvico y toda la zona lumbo-pélvica, ayudando a recuperar la figura. Si quieres saber más sobre esta técnica puedes consultar uno de los últimos post en hipopresivos.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

Apuesta por la salud y regala salud en San Valentín.

El bono regalo se presenta con una tarjeta decorativa en un sobre de color para poder entregar el regalo.

Si no puedes acercarte a nuestras instalaciones, no te preocupes, en Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, podemos enviarte el bono regalo digitalizado para tu mayor comodidad, para más información no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

921424901 / 653887623 Ctra. de Villacastín 12, 40006, Segovia.

Lesión deportiva

Lesiones deportivas, tipos, prevención y en caso de ocurrir, rehabilitación con fisioterapia

La lesión deportiva se refiere a aquellos daños que pueden ocurrir en relación a las actividades deportivas.

Cuando una carga determinada excede los niveles habituales, el organismo responde con una adaptación tisular que se puede producir en todos los tipos de tejidos.

El riesgo de lesión por sobreuso aumenta cuando se incrementa la intensidad, duración o frecuencia.

La etiología de las lesiones deportivas puede ser por: factores intrínsecos (edad, sexo, lesiones anteriores, condición física…) y/o  factores extrínsecos (entrenamiento, calzado…).

Podemos clasificar las lesiones según: el mecanismo lesional (traumáticas o por sobreuso), el tiempo de incapacidad física (menores, moderadas, importantes), según el tejido afectado, que pueden ser:

 

Tipos de lesiones

  • Lesiones musculares:
    • Agujetas
    • Calambres
    • Contracturas
    • Sobrecarga
    • Rotura de fibras o desgarro muscular
    • Hematoma o contusión muscular
  • Lesiones tendinosas:
    • Rotura
    • Inflamaciones (tendinitis/ entesitis/tenosinovitis)
  • Lesiones óseas:
    • Fisura
    • Fractura
    • Periostitis
  • Lesiones ligamentosas:
    • Distensión o esguince
    • Rotura
  • Lesiones meniscales
  • Lesiones cartilaginosas
  • Lesiones articulares:
    • Capsulitis
    • Luxaciones

Las lesiones deportivas más frecuentes

Los tipos de lesiones deportivas más frecuentes son los esguinces (lesiones de los ligamentos), las distensiones (lesiones de los músculos) y las fracturas por tensión (lesiones de los huesos).

Prevención

  • Preparación física: importante buena capacidad cardio-respiratoria y muscular, ya que si fallan la práctica deportiva estará comprometida. Plantearse objetivos alcanzables.
  • Equilibrio mecánico: los elementos biomecánicos que intervienen en el gesto deportivo deben tener coordinación entre ellos y una adaptación adecuada entre fuerza, resistencia y capacidad elástica de los tejidos.
  • Estiramiento: la capacidad de los músculos para el estiramiento, va a marcar el rango de movilidad articular. Hay que hacer un trabajo de estiramientos específicos, especialmente en los músculos que tienden a acortarse.
  • Calentamiento: previo a la práctica deportiva, obtendremos: mayor aporte sanguíneo en el músculo, funcionamiento óptimo cardio-vascular, mejora del estado mental y concentración.
  • Trabajo de propiocepción: aporta gran cantidad de estímulos para que el organismo sea capaz de reaccionar ante diferentes situaciones de la práctica deportiva.
  • Descansos entre esfuerzos: para evitar fatiga que pueda comprometer a la resistencia de los tejidos.
  • Hidratación y alimentación: durante la práctica deportiva y durante el periodo de entrenamiento, ya que va a determinar el rendimiento.
  • Relajación post-deportiva: para evitar agotamiento de músculos y articulaciones, con acúmulo de sustancias de desecho, que pueden crear adherencias y alteraciones biomecánicas.
  • Equilibrio psico-emocional: ya que la actividad requiere coordinación. Es un factor determinante en muchas lesiones.
  • Usar el equipo de protección correcto: como protectores acolchados, protectores bucales, cascos…

Rehabilitación de lesiones deportivas

El objetivo inmediato será minimizar el dolor y el edema. Impedir mayor destrucción de tejido.

Los objetivos a corto plazo serán acelerar el proceso de curación, trabajar regiones no afectada y mantener la condición física general.

Por último, los objetivos a largo plazo será la reanudación completa de la actividad.

Podemos dividir el proceso en tres fases:

  • Fase aguda: duración aproximada de 48-72 horas. Una vez que se ha producido la lesión, debe ser diagnosticada, y posteriormente se elabora un plan de tratamiento, respetando los procesos biológicos de cicatrización tisular y así evitar riesgos de recaídas.
  • Recuperación funcional: duración de semanas. Esta fase finaliza cuando el deportista es capaz de desarrollar actividades de la vida diaria con relativa facilidad como andar, subir escaleras…etc.
  • Readaptación y reentrenamiento: Duración de semanas a meses. El objetivo es que el deportista pueda realizar de nuevo aquellas habilidades básicas deportivas que afecten a la zona de la lesión, por ejemplo correr, nadar, saltar, lanzar…etc, y posteriormente consiga realizar los elementos técnicos propios del deporte, en los que se ha visto alterada la función, como por ejemplo: lanzamientos, saltos, cambios de dirección, aceleraciones.

Estas fases y la duración de las mismas dependen del tipo de lesión y grado. Las fases pueden superponerse y el avance de una fase a otra vendrá determinado por el progreso, no por el tiempo transcurrido.

El tratamiento dependerá del tejido que haya sufrido lesión.

Principal tratamiento de las lesiones traumáticas: reposo, hielo, elevación, compresión, con inmovilización parcial y sin carga inicial, electroterapia, drenaje linfático y apoyo psicológico.

En las lesiones por sobrecarga lo más importante es eliminar los factores de riesgo.

Terapias de fisioterapia

Tenemos diferentes terapias para abordar una lesión deportiva:

  • Terapia Manual.
  • Propiocepción.
  • Reeducación postural Glogal.
  • Punción seca.
  • Drenaje linfático manual.
  • Liberación miofascial.
  • Movilización neuromeníngea
  • Vendajes: rígidos y/o con kinesiotaping.
  • Estiramientos.
  • Electroterapia: tens, ultrasonido.
  • Termoterapia: infrarrojo.
  • Cinesiterapia.
  • Radiofrecuencia.

También se pueden mandar diferentes ejercicios para casa para la mejora de la lesión.

En Virginia Moreno Fisioterapia en Segovia, ofrecemos sesiones personalizadas adaptadas a la altura de las necesidades de las personas con cercanía y gran experiencia profesional.

Tendinitis

La tendinitis es una patología muy frecuente, que suele aparecer tras esfuerzos excesivos, movimientos repetitivos y traumatismos directos. Consiste en la inflamación de los tendones, que son cuerdas resistentes de tejido que unen los músculos con los huesos y ayudan a los músculos a mover los huesos. Es más común con el avance de la edad, ya que los tendones se hacen menos flexibles.

Tendones como el aquíleo, rotuliano, fascia lata, supraespinoso y músculos extensores de la muñeca son los que están afectados con más frecuencia.

El término tendinitis poco a poco va cayendo en desuso, esto se debe al mal empleo del término. Como ya hemos dicho la tendinitis es la inflamación del tendón; el término tendinitis se estaba empleando mal porque en numerosos casos en los que se hablaba de tendinitis, realmente no había ningún signo de inflamación en dicho tendón. Es por esto que cada vez más se está cambiando ese término por el de tendinopatía, el cual es más general incluye la afectación del tendón por degeneración (tendinosis) y por inflamación (tendinitis).

Tanto si en nuestro informe médico nos califican nuestra lesión como tendinitis o tendinopatía, como hemos mencionado antes, las principales causas de su aparición son

  • Una lesión sobrevenida por la práctica deportiva.
  • Una sobrecarga.
  • La edad, con pérdida de elasticidad.
  • Enfermedades como la diabetes o la artritis reumatoide.
  • Degeneración del tendón.

 

Tipos de tendinitis

  • Tendinitis del hombro: frecuente en adultos a partir de los 40 años. Se produce por envejecimiento de los tejidos, y es un tipo de tendinitis degenerativa, con debilitación del tendón y posibilidad de lesionarse. El dolor se localiza en la zona anterior y se agrava al levantar el brazo sobre la cabeza, con el codo flexionado y sin movimiento del hombro.
  • Tendinitis del codo: Generalmente es causada por traumatismos locales y la actividad excesiva. La más frecuente es la tendinitis del codo o “codo de tenista” (epicondilitis), es una secuela de un traumatismo local, o de cualquier actividad repetitiva que utilice los músculos del antebrazo. Se caracteriza por dolor en el lateral del codo que se irradia al antebrazo, aumenta con la actividad de los músculos del brazo, como la flexión de la muñeca. Otros ejemplos son el “codo de golfista”, con signos y síntomas similares a la epicondilitis aunque afecta a otra parte del codo;  y “codo del escalador”, que cursa con dolor profundo en la cara anterior del codo.
  • Tendinitis de la mano y la muñeca: normalmente ocurre por sobrecarga de trabajo de las manos, forzando la postura de las mismas. Un ejemplo es la tendinitis del dedo pulgar; que cursa con dolor en la zona de la muñeca, que se irradia al antebrazo y al pulgar. Aumenta a medida que pasan los días, empeorando por la noche. Otro ejemplo es la  tendinitis de los flexores de los dedos de la mano, que puede afectar a uno o varios dedos, refiriendo dolor en la cara palmar de los dedos, que se puede extender hasta un poco por encima de la muñeca.
  • Tendinitis del talón: tendinitis del tendón de Aquiles, puede desarrollarse por sobrecarga en personas jóvenes y por artritis en personas adultas o ancianos. El dolor aparece al caminar y al ponerse de puntillas.

 

Para realizar el diagnóstico, se comprobará la existencia de dolor o sensibilidad cuando se fuerza el músculo al que está unido el tendón que se crea afectado, además el dolor remite después de un tiempo, para reaparecer en cualquier momento, independientemente de que se haya realizado un esfuerzo o no. La hinchazón en la piel y la sensación de calor también orientan el diagnóstico. Las pruebas de imagen sólo descartan otro tipo de lesiones.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento principalmente es aliviar el dolor y, al mismo tiempo, reducir la inflamación. Cuando la lesión es reciente, el hielo es una buena opción los tres primeros días, ya que  entumece la zona dolorida y hace que los vasos sanguíneos se contraigan, lo que reduce la hinchazón. Después de este período, el calor aumenta el flujo de sangre a la lesión, lo que mejoraría el proceso de curación, además de servir como relajante muscular, lo que ayuda a aliviar el dolor.

Se utilizan antiinflamatorios no esteroideos (ácido acetilsalicílico, ibuprofeno, aceclofenaco, diclofenaco, entre otros) por vía oral o tópica.

Desde el punto de vista de la fisioterapia, se aplican diversas técnicas para aliviar el dolor y disminuir la inflamación, como por ejemplo:

  • Terapia manual deportiva.
  • Radiofrecuencia.
  • Electroterapia.
  • Estiramientos musculares.
  • Aplicación de crioterapia o termoterapia.
  • Fortalecimiento muscular.
  • Técnica de Cyriax.
  • Ultrasonido.
  • Reeducación postural.
  • Ejercicios específicos.

En los casos en los que el dolor no remite, se recurre a infiltraciones de glucocorticoides en la vaina del tendón afectado o a la cirugía para limpiar el área afectada y disminuir la inflamación.

Prevención

Evitar los movimientos repetitivos y la sobrecarga, mantener los músculos fuertes y flexibles, ejercitar las extremidades superiores e inferiores, sin repetir excesivamente un mismo movimiento, alternando diversos tipos de movimientos, con pequeños intervalos de recuperación.

También es recomendable una buena hidratación, ya que siempre ayuda a mantener una mejor vascularización de la zona.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, trabajamos con profesionales especializados en fisioterapia deportiva. Fisioterapia y salud van de la mano, ¿te apuntas?