Dispareunia o coitalgia, dolor durante las relaciones sexuales

Problemas durante las relaciones sexuales

Esta entrada del blog está enfocada a romper palabras “tabu”, ya que, hablar de sexo, o problemas relacionados con el sexo, no tendría que ser algo vergonzoso, por ello nos animamos a desvelar qué cosas ocurren o qué cosas pueden producir dolores en relaciones sexuales.

Empezamos con la definición de dispareunia es el nombre que recibe el coito doloroso, este dolor o molestia puede aparecerantes, durante o posterior a la penetración. Tanto hombres como mujeres somos susceptibles de este problema, aunque ellos en menor medida.

Los hombres pueden presentar dolor en la eyaculación principalmente por problemas médicos, bien por una infección o inflamación de los conductos, o por fimosis.

Causas de la Dispareunia

En las mujeres hay un mayor rango de posibilidades. Puede aparecer tanto en la zona vulvar, la entrada de la vagina o en el fondo de ésta. El dolor puede estar provocado por varias causas:

  • Psicológicas
  • Médicas
  • Tras el parto
  • Por el estado físico del suelo pélvico

Los problemas psicológicos muchas veces son los desencadenantes de la coitalgia, estos casos son en los que se ha tenido una mala experiencia previa, vaginismo (espasmo involuntario de las musculatura que rodea la vagina al intentar el coito y que imposibilita la penetración), miedo al dolor tras una episiotomía o cirugía en la vagina doloroso, abusos… En estas situaciones lo principal es que nos atienda un psicólogo en conjunto con el fisioterapeuta especializado.

Otra posible causa, al igual que en los hombres, son las infecciones en la zona genital. Podrán provocar dolor durante en coito, aunque éste desaparecerá una vez se trate dicha infección. Hay veces que también aparece dolor en relaciones sexuales por problemas musculares en su suelo pélvico. Los músculos producen, en ocasiones, dolor irradiado a otras zonas y esto puede ser el causante del problema. Un ejemplo común en hombres es que si se monta mucho en bicicleta esta musculatura se debilita y produce dolor, llegando a producir prostatitis (inflamación de la próstata).

Las alergias, algunas enfermedades de la piel o quistes (que no han sido extirpados), pueden ser causantes de dispareunia.

Tras tener prolapsos (caída o descenso de alguno de los órganos internos, como `puede ser útero, vejiga, recto…) o cirugías por prolapsos, quistes o cualquier otra que involucre a la zona intima, podría ser una causa del dolor pues podría quedar algún tipo de adherencia en la zona intervenida y generar tiranteces durante las relaciones.

Dolor en las relaciones sexuales después del parto

Tras el parto puede aparecer dolor debido a los cambios que sufre nuestro cuerpo tras el embarazo. Además de los cambios más visibles que significa un cambio en nuestro útero y vagina, también la expulsión en el parto, si se han empleado forceps en él o si ha sido necesaria una episotomía influyen en las posteriores relaciones sexuales.

Otras enfermedades como la endometriosis, es otra de las causas de dolor en relaciones sexuales, tema que vimos en el post anterior, que puedes ver aquí.

Dispareunia o coitalgia - tratamiento fisioterapéutico en Segovia

Beneficios del tratamiento de la dispaurenia

¿Qué beneficios se pueden encontrar en el tratamiento de la dispaurenia?

  • Mejora el estado de ánimo de la persona.
  • Disminuyen y llegan a desaparecer los miedos ante las primeras relaciones sexuales.
  • Mejora la relación con la pareja.
  • Puede usar ropa ajustada sin miedo a tener dolor en la zona de la vagina al sentarse.

¿Cuál es el tratamiento con fisioterapia?

Como hemos dicho al principio del post, lo importante es llegar a no tener dolor, por ello el tratamiento que se lleva a cabo es el siguiente:

  • Se informa a la persona qué es lo que la está pasando y porqué.
  • Se relaja la musculatura de la vagina con tratamiento intra y extracavitario (dentro y fuera de la vagina).
  • Se aplica radiofrecuencia para mejorar el estado del músculo.
  • Se realizan estiramientos.

Aplicamos un tratamiento fisioterapéutico adaptado a las necesidades de la persona, que en cada caso se actúa de una manera diferente con un mismo fin, dejar de tener dolor en relaciones sexuales y poder disfrutar del sexo.

Si te sientes identificado no dudes en consultarnos tu caso en Virginia Moreno Fisioterapia en Segovia.

Fisioterapia y salud van de la mano, ¿Te apuntas?

Síntomas de la endometriosis, y cómo la fisioterapia puede ayudar en esta patología.

¿Qué es la endometriosis?

Es una enfermedad que puede ser desconocida para muchas mujeres. Ésta es una patología benigna (NO cancerígena). Se da cuando el endometrio (capa de mucosa que recubre el útero) crece en otras áreas que no le corresponde, es decir por fuera del útero. Se da tanto en mujeres que no son fértiles como en las que sí lo son, y ésta enfermedad podría ser la causante de la imposibilidad de embarazo.

Actualmente se desconocen las causas, aunque podría estar relacionado con factores genéticos, inmunológicos o medioambientales. Además hay ciertas sospechas de que el retraso de la maternidad, el estrés, los nervios o una variación en los niveles de estrógeno pueden influir en su desarrollo.

Los principales síntomas de esta enfermedad son la presencia de dolor pélvico o abdominal, e infertilidad. Éste dolor del que hablamos suele ser fuerte, que incluso llega a ser invalidante, afectando a la vida personal, profesional y de pareja.

Además de estos dos síntomas principales, también tenemos otros que son muy comunes, como cólicos menstruales que empeoran con el paso del tiempo, dolor durante o después del sexo, evacuaciones intestinales dolorosas, dolor al orinar, periodos menstruales abundantes y pequeñas pérdidas menstruales o sangrado entre los periodos.

A veces puede no provocar ningún síntoma, en estos casos se suele descubrir la presencia de endometriosis cuando una mujer va al médico por dificultad a la hora de quedarse embarazada.

endometrosis, tratamiento fisioterapia segovia

¿Cómo puede ayudarnos la fisioterapia?

El papel de la fisioterapia abdomino-pélvica en el tratamiento de este enfermedad aún es poco conocido, incluso para los profesionales que tratan que se ocuapn de él. Sin embargo, es una herramienta muy eficaz porque consigue aliviar considerablemente su dolor y obtiene una mejoría en la calidad de vida.

Esta enfermedad de por sí es inflamatoria con lo que además puede provocar edema, tiranteces y dolor por la propia inflamación.

En un primer lugar el fisioterapeuta realizará una exploración física a nivel abdominal y si fuera posible también intravaginal. Con estas exploraciones buscaremos distintos Síntomas de la, y cómo la fisioterapia puede ayudar en esta patología.

Tras la realización de la exploración el fisioterapeuta podrá adaptar su tratamiento a cada caso particular. Los posibles tratamietos que se realicen serán:

  • Drenaje linfático manual en piernas, ingles, pelvis y abdomen. Con el drenaje se favorece la circulación de la linfa y se reduce la inflamación e hinchazón. Seguido de recomendaciones posturales y de ejercicios para hacer en el domicilio.
  • Terapia manual en musculatura para relajar tanto su tensión intravaginal como la externa.
  • Diatermia de alta frecuencia para estimular el drenaje y relajar la hipertonía perineal y abdominal.
  • Punción seca o acupuntura en músculos y zona genital
  • Estiramientos de la musculatura abdominal y pélvica.
  • Ejercicios terapéuticos, entre los que destacan:
    • Ejercicios respiratorios en posición de declive para relajar el suelo pélvico y ayudar al drenaje pélvico:
    • endometrosis, tratamiento fisioterapia segovia 2
    • Ejercicios hipopresivos y de kegel.
    • Ejercicios de reeducación propioceptiva del suelo pélvico, con los que aprenderemos a contraer y relajar correctamente toda la musculatura implicada. Dentro de estos ejercicios está el del ascensor, el cual consiste en contraer progresivamente de delante hacia atrás, primero uretra, vagina y ano, para posteriormente relajar.
    • Ejercicios de movilización de pelvis
  • Además podrá enseñarte un masaje perineal para que te lo puedas realizar tu misma, aunque este masaje no sustituye al tratamiento que pueda ofrecerte un fisioterapeuta.

Un cambio de alimentación también es importante en este tipo de patologías, mejoraremos el estado de ánimo y la calidad del tejido.

Lo que sí esta claro es que se necesita un enfoque multidisplinario para abarcar esta sintomatología.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en  Segovia, somos especialistas en Obstetricia y Uroginecología, donde podemos ayudaros a tratar diferentes patologías para mejorar la calidad de vida y el bienestar de las personas.

Trata tu tendinitis con fisioterapia y olvídate de los antiinflamatorios

Tendones y articulaciones

Tenemos tendones por todo nuestro cuerpo uniendo el músculo al hueso para que estos transmitan la contracción y pueda llevarse a cabo el movimiento de las articulaciones.

En ocasiones, a causa de deportes, actividades o trabajos en los que se  requieren movimientos repetitivos, los tendones sufren y en consecuencia se inflaman provocando la conocida tendinitis. Se trata de un dolor agudo  que empeora cuando lo mueves.

Tipos de tensión

Suelen existir, principalmente, dos tipos de tensiones en el tendón. Nos referimos al término tendinitis cuando el tendón se encuentra en estado de inflamación agudo debido a un daño en el mismo; y nos referimos al término tendinopatía cuándo el tendón se encuentra en un estado de lesión crónico, el cual puede verse aumentando en ciertas ocasiones, ocasionándose re-inflamaciones en el tendón.

Dependiendo de la zona, existen distintos tipos de tendinitis. Los más comunes son:

  • Tendinitis del supraespinoso: dolor localizado en el hombro.
  • Tendinitis del bíceps: dolor localizado en el hombro, que puede irradiar hacia el brazo.
  • Epicondilitis o codo de tenista: dolor localizado en el codo, por la parte externa.
  • Epitrocleitis o codo de golfista: dolor localizado en el codo, por la parte interna.
  • Tendinitis de De Quervain: dolor localizado en el pulgar o muñeca.
  • Tendinitis rotuliana: dolor localizado en la parte inferior de la rodilla.
  • Tendinitis aquílea o del tendón de Aquiles: dolor localizado en el mismo tendón.

Si presenta alguno de los síntomas anteriores, los primeros días es importante reducir o dejar de realizar la actividad que causó la tendinitis, para controlar el nivel de inflamación. Al ser la inflamación un proceso necesario que realiza nuestro cuerpo para reparar el tendón, es normal experimentar una inflamación que puede durar entre 3 y 7 días. Cuando la inflamación sobrepasa ese tiempo de recuperación, el tratamiento de fisioterapia es indispensable para la recuperación de la lesión.

Si no es así, el tendón puede pasar a un estado de tendinopatía crónico, el cual será más difícil de tratar a medida que el tiempo vaya transcurriendo. Por lo tanto, un tratamiento de fisioterapia temprano es esencial para que la lesión no vaya a más. De todas formas, existen diversas técnicas de fisioterapia que pueden iniciar la recuperación de un tendón que lleva lesionado un largo periodo de tiempo.

Tendiditis

El dolor que provoca la tendinitis, suele ser un dolor agudo que aumenta con el movimiento de la articulación en cuestión. En ocasiones, el dolor incluso solo aparece durante o tras el movimiento. En reposo, el dolor puede llegar a desaparecer por completo. Este dolor provoca una restricción de la movilidad y una impotencia funcional la mayoría de las veces. Otros síntomas que pueden llegar a aparecer son la falta de fuerza y la debilidad muscular de la zona afectada.

 

 

Como ya se ha dicho, el tratamiento fisioterapéutico es esencial y seguirá el mismo esquema en varios de los tipos de tendinitis.

En la fase aguda de la lesión, se optará por técnicas de tratamiento que reduzcan la inflamación que lleva presente más tiempo del que debería, así como técnicas de tratamiento muscular sobre el vientre de los músculos comprometidos en el caso. Entre ellas destacan el tratamiento por radiofrecuencia o diatermia, con frecuencia medias-bajas, muy efectivo en la mayoría de los casos. También se puede utilizar otras terapias, como ultrasonidos y crioterapia (uso de frío). En cuanto al tratamiento muscular, se utilizarán técnicas manuales, punción seca, epte con ecógrafo guiado y estiramientos leves sobre el músculo; acompañados de movilizaciones pasivas y asistidas de la articulación.

En las siguientes sesiones se comenzará con la introducción de trabajo muscular, siendo muy importante en las tendinitis el trabajo excéntrico muscular, una modalidad de contracción muy efectiva en la recuperación del tendón. Además, se incrementará la cantidad y calidad de estiramientos, así como de movilizaciones, y se pactará un plan de ejercicios con el paciente para que se pueda realizar en casa.

Si se trata de un caso crónico de tendinopatía, en algunas ocasiones habrá que provocar una inflamación controlada del tendón para que la fase de cicatrización y reparación del tendón se reinicie y se pueda comenzar con el proceso de recuperación desde cero.

También se ha de tener en cuenta que en algunas ocasiones, la recuperación de las tendinitis es más lenta que la recuperación de otras lesiones (como pueden ser contracturas o pequeñas distensiones musculares, esguinces de bajo grado, etc.), por lo que será muy importante seguir las indicaciones de su fisioterapeuta.

Podrá obtener un tratamiento y asesoramiento individualizado, además de beneficiarse de todas las opciones de tratamiento anteriormente nombradas, en nuestro centro de fisioterapia en Segovia, Virginia Moreno Fisioterapia. Contacta con nosotros y le ofreceremos una solución a su dolencia.

Cólicos del lactante: ayuda a tu bebé a dejar de llorar con fisioterapia

Problema de los recién nacidos

El cólico del lactante es un trastorno típico de los primeros meses de vida, que afecta a entre un 15% y un 40% de los lactantes, y se caracteriza por un llanto intenso y prolongado sin causa aparente. También se le conoce como cólico de los tres meses, cólico vespertino o del anochecer, alboroto paroxístico del lactante o cólico de gases.

Estos episodios suelen empezar a últimas horas de la tarde e incluso por la noche, y duran al menos de dos a tres horas. El episodio finaliza cuando el bebé cae fatigado, o cuando expulsa los gases o defeca, entonces ahí recupera la tranquilidad y vuelve a la normalidad. Suele desaparecer entre los 4 o 5 meses de edad.

Afecta de igual manera tanto si se da lactancia materna como artificial, en ambos sexos e independientemente de la raza.

Cuando un bebé llora puede hacerlo por infinitas causas: gases, frío, hambre, dolor, soledad…

Cólico del lactante, características

Se considera cólico del lactante cuando el que llora es un bebé de menos de tres meses de vida (suele comenzar entre la segunda y la tercera semana de vida y el pico ocurre hacia la sexta) y berrea hasta tres horas seguidas al menos tres días en semana. Esta es la famosa “regla de los tres de Wessel”. Nos encamina a que esa sea la causa por la que llora, pero no siempre tiene por qué ser así.

Para realizar el diagnóstico de cólico del lactante, no es necesaria ninguna prueba, ya que, su diagnóstico se basa en criterios clínicos como:

  • Llanto paroxístico: tiene un principio y un final.
  • Llanto cualitativamente diferente del normal.
  • El llanto es inconsolable.
  • Hipertonía en salvas.

Está considerado como normal dentro del desarrollo del bebé y se define como un trastorno de adaptación entre el medio interno y externo. No se conoce exactamente la causa de esta entidad, pero en los últimos estudios, se cree que la microbiota intestinal, junto con la inmadurez del sistema digestivo y la inmadurez del sistema nervioso central del bebé, generan una respuesta anómala al estrés, produciendo estos cuadros de llanto e irritabilidad.

 

 

Los síntomas comunes son: llanto inconsolable de inicio repentino, flexión de piernas sobre su abdomen y enrojecimiento de la cara por el esfuerzo. Pero pueden aparecer otros síntomas como: distensión abdominal, gases, estreñimiento, vómitos, trastorno de la alimentación…

Algunos factores que influyen:

  • La inmadurez del sistema digestivo.
  • Intolerancia a la lactosa.
  • Meteorismo (por la fermentación de los hidratos de carbono en el colon o por el llanto).
  • Estreñimiento (por una hipertonía del esfínter anal).
  • Niveles de hormonas.

El fisioterapeuta valorará estas situaciones y, a través de su exploración, determinará si se trata de un cólico del lactante y procederá a establecer un diagnóstico fisioterapéutico a través de las distintas técnicas que han de realizarse para abordarlo.

Además el fisioterapeuta puede enseñar a los padres cómo realizar un masaje para intentar aliviar un poco los dolores del bebé durante esta etapa y expulsar mejor el gas. El masaje se realizará entre toma y toma, nunca cuando el niño esté recién comido o si tiene sensación de hambre. No realizar si el niño no quiere, ya que se trata de aportar al niño una sensación de tranquilidad.

El masaje se comenzará por los miembros inferiores; continuando por el abdomen respetando la dirección del tránsito intestinal. Posteriormente se sigue por el tórax para tonificar la musculatura respiratoria, los miembros superiores y la cara. Por último se pasa a la espalda.

Beneficios del tratamiento de cólicos del lactante:

  • Mejora la movilidad y tránsito intestinal.
  • Relaja la tensión de los músculos abdominales.
  • Disminuye el reflujo estomacal.
  • Ayuda a la expulsión de gases y heces.
  • Reduce la excitación nerviosa del bebé provocada por algunos dolores.

En el centro de fisioterapia Virginia Moreno, en Segovia, realizamos este tratamiento para los cólicos del lactante, contando con profesionales especializados en bebés que ayudan a aliviar sus síntomas. Contacta con nosotros para cualquier duda o consulta.

Aprende a usar el suelo pélvico

Antes de empezar a saber cómo usar correctamente el suelo pélvico, ¿te has planteado alguna vez saber cuáles son los músculos que lo componen? ¿Todos tenemos suelo pélvico? ¿Para qué sirve? Poco a poco vamos a ir resolviendo estas dudas.

El suelo pélvico o periné es el conjunto de músculos y tejidos conjuntivos que tapiza la parte inferior de la pelvis. Cierran la cavidad abdominal en su parte inferior y su función principal es sostener los órganos pélvicos (vejiga, uretra, útero, vagina y recto) en la posición adecuada porque de ello depende su normal funcionamiento.

Su principal componente es el músculo elevador del ano, un músculo que cubre la mayor parte de la pelvis.

En la imagen adjunta se ven varios de los músculos de los que hablamos en la pelvis masculina y femenina.

 

 

Como podéis ver en la imagen todos tenemos suelo pélvico, mujeres y hombres adultos y niños y en todas las etapas de la vida es importante cuidarlo.

El suelo pélvico puede debilitarse por diferentes gestos que hagamos o malos hábitos de repetición, como puede ser en personas que tienen alergia (en el caso de la mujer, da igual que haya tenido partos o no). ¿Por qué en personas alérgicas? En Segovia, por ejemplo, hay mucho polen y ser alérgico significar tener estornudos o toses de repetición que provocan empujes directos al suelo pélvico, por lo que no solo tenemos que hacer ejercicios de kegel, sino también ejercicios para fortalecer otro músculo que tiene especial interés en el suelo pélvico, conocido como transverso del abdomen.

El músculo transverso del abdomen es un músculo profundo, una especie de faja que recubre desde la columna vertebral hasta la línea alba (línea vertical justo debajo del ombligo). Su función principal es la de estabilizar nuestra postura para proteger la zona lumbar, además actúa comprimiendo las vísceras de la zona del abdomen y como músculo exhalador.

 

 

Al encontrarse internamente (como podéis observar en la imagen anterior) es difícil sentir su contracción, pero para ello te vamos a pautar un ejercicio para saber si lo estamos activando correctamente:

  • Tumbado boca arriba con los brazos a ambos lados del cuerpo, en posición relajada. Hacemos el gesto como de “meter tripa” y en la zona baja del abdomen vas a sentir una ligera contracción. Esa ligera contracción es el transverso del abdomen.

Cuando una persona es alérgica y tiene tos o estornudos de repetición, si aprende a usar el abdomen y a su vez su suelo pélvico, evitamos empujes directos.

¿Cómo aprendo a usar el suelo pélvico?

Es importante que, aunque te leas este artículo y tomes consciencia de la musculatura, un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico pueda enseñarte a su correcta utilización. Nosotros en el centro de fisioterapia de Virginia Moreno tenemos las herramientas necesarias para abarcar este tipo de situaciones y evitar problemas.

Para evitar su empuje tenemos que ser capaces de activar ombligo y contraer el suelo pélvico ante una situación de esfuerzo (coger peso, un movimiento repetitivo, etc) a la vez, de esta manera las vísceras no se ven “empujadas” y evitamos que haya mayor presión en el suelo pélvico.

Consultanos tu caso, tanto si eres mujer como hombre,  podemos ayudarte a evitar escapes de orina, heces y a fortalecer tu suelo pélvico. Contacta con nosotros.

Un enemigo del suelo pélvico: el estreñimiento

¿Va al baño con poca frecuencia?, ¿presenta evacuaciones duras?, ¿se acompaña de esfuerzo excesivo?, ¿tiene sensación de evacuación incompleta? Si la respuesta  a estas preguntas es sí, probablemente padezca de estreñimiento.

El estreñimiento es un síntoma gastrointestinal común que se presenta entre 2 y 20% de la población en general. Suele presentarse con mayor frecuencia en mujeres que en hombres, en niños que en adultos, en pacientes de edad avanzada que en jóvenes y en personas no anglosajonas.

Los niños y bebes no se escapan a este tipo de síntoma, para ellos es recomendable acudir a expertos en tratamientos fisioterapéuticos para niños

En la mayoría de los casos con adultos, suele tratarse de un estreñimiento funcional ya que suele ser leve e intermitente, sin una causa orgánica identificable que se resuelve fácilmente con modificaciones higiénico-dietéticas (p.ej. ingesta de fibra y ejercicio).

En otras ocasiones, puede aparecer estreñimiento secundario a la toma de ciertos fármacos, remitiendo en cuánto se retira el fármaco en cuestión, o secundario a enfermedades sistémicas de naturaleza endocrinometabólica, neurógena o neuromuscular. Es importante discernir la presencia de estas afecciones, dado que su identificación y tratamiento ayudarán a corregir el trastorno. Sin embargo, algunos pacientes tienen síntomas más crónicos que resultan más difíciles de tratar.

De entre todos los síntomas, la frecuencia de las evacuaciones es el más objetivo para establecer cuál es la frecuencia normal. Se considera una función defecatoria saludable tener, al menos, tres evacuaciones por semana, indoloras y sin esfuerzo excesivo. Para el diagnóstico del estreñimiento funcional se toma como referencia los criterios de Roma III, que deben cumplirse en los últimos 3 meses con inicio de los síntomas al menos 6 meses antes del diagnóstico, y son:

1- Reunir dos o más de los siguientes síntomas:

  • Esfuerzo defecatorio en más del 25% de las deposiciones.
  • Heces duras o caprinas en más del 25% de las deposiciones.
  • Sensación de evacuación incompleta en más del 25% de las deposiciones.
  • Sensación de obstrucción anorrectal en más del 25% de las deposiciones.
  • Necesidad de maniobras manuales para facilitar la defecación en más del 25% de las deposiciones.
  • Menos de tres deposiciones por semana.

2- Heces líquidas infrecuentes si no hay uso de laxantes.

3- No debe reunir criterios para síndrome de intestino irritable.

La historia clínica y el examen físico son esenciales para una correcta orientación hacia el tratamiento. Dentro del examen físico nos encontramos con la palpación de la región abdominal, la valoración de la región perineal y del recto y la inspección anorrectal para valorar la presencia de escoriaciones, fisuras o hemorroides.

En ocasiones es conveniente realizar el tacto rectal para explorar la respuesta del esfínter anal externo al esfuerzo simulado de la defecación. Una analítica de sangre puede ayudarnos para evaluar la condición general del paciente y detectar signos de alarma. Además, existen diversas pruebas complementarias para descartar lesiones estructurales como pueden ser la radiografía o la colonoscopia o para evaluar la función motora del colon como puede ser la manometría anorrectal o electromiografía del suelo pélvico.

suelo pélvico y estreñimiento

Tratamiento del estreñimiento

El tratamiento para el estreñimiento funcional se compone en adquirir medidas higienicodietéticas y educativas. Los pacientes deberían ser instruidos sobre la importancia de un ejercicio regular, la necesidad de incrementar el contenido de fibra en la dieta, la ingesta de líquidos abundantes (1,5-2 litros/24 h) y el beneficio que comporta el adoptar un horario regular para la defecación (especialmente después del desayuno) y también el perjuicio que conlleva reprimir con frecuencia el uso racional de laxantes. En casos más complicados, los pacientes pueden beneficiarse de técnicas de biorretroalimentación y, la cirugía será la última opción.

Posibles complicaciones del estreñimiento

  • Impactación fecal: acumulación de heces en la ampolla rectal de manera progresiva, que endurece el bolo fecal dificultando su eliminación.
  • Úlcera estercorácea: suele ser una consecuencia de la situación anterior. La compresión ejercida por el bolo fecal produce una necrosis isquémica en la cara posterior del recto principalmente.
  • Megacolon funcional adquirido: se produce una dilatación del colon en exceso. Suele darse en niños trastornados o portadores de psicopatías.
  • Vólvulo de sigma: se produce una torsión del sigma que requiere una desvolvulación endoscópica o quirúrgica para evitar la necrosis gangrenosa del asa comprometida.

¿De qué manera afecta el estreñimiento al suelo pélvico?

Cómo ya comenté en otro post, el suelo pélvico, junto con la zona abdominal y el diafragma forma un espacio donde, en condiciones normales, mantienen una presión adecuada a los cambios posturales y a los esfuerzos.

Los esfuerzos excesivos que se producen en las evacuaciones alteran ese balance de presiones, aumentando la presión intra-abdominal y, como consecuencia, repercutiendo sobre el suelo pélvico de manera negativa. Si su suelo pélvico se encuentra en un estado óptimo, no notará esos cambios de presión. Sin embargo, si tiene alguna patología asociada, esos cambios de presión influirán sobre ella pudiendo agravar el cuadro.

Con patología en el suelo pélvico o sin ella, es preciso tratar el cuadro de estreñimiento para no agravarla o evitar su aparición. Además, conseguir retomar un tránsito intestinal regular evitará esos síntomas de hinchazón, incomodidad y dolor tan característicos de las personas que lo padecen, previniendo la aparición de otros cuadros más graves.

En Virginia Moreno clínica de Fisioterapia en Segovia podemos ayudarle a controlar y mejorar el estreñimiento a través de técnicas de masoterapia específicas, hábitos saludables y consejos posturales. No dude en contactar con nosotros.

Lesión deportiva

Lesiones deportivas, tipos, prevención y en caso de ocurrir, rehabilitación con fisioterapia

La lesión deportiva se refiere a aquellos daños que pueden ocurrir en relación a las actividades deportivas.

Cuando una carga determinada excede los niveles habituales, el organismo responde con una adaptación tisular que se puede producir en todos los tipos de tejidos.

El riesgo de lesión por sobreuso aumenta cuando se incrementa la intensidad, duración o frecuencia.

La etiología de las lesiones deportivas puede ser por: factores intrínsecos (edad, sexo, lesiones anteriores, condición física…) y/o  factores extrínsecos (entrenamiento, calzado…).

Podemos clasificar las lesiones según: el mecanismo lesional (traumáticas o por sobreuso), el tiempo de incapacidad física (menores, moderadas, importantes), según el tejido afectado, que pueden ser:

 

Tipos de lesiones

  • Lesiones musculares:
    • Agujetas
    • Calambres
    • Contracturas
    • Sobrecarga
    • Rotura de fibras o desgarro muscular
    • Hematoma o contusión muscular
  • Lesiones tendinosas:
    • Rotura
    • Inflamaciones (tendinitis/ entesitis/tenosinovitis)
  • Lesiones óseas:
    • Fisura
    • Fractura
    • Periostitis
  • Lesiones ligamentosas:
    • Distensión o esguince
    • Rotura
  • Lesiones meniscales
  • Lesiones cartilaginosas
  • Lesiones articulares:
    • Capsulitis
    • Luxaciones

Las lesiones deportivas más frecuentes

Los tipos de lesiones deportivas más frecuentes son los esguinces (lesiones de los ligamentos), las distensiones (lesiones de los músculos) y las fracturas por tensión (lesiones de los huesos).

Prevención

  • Preparación física: importante buena capacidad cardio-respiratoria y muscular, ya que si fallan la práctica deportiva estará comprometida. Plantearse objetivos alcanzables.
  • Equilibrio mecánico: los elementos biomecánicos que intervienen en el gesto deportivo deben tener coordinación entre ellos y una adaptación adecuada entre fuerza, resistencia y capacidad elástica de los tejidos.
  • Estiramiento: la capacidad de los músculos para el estiramiento, va a marcar el rango de movilidad articular. Hay que hacer un trabajo de estiramientos específicos, especialmente en los músculos que tienden a acortarse.
  • Calentamiento: previo a la práctica deportiva, obtendremos: mayor aporte sanguíneo en el músculo, funcionamiento óptimo cardio-vascular, mejora del estado mental y concentración.
  • Trabajo de propiocepción: aporta gran cantidad de estímulos para que el organismo sea capaz de reaccionar ante diferentes situaciones de la práctica deportiva.
  • Descansos entre esfuerzos: para evitar fatiga que pueda comprometer a la resistencia de los tejidos.
  • Hidratación y alimentación: durante la práctica deportiva y durante el periodo de entrenamiento, ya que va a determinar el rendimiento.
  • Relajación post-deportiva: para evitar agotamiento de músculos y articulaciones, con acúmulo de sustancias de desecho, que pueden crear adherencias y alteraciones biomecánicas.
  • Equilibrio psico-emocional: ya que la actividad requiere coordinación. Es un factor determinante en muchas lesiones.
  • Usar el equipo de protección correcto: como protectores acolchados, protectores bucales, cascos…

Rehabilitación de lesiones deportivas

El objetivo inmediato será minimizar el dolor y el edema. Impedir mayor destrucción de tejido.

Los objetivos a corto plazo serán acelerar el proceso de curación, trabajar regiones no afectada y mantener la condición física general.

Por último, los objetivos a largo plazo será la reanudación completa de la actividad.

Podemos dividir el proceso en tres fases:

  • Fase aguda: duración aproximada de 48-72 horas. Una vez que se ha producido la lesión, debe ser diagnosticada, y posteriormente se elabora un plan de tratamiento, respetando los procesos biológicos de cicatrización tisular y así evitar riesgos de recaídas.
  • Recuperación funcional: duración de semanas. Esta fase finaliza cuando el deportista es capaz de desarrollar actividades de la vida diaria con relativa facilidad como andar, subir escaleras…etc.
  • Readaptación y reentrenamiento: Duración de semanas a meses. El objetivo es que el deportista pueda realizar de nuevo aquellas habilidades básicas deportivas que afecten a la zona de la lesión, por ejemplo correr, nadar, saltar, lanzar…etc, y posteriormente consiga realizar los elementos técnicos propios del deporte, en los que se ha visto alterada la función, como por ejemplo: lanzamientos, saltos, cambios de dirección, aceleraciones.

Estas fases y la duración de las mismas dependen del tipo de lesión y grado. Las fases pueden superponerse y el avance de una fase a otra vendrá determinado por el progreso, no por el tiempo transcurrido.

El tratamiento dependerá del tejido que haya sufrido lesión.

Principal tratamiento de las lesiones traumáticas: reposo, hielo, elevación, compresión, con inmovilización parcial y sin carga inicial, electroterapia, drenaje linfático y apoyo psicológico.

En las lesiones por sobrecarga lo más importante es eliminar los factores de riesgo.

Terapias de fisioterapia

Tenemos diferentes terapias para abordar una lesión deportiva:

  • Terapia Manual.
  • Propiocepción.
  • Reeducación postural Glogal.
  • Punción seca.
  • Drenaje linfático manual.
  • Liberación miofascial.
  • Movilización neuromeníngea
  • Vendajes: rígidos y/o con kinesiotaping.
  • Estiramientos.
  • Electroterapia: tens, ultrasonido.
  • Termoterapia: infrarrojo.
  • Cinesiterapia.
  • Radiofrecuencia.

También se pueden mandar diferentes ejercicios para casa para la mejora de la lesión.

En Virginia Moreno Fisioterapia en Segovia, ofrecemos sesiones personalizadas adaptadas a la altura de las necesidades de las personas con cercanía y gran experiencia profesional.

Tendinitis

La tendinitis es una patología muy frecuente, que suele aparecer tras esfuerzos excesivos, movimientos repetitivos y traumatismos directos. Consiste en la inflamación de los tendones, que son cuerdas resistentes de tejido que unen los músculos con los huesos y ayudan a los músculos a mover los huesos. Es más común con el avance de la edad, ya que los tendones se hacen menos flexibles.

Tendones como el aquíleo, rotuliano, fascia lata, supraespinoso y músculos extensores de la muñeca son los que están afectados con más frecuencia.

El término tendinitis poco a poco va cayendo en desuso, esto se debe al mal empleo del término. Como ya hemos dicho la tendinitis es la inflamación del tendón; el término tendinitis se estaba empleando mal porque en numerosos casos en los que se hablaba de tendinitis, realmente no había ningún signo de inflamación en dicho tendón. Es por esto que cada vez más se está cambiando ese término por el de tendinopatía, el cual es más general incluye la afectación del tendón por degeneración (tendinosis) y por inflamación (tendinitis).

Tanto si en nuestro informe médico nos califican nuestra lesión como tendinitis o tendinopatía, como hemos mencionado antes, las principales causas de su aparición son

  • Una lesión sobrevenida por la práctica deportiva.
  • Una sobrecarga.
  • La edad, con pérdida de elasticidad.
  • Enfermedades como la diabetes o la artritis reumatoide.
  • Degeneración del tendón.

 

Tipos de tendinitis

  • Tendinitis del hombro: frecuente en adultos a partir de los 40 años. Se produce por envejecimiento de los tejidos, y es un tipo de tendinitis degenerativa, con debilitación del tendón y posibilidad de lesionarse. El dolor se localiza en la zona anterior y se agrava al levantar el brazo sobre la cabeza, con el codo flexionado y sin movimiento del hombro.
  • Tendinitis del codo: Generalmente es causada por traumatismos locales y la actividad excesiva. La más frecuente es la tendinitis del codo o “codo de tenista” (epicondilitis), es una secuela de un traumatismo local, o de cualquier actividad repetitiva que utilice los músculos del antebrazo. Se caracteriza por dolor en el lateral del codo que se irradia al antebrazo, aumenta con la actividad de los músculos del brazo, como la flexión de la muñeca. Otros ejemplos son el “codo de golfista”, con signos y síntomas similares a la epicondilitis aunque afecta a otra parte del codo;  y “codo del escalador”, que cursa con dolor profundo en la cara anterior del codo.
  • Tendinitis de la mano y la muñeca: normalmente ocurre por sobrecarga de trabajo de las manos, forzando la postura de las mismas. Un ejemplo es la tendinitis del dedo pulgar; que cursa con dolor en la zona de la muñeca, que se irradia al antebrazo y al pulgar. Aumenta a medida que pasan los días, empeorando por la noche. Otro ejemplo es la  tendinitis de los flexores de los dedos de la mano, que puede afectar a uno o varios dedos, refiriendo dolor en la cara palmar de los dedos, que se puede extender hasta un poco por encima de la muñeca.
  • Tendinitis del talón: tendinitis del tendón de Aquiles, puede desarrollarse por sobrecarga en personas jóvenes y por artritis en personas adultas o ancianos. El dolor aparece al caminar y al ponerse de puntillas.

 

Para realizar el diagnóstico, se comprobará la existencia de dolor o sensibilidad cuando se fuerza el músculo al que está unido el tendón que se crea afectado, además el dolor remite después de un tiempo, para reaparecer en cualquier momento, independientemente de que se haya realizado un esfuerzo o no. La hinchazón en la piel y la sensación de calor también orientan el diagnóstico. Las pruebas de imagen sólo descartan otro tipo de lesiones.

Tratamiento

El objetivo del tratamiento principalmente es aliviar el dolor y, al mismo tiempo, reducir la inflamación. Cuando la lesión es reciente, el hielo es una buena opción los tres primeros días, ya que  entumece la zona dolorida y hace que los vasos sanguíneos se contraigan, lo que reduce la hinchazón. Después de este período, el calor aumenta el flujo de sangre a la lesión, lo que mejoraría el proceso de curación, además de servir como relajante muscular, lo que ayuda a aliviar el dolor.

Se utilizan antiinflamatorios no esteroideos (ácido acetilsalicílico, ibuprofeno, aceclofenaco, diclofenaco, entre otros) por vía oral o tópica.

Desde el punto de vista de la fisioterapia, se aplican diversas técnicas para aliviar el dolor y disminuir la inflamación, como por ejemplo:

  • Terapia manual deportiva.
  • Radiofrecuencia.
  • Electroterapia.
  • Estiramientos musculares.
  • Aplicación de crioterapia o termoterapia.
  • Fortalecimiento muscular.
  • Técnica de Cyriax.
  • Ultrasonido.
  • Reeducación postural.
  • Ejercicios específicos.

En los casos en los que el dolor no remite, se recurre a infiltraciones de glucocorticoides en la vaina del tendón afectado o a la cirugía para limpiar el área afectada y disminuir la inflamación.

Prevención

Evitar los movimientos repetitivos y la sobrecarga, mantener los músculos fuertes y flexibles, ejercitar las extremidades superiores e inferiores, sin repetir excesivamente un mismo movimiento, alternando diversos tipos de movimientos, con pequeños intervalos de recuperación.

También es recomendable una buena hidratación, ya que siempre ayuda a mantener una mejor vascularización de la zona.

En Virginia Moreno Fisioterapia, en Segovia, trabajamos con profesionales especializados en fisioterapia deportiva. Fisioterapia y salud van de la mano, ¿te apuntas?

Fisioterapia para pacientes que han sufrido un ictus

Ictus, o accidente cerebrovascular (ACV)

Es el término que reúne a cualquier condición o enfermedad que va a limitar en mayor o menor medida el flujo de sangre en el cerebro, durante un determinado periodo de tiempo. Podría compararse con un infarto de corazón, pero en este caso ocurre en el cerebro.

Existen dos tipos de ictus o ACVs: hemorrágicos, donde el vaso sanguíneo en cuestión se rompe; o isquémicos (los más comunes), donde el vaso sanguíneo es obstruído por un coágulo de sangre, placas de ateroma, hipertensión arterial muy elevada, o por compresión externa del vaso.

La fata de riego sanguineo en el cerebro

El daño cerebral ocasionado por la falta de riego sanguíneo es el que provoca las secuelas, que pueden ser físicas, psicológicas, y sensitivas. Lo más común que se aborda desde la fisioterapia en el campo de la neurología, son las hemiparesias (debilidad y falta de control de la mitad del cuerpo contrario al lado del cerebro donde se ha producido el ACV), que pueden venir acompañadas de alteraciones psicológicas o de comportamiento, alteraciones visuales, del lenguaje, de la comunicación, etc.

En la mayoría de las ocasiones existe una falta de movilidad y de fuerza en un lado del cuerpo, lo que provoca una falta de movimiento y equilibrio general, provocando una falta de independencia en el paciente. Esto ocasiona, en muchas situaciones, una dificultad a la hora de realizar actividades con el brazo, tales como el aseo personal; y también una dificultad en la marcha y en muchas otras actividades relacionadas.

La rama de la fisioterapia neurológica se encarga principalmente de recuperar en la medida de lo posible la actividad muscular y la funcionalidad para adquirir el mayor grado de autonomía. Los objetivos se plantearán en base a la magnitud del ictus y de sus secuelas.

La recuperación del ictus con tratamientos fisioterapéuticos

En todo el proceso de recuperación del ictus es muy importante el tratamiento con fisioterapia, en el cual actuaremos sobre el estado muscular con diferentes terapias manuales; y lo que es más importante, reeducaremos la capacidad de movimiento basándonos en movimientos cotidianos de la vida diaria que el paciente demanda más, y en los que existe un mayor problema al realizar.

En nuestra clínica podrá beneficiarse especialmente de la terapia Bobath, que consiste en la realización de diversos ejercicios basados en actividades de la vida diaria, facilitados por un fisioterapeuta, para estimular la musculatura y las vías de acción neurológicas que se encargan de ese movimiento en concreto; así como para reducir el nivel de espasticidad muscular en muchos casos.

Además, recibirá indicaciones y planes de autoejercicios para que se puedan ir realizando diariamente con el fin de conseguir la máxima mejora posible.

En Fisioterapia Virginia Moreno, clínica de fisioterapia en Segovia, estamos a su entera disposición para comenzar y continuar la recuperación de las secuelas tras un ictus, con el objetivo de mejorar lo máximo posible su autonomía y funcionalidad.

Ejercicios de Kegel

Últimamente se escucha mucho hablar sobre los ejercicios de Kegel, pero ¿sabemos realmente en qué consisten y su utilidad?

Los ejercicios de Kegel fortalecen la musculatura del suelo pélvico. En 1940 fueron creados por el ginecólogo que les da nombre, Arnold Kegel, para prevenir y tratar la incontinencia urinaria en mujeres tras el parto. Actualmente sería un pensamiento erróneo creer que estos ejercicios son sólo y exclusivamente para mujeres que han dado a luz.  Mujeres, hombres y niños pueden beneficiarse de los mismos.

Fortalecer el suelo pélvico tiene múltiples beneficios:

  • En caso de que exista incontinencia urinaria o fecal, ayudan a tener un mayor control sobre la misma.
  • En el caso de estar embarazada, ayudan a soportar el peso que el bebé ejerce sobre el suelo pélvico.
  • En un post-parto, ayudan a recuperar una musculatura óptima para evitar posibles incontinencias o prolapsos.
  • Tras la menopausia, ayudan a prevenir esos pequeños escapes derivados de los cambios hormonales.
  • En el plano sexual, ayudan a luchar contra la eyaculación precoz en hombres y ayudan a tonificar la musculatura vaginal en mujeres.

No obstante, existen situaciones en las que están contraindicados. Si no aprende a realizarlos bien puede agravar el cuadro de su situación, así como una excesiva tensión del suelo pélvico puede causar dolor e incomodidad en las relaciones sexuales.

Posiblemente haya oído mencionar que para aprender a realizar los ejercicios de Kegel debe cortar el pis cuando está orinando. Tener la imagen en la cabeza de querer cortar el pis o evitar que se escape una flatulencia puede guiarnos en la contracción que debemos realizar, sin embargo, no debemos  hacer una contracción en el momento de orinar ya que podemos dejar algo de orina en la uretra que nos provoque una infección.

A la hora de contraer el suelo pélvico, caemos en el error de contraer musculatura de alrededor como pueden ser los glúteos, los aductores de cadera o el recto abdominal. Cuando realizamos una contracción del suelo pélvico no existe un movimiento visible del cuerpo. De manera que, podemos realizarlos en cualquier momento o situación sin levantar sospechas 😉

La musculatura del suelo pélvico actúa de forma conjunta con los músculos transverso del abdomen y oblicuo interno, musculatura que se sitúa en la parte anterior del abdomen y tiene la función de sujeción de las vísceras.

Como ya hemos dichos la activación de la musculatura del suelo pélvico no provoca un movimiento visible, pues es una musculatura interna.

¿Cómo realizar los ejercicios de Kegel adecuadamente?

Para su correcta activación los ejercicios suelen realizarse sentados, pero si estás empezando a realizarlos no hay ningún problema en que los ejecutes tumbado boca arriba. Nuestra pelvis debe estar colocada en una posición neutra, esto quiere decir que no debe estar ni en anteversión ni en retroversión, manteniendo una postura erguida, con la columna alineada. Es muy importante controlar la respiración, debemos respirar con normalidad, evitando contener la respiración mientras estamos realizando la contracción de la musculatura.

Los ejercicios se realizarán en cuatro fases:

  • Contracción y elevación de la musculatura
  • Mantenimiento de esa posición
  • Vuelta a la posición inicial
  • Relajación

En la fase de contracción, como ya comentamos, es muy importante no contener la respiración. Debemos tener el resto del cuerpo relajado, especialmente glúteos y aductores (muchas veces contraemos nos confundimos y podemos contraer estos músculos en vez del suelo pélvico). Además debemos mantener una correcta alineación del resto del cuerpo durante la realización del ejercicio.

Como podéis comprobar, son ejercicios de fácil realización, no son complejos y puedes realizarlos en cualquier lugar y momento del día. Ejercicios con amplios beneficios tanto para el hombre como para la mujer. Además no es necesario tener una disfunción para beneficiarse de estos ejercicios, como cualquier otro grupo muscular del cuerpo su tonificación supondrá un beneficio, y en el caso de los ejercicios de Kegel supondrá un beneficio en nuestra calidad de vida pues mejorará nuestro control sobre nuestros esfínteres y mejoraran nuestras relaciones sexuales.

Con la facilidad y beneficios de estos ejercicios, ¿por qué no animarse a dedicar unos minutos al día para fortalecer nuestro suelo pélvico? Contacta con nosotros para más información.