Trata tu tendinitis con fisioterapia y olvídate de los antiinflamatorios

Tendones y articulaciones

Tenemos tendones por todo nuestro cuerpo uniendo el músculo al hueso para que estos transmitan la contracción y pueda llevarse a cabo el movimiento de las articulaciones.

En ocasiones, a causa de deportes, actividades o trabajos en los que se  requieren movimientos repetitivos, los tendones sufren y en consecuencia se inflaman provocando la conocida tendinitis. Se trata de un dolor agudo  que empeora cuando lo mueves.

Tipos de tensión

Suelen existir, principalmente, dos tipos de tensiones en el tendón. Nos referimos al término tendinitis cuando el tendón se encuentra en estado de inflamación agudo debido a un daño en el mismo; y nos referimos al término tendinopatía cuándo el tendón se encuentra en un estado de lesión crónico, el cual puede verse aumentando en ciertas ocasiones, ocasionándose re-inflamaciones en el tendón.

Dependiendo de la zona, existen distintos tipos de tendinitis. Los más comunes son:

  • Tendinitis del supraespinoso: dolor localizado en el hombro.
  • Tendinitis del bíceps: dolor localizado en el hombro, que puede irradiar hacia el brazo.
  • Epicondilitis o codo de tenista: dolor localizado en el codo, por la parte externa.
  • Epitrocleitis o codo de golfista: dolor localizado en el codo, por la parte interna.
  • Tendinitis de De Quervain: dolor localizado en el pulgar o muñeca.
  • Tendinitis rotuliana: dolor localizado en la parte inferior de la rodilla.
  • Tendinitis aquílea o del tendón de Aquiles: dolor localizado en el mismo tendón.

Si presenta alguno de los síntomas anteriores, los primeros días es importante reducir o dejar de realizar la actividad que causó la tendinitis, para controlar el nivel de inflamación. Al ser la inflamación un proceso necesario que realiza nuestro cuerpo para reparar el tendón, es normal experimentar una inflamación que puede durar entre 3 y 7 días. Cuando la inflamación sobrepasa ese tiempo de recuperación, el tratamiento de fisioterapia es indispensable para la recuperación de la lesión.

Si no es así, el tendón puede pasar a un estado de tendinopatía crónico, el cual será más difícil de tratar a medida que el tiempo vaya transcurriendo. Por lo tanto, un tratamiento de fisioterapia temprano es esencial para que la lesión no vaya a más. De todas formas, existen diversas técnicas de fisioterapia que pueden iniciar la recuperación de un tendón que lleva lesionado un largo periodo de tiempo.

Tendiditis

El dolor que provoca la tendinitis, suele ser un dolor agudo que aumenta con el movimiento de la articulación en cuestión. En ocasiones, el dolor incluso solo aparece durante o tras el movimiento. En reposo, el dolor puede llegar a desaparecer por completo. Este dolor provoca una restricción de la movilidad y una impotencia funcional la mayoría de las veces. Otros síntomas que pueden llegar a aparecer son la falta de fuerza y la debilidad muscular de la zona afectada.

 

 

Como ya se ha dicho, el tratamiento fisioterapéutico es esencial y seguirá el mismo esquema en varios de los tipos de tendinitis.

En la fase aguda de la lesión, se optará por técnicas de tratamiento que reduzcan la inflamación que lleva presente más tiempo del que debería, así como técnicas de tratamiento muscular sobre el vientre de los músculos comprometidos en el caso. Entre ellas destacan el tratamiento por radiofrecuencia o diatermia, con frecuencia medias-bajas, muy efectivo en la mayoría de los casos. También se puede utilizar otras terapias, como ultrasonidos y crioterapia (uso de frío). En cuanto al tratamiento muscular, se utilizarán técnicas manuales, punción seca, epte con ecógrafo guiado y estiramientos leves sobre el músculo; acompañados de movilizaciones pasivas y asistidas de la articulación.

En las siguientes sesiones se comenzará con la introducción de trabajo muscular, siendo muy importante en las tendinitis el trabajo excéntrico muscular, una modalidad de contracción muy efectiva en la recuperación del tendón. Además, se incrementará la cantidad y calidad de estiramientos, así como de movilizaciones, y se pactará un plan de ejercicios con el paciente para que se pueda realizar en casa.

Si se trata de un caso crónico de tendinopatía, en algunas ocasiones habrá que provocar una inflamación controlada del tendón para que la fase de cicatrización y reparación del tendón se reinicie y se pueda comenzar con el proceso de recuperación desde cero.

También se ha de tener en cuenta que en algunas ocasiones, la recuperación de las tendinitis es más lenta que la recuperación de otras lesiones (como pueden ser contracturas o pequeñas distensiones musculares, esguinces de bajo grado, etc.), por lo que será muy importante seguir las indicaciones de su fisioterapeuta.

Podrá obtener un tratamiento y asesoramiento individualizado, además de beneficiarse de todas las opciones de tratamiento anteriormente nombradas, en nuestro centro de fisioterapia en Segovia, Virginia Moreno Fisioterapia. Contacta con nosotros y le ofreceremos una solución a su dolencia.

Cólicos del lactante: ayuda a tu bebé a dejar de llorar con fisioterapia

Problema de los recién nacidos

El cólico del lactante es un trastorno típico de los primeros meses de vida, que afecta a entre un 15% y un 40% de los lactantes, y se caracteriza por un llanto intenso y prolongado sin causa aparente. También se le conoce como cólico de los tres meses, cólico vespertino o del anochecer, alboroto paroxístico del lactante o cólico de gases.

Estos episodios suelen empezar a últimas horas de la tarde e incluso por la noche, y duran al menos de dos a tres horas. El episodio finaliza cuando el bebé cae fatigado, o cuando expulsa los gases o defeca, entonces ahí recupera la tranquilidad y vuelve a la normalidad. Suele desaparecer entre los 4 o 5 meses de edad.

Afecta de igual manera tanto si se da lactancia materna como artificial, en ambos sexos e independientemente de la raza.

Cuando un bebé llora puede hacerlo por infinitas causas: gases, frío, hambre, dolor, soledad…

Cólico del lactante, características

Se considera cólico del lactante cuando el que llora es un bebé de menos de tres meses de vida (suele comenzar entre la segunda y la tercera semana de vida y el pico ocurre hacia la sexta) y berrea hasta tres horas seguidas al menos tres días en semana. Esta es la famosa “regla de los tres de Wessel”. Nos encamina a que esa sea la causa por la que llora, pero no siempre tiene por qué ser así.

Para realizar el diagnóstico de cólico del lactante, no es necesaria ninguna prueba, ya que, su diagnóstico se basa en criterios clínicos como:

  • Llanto paroxístico: tiene un principio y un final.
  • Llanto cualitativamente diferente del normal.
  • El llanto es inconsolable.
  • Hipertonía en salvas.

Está considerado como normal dentro del desarrollo del bebé y se define como un trastorno de adaptación entre el medio interno y externo. No se conoce exactamente la causa de esta entidad, pero en los últimos estudios, se cree que la microbiota intestinal, junto con la inmadurez del sistema digestivo y la inmadurez del sistema nervioso central del bebé, generan una respuesta anómala al estrés, produciendo estos cuadros de llanto e irritabilidad.

 

 

Los síntomas comunes son: llanto inconsolable de inicio repentino, flexión de piernas sobre su abdomen y enrojecimiento de la cara por el esfuerzo. Pero pueden aparecer otros síntomas como: distensión abdominal, gases, estreñimiento, vómitos, trastorno de la alimentación…

Algunos factores que influyen:

  • La inmadurez del sistema digestivo.
  • Intolerancia a la lactosa.
  • Meteorismo (por la fermentación de los hidratos de carbono en el colon o por el llanto).
  • Estreñimiento (por una hipertonía del esfínter anal).
  • Niveles de hormonas.

El fisioterapeuta valorará estas situaciones y, a través de su exploración, determinará si se trata de un cólico del lactante y procederá a establecer un diagnóstico fisioterapéutico a través de las distintas técnicas que han de realizarse para abordarlo.

Además el fisioterapeuta puede enseñar a los padres cómo realizar un masaje para intentar aliviar un poco los dolores del bebé durante esta etapa y expulsar mejor el gas. El masaje se realizará entre toma y toma, nunca cuando el niño esté recién comido o si tiene sensación de hambre. No realizar si el niño no quiere, ya que se trata de aportar al niño una sensación de tranquilidad.

El masaje se comenzará por los miembros inferiores; continuando por el abdomen respetando la dirección del tránsito intestinal. Posteriormente se sigue por el tórax para tonificar la musculatura respiratoria, los miembros superiores y la cara. Por último se pasa a la espalda.

Beneficios del tratamiento de cólicos del lactante:

  • Mejora la movilidad y tránsito intestinal.
  • Relaja la tensión de los músculos abdominales.
  • Disminuye el reflujo estomacal.
  • Ayuda a la expulsión de gases y heces.
  • Reduce la excitación nerviosa del bebé provocada por algunos dolores.

En el centro de fisioterapia Virginia Moreno, en Segovia, realizamos este tratamiento para los cólicos del lactante, contando con profesionales especializados en bebés que ayudan a aliviar sus síntomas. Contacta con nosotros para cualquier duda o consulta.