ARTICULACIÓN TEMPOROMANDIBULAR, TINNITUS Y PITIDOS EN OIDOS, FISIOTERAPIA

Según algunas observaciones clínicas, en alrededor del 70% de los pacientes estudiados, los acúfenos pueden ser modulados por movimientos voluntarios y maniobras de contracción de la musculatura de la cabeza y el cuello.

Diversos autores sugieren que el espasmo de estos tres músculos corresponde a una contracción refleja secundaria al espasmo de la musculatura masticatoria, que podría estar producido por diversos factores, entre ellos por fatiga muscular, en muchos casos asociado a fases de bruxismo y estados de tensión emocional aumentada.

 

Los trastornos témporomandibulares (tanto de la ATM como de los músculos de la masticación) están muy frecuentemente asociados con otros síntomas otológicos como vértigo, inestabilidad, mareo, sensación de pérdida auditiva, sensación de oído tapado y otalgia (dolor de oído). En un gran número de casos vienen acompañados de cefaleas (tanto tensionales como vasculares) y estrés.

Travell y Simons, en su manual de puntos gatillo, hacen referencia a la existencia de acúfenos unilaterales en presencia de puntos gatillo en la porción profunda del músculo masetero y en el músculo pterigoideo externo del mismo lado, explicando al igual que otros muchos autores, como un fenómeno sensitivo referido o a través de la hipótesis del espasmo muscular reflejo.

Se describen también síntomas en el oído referidos de puntos gatillo en el esplenio de la cabeza y esternocleidomastoideo (principalmente de la porción clavicular).

Sanchez y Rocha (2011) sugieren sospechar de acúfeno somatosensorial si el paciente presenta alguna de estas situaciones:

  1. Antecedente de trauma en cabeza y cuello, prestar especial atención ante latigazo cervical y trastornos temporomandibulares.
  1. Acúfeno asociado a manipulación en dientes, mandíbula o columna cervical.
  1. Episodios de dolor recurrente en cabeza, cuello u hombro.
  1. Coincidencia en el tiempo de la aparición o aumento del dolor y del acúfeno.
  1. Aumento del acúfenoal adoptar posturas inadecuadas al descansar, al andar, al trabajar, o al dormir.
  1. Periodos de bruxismo durante el día o la noche.

Si te sientes identificado con alguno de estos síntomas o padeces alguno de ellos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros para aliviar tu sintomatología. La Fisioterapia especializada en Dolor Orofacial y Disfunción Craneomandibular es clave para estos problemas.

¿Tengo una lesión qué utilizo frío o calor?

El frío y del calor se ha utilizado casi de forma indistinta ante distintas lesiones y es importante su correcta utilización, por ello, a continuación vamos a indicaros algunas diferencias entre ambos y algunos ejemplos de su uso.

El frío produce una vasoconstricción o cierre de los vasos y es un potente analgésico y antiinflamatorio, por tanto se aplicaría hielo en caso de presencia de inflamación en fase aguda (es decir, reciente). Es muy importante tener en cuenta que el hielo a una determinada temperatura puede llegar a quemar, por lo que siempre se aplicaría envuelto en un paño de algodón durante 12-15 minutos y ante cualquier sensación extraña se retiraría. Se puede aplicar 2-3 veces al día.

El calor también es una ayuda para disminuir el dolor y produce justo lo contrario al frío, una vasodilatación de los vasos; es decir, aumenta el flujo sanguíneo así que en caso de un estado de disminución de la circulación como puede ocurrir en casos de una contractura, es el método de elección. Podemos aplicar varias fuentes de calor directa o indirectamente (por ejemplo, una lámpara de infrarrojos) durante 15 minutos aproximadamente, teniendo en cuenta el riesgo posible de quemaduras si nos excedemos de temperatura.

El calor también se puede utilizar en fase avanzada de ciertas lesiones. Por ejemplo, ante un golpe o un esguince crónico (+ de 3 meses de duración) de tobillo o rodilla que sigue ocasionando dolor y donde ya no hay inflamación, utilizaríamos calor en lugar de frío.

También existe la posibilidad de realizar una combinación de frío y de calor. Esto se realiza mediante baños de contraste (agua fría y agua caliente en dos baldes de agua. Cuanto más contraste de temperatura, más efectivo) que se utilizarán en fase subaguda (unos 15-20 días después de la lesión y menos de 3 meses, según autores) de ciertas lesiones como, por ejemplo de nuevo los esguinces.

Resumiendo lo anteriormente mencionado, siempre que haya inflamación o hinchazón que esté caliente (por golpe, esguince) primero aplicaremos frío, en fase subaguda, podemos hacer baños de contraste y; por último, pasados esos 3 meses de duración podremos aplicar calor.

En caso de cirugías de distintas partes del cuerpo, aplicaríamos frío en el postoperatorio y al comienzo de la rehabilitación puesto que es común la presencia de grandes inflamaciones. Si pasados el tiempo necesario para la recuperación de la cicatriz, sigue existiendo dolor, podríamos aplicar calor. En este caso, nos olvidaremos de los baños de contraste puesto que podríamos enlentecer el proceso de cicatrización y por el riesgo de infección.

Si tienes alguna duda o consulta sobre este tema no dudes en comunicárnoslo o venir a visitarnos.

FISIOTERAPIA Y MÚSICA

musica

Un alto porcentaje de músicos detienen su carrera por lesiones. Estas lesiones pueden prevenirse y tratarse.  Hoy en día, el fisioterapeuta está muy presente en el mundo deportivo, pero… ¿qué pasa con las artes escénicas? Músicos, actores y bailarines entrenan un gran número de horas diarias, con gestos repetitivos y en muchas ocasiones con posturas inadecuadas y forzadas.

En primer lugar, es imprescindible un buen calentamiento antes de ponerse a estudiar una partitura, o a tocar el concierto que tienes este fin de semana. Movilizaciones generales de todas las articulaciones, frotarse las zonas que más trabajan mientras tocas tu instrumento, o incluso una pequeña carrera o subir y bajar unas escaleras, aumentan el riego sanquíneo y preparan la musculatura para la exigente actividad que van a realizar. Y para los instrumentistas de viento, no hay que olvidar que en la cara también hay músculos y que también hay que calentarlos pues son primordiales para vosotros.

Es básico conocer la postura correcta para tocar cada instrumento y conocer una buena respiración para todos los instrumentos, y aunque con mayor hincapié para los de viento, para todos en general.

Existe, en general, un déficit de conciencia postural entre los profesionales de la música. El método Alexander, el método Feldenkrais, Cor-arts, ayudan a la concienciación corporal. Anímate, prueba alguno y conoce tu postura.

¿Qué ocurre con los descansos? Son necesarios, especialmente si estudias durante un tiempo prolongado. Organiza tu horario, incluyendo estos descansos y mantén tus horarios de comidas y sueño.

Otro punto fundamental, es adaptar el entorno a nuestras necesidades y no ser nosotros los que nos adaptemos el ejemplo. ¿Qué quiere decir esto? Si mi partitura se encuentra ligeramente a la derecha y por debajo de la altura de mis ojos, no voy a ser yo quien se gire y agache la cabeza para verla; sino que voy a ponerla de frente a regular su altura para que mi postura sea correcta. Ya sabemos lo que muchos vais a pensar, ¿y si toco en una orquesta? ¿y si comparto atril o partitura? Siempre hay forma de adaptar el espacio, solo hay que pensar cómo.

Mucho cuidado al transportar el instrumento, reparte el peso en ambos lados del cuerpo y no cargues solo uno de ellos. Lo mismo ocurre al tocar, existen ayudas, como por ejemplo, un arnés, para distribuir el peso del instrumento.

Si estás interesado en que te ayudemos a realizar algún cambio para mejorar tu postura, tu forma de tocar el instrumento y aliviar tus dolencias, no dudes en pedirnos información. La fisioterapia junto la técnica pilates ayuda a cambiar tu estilo de vida frente al instrumento.