FISIOTERAPIA EN LA PUBALGIA

La pubalgia también conocida como osteopatía dinámica de pubis o entesitis del pubis hace referencia a dolor intenso en la zona inguino-púbica que puede irradiarse hacia la parte inferior del abdomen o hacia el muslo. Suele aparecer en deportistas de miembro inferior, destacando los futbolistas, y entre sus causas se encuentran:
Desequilibrios musculares entre la musculatura del tronco y de las piernas (recto abdominal y adductores de cadera, generando fuerzas de tensión en direcciones opuestas que pueden generar una hipermovilidad del pubis).
Tendinopatías de los adductores de cadera.
– El sobreentrenamiento, una recuperación inadecuada y un mal calentamiento.
Gestos repetitivos en el deporte como: saltos, golpes de balón,…
Hiperlaxitud o problemas en los ligamentos que estabilizan el pubis.
Disminución de la movilidad de las articulaciones sacro-ilíacas y de la coxofemoral o articulación de la cadera.
Hiperlordosis lumbar. (Aumento de la curvatura lumbar).
Los síntomas que se asocian a la pubalgia son: dolor en la ingle-pubis y /o referido hacia el abdomen o muslo o genitales, el dolor aumenta al hacer esfuerzos y al contraer y estirar la musculatura adductora de cadera y abdominales, cojera, debilidad e inflamación local.
El tratamiento inicial consistiría en cese de la actividad deportiva y fisioterapia con: aplicación de frío, electroterapia, acupuntura o electroacupuntura, masaje de la musculatura implicada. Es importante añadir ejercicios de flexibilización de la zona, así como de fortalecimiento primero isométrico evolucionando a excéntrico de adductores, abdominales y oblícuos y estiramiento de la musculatura. Asimismo, es muy importante la readaptación lenta y prolongada al deporte una vez se haya recuperado. Como ejercicio adicional a la mejora del deporte, el método pilates evita este tipo de patologías, ya que, fortalece y estira la musculatura.
La cirugía sólo se contempla en caso de que el tratamiento conservador basado en ejercicios y fisioterapia fracase.
Es importante ponerse en tratamiento cuanto antes ya que la pubalgia puede convertirse en dolor constante afectándonos en gestos sencillos como puede ser caminar, cruzar las piernas o mantenerse de pie.

pubalgia